Día internacional de la danza

 

El Día Internacional de la Danza se celebra el 29 de abril desde que fue establecido en 1982 por el Comité Internacional de la Danza del Instituto Internacional del Teatro (ITI). Esta fecha conmemora el nacimiento (en 1727) de Jean-Georges Noverre, bailarín y maestro  considerado el creador del ballet moderno.

Cada año el ITI encarga a una personalidad conocida del mundo de la danza la redacción de un mensaje que es leído en todo el mundo. El objetivo de esta celebración y de ese mensaje es el de unir todas las danzas en este día, para celebrar esta forma de arte y mostrar su universalidad.
El Mensaje del Día Internacional de la Danza 2017 le fue encargado a la coreógrafa Trisha Brown antes de su fallecimiento (acaecido el pasado 18  de marzo), por lo que finalmente ha sido elaborado utilizando sus escritos, reflexiones y declaraciones y se publica además como homenaje a la gran artista americana.

 

‘Me convertí en bailarina por mi deseo de volar. Trascender la gravedad fue algo que siempre me emocionó. No hay un significado secreto en mis obras. Son un ejercicio espiritual que toma una forma física.

La danza proyecta y amplía el lenguaje universal de la comunicación, dando lugar a la alegría y a la belleza, al avance del conocimiento humano.

La danza es la posibilidad de crear…, una y otra vez…., en el pensamiento, en la acción, en la puesta en escena, en la interpretación.

Nuestros cuerpos son una herramienta para la expresión y no un medio para la representación. Esta sensación libera nuestra creatividad, que es la esencia y el don de la capacidad artística.

La vida de un artista no termina con la edad, como creen algunos críticos. La danza esta hecha de personas, por personas e ideas. El espectador puede llevarse a casa el impulso creativo y aplicarlo a su vida diaria’.

Trisha Brown

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Coppelia

Coppelia

 

Coppelia es una obra de ballet  con música de Leo Delibes y coreografía de Arthur Saint Léon. Fue estrenado en el Teatro de la Ópera de París el 25 de mayo de 1870. Su libreto de ballet lo realizaron Saint-Léon y Charles Nuitter y está inspirado en el cuento de Hoffman “El hombre de arena” (Der Sanderman).

El estreno tuvo lugar ante una brillante audiencia que incluía a Napoleón III y a la emperatriz Eugenia. El ballet fue un triunfo en todos sentidos. El romanticismo, para entonces, había muerto y fue significativo que en el ballet hubiera personajes que representaran la vida real, y no personajes fantásticos como se acostumbraba en esa época.

Con esta obra Delibes adquirió fama de ser uno de los mejores compositores de ballet y situó esta clase de música a mayor altura de lo que jamás estuviera.

El coreógrafo elegido para colaborar con el compositor Léo Delibes en esa producción, Arthur Saint-Léon, fue quien creó todas las danzas y montó las escenas de pantomima. Una importante innovación de su parte fue la introducción de la Mazurka y las Czardas en escena. El uso de danzas nacionales se volvió un esquema para subsecuentes ballets completos.

Saint-Léon murió de un ataque cardiaco durante la guerra Franco-Prusiana, tres meses después de la primera presentación de su obra maestra. Coppélia fue el último ballet producido en la Ópera de París antes de que el teatro fuese forzado a cerrar sus puertas. La guerra marcó el final de una época para el ballet y para muchas otras cosas en Francia.

El éxito de los ballets de comedia ligera es raro, pero nadie puede objetar que Coppélia es uno de los más característicos del género. Es uno de los pocos ballets del siglo diecinueve que han sobrevivido hasta nuestros días sin perder continuidad; es un trabajo que se sigue produciendo en el mundo a través de las mejores compañías, sin dejar nunca de divertir al público.

n un pueblo rural y alegre viven la traviesa Swanilda, su novio Franz y el juguetero Coppélius, quien habita en una misteriosa casa donde guarda sus creaciones desconocidas para el resto, muñecas de tamaño humano. Entre esas maravillosas muñecas está su máxima creación: Coppélia.
Es tal su perfección que Franz se enamora de la muñeca provocando los celos de su prometida. Swanilda y sus amigas deciden entrar a la casa de Coppelius dispuestas a averiguar qué oculta el juguetero. Swanilda decide reemplazar a Coppelia, ante el asombro del doctor que cree que su muñeca ha cobrado vida.

Ella, después de divertirse un rato, le confiesa la verdad y el juguetero no soporta la desilusión. Finalmente es rescatada por su novio, Coppelius los perdona y deciden celebrar su boda en un entorno de alegría generalizada del pueblo, imagen característica de las obras de la época, enmarcadas en gran parte en ámbitos rurales.

