Día Internacional de la Paz

21 de septiembre –  Día Internacional de la Paz

 


La paz no necesita de los héroes. 
el heroísmo de la paz es otro. 
Es un sereno paso sin angustia 
por aquel campo en que acechaban minas. 
Y es sobre todo ese convivio afable 
de la diversidad de los anónimos. 

II 
La paz cierra la cripta de los mártires 
y los deja dormir, para que olviden 
que la tierra es el sitio pavoroso 
donde todos los miedos son posibles 
Bien se merecen su corona de oro, 
bajo la condición de que se duerman. 

III 
La paz no la hace nadie. Se hace sola. 
Lo importante es sembrar una semilla. 
La gente piensa que la guerra es fuerte: 
!Qué va! La guerra es sólo un aneurisma. 
Alguien la pincha, y se desangra toda. 
La paz en cambio es la verdad de un árbol. 

IV
No me pregunten por qué soy pacífico. 
Es algo natural, quizás congénito. 
Esto es lo que tal vez muchos no entienden 
que no todo poeta es un revólver. 
Por mí, que los revólveres se esfumen. 
Eso sí: No me toquen a la rosa.

David Escobar Galindo

 

Cada 21 de septiembre, se celebra anualmente en todo el mundo el Día Internacional de la Paz. La Asamblea General ha declarado esta fecha día consagrado al fortalecimiento de los ideales de paz, tanto entre todas las naciones y todos los pueblos como entre los miembros de cada uno de ellos.

Este año la campaña se titula «Juntos por la paz: Respeto, seguridad y dignidad para todos» siguiendo el espíritu de JUNTOS, una iniciativa mundial cuyo objetivo es que las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares en busca de una vida mejor disfruten del respeto y la seguridad y vivan dignamente.

Este año, el Día Internacional de la Paz se centrará en movilizar a la ciudadanía mundial para que muestre su apoyo a los refugiados y migrantes.  En la celebración, se destacará el valor de la solidaridad y se mostrarán los beneficios que los migrantes aportan a las economías y los países, además de abordar las preocupaciones legítimas de las comunidades de acogida. En realidad, se trata de reunir a todos y recordar nuestra humanidad.

VIDA INTELIGENTE

VIDA INTELIGENTE

Por Andrés Torres Scott

 

Las dificultades no fueron pocas para aterrizar en el planeta, la atmósfera tenía más oxigeno del esperado y los instrumentos de la nave se afectaron. En lugar de aterrizar en la ciudad de Nueva York, aterrizaron más de 400 kilómetros al noroeste, en los bosques de Québec.

Después de 1,500 ciclos de viaje harían el primer contacto con esta raza alienígena.

Según mostraba la evidencia recopilada, los bípedos terrestres eran capaces de tener un pensamiento complejo y algo similar a la inteligencia.

Srin y Rad ya vestían los trajes que los protegían del carbono. Abrieron la compuerta con temor y emoción y contemplaron un lugar lleno de árboles. De inmediato, comprendieron que el color verde de las plantas era el equivalente al color naranja en su planeta. Esperaban una multitud de construcciones grises y de material reflejante, pero algo debió de haber fallado en sus cálculos.

Unos pasos adelante, estaba un bípedo tirado en el suelo: dos brazos, dos piernas y una cabeza de un octavo del tamaño del cuerpo, cubierta de pelo. Sí, debía ser un humano. Aullaba, quizá de dolor, parecía no poder moverse. Rad se acercó y el bípedo se cubrió la cara con ambos brazos.

—Está lastimado —dijo Srin—. El calor de la nave debió quemarlo.

—Debo curarlo —dijo Rad.

Se inclinó junto al bípedo, sacó un tubo de su cinturón y roció las heridas. El bípedo, al sentir mejoría, tomó los tres largos dedos de Rad, los apretó y lo miró a los ojos a través del visor del casco. Entonces, volvió a aullar.

