SUEÑOS Y REALIDADES

SUEÑOS Y REALIDADES

 

 Martha Larios 

Foto y portada: DGP Alvaro Venegas Larios

 

PRÓLOGO

Martha Larios (Luna) eligió, con dominio y oficio, como artilugio,  la línea límite entre el sueño y la realidad, para contarnos su país, en esencia, folclore y originalidad, toma las costumbres y nos las entrega en rito y magia, color y sentir. En Sueños y realidades la narradora desarma el país en pueblos, el pueblo en costumbre, la costumbre en una escena de la vida, una vida o muerte mexicana en minutos, en encuentros y desencuentros para entregarnos en narración tranquila y serena, un todo de la forma pura.

Martha Larios (Luna), una narradora culta y moderna, presenta etnia con una imaginación que ama esa misma etnia, esa historia calladamente incrustada en todos los destinos del mexicanismo puro.

Poetastrabajando.com, y su revista LetrA-Z edita de manera digital Sueños y realidades de Martha Larios con el compromiso de la presentación de poetas y escritores noveles con gran potencial en los caminos de la literatura, recomendándolos a una temprana audiencia de lectores. Nuestra colección de Libros de por ahí se enriquece y se vuelve noble con la presencia Sueños y realidades de Marta Larios (Luna).

Que los lectores disfruten de esta colección de relatos sin eludir sus propias formas de vida sin importar en donde la lotería del destino nos brindó nacer, la esencia de los pueblos es todo pueblo. Gracias Martha Larios (Luna) por permitirme presentar y editar junto a Leonor Aguilar tu obra, espero que mi palabra haga justicia a tu trabajo.

 

Russo Dylan Galeas Maynor

poetastrabajando.com

 

¿EL ESPÍRITU ÑATU O MAZAHUA?

 

Era una hermosa tarde de otoño, voy caminando entre los inmensos árboles, sin hojas,  sin embargo están repletos de flores de jacarandá. Disfruto mucho, porque son mis favoritos desde que era pequeña. Decido hacer un alto en mi destino, sentarme a contemplarlos en una banca de hierro, respirando el aire fresco y disfrutando de la tranquilidad del lugar.

De pronto una mujer se queda parada a un lado, cargando un morral de manta, sin atreverse a sentarse a mi lado… la observo sin que lo note. Va vestida a la usanza indígena Ñatu, son cuatro enaguas o ahora llamadas faldas que llegan abajo de la rodilla, una sobre otra. La tres primeras son de manta, una es el fondo, la segunda con orilla tejida con ganchillo, y la tercera bordada a mano y la cuarta y última elaborada con tela yakar, lisa y brillante, que no se decolora, conserva su color y textura para siempre. Encima un mandil, de preferencia verde porque simboliza el color de la vegetación, la blusa amarilla por el color del sol y remata con una fajilla de lana virgen tejida en telar de cintura y teñida con hierbas, vegetales, flores o frutos, que mide aproximadamente 2.30 metros para poder cargar cosas pesadas sin dañar la columna. No usa zapatos cerrados, lleva huaraches.

Usan telas de varios colores brillantes, que tal vez las mujeres de la ciudad jamás nos atreveríamos a usar juntos. Sin embargo dan armonía y alegría a la vista, como verde limón, rosa mexicano, azul turquesa, usa unas arracadas de plata con una piedrita roja, el cabello intensamente negro forma dos gruesas trenzas adornadas con listones de colores.

La saludo, le pido que se siente. La observo un poco más y noto que está un poco encorvada, pero no por la edad. Me parece que es el peso de sus penas o su vida, o tal vez por su timidez y cansancio, porque esos ojos pequeños pero brillantes y al mismo tiempo tristes, es lo que me dejan entrever. Tiene una sonrisa agradable, pero apenas se dibuja con agrado al ser invitada a descansar.

Empiezo a hablar con ella, casi a interrogarla discretamente. Toma confianza y me doy cuenta que tiene deseos de ser escuchada. Y poco a poco se desarrolla la historia. Me dice que es Ñatu y no Mazahua, como todo mundo los llama. Al llegar los españoles elegían un líder en cada comunidad y de acuerdo al nombre de esa persona, el español elegía un nombre para la comunidad, por lo que actualmente son Mazahuas.

Me confiesa que abandonó a su familia porque la mandaban a trabajar desde muy pequeña, cinco o seis años, era como una esclava. Esto debido a que su padre la vendía hasta por cien pesos para trabajar. Después fue a vivir a otro lugar, pero cuando tenía ocho años, se dio cuenta que estaba a punto de ser violentada y huyó. Decide irse a la gran ciudad de México a buscar empleo, como hacen ellas, solo como servidumbre.

Platica cómo aprendió a bordar en tela y esperanzas en su pueblo y me muestra algunas cosas. Me explica que cada bordado tiene un simbolismo. Cada pieza que elabora, sin ser dibujada, es perfecta. Algunas son el sol, el agua, las flores, las aves, en fin… todo lo relacionado con los elementos de la naturaleza.

Es inteligente, cuando tiene 16 años aprende a leer y escribir, pero no se olvida de su lengua de origen, le gusta la poesía y empieza a aprender algunos poemas en su idioma y a traducir otros.

Se une a un grupo de artesanas y forman una comunidad. Alguien sabe de su existencia y la invitan a visitar algunos países, lugares donde va mostrando su artesanía y diciendo sus poemas.

Comentaré algo, solamente para realzar lo que ella me dijo. En México existe una actriz que ha hecho varias películas. Se hace llamar “India María”, que en forma simpática interpreta a una de ellas, llamadas “Marías”, indígenas que han llegado a las grandes ciudades para vender especialmente naranjas, limones, bordados, etc.

Así que mi nueva amiga, quien no quiso dar su nombre, me cuenta que llegó a uno de esos países y la gente que ha visto películas mexicanas dijo: Miren llegó la India María. Y ella con todo orgullo y dignidad contestó: no… ella es la copia, yo soy la original, lo dice con una sonrisita simpática y de satisfacción, al recordar ese momento en que ella se dio su propio valor.

Sin darnos cuenta, las horas transcurrieron entre los vaivenes de su vida y la mía. Y así nació una amistad con una de esas heroínas de la vida, que no son reconocidas pero si son humilladas, maltratadas y menospreciadas. Muchos seres humanos consideramos que somos superiores a ellas, sin saber que tienen la riqueza que no se sustituye con nada y es… ser las portadoras de las lenguas madres, tradiciones gastronómicas, artesanales pero sobre todo un gran corazón.

Terminamos la plática, por un segundo miré hacia otro lado para saludar a alguien que lo hacía desde lejos. Y al voltear hacia el lugar donde estaba sentada, había desaparecido. El parque estaba vacío, no se veía por ningún lado.

Acaso fue solamente el espíritu de la identidad Mazahua que deseaba dejar un mensaje?

 

TEMAZCALLI

 

Realidades preciosas haces llover,
de ti proviene tu felicidad,
Dador de la vida,
olorosas flores, flores preciosas,
con ansia yo las deseaba,
vana sabiduría tenía yo
Netzahualcoyotl

 

Era una noche de octubre, en el hermoso firmamento brillaba la luna roja… tan roja como el fuego que daba calor a las piedras que se utilizarían para el temazcal “casita de vapor”, a un lado también hervían en el bote, las hierbas medicinales. A la entrada del temazcal, útero materno de la madre tierra con su respiradero, ombligo o centro del ser, centro del universo, que ya se encontraba cubierto para conservar dentro, el calorcito que albergaría a los humanos.

Ella usaba un vestido blanco de manta, cubría su cabeza con el paliacate o pañuelo rojo, iba descalza, era la abuela que recibiría a todos y dirigiría la ceremonia o lo que es lo mismo, correr el temazcal.

Se iniciaba la tan esperada ceremonia para hacer el sembrado de nombre de una de sus integrantes, que sería “Cozcacuauzihuatl”, quien llevaba flores blancas, moradas, rojas y amarillas para los cuatro rumbos o puntos cardinales, una maceta pequeña de barro con tierra y semilla de maíz para ser plantada, como corresponde a una mexicana.

Por la puerta pequeña, uno a uno, de rodillas, fueron entrando los participantes, por el lado izquierdo, en el sentido de las manecillas del reloj, colocando la frente en el piso en señal de respeto y pronunciando el Ometeotl, y tomando el lugar que la abuela indicaba para cada uno. El piso era de tierra y para no lastimarse, había petates de tule, tejidos a mano.

El hombre de fuego empezó a colocar en el centro las piedras calientes, que durante la ceremonia serían bañadas con el agua de hierbas que provocarían el delicioso calor aromático, una vez cerrado el temazcal, que permitirá la sanación física, mental y espiritual, durante las cuatro puertas, cada una dirigida a uno de los rumbos: Tlahuiztlampa u Oriente, Zihuatlampa o Poniente, Huiztlampa o Sur y Mictlampa o Norte.

Se canta en náhuatl al Creador del universo o Tloque Nahuaque Ipalmenohuani, el señor del cerca y junto, el invisible como el viento. Se medita, se analiza, se conversa con todos los integrantes, se masajea cada uno a si mismo, y se suda en abundancia.

Se realizan las cuatro puertas que corresponden a los cuatro estadios del hombre, niño, joven, adulto y viejo o nacer, crecer, desarrollarse y morir. Cada puerta se abre para recibir un poco de aire fresco y poder continuar con la ceremonia.

Imposible describir la maravillosa experiencia que ahí se vive, solo se debe sentir.

Al final, salimos, nos bañamos con jícara, con agua que se ha serenado toda la noche para templar el carácter, como se hace con el hierro, tomamos te de hierbas frescas y se reparten los dulces mexicanos, tales como alegría o amaranto, palanqueta o cacahuate, ambos con miel para celebrar.

Todo lo realizado, permite reflexionar en lo siguiente: Lo más valioso del ser humano se encuentra en su interno. Iniciar trabajo en el temazcal era el conocimiento de si mismo, y con ello el despertar de la conciencia. Y cuando hay armonía, se vive en paz consigo mismo, y consecuentemente habrá equilibrio y estabilidad emocional personal y en el entorno.

De ahí la admiración y respeto a nuestros antepasados o abuelos, porque precisamente ellos fueron los que crearon y practicaron esta forma de vida y conocimiento.

Con esto, me acepto como soy, con mis aciertos y mis errores, y esto es el verdadero amor, que es la energía más poderosa, que todo lo puede. Y empiezo a sentir la libertad.

Aquí encontramos herramientas que ayudan a vivir con verdad y respeto. Que soy reflejo de los demás, y yo el suyo.

Cada rumbo con su energía trasmiten conocimiento, fortalecen la voluntad, nos transformamos y finalmente trascendemos en el momento de la partida de este plano.

Tomamos conciencia de que somos insignificantes y grandiosos a la vez. Porque al salir es con la cabeza, igual que renacer después de estar en el vientre obscuro y fresco del útero materno, simbolizado por la Nanantzin tlalli o madrecita tierra.

Gracias a los abuelos, nuestros ancestros, en la tierra del Acolhuacan, porque con su legado nos enseñan esencial y profundamente a sentirnos orgullosos de nuestra patria.  Pude sentir su presencia, se pueden ver sus imágenes en el fuego y en las piedras o será que estaba…

 

LA CARCAJADA DE LA CATRINA

 

No he construido nada que me puedan robar.
No hay nada que yo pueda perder.
Nada que yo pueda intercambiar,
Nada que se pueda vender.
Yo he decidido viajar,
Yo elegí conocer,
No tengo nada que dejar
Porque he aprendido a vivir
Klaw Diona

 

La muerte Mexicana o  Catrina, como la llamara el excelente grabador José Guadalupe Posada, caminaba por las calles empedradas de una pequeña ciudad, observando a cada paso, el comportamiento de los transeuntes. Y de pronto soltó una tremenda carcajada.

De qué te ríes?, le preguntó su mejor amiga, llamada Vida, quien desde siempre, la acompaña a todos lados.

Vida, mira nada más a tu alrededor, observa a la raza humana, y te darás cuenta como te desperdician. Les brindas las cosas más hermosas, como son salud, amistad, amor, todo aquello que no se puede comprar con nada.  Tienen penas y preocupaciones normales, que les permiten ser cada vez mejores seres humanos. Y en lugar de consumirte poco a poco, disfrutándote con alegría… te ignoran.

Ambas pasamos desapercibidas. A ti, mi querida Vida, por lo menos te ignoran, continuó diciendo la Catrina, porque de mi, volvió a reír estruendosamente… ni se acuerdan.

Catrina, no digas mentiras amiga mía, dijo Vida.

Bueno, bueno, tienes razón, no precisamente y comentó: ¿Sabes cuándo me recuerdan?. Sólo cuando sucede lo inesperado en sus vidas o cuando tienen que irse conmigo.

Nooo, dijo Vida,  creo que en México, desde épocas prehispánicas, te recuerdan con alegría, en una fecha en especial, además de lo que tu mencionas.

Ah sí, dijo Catrina, la gran celebración en que me hacen una fiesta grande y hermosa, a donde invitan a todos sus seres queridos que se han ido conmigo. Me gusta mucho, pues es el único país del mundo, donde me celebran de esta manera.