ACTO I

La acción transcurre en la plaza de una aldea donde viven, entre otros, la traviesa Swanilda, su novio Franz y el artesano Coppelius. Este último habita en una misteriosa casa donde guarda sus creaciones : muñecas de tamaño humano. Su pieza preferida tiene forma de muchacha, Coppelia, y es tan realista que todo el mundo que la ve sentada en el balcón cree que se trata de una chica de verdad.
Swanilda se enfada porque no consigue atraer la atención de Coppelia, aunque haga todo tipo de aspavientos y de voces desde la plaza. Pero su enfado pasa a la ira cuando descubre a su novio Franz intentando flirtear con Coppelia.
Entran los aldeanos a la plaza y con ellos el Terrateniente, anunciando que habrá una fiesta para celebrar la presentación de una nueva campana para el pueblo y que todos los que estén prometidos en ese momento serán obsequiados con unas monedas. Swanilda quiere probar la fidelidad de Franz, quien sin mucho convencimiento le asegura su amor.

Por la noche, Coppelius sale de su casa y en el camino se le cae la llave. Swanilda y sus amigas la encuentran y la curiosidad les empuja a entrar en el taller. Cuando el artesano se da cuenta de que ha perdido la llave, vuelve, al ver la puerta abierta, entra sigilosamente para descubrir al intruso.

Mientras tanto, Franz ha decidido subir al balcón para conocer a la chica misteriosa que tanto le atrae.

ACTO II

Dentro del taller, Swanilda descubre que Coppelia es solo una muñeca y las chicas se divierten con los diferentes autómatas que encuentran : vestidos de escoceses, chinos o españoles, bailan pasos típicos que ellas imitan. Hasta que irrumpe el doctor y las echa a todas, excepto a Swanilda, que se ha escondido en la alcoba de Coppelia y se ha puesto sus ropas para que no la reconozca.
En ese momento entra Franz y Coppelius logra atraparlo y dormirlo con una droga. Se le ocurre entonces que podría utilizarlo para llevar a cabo su obra maestra : transferir el espíritu del joven a su muñeca para que esta tenga vida propia. Swanilda le sigue el juego y le hace creer que la muñeca puede moverse, hasta que vuelven sus amigas y Franz despierta. Entonces Coppelius se da cuenta de que todo es un engaño.

ACTO III

De nuevo en la plaza del pueblo, en la presentación de la nueva campana. El Duque hace su regalo a las parejas de prometidos y también a Coppelius, quién se queja de que sus muñecos quedaron destrozados la noche anterior. La obra concluye con una fiesta donde se representan las horas del día y los esponsales. La boda de Swanilda y Franz es el final feliz de la velada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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La Sílfide

La Sílfide

La Sílfide es un ballet en dos actos con coreografía original de Filippo Taglioni, música de J. Schneitzhoeffer y libreto de Adolphe Nourrit. Está basada en un relato de Charles Nodier – “Trilby, ou Le Lutin d’Argail” -. Fue estrenada en 1832 en la Académie Royale de Musique de París.

Con esta obra se creó una antológica idealización del ballet romántico: la etérea sílfide, símbolo, además, del amor inalcanzable.
En 1834, el coreógrafo Auguste Bournonville descubrió la obra de La sílfide de Filippo Taglioni y Adolphe Nourrit. Acompañado por su pupila, la bailarina Lucile Grahn e inspirado en ella plagió la obra para utilizarla en Dinamarca y realizar con base en la coreografía presentada, una nueva versión para el Ballet de Copenhague. Bournonville cambió la coreografía a la obra original de La sílfide, respetando exclusivamente la historia del ballet y fue entonces cuando la obra recibió el nombre de La sílfide y el escocés.
Con el nuevo montaje de la obra, Bournonville no logró obtener los derechos de la partitura de Jean Schneitzhoeffer, así que decidió comisionar a un compositor noruego; el barón Hermann Severin von Lovenskjold; para la realización de una nueva música para el ballet; y así el 28 de noviembre de 1836, el Ballet de Copenhague estrenó La sílfide y el escocés, bajo la interpretación de Lucile Grahn como la sílfide. La función fue un éxito, contando con la nueva coreografía de las danzas en la parte principal de la historia y a pesar del número tan pobre de sílfides que aparecieron en el 2º acto, así como la presentación del primitivo escenario, pues en la versión de la Ópera de París éste resultaba impresionante. Varios años más tarde para la producción del 4 de febrero de 1865, el divertimento de las sílfides en el 2º acto fue completamente recoreografiado por Bournonville.
La versión original de Taglioni se perdió al dejar de representarse, pasó al olvido hasta que Pierre Lacotte pudo recomponer la obra gracias a los documentos, dibujos y materiales de archivo de la época. Fue estrenada en 1972 en la Ópera Nacional de París.