Rad intentó entablar comunicación con él, pero el programa de traducción de exolenguajes indicó que no se expresaba en una lengua inteligible. Rad le colocó una pulsera antigravitacional para levantarlo e introducirlo a la nave. Adentro, bastaron nueve minutos para curarlo.

Ya sano, el bípedo y los visitantes salieron de la nave. El bípedo levantó una extremidad en son de despedida y se marchó de prisa hacia los árboles.

—Debió ser un error del departamento de biología —dijo Rad.

—Perderemos tres mil ciclos en ir y venir —dijo Srin.

—Alguien volverá en diez mil ciclos solares de este sistema —dijo Rad—. Quizá entonces encuentren vida inteligente.

Ambos abordaron y alistaron el despegue.

A unos metros, debajo de un abeto, el sasquatch miró a la nave elevarse. Debía correr a las cuevas antes de que los humanos se acercaran a averiguar qué era ese objeto en forma de plato que volaba por el bosque.

114 – Cosecha

 

 

MI ALMA VIDA Y CORAZON. – Jorge Sierra

SOLAMENTE FUE UN INSTANTE. – Jorge Sierra

TE DIRE CUANTO TE QUIERO. – Jorge Sierra

MUJERCITA MEXICANA.  – Jorge Sierra

BESANDO UN DÍA TU BOQUITA. – Jorge Sierra

UM DIA – Henrique Mendes

A AMIZADE DOS OUTROS – Henrique Mendes

POR QUÊ? – Anajara Lopes

O MEU CORAÇÃO – Anajara Lopes

PALAVRA – Anajara Lopes

EU NÃO POSSO DIZER ADEUS – Anajara Lopes

Incorrigível – Flor Brasil

MELANCOLIA – Henrique Mendes

 

PAGAR O PREÇO

PAGAR O PREÇO 

por Henrique Mendes (Portugal)

 

 

Todos pagamos o preço de ser quem somos. Saibamos disso ou não!
Eu pago o preço de ser quem sou. Tento viver de acordo com minhas escolhas. E tento que estas sejam escolhas informadas, colhendo visões de vários angulos até, finalmente, compôr a minha  e formar uma opinião sobre um determinado assunto. E escolher depois os caminhos que se adequam melhor ao que penso e à opinião que formei.

Fujo da visão de clube, de time. Fujo de ir com a manada, com o bando,  como fujo do prato feito. Prefiro deter-me nos ingredientes, escolher os sabores e os tempos oportunos ao “cozinhado”. Em resumo, prefiro pensar e escolher por mim mesmo. Tento não adotar ideias prontas sem me deter sobre elas.

Não fazer isto, para mim, é passar a mão na cabeça à sorte, e entregar-me a ela sem tentar sequer curvá-la a alguma escolha possível. E sempre há uma escolha, evidentemente. Pode é não resultar como queremos, ou a nossa escolha ser errada, mas escolher sempre podemos.

Podemos falar de muitas coisas como o livre arbítrio, que mais não é do que o reconhecimento disto que defendo. Podemos falar de arrogância, mas jamais aceitarei que seja arrogante quem não se presta a seguir o grupo e prefira pensar sozinho. Abomino a “galera” pelo convite à impunidade e à irresponsabilidade. A galera não tem corpo, não se pode responsabilizar, não é ninguém. Dali pode saír tudo e qualquer coisa.

Admito que possam até, eventualmente, saír dela coisas boas. Há acidentes felizes, excepções que justificam a regra. E a regra, para mim, é que a galera é acéfala, não tem cabeça visível e age no impulso do momento. Mas a galera é comandável, e quem souber comandá-la tem em mãos uma capacidade destrutiva gigantesca.

Por isso são temíveis as “torcidas organizadas”. Por isso existem, para serem temíveis.  Por isso se contratam a peso de ouro os marketeiros políticos, que trabalham para quem pagar mais. E que são temíveis. E que temos de temer, pois são usados para criarem em nós a vontade de seguir com a galera, atrás de um determinado lider que talvez nem escolhessemos se não fosse a influência deles, marqueteiros. Os condutores da galera.