Colocan una gran mesa con el mejor mantel, flores de cempoal-xochitl, pan especial y delicioso,  llamado pan de muerto, encaladillas, dulce de camote morado, otro de tejocote, o de calabaza, tamales, mole. En fin, muchos platillos y postres que sólo se degustan en esta ocasión y que eran los favoritos del difunto. Y adornan todo con papel picado en el que plasman mi imagen, y que simboliza la alegría de que estén de visita las almas. Colocan también, la foto del ser querido al que le ofrendan los manjares, una imagen religiosa que simboliza su fe, el agua y sal que recuerda su bautizo y purificación, una veladora para iluminar el alma, encienden copal deliciosamente aromático para que el alma encuentre el camino a la ofrenda y después a su lugar de reposo.

Ah, olvidaba algo más, agregó Catrina, también elaboran calaveritas de azúcar, chocolate o amaranto, con sus nombres y las regalan a sus familiares y amigos.

Además, como en toda ceremonia de sus ancestros, está presente la simbología de los cuatro elementos, sin los cuales el ser humano no viviría, el vaso con agua, la tierra son las flores, el fuego la veladora, el papel picado el viento.

Durante estos días van cambiando las ofrendas para que permanezca bonita y el último día, dos de noviembre, comparten todo con vecinos, familiares y amigos.

¡Qué bonita fiesta, me gusta mucho y la disfruto en grande, pero debe ser muy especial que te festejen, mi querida Catrina!.  Pues tú siempre estás conmigo, pero en verdad, solamente te miran una sola vez, dijo Vida. En cambio conmigo están todos los días, y son muy pocos los que se acuerdan de celebrarme, creo que solamente me recuerdan en la fecha en que nacieron, y tú también estabas presente.

Efectivamente, dijo la Catrina, si fueran más inteligentes, agradecerían cada instante, segundo, minuto, hora, día, mes y año que estuvieran contigo, porque el último minuto, está dedicado solo para mi, y con gran orgullo volvió a mirar a Vida, soltando otra sonora carcajada.

Sin embargo, comentó Vida, ¿sabes a qué dedican la mayor parte de su tiempo? A hacerse infelices unos a otros, me desperdician metiéndose en la vida de los demás, en lugar de vivir la propia. Y “viven” con desamor, chismes, críticas, mentiras, hipocresías, etc. o sea, los peores sentimientos.

Pero eso no es todo, dijo Catrina, otros no hacen lo que tú indicas, pero si te despilfarran en borracheras continuas, drogas, y que habiendo maravillas que les ofrece la madre tierra, comen mal, consumen chatarra como trogloditas, imaginando que todo se va a acabar. No solamente te desperdician a ti, también enferman a un cuerpo hermoso con el que deberían estar agradecidos.

Por qué no hacer lo contrario, reír, pedir perdón, gritar al viento, percibir el aroma de las flores, observar la luna, el sol, las estrellas, gozar del frío, del calor, bailar bajo la lluvia, disfrutar una melodía, soltar el llanto, abrazar, besar, amar al extremo, y muchas otras cosas más, que son regalos envueltos en tu magia.
Como ves, le dan muy poco tiempo, a todo lo que vale la pena.

Y después de decir todo esto, todavía agregó Catrina en tono sarcástico, bueno mi querida amiga Vida, sigamos reflexionando durante nuestro eterno caminar, pero, espera, también podemos reír y divertirnos con ellos, para no aburrirnos,  al ver lo tontos que son. Son títeres de sí mismos, de sus congéneres y de las grandes transnacionales que les venden basura a precio de oro.

Y juntas, tomadas del brazo, continuaron su caminar las dos grandes amigas Catrina  y Vida, diciendo “Ilusos, vida y muerte son solo un instante y el momento que viven… es la eternidad”, soltando ambas, una tremenda carcajada.

 

SUEÑO DE NAVIDAD

 

Era nochebuena, un día antes de Navidad. Gabriel oró a su ángel de la guarda, pues como cada noche, tenía miedo, y de esta manera se sentía seguro y protegido.

De pronto, ya estaba soñando sobre una mullida gran cama, caliente y agradable.

Podía ver la gran sala con adornos hermosos con flores rojas, la nochebuena, que los antiguos mexicanos llamaban en nahuatl, cuetlaxochitl y que salió de México para el mundo,y ahora ha tomado diversos nombres.

En el comedor, una maravillosa mesa elegante cubierta con un mantel blanco muy fino, vajilla de porcelana con filo dorado, copas de cristal cortado, variados y exquisitos platillos y postres, además chocolates finos, que degustarían en familia, el enorme árbol de navidad natural que emitía el aroma del bosque, repleto de luces de colores y hermosas esferas y moños, y en la punta, la gran estrella.

Al pie de él se encontraban las figuras de porcelana que conformaban el hermoso misterio, José, María, el niño Jesús y todas las demás figuras. A un lado, el chisporroteo de la chimenea y el color rojo-amarillo del fuego que danzaba al ritmo de la música, y calentaba el ambiente haciéndolo más agradable. Sus padres reían y bailaban, mientras él y su hermana jugaban felices. Sus abuelos disfrutaban del ambiente.

Y también, en su sueño sabía, que el niño Jesús llegaría con muchos juguetes esa noche para él y su hermana Aurelia. Y que al día siguiente, al amanecer, en Navidad abrirían con ojitos alegres y plenos de emoción, y sorpresa, sus regalos. Qué serían?, acaso lo que habían pedido en su cartita, elaborada con ayuda de sus padres o una sorpresa diferente?.

Un año atrás, antes de morir sus padres en un accidente, le habían hablado de esto. Así que para ellos Santa Claus no existía, no sabían quien era, solamente el nombre de un extraño, a pesar de ver sus imágenes en todos lados y escuchar ese nombre infinidad de veces entre sus amigos, les quedaba claro quien traería sus juguetes a su hogar.

Su sueño era tranquilo y placentero. Al igual que el de su hermanita, que dormía a un lado. Él tenía 7 años y ella 5. ¿Ella acaso no soñaba algo así?. Parecía quejarse o llorar, tal vez tenía pesadilla, pero nadie se daba cuenta, pues se encontraban solos.

Amaneció y empezó a sentir frío, jaló automáticamente la manta para cubrirse, pero se despertó por esta razón, pues siempre al llegar el frío de la madrugada, hacía mucho ruido el periódico con el que se cubría, así que no dejó de sorprenderse de que  ahora era algo caliente y suave. Además llegó el aroma de algo delicioso. Todo esto, lo hizo despertar.

Con sus manitas, frotó sus ojitos, ya entreabiertos y somnolientos, que no lograban ver bien. Cuando pudo mirar en la bruma, vio junto a él un anciano elegantemente vestido, con un gran abrigo negro, guantes y sombrero de fieltro, quien le entregó otra manta igual para cubrir a su hermanita, una bolsa con delicioso pan  y dos vasos de chocolate caliente y en sus manos dos cajas de regalo.

Al principio sintió desconfianza y temor, tenía miedo de  que los regresaran y separaran como habían hecho antes. Pues ellos habían sido llevados a una casa hogar, mientras decidían con quien se quedarían después del accidente de sus padres. Huyeron y vagaron por las calles todo este tiempo y no querían volver.

El anciano los miraba con ternura al tiempo que por su rostro corrían las lágrimas. Gabriel lo observó con atención y apenas podía creerlo, ahí estaba de pie, su abuelo paterno, acariciando sus caritas y cabecitas sucias y les dijo con la voz quebrada por la emoción, por fin los encuentro, gracias a Dios, ahora quiero llevarlos de regreso a casa, la familia los espera.

Todo ese tiempo los buscó con desesperación, con ayuda de autoridades, familiares y amigos. Temía que algo grave les hubiera sucedido. A diario, caminaba solo, por las calles de la ciudad, buscándolos.

Gabriel y Aurelia lo miraron con ternura se abrazaron a él con todas sus fuerzas y con miedo de perderlo. Abrazados empezaron a caminar juntos.

Y de pronto Gabriel le dijo, abuelito, los niños que viven en la calle nos cuidaban, ayudaban con comida y nos regalaron los periódicos para dormir. Son muy buenos aunque la gente los trata mal.

El abuelo contestó, pues vendremos después para compensarlos. Esos son ahora sus verdaderos amigos y deben estar agradecidos toda la vida.

El niño se quedó pensativo y preguntó:  Abuelito, si todos los días fueran Navidad, ¿existiría siempre bondad y amor en el mundo?

¡Desde luego que sí, cariño! Por eso hoy, 25 de diciembre, el gran milagro de Navidad ha sucedido.

 

SORPRESA NAVIDEÑA

 

Bendita sea la fecha que une a todo el mundo,
en una conspiración de amor
Hamilton Wright Mabie

 

Era la fría mañana antes de Navidad, Luna se encontraba ofreciendo los productos para su venta, de pronto frente a su mesa, vio a una mujer de impredecible edad, estatura mediana, complexión regular, cabello rizado rubio hasta los hombros, cara redonda y unos hermosos y brillantes ojos verdes, en los que fácilmente se podía leer la riqueza de su alma.

Y le dijo… sabía que si venía aquí te encontraría, y la abrazó con gran familiaridad. Luna pensaba, soy buena fisonomista, pero francamente no recuerdo a esta persona. ¿Dónde la conocí?

Y como si la extraña leyera el pensamiento, dio la respuesta, sé que no me reconoces, pero no importa, solo vine a ayudarte, ¿me permites? Solo necesito que me acompañes cinco minutos al pequeño jardín del fondo.

Con gran confianza y sin dudar o pensar, la acompañó, aun sin recordar quien era. Empezó a frotar sus manos, le regaló energía pasando sus manos por su cuerpo, de cabeza a pies, sin tocarla, pero podía percibir algo hermoso e inexplicable.

Regresaron al lugar de venta. Luna, en agradecimiento le obsequió unos aretes, que la extraña se puso inmediatamente, diciendo con gran alegría, que los usaría siempre para recordarla.

De pronto dijo… ah también tengo algo para ti . Y sucedió algo extraño, empezó a buscar en su cabellera, revolviéndola por todos lados con las dos manos. De pronto dijo.. ah, aquí está, extendió su brazo y pidió… pon tu mano derecha, recibe mi regalo y siempre llévala contigo.

Era una hermosa pluma azul de ave, con reverso rojo. Estaba tan sorprendida que no acertó a decir nada. Mientras ella le dijo adiós, le lanzó un beso, salió corriendo y subió al autobús de excursiones que esperaba frente al edificio.

Luna, de pronto reacciona y piensa, ¡qué lástima!, no le pregunté y no sé nada de ella, su nombre, de dónde viene, ¿quién es? ¿dónde nos conocimos? Surgieron mil preguntas sin respuesta.

Decide salir corriendo a buscarla. Se acerca al autobús y le pregunta al conductor, disculpe busco a una persona, ¿puedo subir?. Claro que sí. La busca entre todos los viajeros, y no logra encontrarla.

¿Quién es o cómo se llama?, pregunta el chofer.
No sé su nombre pero es… y empieza a describirla. Para su sorpresa, le informa, lo siento pero nadie con esas características ha viajado con nosotros.

Y desde entonces, la pequeña pluma sigue en su cartera, esperando que algún día se aclare el misterio.

 

EL PEQUEÑO REY MAGO

 

Era la noche de Reyes Magos en México, cuya tradición es muy importante entre los niños. El 5 de enero por la noche, dejan uno de sus zapatos detrás de la puerta con la carta dirigida a ellos, pidiendo deseos y juguetes. Y van a dormir temprano para que al despertar disfruten de sus regalos.

Esa noche, la madre se encontraba triste, no encontraba la manera de decir a su pequeño, que los Reyes Magos no existían y que esa ocasión no tenía dinero para comprar el juguete que él deseaba. ¿Cómo terminar con esa inocente ilusión?.

Los niños mayores que él, en la escuela le habían comentado, que los Reyes Magos no existían y que eran sus papás. Habían tratado de acabar con toda la inocencia y magia de ese día de celebración, pero él se resistía a creerlo, según había comentado con su madre.

Ella, como siempre que algo le preocupaba, se puso a meditar y orar pidiendo sabiduría. De pronto, la idea llegó y decidió hablar con él.

Mira mi amor, tengo que decirte algo muy importante, cuando los niños crecen ya no reciben juguetes de los Reyes Magos, porque ellos se convierten en Rey Mago. Así que a partir de hoy… tú serás uno de ellos.

Vamos a tu habitación y me dirás cuáles de los juguetes que ya no usas, puedes donar, que desde luego, deben estar en muy buen estado.

Entre los dos fueron eligiendo y llenaron un costal de manta. Ambos lo hacían con gran ilusión, la madre con su idea y el niño sin saber que sucedería después, pues con gran curiosidad hacía muchas preguntas atropelladas, cuyas respuestas eran pospuestas para después… Calma, calma por favor, ten paciencia, en un ratito sabrás para que son.