 

Acto I
 
La acción transcurre en un habitación. Comienza con James, un joven escocés, durmiendo en un sillón, en vísperas de su boda con Effie. Se le aparece una Sílfide, que baila a su alrededor y le despierta con un beso. James quiere retenerla, pero ella desaparece.
Llega la novia, con su madre, unos vecinos y Gurn, amigo de James pero secretamente enamorado de Effie. También está entre ellos una bruja que lee el futuro en las líneas de la mano y le dice a Effie que su novio no la quiere de verdad y que se unirá con Gurn. James furioso, la echa de la casa, pero ésta promete venganza.
James se queda solo en la habitación y se le vuelve a aparecer la sílfide que le confiesa su amor. James se resiste al principio pero finalmente no puede resistirse a su belleza sobrenatural. Gurn le observa escondido y cuando vuelven Effie y los invitados se lo cuenta, pero no le creen. En medio de las celebraciones, se le vuelve a aparecer, pero él es el único que puede verla, y bailan los tres (gran pas de trois). En un descuido le quita el anillo de casado y huye, perseguida por James.
Acto II
 
La acción transcurre en el bosque. Comienza con la bruja en compañía de otras brujas bailando a la luz de la luna, y como venganza por la afrenta decide tenderles una trampa a James y la sílfide. Saca un velo del caldero y le hará creer a James que es una prenda mágica y que solo con ella podrá atrapar a la sílfide.
James y la sílfide entran en el bosque y ella le muestra su reino encantado, aparecen otras sílfides, y bailan. Desaparecen todas y James se queda solo, aparece la bruja, le pregunta si la ha visto, le suplica que le ayude, ella aprovecha para entregarle el velo y se va. Aparece la sílfide, ve el velo y él se hace de rogar antes de envolver los hombros de la sílfide con él, rompiéndole las alas, por lo que acaba muriendo en sus brazos. La bruja aparece y le muestra que lo que ella había leído en la mano era verdad, apareciendo entre los árboles Effie y Gurn juntos, seguidos de los invitados, que le siguen buscando, pero no le ven. Mientras un grupo de sílfides se llevan volando el cuerpo sin vida de su amada. James se derrumba y muere, mientras la bruja disfruta de su venganza. El mal ha triunfado.

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GRAND PAS DE QUATRE

GRAND PAS DE QUATRE

 

Durante la época del romanticismo se produjeron hondos cambios en la concepción del ballet. Luego de tres siglos donde el sexo masculino fue el protagonista de la danza clásica, se impuso una nueva estética que privilegiaba la supremacía de la mujer, lo cual revitalizó al ballet. Las bailarinas, al obtener el protagonismo, se convirtieron en seres ideales, y a sus habilidades técnicas se sumó su sentido muy dramático de la interpretación, lo que les permitió generar un arte de magia e ilusión.

Las “ballerinas” atraían por igual a hombres y mujeres. A ellos, por la visión de las piernas de una mujer en el escenario, y a ellas porque la imagen de una bailarina clásica suponía una mujer de condición exitosa. Sin embargo no eran bien vistas socialmente porque sus labores dentro del arte eran consideradas impropias de una mujer. Más allá de eso, hubo algunas que llegaron a destacarse, logrando  el reconocimiento del público y pasaron a formar parte de las leyendas del ballet, como María Taglioni, Carlotta Grisi, Lucile Grahn y Fanny Cerrito.

Maria Taglioni, considerada la diva de las divas de la escena romántica del ballet, una bailarina sueca de origen italiano, fue la figura más importante de su tiempo. Estableció el estilo delicado y etéreo característico del ballet romántico. Estudió con su padre, el coreógrafo italiano Filippo Taglioni, y con Jean-François Coulon en París. Debutó en Viena en 1822 y entre 1829 y 1837 fue primera bailarina de la Académie Royale de Musique de París. Interpretó el papel principal en La sílfide, actuación que inauguró la era romántica en el ballet. Con esta interpretación se convirtió en una de las primeras mujeres que bailaron en pointe (sobre las puntas de los dedos). Al mismo tiempo, introdujo el tutú romántico y el corpiño ajustado que se convirtió en el vestido clásico femenino del ballet del siglo XIX. Desde 1837 hasta 1842 fue la primera bailarina del Teatro Bolshói.