A galera é a turba, a multidão sem rosto. Aquilo que os sábios romanos mais temiam, por lhe conhecerem a violencia e a veia truculenta e incontrolável.

Mas a galera também é carne para canhão. E devemos pensar nisso tendo em mente que, ao pertencer à galera, podemos estar a ser usados para ir para a primeira linha da batalha. Ser carne para o canhão do inimigo, seja ele qual for. E estar entre os primeiros a tombar.

Ou então ser da galera pode significar estar entre aqueles que pisoteiam os da linha da frente oposta à nossa, que podem ser nossos amigos e parentes, irmãos, vizinhos. Apenas porque não fazem parte da nossa galera e sim de outra que se pensa diferente e se opõe à nossa.

Recuso a galera. Prefiro pensar sózinho. Escolher com a maior humildade. Mas sem dúvida: sem aceitar que isso seja arrogância ou elitismo. Não é mais do que necessidade. O mundo é feito de galeras com interesses muitas vezes opostos. E deveríamos juntá-las para que se conciliassem, não para que brigassem cada uma por sua vitória.  Todos os governos deveriam conter elementos de todas elas, governando na proporção dos seus votos.

Onde estiver errado, onde isso possa lesar os outros, é algo que tenho de aceitar como fazendo parte do preço a pagar por ser quem sou e por acreditar nas escolhas pessoais. Informadas!  Não apenas aquelas tomadas depois de se ler apenas os argumentos da galera a que se pertence. É nisto que creio. Assim, simplesmente.

ECLIPSE

 

ECLIPSE

por Martha Larios (México)

 

 

Un sol que hoy muy intranquilo esperaba
A su amada la luna, en un eclipse
Que él añoraba
Ambos comenzabas a vivir el amor
Cuando ella segundo a segundo
Se posaba sobre su luz.
Nano Veliz

 

 

Es una tarde de agosto, con variaciones a cada momento, como una hermosa sinfonía, creada por la naturaleza, sopla el viento, el sol en todo su esplendor y calor, de pronto se nubla, hace un poco de frío, en fin, como si todos los cambios de clima estuvieran presentes para conjuntarse en el espectáculo maravilloso que hoy se da en este planeta tierra. Entre la población de todo el mundo, existen cientos de mitos, fantasías, temores, emociones, todo provocado por un eclipse.

Después de observarlo, me siento ante el teclado disfrutando de un delicioso vino tinto y reflexionando sobre ello… decido escribir.

Que fenómeno excepcionalmente bello y con tantas historias, fantasías y mitología antiguas, como estas:
En la India la luna era un copa que contenía amrita, el elixir de la inmortalidad que bebían los dioses. Suria, Dios sol nunca pudo estar con su esposa, debido a su calor.
En China los eclipses se producían cuando un dragón celestial se comía al sol o la luna. Para ahuyentarlo, la gente salía a las calles y gritaba amenazándolo con instrumentos de labranza para que dejara en paz a los astros.
Los coreanos creían que los eclipses eran intentos del rey de la oscuridad Ganas Nara por robar el sol o la luna. Era malo y enviaba a sus perros para que se llevaran los astros, pero éstos se quemaban al cogerlos con la boca y los volvían a dejar donde estaban.
En Egipto al ver un eclipse consideraban que era una confrontación entre Set y Horus, Set arrancaba uno de los ojos de Horus durante la pelea, que eran el sol o la luna y se lo tragaba. La devolución de la luz provenía de la intervención divina de Ra que deshacía el mal con su poder supremo y devolvía los ojos a Horus.
Los esquimales creen que los eclipses se deben a enfermedades del sol o la luna, por lo que evitan salir al exterior durante un eclipse para evitar contagiarse del mal que perturba los astros.
Los aztecas, en México, ya sabían que los eclipses de luna eran producidos por la sombra de la tierra, aun así los representaban como un dragón que se devoraba la luna.