Cenaron delicioso con música clásica de fondo y velas, haciendo que empezara la magia. Ella le obsequió unos chocolates, él lo agradeció porque había aprendido que todo lo que se recibe, sin importar el valor, se agradece de corazón.

La semana anterior a este evento, él había participado como Rey Mago en la pastorela de la escuela. Había sido una experiencia fantástica. De pronto su madre le dijo, ahora sí, trae tu traje y corona de Rey Mago y saldremos cuando estés listo. Será una noche mágica y maravillosa, te lo prometo.

El niño se apresuró a vestirse, era grande su emoción, ya era tarde, y qué raro que mamá no le pidiera ir a la cama temprano. Estaba listo.

Tomaron la bolsa y se fueron caminando hasta el centro del pueblo, donde se encontraban todos los vendedores nocturnos en las calles, vendiendo todo tipo de juguetes económicos para la gente más humilde que no puede ir a comprar a los grandes y lujosos centros comerciales.

Entre toda esa gente, encontraron a los niños de la calle, algunos descalzos a pesar del frío, otros usando harapos y mirando con curiosidad toda la algarabía que sucedía a su alrededor, deseando un juguete, otros sentados pidiendo una moneda o un dulce.

De pronto mamá le indicó, ahora tomarás un juguete para cada niño que yo te indique, y les dirás que los Reyes Magos se los envían, y recibirás miradas de admiración y sorpresa, pero también las sonrisas más hermosas, así que debes estar muy atento. Hoy tendrás el mejor regalo… el compartir con los demás, no lo que te sobra, sino lo que quieres dar de corazón. ¿No te parece una excelente idea?

Claro que sí, mamita, contestó el niño con gran emoción. Y así procedieron.

Regresaron a casa al amanecer, muy cansados de tanto caminar, pero satisfechos y felices de la labor realizada.

Y efectivamente, el regalo fue para ambos… sonrisas y miradas sorpresivas que quedaron grabadas para siempre en la memoria y corazón del pequeño Rey Mago.

 

INOCENCIA

 

Cuando sus ojos se abren, en ellos su alma se aprecia,
blanca, como la nieve del invierno cuando cuaja,
tranquila y sosegada, como la marea en calma,
feliz y en paz con todo lo que, sin saberlo, ama…
Es este el bello retrato de la efímera inocencia
Noelia Toribio

 

Era una tarde de inicios de noviembre, empezaba a sentirse el invierno, el aire soplaba helado, las hojas de los árboles danzaban a su ritmo. Me encontraba en una banca frente al templo de San Antonio, observando a los paseantes y meditando, sobre las festividades de esos días, cuando de pronto alguien, dijo mi nombre en voz alta y agitando su mano a lo lejos. Era una de las amigas de mi madre. Se sentó a mi lado y dijo en tono triste, que bueno que te encuentro, quería platicarte algo, te he estado llamando y no podía localizarte. Mira que suerte encontrarte. Me siento terrible.

Con expresión extrañada le pregunté. ¿Qué le pasa? ¿Puedo ayudarla?.

Solo quiero que me escuches. Llorando, indicó, ¿te acuerdas de mi nieto Pedro? Tú bien sabes que ellos viven lejos de aquí y decidió ir a estudiar la universidad aun más lejos de su hogar.

Es un joven respetuoso, educado, estudioso, en concreto una buena persona. Qué más puedo decirte, si tú nos conoces a todos. Ya solo le falta un año para terminar su carrera universitaria.

Es tan responsable y tan consciente del esfuerzo que sus padres hacen para darles la mejor preparación, que casi nunca sale con sus compañeros, como normalmente hacen ellos, a tomar y fumar los fines de semana. Tiene amigos cercanos con los que sale a otras actividades como practicar algún deporte, ir al cine, estudiar juntos, etc.

El fin de semana pasado finalizaron sus cursos. Así que fueron a verlo algunos de ellos. Y le dijeron ahora si no tienes pretexto de quedarte a estudiar, pues ya terminamos y vamos a celebrar. De hecho tenemos una gran sorpresa y un pastel por tu cumpleaños. Eso lo emocionó y dijo, son muy amables, muchas gracias, claro que si, iré con ustedes. Tienen razón ya no tenemos presión de nada.

Fue a su casa, descansó y cuando llegó la hora, se arregló, y muy feliz fue a encontrarse con sus compañeros.

Como es desconfiado de la gente que no conoce bien, y además no tiene esa costumbre, no tomó nada. La fiesta estuvo agradable, bailaron, rieron, disfrutaron. Casi al final, le llevaron y partieron un pastel, le cantaron las tradicionales mañanitas Mexicanas y le ofrecieron una bebida, igual que a todos.

Comió y bebió lo que le ofrecieron y decidió irse pronto porque esto podría prestarse a continuar bebiendo, así que decidió retirarse. Iba feliz y agradecido con ellos.

Se fue directamente al departamento donde vive solo. De pronto empezó a sentirse muy nervioso con un terrible dolor de cabeza y en el pecho, sentía que le iban a estallar, como que moría.

Cada segundo era peor, los nervios lo llevaron a una desesperación muy extraña, más allá del límite de su control, se sentía fuera de sí, se acercó a la ventana a que le diera el aire fresco, no sentía alivio, y no supo ni por qué, ni como, pero se lanzó por ella desde el segundo piso. Todo se obscureció y no supo más.

Estaba tirado en la banqueta, inconsciente. Cuando una de sus amigas, por fortuna o milagro, pasó por ahí y dijo Dios mío, es Pedro. Cómo es posible? Qué le pasó? Qué hace aquí? Mil preguntas sin respuesta y sin saber que hacer en el momento. Muy nerviosa y angustiada, llamó una ambulancia para llevarlo al hospital más cercano. Mientras los trasladaban,  telefoneaba a su familia y a la de Él.

Tardaron mucho en salir a informar su estado de salud. Tenían miedo de que hubiera perdido la vida. Cuando el médico salió, les avisó que había sobredosis de alguna droga. Y dijo que como era un cuerpo totalmente limpio y sano le hizo un efecto devastador y que si no lo hubieran llevado a tiempo pudo morir, pero también había podido irse de esta vida, por el tremendo golpe al caer. Tenía el cráneo partido y varias fracturas en diversas partes del cuerpo.

En ese momento pensaron, gracias a Dios, a pesar de todo, está vivo. La señora lloró inconsolable al recordar tan terrible experiencia.

Comenté indignada, qué horror, no pueden dejar que esto quede impune, deben denunciar a los culpables. Hasta cuándo seguiremos viviendo situaciones como estas? El es un claro ejemplo de las muchas casos que se presentan actualmente entre los jóvenes, en todo el mundo.

Pero la historia aun no había terminado, era dos de noviembre, Día de muertos, que en México, desde época pre-Cuauhtémica, antes de la llegada de los Españoles, se celebra con fiesta, luz, color y una gran ofrenda de flores, frutas, velas, sal, agua, tamales, delicioso pan especial para esos días, llamado de muerto y todo lo que le gustaba al ser querido que ha partido. Todo tiene un simbolismo que ahora es producto del mestizaje, pues ya incluye algunos elementos que no iban antes de 1521, como el pan y la sal.

Llorando me pidió la acompañara a su casa, la vi tan desconsolada, que no pregunté nada, la impresión de su historia me dejó muda.

Decidí ir con ella, a pesar de tener muchas cosas que hacer ese día. Caminamos del brazo y en silencio.
Entramos, lo primero que vi fue la ofrenda, como en todas las casas, y en medio de ella… la foto de Pedro!!

 

CONFESIONES DE UNA NOCHE TORMENTOSA

 

No solo hablas por teléfono a mi oído,
muerde el cuello, acaricia el aliento.
Dime algo que me lleve a tus brazos,
no puedo soñar, es mejor tu voz… río de agua
Armida Durán

 

Era una noche de agosto, el jardín tenía aromas perfumados de huele de noche, azahares, heliotropos y madreselvas. La negrura imperaba en el ambiente, solo la luna llena brillaba en todo su esplendor, rodeada de millones de estrellas que titilaban al son de la música que se encontraba en el ambiente, jazz, donde el saxofón sonaba melodiosamente, invitando al romance y al encuentro de dos cuerpos que se desean y se aman.

Por fin, después de tanto tiempo de no verse, hablarse y mucho menos amarse, se presentaba la oportunidad de estar juntos. Sus corazones palpitaban fuertemente mostrando la emoción en sus pechos y en la respiración. Sus alas crecieron, sus sueños volaron y se hicieron realidad.

Era un gran amor oculto a los ojos de los demás, pero que se manifestaba en todo su esplendor, al igual que la luna de esa noche.

Decidieron tomarlo con calma, para disfrutar cada instante intensamente, ahora ya respirando plácidamente al compás de sus corazones.

Colocaron una mesa en ese jardín, un mantel blanco, flores, velas, y trajeron deliciosas viandas y un buen vino para comenzar la fiesta privada, solo de ellos, un canto a la vida. Disfrutaron de esto. Después bailaron cadenciosa y sensualmente al ritmo de la música de fondo, entre abrazos, besos y caricias. Dándose sin entregarse.

Después de un rato, el mantel cayó al suelo, igual que sus ropas, que una a una fueron deslizándose y así como Adán y Eva pecaron en ese paraíso terrenal, dieron vuelo a su lujuria y deseo.

Se entregaron como solo ellos sabían hacerlo, con todo el ímpetu de sus ausencias, con deseosos cuerpos y amantes corazones.

Como si fuera la única y última vez que lo hicieran. Entregándose, matándose el uno al otro, como dice Sabines en sus poemas.

La noche se hizo breve, a pesar de las miles de caricias y besos que corren por sus cuerpos y se encuentran en sus bocas plenas de ansiedad de amar y de encontrar con gran ímpetu.

Cada vez, es más intenso, más experimentado y desvergonzado, tal vez porque ahora se conocen plenamente en su totalidad, cada centímetro de sus cuerpos, pensamientos, sentimientos, emociones y espíritus.

Empieza a amanecer, y el frío comienza después de una entrega de tanto calor, pero su corazón está repleto de amor, el cuerpo de caricias y la mente de hermosos recuerdos que quedarán grabados para siempre en sus vidas.

Ahora mientras se encuentran abrazados, porque ahora son uno solo,  se escucha música diferente, están entonando la canción sabor a mí, de Alvaro Carrillo.

Entran, se sientan frente a la chimenea,  desnudos pero enlazados en una sola manta caliente, beben vino, juegan, ríen, se abrazan y  besan con ternura y cuentan historias hasta el amanecer.

Tristemente la noche se termina, y la luz del sol los hace despertar de ese sueño irreal, donde cada uno se encuentra en lugares y recámaras diferentes, pero en su pensamiento un recuerdo, en sus cuerpos sensaciones de caricias y en los corazones un intenso dolor con aroma a ausencia, a distancia y olvido.

 

¿ZAPATOS MÁGICOS?

 

Y abandoné en la sombra todos los zapatos y -el grito a chorros verdes de silencio-

 

Era una tarde de agosto cuando recibió un email, en el que le informaban que su amigo Juan, quien contaba ya con casi 90 años de edad, había sido internado de emergencia, pronto sería dado de alta, pero tenía un gran problema, su soledad. Había venido a trabajar a México por muchos años.

La amiga que le escribió, le preguntó si sabía de alguien que pudiera prepararle el régimen alimenticio que indicó el médico. Trataron inútilmente de conseguir alguien. Desafortunadamente no. No había quien. Así que decidió que ella lo haría. Y así transcurrieron varias semanas muy agradables en su compañía.

Se recuperó y se sentía con ánimos de hacer muchas cosas. Un día, él le comentó que regresaría a su tierra con su familia, se sentía cansado de la soledad. Ella dijo, es lo mejor que puedes hacer.

Estaba pensativo, señaló una caja y dijo, mira adentro, hay unos zapatos que compré en Turquía hace muchísimos años. Son nuevos y los adquirí como una curiosidad y para colección de los países en los cuales he estado. Además, no son muy comunes, ya no se usan. ¿Te gustaría tenerlos? Si te agradan, te los regalo. No pienso regresar a mi país con ellos.

Muy entusiasmada después de verlos, dijo sí, muchas gracias, ¡me encantan!

Procedió a ponérselos de inmediato y curiosamente eran de su número, y se puso a girar con ellos, aunque no era fácil, pues son de madera y lo único que sostiene el pie es un pedazo de piel. Y comentó… me encantaría bailar con ellos, pero en Turquía. El rió y dijo… loca jajaja

Él se fue a la semana siguiente. Ella volvió a recibir un email del extranjero, pero no era de Él, era otro amigo que le dijo, ya solamente estaremos tres meses en Turquía, así que nos gustaría que conocieras. Ven a visitarnos.

Tu boleto y carta de apoyo para la visa están arreglados, solo tienes que obtenerla y venir por los tres meses que estaremos aquí. Regresarás a México, dos días antes de que partamos.

Apenas podía creerlo cuando lo leyó… desde luego aceptó, le encantaría conocer ese país. Pasada la impresión, revisó todo, y en los siguientes días hizo los trámites pertinentes y se fue al otro lado del mundo, en menos tiempo del que pensaba y se cumplía uno de sus deseos.