Carlotta Grisi: bailarina italiana, una de las más importantes intérpretes del romanticismo, se unió al ballet de la ópera de La Scala de Milán en 1829. Más tarde fue alumna y amante del famoso coreógrafo francés Jules Perrot. Fue aclamada por su creación del papel protagonista en Giselle, ballet romántico escrito por el poeta francés Théophile Gautier y coreografiado por Perrot y Jean Coralli. Gautier también escribió un famoso papel para Grisi en La péri.

Lucile Grahn  fue la primera bailarina danesa de renombre internacional. Estudió desde pequeña en la Real Escuela del Teatro danés de Copenhague bajo la tutela de Bournonville. Entre 1839 y 1845, Grahn bailó en varios teatros, como Londres, San Petersburgo y Milán Milán y en 1845 su carrera alcanzó estrellato.

Fanny Cerrito : Fue una bailarina italiana brillante, vivaz y una de las pocas mujeres coreógrafas del siglo XIX. Nació en Nápoles con el nombre de Francesca Cerrito, y estudió con el célebre maestro italiano Carlo Blasis, los notables coreógrafos franceses Jules Perrot y Arthur Saint-Léon (su pareja favorita y desde 1845 hasta 1851, también su marido). Fue famosa por sus papeles de  Ondine (1843) y Gemma (1854)

Existe una pieza de danza que ha llegado hasta nuestras épocas y que en su momento atrapó al público por la talla de sus intérpretes, se llama Grand Pas de Quatre. La idea de crear un ballet donde aparecieran estas cuatro figuras juntas, las más grandes de aquellos tiempos, fue del empresario Benjamín Lumley, quien formaba parte de la administración del Teatro de Su Majestad en Londres.  Lumley sabía que esto iba a ser un éxito de taquilla, el público  acudiría al teatro sólo por verlas sobre el tablado a todas juntas, por la sencilla razón de que eran rivales irreconciliables unas de las otras; y en efecto, ese fue el resultado.

La obra es considerada uno de los ballets blancos más conocidos y fue creado en 1845 por Jules Perrot y estrenada el 12 de julio de ese mismo año con música de Pugni. En aquel momento significó mucho: era una composición de pura danza, sin tema, para cuatro bailarinas románticas, interpretadas por estas cuatro grandes personalidades de la época. Estas estrellas de la escena  tenían tantas diferencias entre sí, que en pleno montaje la tensión fue tan fuerte que se negaron a bailarlo. Sólo un decreto real logró que finalmente se hiciera la puesta en escena, la reina prácticamente obligó a las bailarinas a interpretar la coreografía de Perrot. Para evitar nuevos enfrentamientos entre ellas. se decidió que el orden de aparición en el escenario fuera por edad,  de menor a mayor.

En la noche de su estreno en Londres , (julio de 1845) causó sensación y cautivó tanto a los críticos como al público por igual. La obra se convirtió en un éxito, el público asistía a las funciones sólo para ver a las bailarinas juntas en una pieza que contaba con variaciones para cada una de ellas cuidando que ninguna fuera opacada.

 

 

 

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La Cenicienta

La Cenicienta

 

La Cenicienta es una obra de ballet tradicional, basado en el cuento homónimo de Charles Perrault. Originalmente llamado “Cendrillon ou la petite pantoufle de verre” (Cenicienta o la pequeña zapatilla de cristal), este ballet ha sido interpretado por muchas compañías de ballet a través de los años, manteniéndose en la actualidad dentro del repertorio de las más importantes compañías de ballet.

El interés de los coreógrafos por llevar a la danza la historia del famoso cuento de Perrault data de casi 200 años. El primer ballet basado en esta obra fue coreografía del francés Louise Antoine Duport, estrenado en la ciudad de Viena en 1813.

El el 26 de marzo de 1822 fue estrenado en el King´s Theatre de Londres, con un libreto de Albert Decomte y música de Fernando Sor.
Luego, el 2 de mayo del año 1901 se presenta en Berlin, Alemania. Su música la compuso Johann Strauss para este ballet específicamente, no como otras obras del autor que se han utilizado en diferentes ballets después que fueron creadas. Strauss muere antes del estreno del ballet.
En el año 1908 se presenta en la Ópera de la Corte de Viena. Estuvo en escena muy poco tiempo, a pesar de la popularidad de la música de Strauss.
En 1945 fue retomado por los rusos y reestrenado con la música de Serguei Prokofiev, la coreografía de Zakharov y la primera bailarina Olga Lepescinskaia en el Teatro Bolshoi de Moscú, al terminar la segunda guerra mundial.