No describiré mis emociones en este momento, porque cada uno vive su propia experiencia en cualquier fenómeno fuera de lo normal. Solo dire que es el segundo eclipse que tengo oportunidad de presenciar. En 1991 cuando mi país y otros tantos se obscurecieron en su totalidad, ahora 2017 fue parcial en México

Justo en este momento, recibo un mensaje de una amiga, en el que se narra una linda historia, hecho poesía de Julio César, que hace una descripción de lo que es el eclipse y la comparto.

“El día que Dios creó el Universo hizo aparecer al sol y la luna, cada uno con su propio brillo, y desde que se encontraron por primera vez, se enamoraron perdidamente y a partir de ahí vivieron un gran amor.
Quedó decidido también que el sol iluminaría el día y la luna la noche, y estarían separados. Les invadió una gran tristeza y cuando se dieron cuenta de que nunca más se estarían juntos, la luna se fue quedando cada vez más angustiada y se fue tornando solitaria.
El Sol había ganado el título de astro rey, pero tampoco le hizo feliz. El sol, al verla sufrir tanto, resolvió hacer un pedido especial a Dios, ayudar a luna porque no soportaba la soledad. Accedió y creó las estrellas para acompañarla, que cuando se siente triste, ellas la consuelan.
Viven separados, sol finge que es feliz y luna no puede disimular su tristeza. Siguen su destino. El… fuerte, ella con las estrellas, pero débil. Los hombres han intentado conquistarla y han llegado a ella, pero siempre regresan solos.
Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese imposible y creó el eclipse. Sol y luna esperan ese instante, ese raro momento que les fue concedido y que sucede muy raramente.
Cuando mires al cielo y el sol cubre la luna es porque se encuentran y se aman. Se aconseja no mirar directamente, porque el brillo de su éxtasis es tan intenso, que tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor”.

El fenómeno sucedido hoy y la historia leída me hace reflexionar cuantas parejas estarán como ellos? Como Penélope tejiendo esperando el regreso de su amado Odiseo, Quijote soñando con Dulcinea, La niña de Guatemala muriendo por Martí, en México Iztacihuatl esperando a Popocatepetl, y miles de estas historias.  Por diversas razones alrededor del mundo, hombres y mujeres esperando a su gran amor, que se fue a la guerra, está en otro país, su amor no fue posible por circunstancias ajenas a ellos, porque se reencontraron demasiado tarde y cada uno había tomado otro camino, son tantas las razones por las que en este mundo existen parejas eclipses o simplemente soles y lunas que siguen amando y esperando.

Querida Ivy

Querida Ivy

por Leonor Aguilar (Argentina)

 

 

Los que no te conocieron tanto puede que te recuerden por tu paso por las pistas, por los trofeos que nos regalaste, por tu lucimiento a la hora de rendir ataque, porque verte saltar a morder la manga y volar era un lujo, o quizás te recuerden por haber sido una de las tres hembras con que iniciamos el criadero, por haber sido la madre de un campeón argentino, de un subsieger, o porque dejaste una progenie de excelente calidad.

Yo prefiero hacerlo de otro modo.  ¿Te acordás aquella noche de invierno en que me di una vuelta por el criadero? Era un viernes, se suponía que ibas a parir el domingo y te encontré haciendo nido en un lugar que habíamos preparado con desacierto. El viento había cambiado y entraba inclemente en ese sitio. Era tanto el frío que apenas te vi supe que morirían tus hijos si nacían esa noche. Cuando te quise dejar un momento para  cambiarte a un lugar mejor tomaste la manga de mi abrigo como diciendo ¡no me dejes! No te hubiera abandonado a tu suerte, pero tu pedido me llevó a tomar rápidamente mi decisión. Sentada en el asiento del acompañante, con cinturón de seguridad puesto y rogándote que pudieras esperar unos minutos más, apenas llegaste a casa comenzaron a nacer  tus cuatro pequeños al abrigo de un cuarto calefaccionado.