Al llegar a casa de sus amigos, lo primero que escuchó fue el hermoso canto de la mezquita, que es un llamado a la oración y al corazón y bálsamo para el alma. Después de hablar con ellos, y conocer la casa, en lugar de descansar, dijo que quería ir a visitar la mezquita más cercana, que se encontraba a dos calles de ahí y resultó ser una de las más antiguas de la ciudad.

Al regresar, ellos todavía sorprendidos por ese deseo tan repentino, preguntaron ¿por qué? Tienes tres meses para ver mezquitas y se rieron. Ella contestó, la verdad no sé,  solo tenía unos deseos inmensos de ir.

Aunque ahora que lo pienso, puede ser porque de niña viví algo muy especial. A la edad de nueve años, tuve un sueño un tanto extraño. Llegaba a un lugar, parecido a una iglesia, me quitaba los zapatos y cubría la cabeza con una pañoleta. Entré, no había nada, solo grandes arcos, techos altos, con hermosos candiles de cristal, y una hermosa alfombra hecha a mano, color rojo obscuro con dorado.

Me hinqué y de pronto, en un idioma que no conocía, pero que por alguna razón lograba entender, alguien gritaba en voz alta… Ahí viene Dioooos, ahí viene Dioooos… Decidí solamente poner la frente en el piso y sentí una mano cálida  y cariñosa sobre mi cabeza y en ese momento… desperté.

Y en la mezquita que visité hoy, me llevé una tremenda impresión, era el lugar de ese sueño de la infancia.

Sus amigos estaban impresionados pero escépticos respecto a la narración.

Eso no fue todo. La siguiente semana partió hacia Bursa, la ciudad de la seda, donde otro amigo le dió como regalo una visita al hammam (baño turco) uno de los más hermosos y antiguos del país. Después de su masaje con espuma de aceite de oliva, baño caliente, reposo en el hermoso hammam de mármol blanco con agua muy caliente, secada con una suave y perfumada toalla. Y para llevarla a la sala de descanso, donde la espera un plato de coloridas frutas y una taza de infusión de hierbas deliciosas, para su sorpresa, le llevan unos zapatos idénticos a los que había recibido de regalo.

Le explicaron que solamente los usan en ese lugar, para conservar la tradición.

¿Premonición o coincidencia?

 

EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

 

Del latín Secretum, secreto, secretaria

 

La jovencita de 16 años se presentó a solicitar empleo en la institución de investigación de su pueblo natal. Se había enterado de una vacante de secretaria. La entrevistaron y le dieron un pase para presentar tres días de exámenes en la gran ciudad de México, los cuales fueron aprobados.

Al presentarse a la oficina indicada, el imponente y estricto Director le preguntó. ¿De verdad quieres trabajar, niña? Ella contestó, no solo quiero, sino que lo necesito. Pues bienvenida, fuiste aceptada, por lo cual debió conseguir una acta de nacimiento falsa donde indicaba 2 años más de edad, de otra manera no le hubiera sido posible laborar.

Esta situación no era extraña, pues las secretarias empezaban a trabajar muy jóvenes, aun así vestían elegantes, de traje sastre, medias, zapatillas, maquillaje, joyería y perfumes discretos y una bolsa de mano de piel, donde cabía de todo, desde un par de medias para no verse mal si se rompían, tener el hilo corrido, daba muy mal aspecto, pequeño estuche donde iba aguja, hilos de varios colores, y segurito para arreglar en cualquier momento una descompostura, otra bolsita con un peine, maquillaje, labial, delineador, rímel y un pequeño perfumito para el retoque a la hora de la comida, cuando se tenían dos turnos o a la hora del café cuando era horario corrido. No podían faltar los pañuelos desechables o un pañuelito de tela bordado a mano, una pluma, agenda y directorio pequeños para emergencias.

Ser secretaria era un gran honor, sobre todo si era de rango importante, en eso si se demostraba que se ocupaban esos puestos tan codiciados porque eran las más preparadas.

Para su formación, llevaban muchas materias como ortografía, geografía, taquigrafía, mecanografía, contabilidad, administración, correspondencia, dictado directo a la máquina, archivonomía, redacción, inglés, relaciones humanas, superación personal, etc.

El profesorado era bastante exigente en cuanto a su comportamiento. Enseñaban que no se debía reír estruendosamente, eso era vulgar, caminar erguidas, sentarse adecuadamente, con la espalda recta y las piernas juntas o cruzadas, contestar el teléfono de forma atenta, vestir a la moda con elegancia, bien peinadas, manos cuidadas, aretes pequeños, entre muchas otras cosas más.

Eran rápidas al tomar dictado en taquigrafía y transcribirlo a una máquina manual que después fueron sustituidas por máquinas eléctricas.

Tenían que ser perfectas en la escritura, porque la mayoría de las veces los oficios o escritos eran con muchas copias con papel carbón. Y si había una letra equivocada debía borrarse con mucho cuidado en la original y todas las copias y si se movía un poco el cilindro o carro de la máquina, debían empezar de nuevo todo, porque se verían los errores en las copias y el original no podía ir así.

Además fungían como recepcionistas, exigentes con la agenda para que sus jefes llevaran una vida ordenada en lo social y laboral. Y muchas veces también recordarles asuntos personales, como aniversarios de bodas, cumpleaños de los miembros de su familia, amigos, etc.

Todo empezó a cambiar cuando llegaron las computadoras. Las secretarias fueron sustituidas por personas que logran estos puestos sin mayores requisitos, solamente saber usar una computadora, misma que se encarga de corregir los errores ortográficos, tomar el dictado a través de un micrófono y transcribir. Si algo se escribe mal, se borra, se corrige y se imprime directamente.

Y aun con todas estas actividades, se hacían bromas y chistes de mal gusto respecto a ellas. Sin embargo, era un trabajo clave, importante en el funcionamiento de una institución o empresa. Elegante, pero también menospreciado y criticado.

Se valoraba realmente lo que era ser secretaria. Puestos administrativos que ya tienen pocas instituciones. Se han perdido tanto los valores, que ahora solo importa ser bonita y de buen cuerpo, no interesa si se es vulgar e ignorante. Desde luego, siempre habrá honrosas excepciones.

La joven de la que hablaba al principio, pertenece al grupo de la tercera edad, ahora tiene mucha más experiencia, pues siempre se siguió preparando y aun es ágil en el teclado. Está muy bien de salud y de sus facultades mentales, pero ya no es posible conseguir empleo. Y desde luego, se irá a la tumba con todo su conocimiento, que en  la actualidad, para los demás, parece inútil.

 

UNA CELEBRIDAD

 

Sonreíste. ¡Qué silencio,
qué falta de fiesta!
¡Cómo me puse a buscarte
en tu sonrisa, cabeza
de tierra,
labios de tristeza!
Jaime Sabines

 

Era una fresca mañana de julio, debido a que la noche anterior había llovido mucho.

El médico se encontraba en su consultorio atendiendo a la primera paciente. Su recepcionista y asistente en su lugar, organizando la agenda de ese día. Era su primer día de trabajo ahí.

En ese momento entró una persona imponente, aun con su edad y sobrepeso, podía apreciarse una gran belleza escondida de antaño. Piel blanca, hermosos ojos claros, cabello corto, nada de maquillaje. Iba solamente con un amplio batón y una chalina, zapatos bajos.

Le dio su nombre y le pidió avisar al doctor, que había llegado. Iba acompañada de otra señora un poco más joven, bajita y regordeta, que era quien manejaba el vehículo en el que llegaron.

Avisó al médico y la pasó al otro consultorio, a donde él vino y después de saludarlas afectuosamente, se dirigió a su asistente, me dijiste que sabes dar masaje podal? Por favor hazlo a la señora. La paciente se quitó los zapatos, tenía unos pies perfectos. Se recostó con gran esfuerzo. Y su amiga se retiró prometiendo regresar por ella más tarde.

El doctor para asegurarse antes de regresar con la otra paciente, preguntó a su asistente, ¿cómo lo harías?. Ella con gran seguridad le mostró su conocimiento y habilidad. El  sonrío complacido y dijo… muy bien, prosigue. Y cuando termines me avisas por favor.

La recepcionista nunca imaginó que este encuentro le daría una historia que sería contada en partes, varios capítulos en cada cita, pues a la enferma, le encantaba el masaje, pero sobretodo conversar con ella.

Lo primero que dijo fue, siempre que vengo el doctor me regaña porque me da por escrito mi régimen alimenticio y cuando estoy aquí, sigo igual o peso más, y se reía complacida. Pero te diré porque.

Sabes que las artistas no podemos comer cualquier cosa, debemos pasar muchas horas haciendo ejercicio para mantener la figura, y otras más actuando, bailando y cantando.

Me gustaba mucho mi trabajo, continuó, pero sí es de bastante sacrificio. Así que ahora que ya no lo hago, me desquito, cuando no me ve mi amiga y enfermera. porque se descuida, pido por teléfono pizza, hamburguesa, tacos, refrescos, chocolates, etc. Y los como a escondidas. ¡No sabes cuánto lo disfruto! Son manjares, ¿será porque los tengo prohibidos y antes nunca podía comerlos? Parecía una niña traviesa cuando lo decía.

Y así continuaron las confidencias. En otra ocasión, me sorprendió, pues llevó una serie de fotografías en blanco y negro, donde aparecía en varias escenas de películas Mexicanas, en diversos papeles, por lo que pude ver su belleza en todo su esplendor, una hermosa cara y cuerpo escultural.

Las citas seguían y la recepcionista quería hacerle varias preguntas que le daban vuelta en la cabeza, pero por respeto y discreción no las hizo. Como las siguientes, se ha enamorado alguna vez?, se casó? tiene hijos? con quién vive?

No fue necesario plantearlas, ella le tomó confianza y sin pedirlo empezó la historia.

Como podrás imaginar, pues sabes quien soy, ganaba mucho dinero como actriz de películas, del cual no me quedaba nada, pues mi padre, quien era mi representante artístico tomaba todo y me daba solamente para lo indispensable. Así pasaron los años. A mí me parecía normal, tal vez porque nunca fui ambiciosa. Además de que no salía a nada y con nadie. Debido a mi trabajo, no tenía amigas, solo conocidas y compañeras.

En el ambiente, conocí a un actor,  de quien le dio su nombre, y era un famoso. Y dijo, bien sabes que era tremendamente guapo, elegante, fino y atento.  Me enamoré perdidamente de Él. Y empecé a salir a escondidas, pues tenía temor de mi padre.

Nuestra relación cada vez se hizo más intensa, me entregué a él y quedé embarazada.

Estábamos cenando y celebrando en un restaurante, donde prometió pedir mi mano y casarse conmigo, lo cual me pareció maravilloso. Estaba muy ilusionada.

En ese momento entró mi padre muy molesto con un arma en la mano derecha y disparó a mi amor, quien murió al instante.

A mi padre lo detuvieron. Me gritaba que, lo hacía porque no iba a dejar que alguien viniera a quitarnos lo que con tanto esfuerzo habíamos logrado. Esto era una pesadilla. Sentí volverme loca de dolor.

Me fui al hospital, porque debido a tan tremenda impresión, perdí a mi bebé.

En un momento, toda mi vida dio un vuelco de 360 grados.

La recepcionista lloró con ella, era tremendamente impactante esta historia, pero la cita terminó y sería hasta la próxima vez que pudieran seguir hablando. Pues le pedía al médico, que ella la atendiera antes de su chequeo normal.

Tal vez era su gran deseo, de platicar con alguien su desventura. Aunque ya lo había hecho en los medios, nunca será lo mismo que hablar y llorar en privado con alguien a quien le tomas confianza.

Llegó la fecha de la cita y después de recostarse continuó.

Cuando logré recuperar mi salud, pero no mi corazón, empecé a trabajar, pues la vida debía continuar. Fui a visitar a mi padre a la cárcel, le conseguí un abogado para que quedara libre y después de mucho dinero y tiempo, lo logré y volvió a laborar conmigo.

Posteriormente me arrepentí de haberlo hecho, pues cuando ya tenía una buena suma de dinero, decide llevarme de interna a un manicomio. Traté de defenderme, les decía a todos que no estaba loca, pero nadie me creía, porque me ponía desesperada e histérica. Triste es confesar que estaba enfermo de ambición, solamente quería dinero.

Por fin una enfermera con un corazón sensible y dispuesta a escucharme, supo la verdad. Y dijo, efectivamente, he observado tu comportamiento diario y tú estás sana, no debes estar aquí. Te ayudaré a salir de este infierno.

Un buen día, la enfermera, quien ya era mi amiga, me dio un uniforme y a la hora del cambio de turno, nos fuimos juntas en su auto a toda velocidad para vivir en un pequeño lugar de provincia. Pues con anterioridad pude adquirir una casa, desde luego, ocultándolo a mi padre.

Ahí vivimos juntas, tranquilas y felices, pues mi amiga no tiene familia. Es mi madre, hermana, amiga, cocinera y enfermera, pues se encarga de mi todo el tiempo.

La recepcionista escuchó estas confesiones con gran paciencia, cariño y solidaridad, pero su trabajo en ese lugar llegó a su fin. Y nunca más volvieron a encontrarse.