La partitura de Prokofiev para este ballet casi siempre ha dejado confundidos a los coreógrafos y críticos quienes se preguntan cómo una partitura tan sofisticada y sarcástica puede guiar un cuento de hadas.

El argumento atrajo a Marius Petipa, cuando faltaban sólo siete años para concluir el siglo XIX. La obra, titulada como el cuento alusivo, tuvo la inhabitual coreografía de tres importantes figuras: el propio Petipa, Lev Ivánov y el maestro de baile italiano Enrico Cecchetti. Fue estrenado en el Teatro Mariinski de San Petersburgo.
Entre las numerosas versiones coreográficas de La Cenicienta de Prokofiev cabe destacar la que Frederick Ashton preparó para el Sadler Ballet de Londres. La Primera Representación en Gran Bretaña tuvo Lugar en el Covent Garden el 23 de diciembre de 1948, con Margot Fonteyn, Michael Somes, Frederick Ashton y Robert Helpman (Estós dos Últimos bailando los papeles de las hermanastras).

Nureyev preparó su propia versión en 1986 con la música de Prokofiev para el Ballet de la Ópera de París, con escenografía de Petrika Ionesco. Le dio un giro total de a la historia. Esta Cenicienta está ambientada en el Hollywood de 1930. La joven sueña con ser una estrella de cine, y descubierta ONU productor, escapa de padre alcohólico, una malvada madrastra y sus hermanastras crueles, y hace su debut en el cine, capturando el corazón del protagonista en el Camino. Encontramos Varios de Sus Temas favoritos: El Deseo de Escapar de las duras Realidades de la vida, el sueño iniciático, el Mundo Real Que se Fusiona con uno imaginario, el arte de Como concreción del sueño Convertido En Realidad.
En el año 1988, el coreógrafo cubano Pedro Consuegra presenta su versión por vez primera. Esto ocurre en el teatro Ópera de Marsella y lo interpretan los bailarines del Ballet Nacional de Cuba. Se considera que Pedro Consuegra enriquece esta coreografía en aspectos técnicos y dramáticos.

En Cuba se presenta el estreno de la versión de Pedro Consuegra, el 9 de marzo de 1996, en La Habana.

Argumento

Primer acto

Comienza la historia con las escenas en las que Cenicienta soporta las maldades de su madrastra y sus hermanastras. La media punta y los grands battements son los elementos artísticos que utilizan las cuatro bailarinas para mostrar el desparpajo de sus papeles y un aire cómico, peleando entre ellas y envidiándose mutuamente. En este acto ya queda patente la profusión de vestuarios y figuraciones propias de los ballets rusos.

Segundo acto

En el segundo acto, en el que se celebra la fiesta del príncipe, los invitados llegan al castillo y bailan danzas de corte. Es en esta ocasión, cuando podemos disfrutar del cuerpo de baile en su conjunto y cuando hace su aparición en escena el Príncipe, quien desde el inicio pone de manifiesto el nivel artístico de la compañía. La coreografía en este momento del cuento destaca por los pasos a dos, los grandes saltos y grandes jetés. Cenicienta atrae la atención del público con su realización de fouettes, típicos giros de ballet.
Éste segundo acto termina cuando las doce campanadas anuncian la medianoche y la joven huye del castillo, perdiendo uno de sus zapatos de cristal.

Tercer acto

En el tercer y último acto, el Príncipe busca desesperadamente a su bella desconocida viajando a los países de los invitados al baile. Los cambios escenográficos prestan especial apoyo a la comprensión del cuento en este punto. Finaliza la historia con el encuentro de la pareja y la celebración de la boda, escenas en las que las variaciones reafirman las palabras de Prokofiev, el compositor de la obra: “Era importante para mí que La Cenicienta fuera lo más bailable posible. Por ello la compuse en la mejor tradición del ballet clásico”

 

 

 

 

 

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El hada muñeca

El hada muñeca

 

El Hada Muñeca es un ballet que fue estrenado en la Ópera de la corte de Viena con coreografía y libreto de Joseff Hassreiter y música de Bayer, el el 4 de octubre de 1888. En los ballets rusos de Diaghilev, Léonide Massine utilizó este mismo argumento para su boutique fantasque.

El público adoró esta obra. Y aunque después de la Revolución, en la década de 1920, muchas obras maestras del “pasado imperial” entró en dudas, esta producción se mantuvo en el repertorio aunque no escapó a varias décadas de olvido. En 1989 la producción de las muñecas fue recordada por Konstantin Sergeyev, director artístico de la Escuela Vaganova de Leningrado de la danza y trajo el ballet de vuelta al escenario, a producir su propia versión como una producción para niños artistas. Hoy forma parte del repertorio de la Academia Vaganova de Ballet Ruso.