Me gusta recordarte cuando compartías helados con tu amigo. Un poco para él, otro para vos, de nuevo él… y cuando apenas quedaba el barquillo lo robabas porque tenías en claro que era tuyo. ¿Sabías que ese niño jamás pidió un helado de chocolate porque te iba a hacer mal?

Me saca una sonrisa el recuerdo de tu picardía a la hora de dormir. Tendida en tu colchón en el suelo esperabas que todas las luces se apagaran para treparte a la cama de tu amigo, y la compartían hasta que sonaba el despertador de su madre, lo que hacía que velozmente volvieras a ubicarte en tu colchón y aparentar que aun dormías, como para que nunca te impidieran pasar las noches con él.

La última vez que criaste fueron once pequeños. Yo tenía mis dudas de que pudieras sacar a todos adelante y me diste una lección. Cuando volví de almorzar encontré a cinco fuera de la paridera. Los acomodé nuevamente en su lugar e inmediatamente los sacaste, me miraste fijamente como diciendo no los toques, y ahí me di cuenta que era tu voluntad haberlos separado. Los más débiles comían primero y luego te cambiabas de lugar para alimentar al resto. Instintivamente sabías que era el modo de que todos pudieran mamar y yo no debía intervenir más que en dejarte agua y alimento siempre a mano.

Cuando el padre de tu amigo te dejó definitivamente en mis manos me partió el alma pensar en tu futuro sin tu compañero humano. Ya no podrías volver con él y te prometí que te iba a buscar el mejor sitio posible. Estuve a punto de llevarte conmigo, pero encontré un hogar mejor. Cuidaste de mi madre desde el día en que llegaste a su casa. El modo de saber por dónde andaba ella era ver de dónde venías al oírme entrar, porque siempre estuviste a su lado. Sé que has sido feliz con ella, que fuiste mimada y consentida, que todas tus necesidades fueron satisfechas y siento que cumplí la promesa que te hice.

Respondiste con agradecimiento y nobleza. Hasta el último momento lo hiciste. Aquella noche, hace apenas unos meses, estabas muy enferma. No sé de dónde sacaste fortaleza para limpiar a lengüetazos mis lágrimas cuando nos dimos un abrazo apretado y largo sabiendo que era un adiós.

Bom humor

Bom humor

por Soraya Souto (Brasil)

 

 

Admiro pessoas bem humoradas.

Elas parecem possuir luz própria, e mesmo no dia de céu mais ameaçador conseguem demonstrar otimismo e, mais fantástico ainda, riem da tempestade. O bom humor parece vir de uma fonte inesgotável, talvez no coração de cada uma delas.
Os bem humorados não se abandonam à frustação de um dia ruim, apesar de reconhece-lo. São capazes de sorrir e repetir: “foi mal, hein?”.

Pessoas humoradas, principalmente aquelas que optaram por não fugir dos problemas, são descontraídas por natureza, diante de dificuldades brincam dos próprios tropeços e não desistem. Acreditam que sempre é melhor rir do que chorar, esquecer do que se apegar…

Sinto falta de mais pessoas bem humoradas por perto. Elas me fazem bem.

E lamento que o mundo não esteja repleto delas.

O fardo dos momentos ruins é muito pesado, quando não brincamos ao carregá-lo.

LIBRERÍA DE VIEJO

LIBRERÍA DE VIEJO

por Martha Larios (México)

 

En estos tiempos de desmaterialización de la experiencia,
de extrema virtualidad y de agorafobia,
el libro viejo parece una especie en vía de extinción,
y el lector nómada, un dinosaurio.
Carta al libro viejo, Alberto Bejarano

 

Era una mañana de agosto, salí del pueblo hacia la ciudad de México para hacer varias diligencias. Entre algunas otras fui a imprimir algunas fotografías, tardarían tres horas aproximadamente en hacer el trabajo. Como ya había terminado todo lo demás. Decidí ir a tomar algo en un lugar antiguo, donde se respiraba no solamente el característico aroma del café y deliciosos pastelillos, sino los años y personas que habían pasado por ahí, y lo demostraban las fotografías amarillentas en blanco y negro.