Un buen día lloró su muerte, que fue publicada en los medios. Después de hacer una oración por ella, dijo para sus adentros, y pensar que tuve la fortuna de escuchar tu historia en privado y con lujo de detalles. Gracias por tu confianza. ¡Descansa en paz y que Dios te tenga en su Gloria!

 

EL ESCULTOR

 

“Pequeña es la existencia de un solo hombre,
pero el arte es la oportunidad que éste tiene
de expresar la grandeza del ser humano”
Escultor Benito Ortega Vargas

 

Era una tarde muy agradable y como siempre la tía y la madre llevaban a la niña de visita a la casa de sus amigas. Para ella era mágico ir, por eso le encantaba. Aunque no hubiera niños para jugar, había muchos espacios que la hacían soñar.

Esa casa era interesante desde la entrada, puerta grande de madera, balcones de herrería, techos altos con viguetas de madera, una gran y hermosa estancia con seis pianos, donde una de las señoritas daba clase, sala con brocados e invaluables obras de arte sacro por todos lados, algunos de más de cien años, donde algunas hermanas bordaban, alcobas con camas de latón, tocadores y roperos antiguos, comedor de madera fina con hermosos manteles tejidos con gancho y en las vitrinas  porcelanas y piezas de cristal cortado de varios colores, originarios de varios países. La cocina con su brasero de cerámica  poblana con un antecomedor hermoso y en un lugar muy especial dentro de un capelo la escultura pequeña de San Lorenzo, patrón de la cocina.

En el centro del patio central, un pozo rodeado de plantas y en las otras áreas, muchas flores y árboles. Y muchas otras cuartos alrededor, y  así podría continuar.

Una de las habitaciones más grandes en el traspatio, era un estudio, donde el señor Hernández elaboraba hermosas piezas de Santos de madera, que con sus manos mágicas, transformaba en algo parecido a la porcelana. Y que se encuentran en los altares del pueblo, sus alrededores y en otros lugares, de la ciudad de México, donde se hay obras monumentales de 7 y 9 metros.

Era un ser fuera de lo común en su conjunto, una personalidad muy especial, callado, discreto, respetuoso, atento, alto, delgado, encorvado, manos grandes y fuertes, cabello largo, lacio, blanco. Usaba siempre una bata de trabajo gris o beige obscura.

Visitar su espacio, era invadir la privacidad de un artista, pero para los ojos de esa niña, era una experiencia maravillosa, pues El siempre gentil le explicaba, mostraba y platicaba. Era un lugar donde se encontraba de todo, maderas, lacas, pinturas, pinceles, cuadros y esculturas de santos antiguas esperando ser reparadas, era percibir el olor del arte.

Pocas veces se le veía en la calle, pero decía que cuando salía a caminar era para observar a la gente en detalle, caras, gestos, ojos, orejas, manos, piernas, cuerpos para poder crear.

Por ejemplo, cuando hizo a San Isidro Labrador fue a los ranchos a observar los bueyes para hacer la yunta.

Decía que tenía un catre porque en las noches, se quedaba ahí, observando su obra  para seguir trabajando, y cuando estaba muy cansado, se recostaba y de pronto en su sueño, llegaba la inspiración y se levantaba para continuar, no importaba la hora.

Era tan modesto, que nunca quiso una entrevista, un vídeo o algo que dejara un recuerdo visual de su persona. Y como muchos otros artistas, murió en el anonimato junto con sus antecesores, tres generaciones de escultores de arte religioso.

Algunas veces llamaba a sus amigas, la madre y la niña para que vieran alguna obra antes de ser entregada, porque sabía que disfrutaban mucho de esto y así pasaron muchos años.

Un buen día telefoneó y dijo… Vengan por favor, a ver algo que terminé, antes de que lo entregue. Inmediatamente fueron, y se encontraron como siempre, con una pieza cubierta con una tela blanca. ¡Sorpresa! Al descubrirla, era San Antonio, santo patrono del pueblo, y solo faltaban dos semanas para su fiesta.

¿Qué les parece?, preguntó ¿Y qué le encuentran de familiar?
Ellas después de observar por un buen rato, dijeron, pues no, no sabemos.

Y ese anciano, mirando con cariño, a la niña ahora una mujer madura, y tocando su hombro, le dijo: Tus ojos mija, tus ojos… No dijo más, dio la vuelta y siguió trabajando.

Para ella, fue una impresión inimaginable, que perdura para siempre en su memoria. ¡Y a punto de llorar solo dijo muchas gracias!

Poco tiempo después el murió y fue la última escultura que entregó.

Así que cuando ella va a ese templo, pide a San Antonio: Por favor, permíteme mirar con tus ojos de amor. Porque sabe que esa escultura, debida a las oraciones, emana una energía sin par.

Hace poco, estaban haciendo una rifa para la fiesta de este año. Ella compró boletos y mirando al santo dijo, este tiene que ser el ganador, porque será para tu fiesta, solo permíteme mirar con tus ojos de amor. Y la gran sorpresa es que de pronto, dicen número 37, número 37. ¡Ese era el ganador!  Y la fiesta se celebra hoy, 13 de junio.

El universo es energía. ¿Causalidad o milagro? Llamémosle como queramos…

 

EL NACIMIENTO

 

Era una tarde de mayo. Mujeres y hombres corríamos a toda velocidad en el bosque, entre árboles, arbustos, pastos, arroyos, claros de luz, debíamos llegar lo más pronto posible. El tiempo se terminaba y el día perdía su claridad.

Todos íbamos vestidos casi de la misma manera, en colores café y beige, y sobre las camisas, pantalones y faldas, usábamos un chaleco largo de piel suave del mismo color. Todos llevábamos botas de piel para protegernos de las inclemencias del tiempo y de los animales silvestres.

Agitados, hambrientos, sudorosos y tremendamente cansados, por fin llegamos. Era una cueva enorme, al fondo un grupo de hombres tocaban diferentes instrumentos. El gran hueco se llenaba de hermosa música griega antigua, conformada por flautas, tambores, liras, cítaras, etc. Ya habían encendido una fogata, empezaba a sentirse frío debido a la continua lluvia de los días anteriores.

La persona que encabezaba nuestro grupo entregó un gran envoltorio al líder del clan, quien apuraba a la gente a prepararse. Abrió el gran bulto y salieron hermosas pieles tersas, que fueron colocadas cerca de la fogata y empezó a pedir ayuda a los demás. Diciendo con palabras atropelladas… ya viene, ya viene debemos apresurarnos.

De pronto con gran majestuosidad apareció preñada la gran hembra del unicornio. Una especie de caballo con un cuerno que contenía poderes mágicos y espirituales, de color bellísimo como la piedra de luna, blanca con destellos azul claro.

En cuanto vio las pieles, con gran confianza en los hombres, se recostó y empezó el maravilloso proceso de parto. Después de casi toda la noche a la luz de la luna y la fogota, y antes del amanecer nació el bello ejemplar que permitiría la supervivencia de la especie en peligro de extinción.

Todos en vigilia para no ser sorprendidos por los cazadores que siempre la perseguían para robar sus poderes.

Los hombres comentan que ha regresado después de sufrir mucho con su manada y ayudar a los que la necesitaban. Pues debido a su libertad, tiene valores de nobleza y respeto.

La música resonó más estruendosamente y con mayor alegría los hombres y mujeres cantaron para dar la bienvenida al nuevo ser, que encarnaba la pureza y el poder espiritual.

Ha amanecido, fue una noche fantástica, excitante, mítica y plena de misticismo y magia. Vuelvo a mi vida cotidiana.

 

MI AMIGA SOLEDAD

 

Vuelve con frecuencia y tómame, amada sensación, cuando la memoria del cuerpo se despierta y el viejo deseo corre otra vez por la sangre, cuando los labios y la piel recuerdan, y las manos sienten como si tocasen otra vez

Era la fría y airosa tarde del primer día de marzo. Regresé de trabajar, me senté tranquila en la salita a escuchar música de Lizst.

De pronto alguien tocó a la puerta. Me entusiasmé, tenía visita, así que con gran alegría abrí y ahí se encontraba frente a mí, mi gran amiga soledad, que gusto verla, pues a menudo viene a hacerme compañía.

Tiene una belleza excepcional, pero es tan extraño su comportamiento que no a todo mundo le agrada. Como decimos en México “no soy monedita de oro, para caerle bien a todos”.

Me siento muy bien con ella, disfruto de su compañía, pero sinceramente, de pronto me harta que venga tan continuamente. Pero hoy, me hacía falta estar con ella.

Pasamos al comedor, nos deleitamos con algunos bocadillos, quesos y frutas, con una copa de vino tinto que tanto disfrutamos, al compás de la hermosa música.

Y como siempre hacemos, empezó nuestra elocuente, emotiva y maravillosa conversación alrededor de nuestras vidas, tristezas y alegrías, desengaños, decepciones y experiencias maravillosas con la familia y amigos, amores y desamores, encuentros y desencuentros.

En esta ocasión, hicimos un recuento importante de lo acontecido en mucho tiempo. Todo un análisis profundo. Ah y que maravilla revisar el comportamiento humano ante cada circunstancia. Lo mejor fue, que lo hicimos sin crítica, rencor, resentimiento, nada de sentimientos negativos. Más bien reviviendo momentos pasados o algo especial vivido en otro lugar. Los paisajes vistos, lugares visitados, lecturas por las cuales pasaron nuestras miradas, la música en nuestros oídos, los sabores deleitados, las caricias dadas y recibidas, los aromas que nos recuerdan algo o alguien.

También repasamos uno de los días más maravillosos compartidos hace algún tiempo.

Nos encontrábamos en un transbordador en medio oriente, el mar de Mármara, situado entre los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, que separa Estambul, en su lado asiático y lado europeo.

El chofer del autobús en el que íbamos, sin hablar ningún otro idioma que no fuera turco, a señas nos indicó subir por una escalerilla y la sorpresa fue grandiosa, estábamos donde no somos ni una mota de polvo, en medio de la inmensidad del universo.

Era de noche… hacia arriba, el cielo completamente obscuro pleno de estrellas con la luna en todo su esplendor, y abajo el mar tranquilo con su cadencioso movimiento, totalmente negro. Podría definirlo como la nada y el todo.

Y como éste, muchos otros recuerdos estuvieron presentes, viajes a otros países. Así como visitas constantes conociendo México de norte a sur, con sus tradiciones, costumbres, gastronomía, artesanía, toda la riqueza cultural de nuestros pueblos.

Así que ante los efectos del delicioso vino, reímos a carcajadas, lloramos como niñas, nos consolamos abrazadas.

Que bien tenerla como amiga. Debe ser triste para muchos, no tener momentos así. Pocos son capaces de vivir tan intensamente.

Esto, como siempre sucede, duró algunas horas, luego decidí despedirla y salir a caminar para reencontrarme con mis amigos en un café y soledad se fue, pero sé que al volver a casa, me estará esperando, como siempre con su calidez, comprensión y sabiduría, dándome la oportunidad de regalarme tiempo a mí misma, de reflexionar y orar. ¡Salud por ti… soledad!

 

TODO POR AMOR

 

Vuela… vuela en ese espacio tuyo interior, donde nace el torrente del amor

González Valverde

 

Era una fría mañana de febrero, en una casita de una población cercana al Lago de Texcoco, México. Y como cada amanecer, se escuchó a la madre expresar en voz baja en la recámara… ¡Felipe, Felipe! levántate, tu padre está listo para salir.

Con frío pero sin flojera, pues ya estaba acostumbrado, aventó las cobijas, se estiró y dijo, ya voy… se vistió de prisa y salió corriendo rumbo al lago para recoger lo que el maravilloso lugar les proveía, charales, carpa, patos silvestres, sal de tierra, ahuautle, acosiles, romeros y otras cosas más.

El agua estaba helada, los dedos de los pies y manos se entumían y la piel se cuarteaba. La mayoría de las veces había que pararse sobre troncos, que ahí se encontraban, para no congelarse. Pero bien valía la pena, por lo que se obtenía y sobretodo el maravilloso espectáculo, mirar el sol saliendo y reflejándose en el azul  del agua, los patos  y otras especies volando. Era un regalo para sus ojitos verdes antes de ir a la escuela. Siempre mostró gran inteligencia, era de los primeros en su clase.

Por las tardes hacia sus tareas acompañado de sus hermanos, mientras su padre pintaba los maravillosos paisajes del lago, y su madre cocinaba delicias con lo obtenido esa mañana, y como único ejemplo, por ser algo muy peculiar y solo de esa zona, tortitas de ahuautle en salsa de chile pasilla, es la hueva del mosco, mucha proteína y además, ni siquiera pueden imaginar el sabor especial y rico que tienen, acompañadas de tortillas de maíz hechas a mano. Se consumían desde época prehispánica.

Así transcurrieron los años, ya siendo un joven, decidió seguir estudiando, y logró el título que tanto deseaba, viajó a varios países, vivió en Europa por varios años, donde aun se preparó más, por lo que habla varios idiomas.