Cuenta la historia de un joven que trabaja en una tienda de muñecas tiene muñecos de diferentes países y una hermosa hada muñeca. Los clientes sólo se enamoran de la impresionante muñeca. Al final del día, el dueño de la tienda cierra la tienda, pero el ayudante joven y distraído se queda solo, encerrado dentro. A medida que cae la noche, el joven no puede dar crédito a sus ojos. El hada muñeca cobra vida, y con su magia, ella trae a todos los juguetes de la tienda para la vida.

 

 

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La Esmeralda

 

 

La Esmeralda

La Esmeralda es un ballet en tres actos y cinco escenas, inspirada en la novela Notre Dame de París de Victor Hugo , con coreografía original de Jules Perrot con música de Cesare Pugni , con escenografía de William Grieve y vestuario de Mme. Copere.

Fue presentado por primera vez por el Ballet del Teatro de Su Majestad , Londres el 9 de marzo de 1844, con Carlotta Grisi como Esmeralda, Jules Perrot como Gringoire, Arthur Saint-Leon como Febo, Adelaida Frassi como la flor de lis, y Antoine Louis Coulon como Quasimodo.

Perrot llevó a la danza las imágenes inquietantes de la Edad Media, con los personajes tenebrosos de la Corte de los Milagros de París y el trágico amor de la gitana Esmeralda.

Cuando este ballet fue remontado en Rusia por el mismo Perrot, obtuvo gran éxito, de manera tal que Marius Petipa decidió llevarlo nuevamente al escenario coreografiando una nueva versión en 1886 y Rodrigo Drigo fue el autor de la música para nuevos pasajes. En el Pas de Deux, la Gitana, con su famoso solo de la pandereta y el poeta Gringoire, deseando enamorarla con su heroica bravura, nos entregan una danza de jerarquía clásica indiscutible y espectacular.

Petipa había sido fiel a las ideas románticas de Perrot, pero acuciado por los gustos del público decidió ampliar los consabidos dos actos y llevarlos a tres introduciendo fragmentos de gran virtuosismo que apenas tenían que ver con el argumento específico de la obra que, además, debilitaban la línea argumental. Estos fragmentos con música adicional fuerpn encargados por Petipa a distintos compositoresque encargaba el maestro Petipa a otros compositores, a quienes daba estrictas órdenes sobre la métrica y el ritmo de estos fragmentos.
Ciertamente, sólo debían tener por objeto la exaltación y perfección técnicas de cada paso coreográfico. Cuando el siglo diecinueve se aproximaba a su fin, Petipa remontó ” La Esmeralda ” de Pugni-Perrot, y con ánimo de llevar el festejo y la ovación a sus principales estrellas, diseñó el pas-de-deux de “Diana y Acteón”

Hoy en día el ballet completo se lleva a cabo sólo en Rusia , Europa del Este , y en Nueva Jersey, Estados Unidos , donde el Ballet de Nueva Jersey presentó la versión completa por primera vez en Estados Unidos en 2004. La mayoría de las compañías de ballet occidentales sólo bailan la Esmeralda pas de deux y la Esmeralda pas de six, y el pas de deux de Diana y Acteón.

 

Argumento : 

 

Acto I.

Escena 1.  La Corte de los milagros.
Zona del París medieval donde se encontraba el barrio del mercado de Les Halles. Los comerciantes, los miembros de la burguesía y el pueblo llano se dan prisa en abandonar la plaza porque al caer la noche se convierte en la Corte de los milagros – un reino de vagabundos, mendigos y ladrones.
Gringoire, joven poeta, cae en manos de los ladrones. Al no tener dinero, le sentencian a muerte. Sin embargo, según sus leyes si una mujer acepta casarse con él se salvaría. Cuando va a ser ahorcado aparece Esmeralda que acepta casarse con él para salvarlo. Estarán casados por los siguientes cuatro años y comienza la fiesta.
El jorobado Quasimodo por orden de su amo, el archidiácono Claudio Frollo, que está enamorado de ella, intenta secuestrar a Esmeralda, pero el capitán Phoebus y sus soldados lo evitan y capturan a Frodo. Fascinado por la belleza de Esmeralda, le da una bufanda y acepta dejar en libertad al jorobado ante la petición de ella.

Escena 2. Recién casados. Habitación de Esmeralda.