Sobraba una hora, así que decidí continuar oliendo el tiempo, y entré a una librería de viejo, donde ahora respiraba el aroma del papel color sepia, el polvo, la madera de cedro del mobiliario. Todo éso me hizo recordar cosas agradables. Pues siempre que estamos abiertos a usar nuestros sentidos, de los que muchas veces por la prisa de vivir, nos olvidamos que existen, los aromas llegan con aires de recuerdo.

Había una gran mesa con ofertas desde diez, veinte, treinta, cincuenta pesos, no más. Como siempre, a pesar de mi edad, pero con esos ojos de niña inquieta que me permiten ver y descubrir. Observé y no lo podía creer, ahí en veinte pesos estaba un libro que mi primer jefe había escrito, y yo había mecanografiado todos los borradores cuando trabajaba como secretaria en español, solamente tenía diecisiete años. Lo había repetido muchísimas veces en la máquina de escribir, para corregir y volver a corregir hasta que fuera posible enviar a la imprenta.

La colección de esos libros formó parte de mi biblioteca particular muchísimos años. Cambié de empleo como secretaria bilingue a otra institución. Después, cuando tuve que dejar mi pueblo para trabajar en otro Estado de la República Mexicana, los obsequié a alguien que no recuerdo, pues regalé todos los que tenía a diferentes personas y a algunas bibliotecas públicas. De hecho, alguien me envió un lindo email que decía “Gracias por inundar de conocimiento y sabiduría este lugar”, con eso me sentí más que satisfecha. Quería decir que mis libros habían quedado en buenas manos.

Volviendo a mi relato, y debido al cariñoso recuerdo de haber colaborado en la elaboración de ese libro, quise recuperarlo, y dije a la persona que atiende, con gran seguridad y júbilo, me llevo ese libro. Cuesta veinte pesos? Si claro, ahora se lo doy. Lo pago y lo abro.

En la primera hoja dice Martha y reconozco mi letra. Apenas puedo creerlo!! Como es posible que entre cientos de librerías en esa zona y entre millones de libros viejos, estaba precisamente el mío. Empecé a reir, y me sentía feliz, muy feliz. Eran muchos sentimientos encontrados, como la alegría, curiosidad y sorpresa.

También un día antes, mi muy querida amiga Rosy, me envió una fotografía preguntándome, eres tu la que aparece ahí? Digo… Si claro y ella contesta muy sorprendida. Mira, yo no recordaba que fuimos juntas a clases de inglés y tu tampoco, y ahora que localicé la fotografía, estuvimos juntas en ese tiempo, nuestros destinos ya estaban entrelazados hace mucho tiempo. Nos reimos tanto!!

Y entonces, muchas preguntas, vienen a mi mente. Quién lo llevó a vender ahí?, Qué significa ésto? Por qué llegaron juntos estos dos eventos llevados a cabo en el mismo lugar?.

Es curioso como la rueda de la fortuna de la vida no solamente nos hace reencontrarnos con seres humanos, sino también con objetos que conforman nuestro pasado y nos traen recuerdos hermosos al presente.

A doadora de palavras

A doadora de palavras

por Soraya Souto (Brasil)

 

 

Ela era conhecida por sempre falar as palavras certas às pessoas.

Sabia quais serviam para um afago, um consolo, um pensamento reanimador onde havia inercia, ou um estimulo onde se instalara a desistência. Para aqueles que se perdiam em conflitos internos, escolhia palavras de fé e amparo.

Conta-se que ela tinha aprendido a ler e escrever sozinha, para grande surpresa da família.