De mañana, tarde, noche o en el amanecer, no importa, no hay hora marcada para ayudar. Siempre dispuesto a atender a quien lo necesite.

A su hogar, lleno de luz y riqueza espiritual, llegan hombres, mujeres adolescentes y maduras, ancianos y niños para poder consultar a quien un consejo, les ha de dar.

Ha pasado carencias, tristezas, problemas en la soledad de un lugar siempre  diferente. Aun así, lo único que nunca le falta para ofrecer es su comprensión y gran corazón, repleto de amor. Se ha preparado mucho para poder lograrlo.

Nunca su vida ha sido fácil, porque es de gran entrega, nunca se queja, y tampoco ha perdido su sonrisa, que alegra a quien lo conoce, con la alegría de vivir, que se puede ver en el brillo de sus ojos.

Siempre hay profundas y maravillosas palabras que brotan de su intelecto, como flores hermosas que se ofrecen en un día especial. Tiene una riqueza espiritual sin par. Ha marcado la vida de mucha gente con su actuar. Siempre tiene a la mano, solución a los problemas, opciones para enfrentar las adversidades de la vida, o simplemente una palabra de aliento.

Por sus conocimientos, es un sabio sin reconocimiento, por su justicia un rey sin corona y por su generosidad, un santo sin altar, porque afortunadamente continúa en esta vida brindando su servicio y tocando cada mente, alma y corazón de quien cruza su camino. Es un excelente sacerdote y la psicología su mejor opción.

 

¿SUEÑO O REALIDAD?

 

Era una noche de agosto, tocaban a la puerta con desesperación, la madre de Cenicienta, abrió y le dieron una terrible noticia, una tremenda pesadilla, algo que nadie esperaba. Avisaron que su esposo había tenido un terrible accidente automovilístico y perdió la vida. Un hombre con un gran corazón, joven, guapo, inteligente y bondadoso.

Insólito, terrible,  su pequeña solo tenía tres meses de nacida. La vida de su madre giró alrededor de ella, con todo su amor.

Pero la vida tiene mil sucesos inesperados. Así que cuando Cenicienta tenía tres años, su madre contrajo matrimonio nuevamente.  Esta mujer nunca supo si fue realmente amor lo que la llevó al altar o la necesidad extrema de compañía, apoyo emocional y económico. Además de que vivir sola en el pueblo y con una pequeña, no era nada fácil.

Lo cierto es que la vida de las dos cambió y cuando se dio cuenta ya estaba embarazada, lo cual sucedió dos veces, y nacieron dos mujercitas. Siempre protegidas por su padre. Y a ella nunca la aceptó y mucho menos amó, como había prometido, cuando pretendía a su madre.

Los años pasaban y  la madre se daba cuenta que cada día Cenicienta se parecía más a su padre, en todos los sentidos. Esto hacía que añorara aun más su presencia, pues nunca dejó de amarlo. Su recuerdo estaba vivo y presente. No había ni habría nadie como él.

La niña, en su nuevo hogar creció siempre con angustia, sufrimiento y falta de cariño, pero la vida todo lo compensa. Sus tíos la amaban. Transcurrieron los años y muy joven empezó a trabajar, donde recibió todo el aprecio y cariño que le hizo falta. Fue muy querida por quienes la rodeaban. Así transcurrieron los años.

Una tarde de otoño al estar en su trabajo, frente a la computadora, empezó la gran sorpresa que el destino deparaba para ella. Recibió un mensaje que la dejó perpleja… totalmente sorprendida, no podía creer lo que sus ojos leían… uno de sus amigos se casaría en el otro lado del mundo.

La invitaba a su boda, todo pagado. Venía incluida la carta donde se hacía responsable de ella, para que no tuviera problemas de ningún tipo en migración. Debía agilizar los trámites para viajar. Si quería vivir esta maravillosa experiencia, debía apresurarse. Y lo logró… estaba en camino.

Fueron muchas horas en el aire. Llegó y la esperaban sus amigos con gran emoción, para llevarla a comer a un lugar tranquilo y agradable frente al mar, un hermoso paisaje, donde disfrutaron de un delicioso vino y platillo a base de canguro. Realmente estaba probando el sabor Australiano.

Después fueron a casa de su amiga, novia de quien la había invitado. Ya se estaban haciendo los preparativos para la boda. Y como dos hermanas, pasaron toda la noche hablando del pasado, presente y futuro de ambas.

Al día siguiente fueron a comprar las flores exóticas y extrañas a su vista, diferentes a todas las que había visto en toda su vida, para hacer los bouquets para la novia y las damas de honor o madrinas que eran tres, de diferentes nacionalidades India, México y Escocia.

Todo estaba listo. Los vestidos hermosos en organza azul plúmbago, zapatos color perla. Llegó muy temprano un fotógrafo inglés que empezó a tomar fotos desde que empezaron a arreglar a la novia y las damas de honor.

El novio regala  a Cenicienta, ese mismo día, una joya con un agua marina del color del vestido, como recuerdo de ese inolvidable día.

Después son trasladadas en un automóvil blanco de colección, a la capilla, que se encontraba en medio de un bosque. Todo era una hermosa alfombra de hojas de maple amarillas, rojas y naranjas. Era un paisaje realmente increíble. Y a la entrada, se encontraba un gaitero con su tradicional traje escocés tocando para recibir a los invitados antes de la ceremonia religiosa. Todo se conjugaba para ser un espectáculo maravilloso.

Antes de entrar a la capilla, le informaron que ella encabezará el cortejo, tremendo honor, cada vez más sorprendida, de todo lo que sucedía.  Tenía un nerviosismo muy bien disimulado. Ahí esperaban tres ministros vestidos de diferente manera pues eran familiares de los novios, un protestante, un católico y un anglicano.

La capilla lucía preciosa, plena de luz y flores. Todos los presentes, elegantemente vestidos al estilo inglés, algunas mujeres con sombreros y velos. Un coro precioso  Y al frente del altar, sonriendo, cuatro caballeros en traje de gala escocés. El novio y los acompañantes de las damas. Parecían imágenes de una película antigua.

La novia entró con una chalina de cuadros rojos y líneas amarillas y verde obscuro, que simboliza el clan al cual pertenece. Y una vez casada, se la cambian por la de cuadros azules con dorado y verde obscuro que corresponde a su nueva familia. Este simbolismo de pasar de una familia a la otra y tomar el nuevo apellido, era muy emotivo.

Al terminar la ceremonia, uno de sus amigos, un joven muy apuesto, la toma del brazo  y la acompaña al jardín, ubicado en la parte lateral de la capilla, donde hay un pozo con un molino de agua, y previo a la fiesta se hace un brindis con champagne.

Después van al salón de fiestas. Los novios y las madrinas son los últimos en entrar, según las reglas de etiqueta para que el cortejo principal sea recibido por todos los asistentes de pie y con un gran aplauso.

Cenicienta vive su propio cuento, un escocés con la gaita y otro con el bastón, dan los nombres de la primera pareja de la noche y los lleva el paje a la mesa de honor y así sucesivamente cada una de las tres madrinas y sus respectivas parejas, al final claro, para ser ovacionados, se presentan los novios.

Empiezan a disfrutar de deliciosos manjares, vinos y postres traídos de diferentes partes del mundo, a la luz de las velas y la música de fondo, en vivo.

Su pareja es el mejor amigo del novio. Se dirige nuevamente a ella y le dice,  necesito una dama para bailar toda la noche, tendiendo la mano para iniciar con las demás parejas. El era tremendamente atractivo, blanco, cabello negro, ojos azules, una sonrisa encantadora y carácter afable y divertido. Esto era como un sueño.

La música era preciosa. El grupo musical es un grupo de jóvenes rubios vestidos de negro, que interpretan música antigua y que se baila como en los tiempos de los reyes. Antes de cada pieza ellos dan las indicaciones. Todos ríen y disfrutan cada pieza al máximo.

Los novios ya han partido a la luna de miel en medio de un gran alboroto,  de familiares y amigos, quienes les desean felicidad eterna juntos y la fiesta continúa hasta el amanecer.

Una noche de sueño, mágica, inolvidable… ¿acaso fue verdad?

Al despertar con un hermoso día soleado, y el corazón pleno de felicidad, en casa de su amiga, duda… pero sobre el tocador reluce una aguamarina engarzada en oro.

 

¿EN QUÉ QUEDAMOS PELONA? ME LLEVAS… O

 

Eres una mujer teñida por el viento recio de la historia.
Y hundiste tus raíces en el humus que te sostiene
en tu grandeza!
F. González Valverde

 

Esa mujer luchaba por su vida, el problema de salud parecía no ceder.  Tenía fiebres muy altas día y noche, ningún medicamento hacía efecto. El médico insistía en internarla pero ella no aceptaba, pensando que si se iba a un hospital, si moriría, porque su pequeño estaba en el kinder y no quería dejarlo con nadie, era su mayor preocupación.

Era una tarde de octubre, sintió como un desmayo, se fue como girando en un torbellino negro, de pronto mucha luz, y se puso de pie. Abrió los ojos, tocó su cuerpo y pensó, que bien me siento ahora, que alivio después de tantos días de pesadilla.

De pronto, mira hacia abajo y para su sorpresa, lo único que ve es una imagen que la impacta, su madre llorando sobre su cuerpo inerte, tratando de revivirla, ya no tenía pulso y no latía el corazón. Y piensa, ¿qué me pasó? ¿Dónde estoy?, empieza a sentir tristeza, angustia y desesperación.

Sigue observando y ve a alguien con una túnica blanca, que la llama. No sabe que sucede, pero no quiere ir. Decide mirar al cielo y llora, con desesperación y logra ver al señor Jesús, y le grita con angustia que por favor, no la deje ir. Pregunta, que hará mi hijo solo en la vida?, qué será de él?

Implora por su vida, y ve una mirada dulce, tierna, compasiva y de gran amor, que no ha logrado visualizar ni en un recién nacido, que baja los párpados, como aceptando la petición. Dulce imagen que permanecerá para siempre en su mente y corazón.

De pronto abre los ojos, y está en su cama, la cara empapada de lágrimas, igual que su madre, quien quiere preguntar algo. Y ella le dice, por favor, hice un viaje muy largo, ya te platicaré, ahora quiero descansar. Y se queda dormida todo el día, mientras su madre vigila su sueño con angustia.

Pasó la noche sin fiebre, y al amanecer, se siente fortalecida, quiere tomar algo, se siente muy débil por los días pasados,  pero por fin, se levanta de esa cama en la que estuvo casi un mes. Empieza a recuperarse rápidamente, sin ningún otro medicamento. Está agradecida con Dios y con la vida. El milagro sucedió, aun está en este mundo.

No era su momento, solo una breve visita al más allá…

UN CHARRO REVOLUCIONARIO

Gallo, caballo y mujer
por la raza haz de escoger

Empezaba el otoño, era una mañana lluviosa en Tlaxcala. Francisco, que tenía 7 años se encontraba, como todos los días, trepado en un árbol de pirul, desde donde vigilaba los borregos, que eran propiedad familiar. No asistía a la escuela. Su padre trabajaba arduamente sus tierras.

Era un chico trabajador, responsable, obediente y bien portado. Todos los días su madre ponía en una servilleta impecablemente blanca y bordada con brillantes colores, su tradicional hitacate para la hora del almuerzo.

En ese momento, un grupo de hombres a caballo se pararon frente al árbol donde él se encontraba y le preguntaron, dónde podían encontrar víveres, su objetivo era tomarlos sin pagar para sobrevivir.

El niño sin sospechar que robarían, les informó. Platicó un buen rato con ellos y les agradó mucho. Le preguntaron si le gustaría irse con ellos. Iban a la revolución.

La idea le pareció fantástica, pues ya había escuchado hablar del movimiento rebelde. Decidió rápidamente que sí, y dejó colgado su hitacate en una rama, sin meditar ni un momento que pensarían sus padres de todo esto. Solo le emocionó la idea de la aventura.

Sin importarle nada más partió con el grupo. Participó en la revolución y a pesar de todos los momentos difíciles que tuvo que pasar, logró sobrevivir, aprendió todo lo relacionado con los caballos, a quienes amaba entrañablemente, y así pasaron los años.

Mientras tanto, en otro Estado, se instalaba un cuartel, a donde fue enviado Francisco cuando ya tenía 17 años. En ese lugar conoció a Juana, una hermosa jovencita de 14 años, facciones finas, trenzas hermosas, cuerpo perfectamente delineado para esa edad, limpia, honesta y trabajadora, de quien se enamoró profundamente, y con quien contrajo matrimonio un poco después. Tuvieron ocho hijos.

Vivían felices, ya que con el esfuerzo de ambos, lograron comprar algunas tierras llamadas La Magueyera, construyeron una hermosa casa con piso de ladrillo, techos altos con viguetas de madera, recámaras amplias, cocina de talavera con brasero, que se alimentaba con leña. Al fondo y separada de la casa, se encontraba la cocina de humo, donde se hacían las tortillas a mano en el  tlecuil. Había también un pozo. Y un gran tanque, rodeado de hermosas plantas, donde se almacenaba el agua de lluvia para los animales y para lavar.