Esmeralda, enamorada de Phoebus, juega con la bufanda, repite su nombre, lo escribe en la pared. Llega Gringoire e intenta besarla, abrazarla, pero ella le deja claro que solo se ha casado con él para salvarle y frustrado se va.
Al fondo una puerta se abre lentamente y aparece la siniestra figura del archidiácono Frollo, Esmeralda asustada le pide que se vaya pero él dejándose caer de rodillas, le suplica que acepte su amor apasionado. Esmeralda lo rechaza con desprecio y señalando el nombre de Phoebus le deja claro que es a él a quien a ama. Sin inmutarse Frollo sigue acercándose y Esmeralda saca un puñal. Quasimodo ayuda a escapar a Esmeralda en agradecimiento por su bondad. Frollo jura venganza y se lleva el puñal.

Acto II.

Escena 3. Flor de Lis.

En la espléndida mansión de Madame Gondelaurier, se realizan los preparativos de los esponsales de Flor de Lis y el capitán Phoebus. Éste llega, está ajeno a todo, no olvida su encuentro con Esmeralda.  Su prometida se da cuenta de que no lleva la bufanda que le había regalado, ella le pide explicaciones, pero cuando él le da el anillo, se olvida y le muestra su anillo a su madre.
Empiezan los festejos. El regalo de su madre es el ballet alegórico “Diana y Acteón”.
Aparecen Esmeralda y Gringoire acompañados de sus compañeras y bailan para los invitados. Cuando Esmeralda ve a Phoebus y se da cuenta de que se va a casar con Flor de Lis queda completamente abatida. Decide irse y se pone el pañuelo, y Flor de Lis al darse cuenta de la traición de su novio se lo quita y lo tira al suelo, Esmeralda lo recoge y sale corriendo. Flor de Lis se quita el anillo y lo tira, mientras Phoebus sale corriendo tras Esmeralda, acompañado de sus compañeros.

Acto III.

Escena 4. Amor y celos. Una habitación en una posada.
Esmeralda y Phoebus se encuentran en la posada, donde él le declara su amor. De entre las sombras aparece el archidiácono Frollo que apuñala a Phoebus, sin ser visto por Esmeralda. Aparece una multitud y entre ellos se mezcla Frollo y hace como que encuentra el puñal, ella admite que es suyo y es acusada del asesinato y sentenciada a muerte.

Escena 5. El festival de los locos.
En la plaza, a la derecha está la prisión y al fondo se encuentra la catedral de Notre-Dame.
Esmeralda es conducida a la cárcel en espera de su ejecución.
La plaza es invadida por una multitud que celebra la Fiesta de los Bufones, coronan a Quasimodo como el mas feo de París y le disfrazan de Papa de los bufones, Frollo indignado le acusa de blasfemia y le arranca el atuendo.
Esmeralda es sacada de la prisión y conducida a su ejecución. Se despide de todos sus amigos y finalmente es ejecutada en la horca. Y Frollo es asesinado por Quasimodo tirándole desde una torre de Notre-Dame.

En la nueva versión del Bolshoi de Yuri Burlaka y Vasili Medveded de 2009 aparece Phoebus, que se ha recuperado de sus heridas y acusa al archidiácono de intentar asesinarle. Esmeralda corre a los brazos de su amado, pero Frollo enfurecido, saca la daga y les ataca, pero Quasimodo les defiende y acaba matando al archidiácono. Phoebus y Esmeralda se declaran amor eterno.

 

 

 

 

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Raymonda

RAYMONDA

 

 

Raymonda es un ballet en tres actos y cuatro escenas, con música de Alexander Glazunov y coreografía de Marius Petipa, estrenado en el Teatro Mariinski de San Petersburgo, Rusia, el 19 de enero de 1898. El reparto original estaba encabezado por Pierina Legnani (Raymonda) y Sergei Legat (Jean de Brienne).

Este ballet está ambientado en la Edad Media, y cuenta las peripecias de una muchacha que espera la vuelta de las cruzadas de su prometido, Jean de Brienne. Un caballero sarraceno fija sus ojos en la joven, pero en el último momento su prometido regresa, vence a su rival y comienzan los preparativos para la fiesta de la boda.

La obra se estrenó en San Petersburgo el mismo año de su creación, y fue puesta en escena por el Bolshoi en Moscú en 1900. Raymonda se remonta a la Edad Media y a sus luchas por el ideal cristiano contra las fuerzas del Islam. Ambientada en la corte del rey de Hungría, incorpora danzas folclóricas y vestuario de ese país.