Desde muito nova se encantara com as palavras, mesmo com aquelas que ainda não sabia o significado. Sempre que aprendia alguma, cantarolava baixinho, repetindo para si mesma, testando a sonoridade das letras, como se degustasse um doce. Depois, quando aprendeu a escrever, habituou-se a anotá-las em um pequeno caderno que levava sempre consigo, e mostrava a quem encontrasse.

Com o passar do tempo, à medida que crescia e ia aumentando seu repertório, passou a ver uma função especial nas palavras: a de trazer, no momento certo, as respostas ao espírito de cada pessoa. Sentiu que para isso ela precisava conhecer muitas, pois cada pessoa tinha sua própria história, e carregava medos, angústias ou alegrias.

Já adulta, era procurada por aqueles que precisavam escutar um alento, ou achar uma força que não se explicava de onde vinha. Nessas horas ela esquecia de si própria, de suas dores e dúvidas, e iluminava os corações aflitos com esperança de orações que aprendera e risos que só ela conhecia.

O mundo ficou silencioso quando ela se foi, e muitos, até hoje, se sentem desamparados por não encontrá-la quando precisam.

Toda pessoa precisa de palavras que lhe abram as cortinas e deixem entrar a luz, para trazer nova paz.

Las zapatillas rojas

Las zapatillas rojas

 

Las zapatillas rojas es una película británica de 1948 sobre ballet, escrita, dirigida y producida por The Archers, equipo formado por Michael Powell y Emeric Pressburger. La película utiliza el recurso del relato dentro del relato y trata la historia de una joven bailarina que se suma a una compañía consolidada y se convierte rápidamente en prima ballerina en un nuevo ballet llamado “Las zapatillas rojas”, basado en el cuento “Las zapatillas rojas” de Hans Christian Andersen. Cineastas como Brian De Palma o Martin Scorsese han incluido Las zapatillas rojas entre sus películas favoritas. Consiguió dos Oscar, a la mejor dirección artística en color y a la mejor banda sonora.

Aunque está lejanamente basada en el cuento de Andersen, se ha dicho que la historia fue inspirada por el encuentro en la vida real entre Serguéi Diáguilev y la bailarina británica Diana Gould. Diághilev le pidió que se uniera a su compañía, pero él murió antes de que ella pudiera hacerlo. Más tarde Diana Gould se convertiría en la segunda esposa del célebre violinista y director de orquesta Yehudi Menuhin.

El ballet que da nombre a la película se basa en la historia de un vendedor de zapatos, que vende un par de zapatillas rojas de ballet a una muchacha que las ve en un escaparate, que al ponérselas no puede dejar de bailar. Su larga danza termina con su muerte, pero recuperando el vendedor las zapatillas para entregárselas a otra joven desconocida. El empresario que descubre el talento de la joven, la esclaviza al servicio del espectáculo. Tras un estreno, se consagra como artista y se enamora del compositor. Es ahí cuando duda sobre continuar con su carrera artística o renunciar a ella por el hombre que ama.

El ballet fue coreografiado por Robert Helpmann, que en la película interpretó el personaje del primer bailarín del Ballet Lérmontov y bailó la parte de “el novio”, con Léonide Massine creando su propia coreografía para su rol del “zapatero”, siendo ambos grandes figuras del mundo del ballet.

La música de toda la película, incluyendo el ballet, es composición original de Brian Easdale, quien dirigió la mayoría de las piezas que se escuchan en el filme, pero no el “Ballet of the Red Shoes”, conducido por sir Thomas Beecham, que recibió un lugar prominente en los títulos de crédito.

ARGUMENTO

La historia comienza cuando Julian Craster (Marius Goring), un compositor en busca de reconocimiento, asiste a una presentación de la Compañía de Ballet de Lermontov y descubre que la música que usan en uno de los números es suya. Julian presenta una protesta ante el director de la compañía de ballet, Boris Lermontov (Anton Walbrook), y le exige una explicación. Impresionado con el talento del compositor, Boris le contrata para que componga el programa musical de la siguiente obra de ballet, una adaptación de “Las Zapatillas Rojas”.