El frente de la casa tenía tres balcones de herrería con plantas, y un gran portón de madera, una piedra cuadrada de cada lado, llamados pollitos para sentarse a descansar o tomar el sol. En la barda principal, dos cabezas de caballo, de hierro con una argolla en los belfos para amarrar los caballos al llegar.

En los terrenos traseros se sembraban diversos cultivos y se criaban todo tipo de animales, vacas, borregos, conejos, todo para el abasto familiar y venta. Se criaban caballos. Estas actividades permitían dar empleo a mucha gente que era ayudada, respetada y tratada con dignidad.

Además Francisco era amansador de caballos, especialmente para los generales de la Universidad vecina. El era un charro completo, herraba, lazaba, pialaba, manganeaba, bordaba los arneses de los caballos. Sabía todo lo relacionado con esos nobles animales.

Una sola vez al año bebía con sus amigos, así que no necesitaba mucho para estar mareado. Esto lo hacía en su cumpleaños. Su caballo estaba adiestrado por él. Así que sus amigos lo atravesaban sobre el caballo y sin ser dirigido regresaba a casa, con su pezuña derecha tocaba en el portón, entraban y se hincaba para que su dueño pudiera ser bajado y llevado a su recámara. Maravillosa muestra de lo que su dueño era capaz de hacer con un hermoso ejemplar.

La pareja era muy apreciada por la comunidad, por lo que fue elegido para desempeñar un puesto importante en la Presidencia Municipal.

Un día, Francisco se encontraba cenando con su familia. Y algunos hombres pasaron por él, pues estaban persiguiendo a unos maleantes que estaban provocando escándalo en un pueblo vecino. El que encabezaba el grupo se llamaba igual que él.

Iban a todo galope, y de pronto los ayudantes del comandante gritan ahí viene Francisco, y disparan, y cae del caballo. En ese momento se dan cuenta que no era Francisco el ladrón, sino Francisco su compañero.

Es llevado de emergencia al único hospital del pueblo, en el convento de la Iglesia, donde es atendido y muere poco después, dejando a su familia, en la orfandad, tristeza y desamparo.

Gran impacto para el pueblo, vecinos y familia, se había perdido a un gran ser humano, deseoso de ayudar a su comunidad, y el sinvergüenza quedó vivo impunemente.

Mientras tanto en el hogar de Francisco, poco a poco los animales y después las propiedades se fueron vendiendo, los niños dejaron de ir a la escuela, todos empezaron a trabajar para salir adelante, solo quedaba la casa grande, donde ellos vivían.

A pesar de las circunstancias, todos hicieron su vida con la misma honestidad con la que fueron criados. Llevaban en sus genes la grandeza de un gran hombre.

Los años han transcurrido, y todavía queda algo de lo que era esa hermosa propiedad.

En uno de esos terrenos, habitan algunos de sus familiares. Y es muy curioso, pero varias personas han coincidido en decir que cuando llegan de visita… al salir, se encuentran con un charro de gran porte y estatura y les pregunta… Qué haces en mi casa y quién eres? Desde luego no han vuelto, por tan tremenda impresión.

Será que desde otra dimensión, sigue vigilando su casa y su familia este gran charro completo?

 

MEMORIAS GITANAS

 

Era verano, y como cada año, llegaba al pueblo, la magia para los niños y el temor para los adultos, que duraba de uno a tres meses.

Llegaban las húngaras o gitanas  en grandes camiones cargados de muchas cosas. Era toda una experiencia, ver su llegada.  Tardaban mucho en instalar sus tiendas, en medio de los grandes y frondosos árboles de pirul, para tener un poco de fresco y soportar el tremendo calor de junio. No les importaba instalarse bajo la mirada curiosa de los pobladores, ya estaban acostumbrados.

Por temor a ser robados o que se llevaran a sus niños, que es lo que los vecinos decían. Y de lo cual no estaban seguros, pues no había pruebas, preferían tener su amistad, así que les proporcionaban agua que acarreaban en grandes baldes para beber, bañarse y preparar sus alimentos.

Las tiendas eran de colores, adentro alfombras brillantes sobre las que colocaban grandes y hermosos cojines, sobre los que se recostaban para leer sus cartas, coser o simplemente descansar. Para los ojos de una niña, que curioseaba por abajo de la tela de la tienda, esta imagen  y muchas otras, eran como ver un trocito del cuento de las mil y una noches.

Uno de esos días fue descubierta, se hicieron sus amigas y después le mostraban todo y le platicaban lo que quería saber.

Sus faldas de seda azul turquesa, verde limón, rojo, amarillo oro, rosa mexicano, etc. eran bellísimas y según decían tenían 20 metros de vuelo para poder danzar al ritmo de los instrumentos de cuerdas, tambores y panderos en las diversas espacios libres. También salían por todas las calles a leer la suerte en la palma de la mano. Todo esto para reunir fondos para seguir su caminar por toda la República.

Ya arreglados para salir a divertir a los pobladores. Los hombres eran musculosos y fuertes, lucían camisas de un solo color, pero brillante, pantalones negros, un pañuelo atado en la cabeza, una arracada en la oreja derecha. Las mujeres jóvenes eran muy hermosas, su maquillaje era exagerado y sus cabelleras eran largas, sobre las que colocaban atado hacia atrás un pequeño pañuelo adornado con pequeñas monedas doradas que coronaban su frente.
La música sonaba fantástica, como salida de un cuento de hadas, pues no era común escucharla en la radio ni en ningún otro lugar.

Era un mundo fascinante y diferente, y al mismo tiempo de temor por todo lo que de ellos se decía. La niña no le decía a su madre, pues le hubiera prohibido ir ahí por temor a que se la llevaran.

Esto marcó a la niña de por vida, pues coincidentemente, en la escuela le pidieron vestirse de gitana y ella indicaba a su madre todo lo que quería, pues lo conocía a la perfección. Quería verse como alguna de ellas. Y fue con la danza húngara número cinco, con la que se presentó, bailando con gran alegría. Que por cierto, ésta pieza sigue siendo su favorita. Estaba tan feliz, que de regreso bailó todo el camino. Al llegar a casa se quita los zapatitos y gran sorpresa, ya no tenían suela.

Los años pasaron, la niña convertida en mujer estaba visitando un pequeño poblado de Turquía, en un callejón obscuro, alejado y solitario, caminaba tranquilamente disfrutando del lugar, de pronto escuchó pasos sobre las baldosas, al mirar atrás iba rápidamente tras ella… una gitana. Ahora era al revés, la mujer la espiaba a ella, su mirada la asustó y la seguía rápidamente. Ambas empezaron a correr, seguramente quería robarle, como le habían dicho. Ella nunca lo creyó y a estas alturas de su vida, lo comprobaba. Sudorosa, asustada y con la respiración entrecortada entró a una tienda de zapatos Otomanos, donde ya la conocían. No dijo nada, solamente se sentó y le ofrecieron el te, como siempre que los visitaba. No quiso dañar la imagen preciosa que guardaba en su memoria, de aquellos seres extraordinarios, pero en la esquina, la esperaba todavía su pasado…

 

UN INSÓLITO DÍA DEL PADRE

 

Era una noche lluviosa y muy obscura, el cielo cubierto de nubes negras, lógicamente no se podía apreciar ni la luna ni las estrellas, algo se sentía en el ambiente.

De pronto alguien empezó a tocar  fuerte y con insistencia en la puerta de metal. Daba la impresión de ser alguien muy desesperado. Eran los vecinos a dar la triste noticia de que Ángel había muerto. Fue una impresión tremenda! Un joven sin problemas de salud, que raro. Que sucedió?

Todos sabíamos que siempre sufrió violencia intrafamiliar junto con su madre, después la ausencia de su padre, quien se cansó de maltratarlos y los abandonó desde que era muy pequeño.

Solo realizó estudios de primaria y secundaria debido a la precaria situación económica. Empezó a trabajar muy jovencito y afortunadamente, era un trabajador comprometido y empeñoso. Al paso de los años, avisó a su madre que se casaría y con su pareja se iría a perseguir el tan conocido sueño americano. Probarían fortuna, donde ya tenía algunos parientes trabajando.

Llevó a cabo sus planes, estuvo viviendo en los Estados Unidos por aproximadamente cinco años, durante los cuales ahorró para comprar una camioneta. Extrañaba a su querida madre y su patria, así que decidió regresar a México e iniciar su propio negocio.

Con sus ahorros logró instalar un pequeño restaurante, donde trabajaba con gran alegría y emoción, atendiendo solícito a sus clientes.

De pronto, y después de tantos años, esa tarde apareció en su negocio, su padre para visitarlo, estaba ebrio. Angel prudentemente, le sugirió regresar a su casa y le dijo que otro día hablarían. Su padre alabó la bonita camioneta y le pidió llevarlo a su casa. Pero una vez arriba, se puso necio, él quería manejar y lo tachó de egoísta por no prestarle su vehículo. Insistió tanto, que logró convencerlo y prometió manejar con precaución, ante la mirada expectante de su madre, empleados y clientes, quienes observaban la situación.

Manejaba imprudente y alocadamente. Discutieron en el camino. Y como era de esperarse… chocó. Pronto se escuchó el lamento de las  sirenas de la ambulancia y las patrullas policíacas. Los paramédicos, después de revisar, confirmaron que Angel había perdido la vida súbitamente. No había nada más que hacer.

El padre fue detenido, y la familia empezó a hacer los arreglos legales de inmediato. A los vecinos y amigos los citaron en su hogar, donde sería velado.

Empezó el rezo del rosario, cuando de pronto todo el panorama fue transformado extrañamente. Apagaron todas las luces y solo habia velas y veladoras por todos lados. De pronto en la penumbra, aparecieron algunos de los familiares, moviéndose en silencio poniendo mesas, manteles, sillas y empezaron a servir café, pan y tamales.

Dos primos de Angel, entran de la calle con un gran pastel con velas. Era un escenario un tanto extraño, una imagen rara, fuera de contexto, algo irreal, tremendamente impresionante.

De pronto, todo se tornó más lúgubre. Colocaron un cd en el pequeño stereo y la familia empezó a entonar la canción Mexicana por excelencia para los días de cumpleaños . Todos lloraban, incluso los que no eran de la familia. Era un sentimiento raro e inexplicable, todos contagiados. Una gran epidemia de tristeza.

De pronto, los miembros de la familia soplaron las velas al mismo tiempo y empezaron a cortar y repartir pastel a los presentes. Totalmente inexplicable para los que acompañaban. Nadie podía entender que sucedía. Qué era ésto?. Las preguntas estaban en el aire, nadie se atrevía a formularlas…

Cómo podían celebrar un cumpleaños en medio de un velorio?. Todo era impresionante. Por fin se comenta entre murmullos, nadie se atrevía a levantar la voz. Ángel… cumplía 29 años!

 

AL MAESTRO CON CARIÑO

 

Era una tarde calurosa de junio. En el jardín de acceso a la oficina se encontraba un señor ya mayor, parecía triste o enfermo. Se llama Fermín, según se identificó después.

Se notaba la urgencia de hablar con alguien. No conocía a nadie. Así que empezó a decir que era maestro rural jubilado en Oaxaca, su pensión era miserable. Había entregado su vida a la enseñanza en zonas inhóspitas, sin salones de clases, la mayoría de las veces a la intemperie entre polvo, lluvia y frío, después de largas caminatas para llegar a su destino. No lo decía con tristeza, más bien con satisfacción y una agradable sonrisa.

Ahora venía a la Cd. de México a ver a sus hijos. Su mujer era iletrada. La enseñó a leer y la apoyó en todo. Después la animó, y le pagó sus estudios para graduarse de enfermera. Cuando ella consiguió trabajo lo abandonó y se llevo a sus hijos. Nunca más lo buscaron, pero deseaba verlos.

Vino a vender dos productos famosos y deliciosos, chocolate y quesillo de su tierra, para pagar sus pasajes. Apenas y podía con su pesada bolsa de manta. Después de esta conversación, en menos de media hora había terminado. Ella conocía a todos, así que fue fácil ayudarlo. Se hizo costumbre, una vez al mes, a la hora de comida.

Esto fue el nacimiento de una hermosa amistad. La hora de comida, era para vender y hablar de sus experiencias en el trabajo. En agradecimiento, él la llamaba cuatro veces al año,  el día de la amistad, el día de las madres, cumpleaños y Navidad.

Ahora las ventas eran tan buenas, que le regaló el boleto para asistir a la famosa Guelaguetza en su tierra. Gran festejo desde época prehispánica, donde se reúnen las 7 regiones, en el estadio que se construyó con éste propósito en el cerro del Fortín. Van sus bandas de música y con sus diferentes danzas, después de la presentación de cada región lanzan al público, productos de cada una de ellas, como son bolsitas de café, sombreros de palma, etc.

No le permitió llegar al hotel, la atendió en su casita, como una hija, como una reina. Cuando se levantaba,  ya la esperaba sentadito en una silla de madera y el asiento tejido de tule, en la huerta de árboles frutales con un gran vaso de jugo de naranja. Durante el día con sus pasos lentos, pues usaba bastón, pero con gran alegría iban a recorrer lugares de la hermosa ciudad.