La narración de la obra, en la que un príncipe cruzado y un sarraceno luchan por el amor de Raymonda, parece ser una expresión cultural del expansionismo de la Rusia Imperial en Asia, en pleno apogeo en tiempos del debut de este ballet. Hay que recordar que en aquel entonces las tropas del zar se internaban en los antiguos dominios de Persia y en las fronteras con China. El mismo año del estreno se producía en la costa china la Rebelión de los Bóxers, tras la cual la intervención rusa en los asuntos orientales se hará más decidida y fuerte.

La historia de Raymonda es la historia de una mujer pretendida y amada por dos hombres de distintas civilizaciones.

Raymonda fue el primer ballet coreografiado por Rudolph Nureyev en el Palais Garnier cuando él fue nombrado director de danza de la Ópera de París.

I Acto

Escena 1
En el castillo se están preparando los festejos para el cumpleaños de Raymonda. Las muchachas bailan con trovadores y pajes en vez de atender sus trabajos. La condesa Sibila, tía de Raymonda, las reprende y les muestra la estatua de la Dama Blanca, una antepasada suya y espíritu protector del castillo que castiga a los que no cumplen con sus obligaciones.
Un mensajero de Jean de Brienne anuncia su llegada inminente, provocando la alegría de Raymonda. Poco después, un emir sarraceno, Abderramán, pide hospitalidad para él y su escolta, atraídos por la fama de la belleza de Raymonda. El emir le ofrece amor y riquezas, pero la muchacha le rechaza.

Escena 2
La fiesta continúa. Una vez despedidos los invitados, Raymonda se adormece. Durante el sueño ve cómo la estatua de la Dama Blanca toma vida y la invita a seguirla al jardín. Entre la niebla del parque, la muchacha cree ver a su amado y corre a refugiarse entre sus brazos. Pero a una señal de la Dama Blanca el caballero desaparece, y Raymonda se encuentra entre los brazos de Abderramán, que le reitera sus ofrecimientos amorosos. Raymonda se desvanece y la visión desaparece. Raymonda comprende que ha sido solamente un sueño.

II Acto

Mientras se acaban los preparativos para los festejos de la llegada del cruzado y de la inminente boda, vuelve a aparecer el sarraceno con su escolta. Trata de conquistar una vez más a la muchacha. Tiene lugar una exhibición de sus bailarines y sus esclavas, y entre tanto intenta raptar a Raymonda. De pronto aparece Jean de Brienne con sus compañeros de armas y el rey de Hungría, llegados de Tierra Santa. Jean desafía a un duelo al emir, y protegido por la Dama Blanca, hiere de muerte al sarraceno. El rey vuelve a unir a los prometidos, a los que toda la corte rinde homenaje.

III Acto

Se celebra la boda de Raymonda y Jean, ocasión en la que salen a relucir las numerosas danzas húngaras y el grand pas classique, en el cual Raymonda despliega todo su virtuosismo. El ballet acaba con la apoteosis final.

 

 

 

 

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La Vivandiere

La Vivandiere

 

La Vivandiere o Markitenka, como se le conoce en Rusia, es un ballet en un acto, con coreografía de Arthur Saint-Léon y Fanny Cerrito, y música de Cesare Pugni. Creado durante el esplendor del período romántico, fue presentado el 23 de mayo de 1844, por el ballet del Teatro de Su Majestad, en Londres, Inglaterra.

Fue repuesto por de Arthur Saint-Léon para el Ballet de Her Majesty’s Theatre – 1845, 1846 y en y 1848, Jules Perrot lo hizo para el Ballet Imperial, bajo el título Markitenka, en 1855 en el teatro Imperial Bolshoi en San Petersburgo, Rusia.
Interpretado originalmente por Fanny Cerrito y el propio Saint-León, la acción, se ubica en una pequeña villa de Hungría y narra el romance de los jóvenes Kathi y Hans. Kathi ama a Hans, el hijo de un tabernero, pero tienen que superar los celos del burgomaestre y el barón, quienes tienen sus ojos puestos en Kathi.

El pas de six de la versión original fue anotado por Arthur Sain-Léon en su propio método de notación de danza conocida como La Sténochorégraphie en un libro manual que más tarde se publicó en París en 1848. En 1975, el pas de Six fue reconstruido, junto con el original de la música de Pugni, por Ann Hutchinson y Pierre Lacote para el Ballet Joffrey. En 1978 se repuso para el Ballet Kirov/Mariinski (ex Ballet Imperial), que aún conserva esta pieza dentro de su repertorio.
El Pas de Six ha sido puesto en escena de muchas compañías de ballet de todo el mundo, y es conocido como La Vivandiere o Markitenka.

 

 

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