Mientras tanto, Boris contrata a una joven bailarina llamada Victoria Page (Moira Shearer) para que se una a la compañía. Un día, la mejor bailarina de esa empresa anuncia que planea casarse, y Boris, irritado por su decisión, pone a la joven Victoria en el papel estelar. A medida que Julian trabaja en el programa musical de la obra y Victoria se entrena para perfeccionar sus habilidades los dos se enamoran. Desde el primer día en que se estrena la obra filmada en una increíble secuencia de quince minutos-, “Las Zapatillas Rojas” se convierte en todo un éxito y Victoria en una estrella. Sin embargo, Boris, quien está secretamente enamorado de Victoria, descubre la relación amorosa entre Julian y Victoria y, en un ataque de furia, obliga a Julian a abandonar la compañía de ballet; pero Victoria le acompaña.

Como Boris es el dueño de los derechos de “Las Zapatillas Rojas”, éste le prohíbe a Victoria bailar en dicha obra y le hace imposible conseguir empleo. El tiempo pasa y Julian y Victoria viven felizmente casados. Las composiciones de Julian lo han convertido en un fenómeno internacional. Un buen día en que Victoria llega a París, al bajarse del tren se encuentra con Boris, quien le implora que baile una vez más Las Zapatillas Rojas en Mónaco. Victoria accede. Julian cancela un compromiso en Londres para viajar a Monte Carlo y persuadir a su esposa de que no lo haga. A pesar de su insistencia, Victoria decide presentar la obra. Y el desenlace es trágico, ya que las zapatillas están hechizadas y Victoria muere al no poder dejar de bailar.

Aires

Aires

Paul Taylor empezó a coreografiar Aires   con la música de Sibelius en el American Ballet Theatre. Después de varios ensayos se dio cuenta de que las limitaciones de tiempo y la falta de familiaridad con los bailarines haría el proyecto inviable y se vio obligado a abandonarlo.En 1978 comenzó Airs otra vez, con su propia compañía, usando algo del mismo material del movimiento a la música de Handel. El título original era Windward , que reflejaba imágenes de corrientes de aire y agua. Los movimientos de los bailarines y los patrones espaciales sugieren ráfagas, remolinos y un flujo inevitable de energía de forma a forma y de bailarín a bailarín.La sección de apertura sugiere el reflujo y el flujo de las mareas con sus patrones suavemente remolinos y la calma subsiguiente a medida que el movimiento disminuye. En la segunda sección, las mujeres son levantadas en alto en el aire y luego bajadas en rápidas espirales de movimiento a medida que el grupo entra y sale de patrones cada vez más complejos. Los muchos saltos son boyantes y ligeros, y sugieren salpicaduras de agua, chispeantes, en el aire. En la tercera sección, un adagio solo en una diagonal larga, el bailarín se mueve de una forma espaciosa a otra, lo que sugiere el lento y pesado movimiento de aguas profundas al borde de la turbulencia.En Airs  Taylor utuliza un arreglo de secciones de música en lugar de una sola composición. A pesar de que no lee música, tiene una extraña habilidad para igualar la clave dominante y la instrumentación de una sección musical a otra. Taylor se siente más cómodo trabajando con el barroco

Desde su creación, Airs ha entrado en el repertorio de muchas compañías de ballet en todo el mundo, incluyendo el Ballet Real Danés, el Ballet Rambert, el Birmingham Royal Ballet y el American Ballet Theatre.

La música de George Frideric Handel proporcionó el ambiente para el baile. El término “aire” en la música se utiliza para describir aria-como las estructuras de la canción. Las composiciones fueron de las óperas de Handel Alcina, Ariodante, Berenice y Solomon, junto con secciones de su Concerti Grossi.