Pasaron algunos años y debido a su avanzada edad y problemas de salud, ya no podía venir. Así que enviaba cartas hermosas, más bien parecían poemas. Para él, recibir las respuestas era su único consuelo. Ahora estaba más solo que nunca, ya no podía ir a ver a sus hijos, a quienes amaba entrañablemente. Su ingratitud no mermó el amor por ellos.

Pasaron los años y la amistad seguía vigente y creciendo. El cariño y aprecio era mutuo. Ella hizo su vida, tuvo un hijo, a quien prometió llevar a conocer al Maestro Fermín, de quien tanto le había hablado.

Ese año no se comunicó en las fechas que normalmente lo hacía. Ella trató de comunicarse muchas veces y nadie contestaba, las cartas no llegaban. Ella estaba angustiada de no saber nada de su querido amigo. Los planes estaban hechos, seguiría escribiendo y llamando e irían a visitarlo.

Intenta llamar nuevamente en diciembre y oh… sorpresa, por fin alguien contesta. Pregunta por él y del otro lado de la línea se identifica una voz poco amable, soy una de sus nueras y él murió hace 3 meses. Fue tan cruel y tremendo impacto que no dijo nada, solo colgó y lloró.

Muchas preguntas vinieron a su mente, ahora sin respuesta, sus hijos vivían ahora ahí?, entonces él estaba?, no podía levantarse?, estaba solo? Un maestro que dio su vida por todos, llegó a ese punto?

Parece que todo había terminado de esta manera… Al poco tiempo, al llegar a su oficina y sobre su escritorio encontró esta carta, que nunca supo quien dejó:

RESPETABLE SEÑORITA

Me pidió que escribiera y lo hago con gusto y mucho miedo a mis errores. Espero que se ría un poquito.
Soy viajero que recorro distancias, llevando en mis hombros caducos, el fardo pesado de todas las hambres que aun no satisfago: hambre de saber, de alegría, de amor, de paz, etc., y de pan, que es la que más nos hiere, pero que sería la que menos debía de conmovernos. Que hermoso, que bello, que inexplicable es para mí, encontrar en medio de la corriente del caudaloso río humano a la gitana, hada o mujer, que lee en mi rostro la insatisfacción de mis hambres y de mis ansias, y que con caritativa sonrisa y con toda cortesía, deja caer una migaja de consuelo al empolvado caminante cansado y viejo, que en recompensa, quisiera asir esa mano bondadosa y colmarla d besos en señal de agradecimiento, por el paliativo a todos los imperativos que me atormentan. GRACIAS, muchas gracias, por hacerme feliz un momento con su desprendida y desinteresada actitud. Su servidor. Fermín Robles

 

 

EL CORDÓN DE PLATA

 

Una tarde de febrero en México, cuya característica es ser airosa, como sucede siempre en este mes.

En un hospital infantil, dos días antes, había sido internado Miguelito, un niño de siete años, con un problema de salud bastante grave. Todo estaba mejor! Y fue dado de alta.

Que alegría verlo un poquito más animado. Regresaron a su hogar, debería tener muchos cuidados, su vida era frágil y el peligro era constante e inminente. Su madre, siempre con la zozobra, preocupación y pena.

Así transcurrieron cuatro años, durante los cuales comía y dormía bien, asistía a la escuela, jugaba con los demás niños, llevaba una vida normal. Tenía características hermosas, como un carácter simpático, alegre, divertido, y una nobleza de espíritu incomparable. Le gustaba la música, invariablemente ponía en la vieja consola, el mismo long play de acetato “La montaña” interpretada por Roberto Carlos y cantaba al unísono o le pedía a su hermano mayor la tocara en la guitarra para él cantarla.

Un día, cuando le dieron un poco de dinero, como cada fin de semana, llamado “domingo”. Contrariamente a todo lo que los demás niños harían, se fue y compró tarjetas pequeñas con imágenes de Santos Católicos, en lugar de dulces. Y con una gran sonrisa, empezó a regalar a familiares y amigos, diciendo “ten para que te cuide”. Todos muy extrañados, pero divertidos por la forma en que lo hacía, porque ponía un acento muy especial en esa expresión.

Al día siguiente por la mañana, empezó el síntoma de la primera vez. Debieron llevarlo de emergencia en ambulancia al médico. Solo fruncía la boquita cuando el dolor era más intenso. Los médicos nunca se explicaban como era posible que soportara tan terrible dolor, sin quejarse nunca.

No permitieron a nadie entrar al consultorio. Salió el médico con un semblante adusto y anunció a la afligida madre, debemos operar de emergencia, se vino una tremenda hemorragia. La señora entró a la habitación y se sorprendió de ver todo salpicado de sangre, era increíble que por su boquita hubiera salido esa cantidad tan impresionante. La operación duró hasta el amanecer. Horas que se hicieron tremendamente largas y angustiosas. Solo quedaba llorar de desesperación y orar con fe.

Por fin salió el médico a avisar que la cirugía había sido todo un éxito, pero eso, no quería decir que el peligro había pasado. Lo llevaron a la sala de recuperación, y el médico anunció, si pasa esta noche y amanece bien, sin ningún otro síntoma y no tiene hemorragia… está salvado, pero si no, no puedo asegurar nada, su vida está en peligro. Hemos hecho todo lo que ha sido posible para salvar su vida.

Era tan delicado su estado de salud, que debieron tenerlo en una sala especial, donde no podía entrar nadie, solo podía verse a través de un cristal. Se veía tan tranquilo, tierno y frágil!

La madre oró con desesperación, toda la noche. Amaneció y se acercó a mirar por el cristal. Su niño sonreía con alegría a un hombre muy atractivo, alto y delgado, de traje obscuro. El la miró y le sonrió con gran dulzura y compasión. Y fue cuando ella observó que llevaba un alza-cuello, distinción de un sacerdote católico. Ella no se dió cuenta en que momento entró. Seguramente en su cansancio, físico y emocional, sin darse cuenta, en algún momento había llegado la somnolencia.

Ella estaba llorando cuando el sacerdote salió de la sala de los enfermitos graves. Y le preguntó, es tu niño con el que estaba hablando? Si Padre, contestó ella. Y expresó, debes estar tranquila, vine a darle un rato de alegría y la hostia, pues me dijo que antes de venir aquí, había hecho su primera comunión y yo visito siempre a los niños de esta sala, para darles un poquito de alegría y paz en su corazón.

Por la tarde-noche, debieron llevarlo de emergencia nuevamente a la sala de operaciones, el problema se había presentado nuevamente. Su hermana estaba en el pasillo y cuando iba en la camilla, pidió que se detuvieran un instante. Tomó su mano y dijo: Crees hermanita? me van a operar otra vez!! Su Mirada era amorosa pero con una gran tristeza reflejada en ella. Su hermana no pudo articular palabra, el dolor era muy profundo. Con el corazón oprimido y las lágrimas a punto de salir, sólo acertó a darle un beso en la frente.

Después de varias horas de cirugía, el medico salió a avisar que ¡su corazón no había resistido! Miguelito… ¡había muerto!. No hay palabras para describir todo lo demás. Estaban en la gran ciudad, sin conocer a nadie. Había que esperar todos los trámites administrativos para poder llevarlo de regreso a casa.

Una gran pena sufrida en el frío de la madrugada, sentados en las escaleras de la clínica, sin poder creer todavía lo que había sucedido. Y tristemente, no eran los únicos, hermanados en el dolor, había otros con casos diversos.

La madre desesperada preguntó por el sacerdote que había visto en la mañana. Le informaron que no había ninguno, y menos con las características que ella indicaba, Dijeron que no estaba permitido que alguien entrara a esa sala, solo médicos y enfermeras. Quién era? Nunca se sabrá.

Y ahora, cómo decir a sus hermanitos? Si solo estaban esperando que regresaran para celebrar el cumpleaños de su hermana más pequeña. La hermana mayor, antes de ir al hospital había comprado un pastelito. Por días, se quedó la mesa puesta, eran solo rebanadas de tristeza e imágenes de desconsuelo. El dolor era tan grande y la ausencia insustituible, que hasta las plantas se secaron y el perro con el que jugaba, aulló dos noches para morir también.

La madre estaba muerta en vida, no salía y nada le importaba, ni siquiera sus demás hijos. Una noche su hermana mayor, quien se hacía cargo de ellos, durante este período de duelo, lo soñó. Llevaba su traje blanco de la primera comunión, pero sucio y enlodado, en medio de un charco. Tenía sus ojitos con lágrimas y le suplicó que avisara a su madre que ya no llorara.  Y que esa era la razón por la que estaba así, que por favor lo dejara ir a descansar.

La madre no escuchó el mensaje, pensó que era solo para consolarla. A la siguiente noche, la venció el cansancio y se quedó dormida. Y tuvo exactamente el mismo sueño. Esto fue lo único que la hizo reaccionar un poco, ya no lloraba tanto y oraba más. Afortunadamente empezó a pensar en sus demás hijos y atenderlos. El dolor de una madre no se supera nunca. La herida cicatriza, pero no sana.

Días después, lo soñó nuevamente con su traje, ahora estaba impecablemente blanco, una gran sonrisa y su característica mirada de amor, dándole las gracias por dejarlo ir. Entró en una luz brillante…

Sería solamente que necesitaba que ella cortara el cordón de plata, del que hablan los monjes del Tibet. Ese que une el cuerpo sutil con el astral?…

 

¿PRIMAVERA O INFIERNO?

 

Era una mañana soleada y hermosa! La comunidad escolar de la secundaria oficial se encontraba en el patio de honor. Había tres niveles educativos. Se distinguían por colores para las jovencitas, rosa para primero, azul para segundo y guinda para tercero. Para los barones era igual para todos, verde olivo, parecido a uniforme militar con corbata y cuartelera. Se iniciaban las labores para elegir a la reina de la primavera. Había tres candidatas, una por cada nivel.

Todos habían participado vendiendo boletos, organizando kermes y rifas. El grupo que reuniera la mayor cantidad de dinero, era el ganador. Emocionados habían planeado todas las actividades para lograrlo. Había sido un reto.

Por fin había llegado el tan esperado día. Se estaba realizando el conteo frente a alumnos y profesores, para evitar cualquier inconveniente. Al frente de la contienda iba “la pelona”, que era el apelativo que se usaba para los de primer ingreso.

De pronto, llegó la esposa del rector de una universidad importante. Era la madre de la candidata de tercero.

Sin respeto para nadie, y desde luego, en acuerdo con los directivos, lo cual fue muy obvio. Con autoridad y prepotencia, colocó un fajo de billetes sobre la mesa de “honor” y declaró que su hija era la reina.

Una niña de primero, vestida de rosa como correspondía, y quien se encontraba en la fila de enfrente al grupo. En voz baja, de pronto empezó a renegar, hablando sobre la actitud de la señora, así como la falta de respeto y dignidad de las autoridades, manifestando que eso era una injusticia tremenda.

Una alumna, que tenía el mismo nombre que ella, la empujó, cuando iba pasando la reina impuesta, y ambas caen en forma aparatosa frente a toda la comunidad.

Gran ofensa!. ¿Cómo podía alguien hacer ésto a la hija del pudiente rector?. De pronto, se escucha en el micrófono la voz potente y molesta de la Directora. Por favor la señorita de primero con diadema blanca, preséntese inmediatamente en mi oficina, y los demás alumnos vuelvan a las aulas.

La niña asustada, pues solo tiene once años, trata de explicar la situación. No se le permite ni hablar y es acusada de frente con gran enojo. Y es suspendida de sus actividades por tres meses, que fueron un verdadero infierno!. Sus padres molestos, la tenían castigada, porque la comunidad era pequeña, y recordemos que, en pueblo chico… infierno grande. Cada vez que ellos salían, alguien preguntaba algo, porque querían  saber exactamente que había pasado.

Afortunadamente la niña no perdió el ciclo escolar. Sus amigos y compañeros llevaban los temas y tareas, todas las tardes, mismas que aprovechaban para platicarle como iba todo para su reincorporación.

Esta situación causó gran revuelo e indignación entre los estudiantes. Especialmente el Presidente Salvador, Secretario Jaime y Tesorero Jesús, de la Asociación de Alumnos, más otros, que con madera de líderes justicieros, se reunieron y formaron un comité para defenderla.

Citaron a la Asociación de Padres de Familia, para apoyar. Lograban siempre conseguir un espacio público, donde les permitieran hacer sus reuniones. El micrófono y palabras convincentes eran sus mejores armas. Bastante gente se les unió, porque decían que daba gusto escuchar a jóvenes de trece o catorce años, expresarse con tanta emotividad sobre la injusticia.

La situación se tornó cada vez más difícil. Suspendieron a otros alumnos. Desafortunadamente a pesar de todas las actividades, no se logró aparentemente nada. Pero este evento los marcó para siempre, y fue semillero de hombres y mujeres conscientes, capaces de luchar por la injusticia y sus ideales.

Y ahora que son adultos, ella y sus compañeros, son de los pocos que se atreven a levantar la voz!

 

ÉL, ELLA… ELLOS

 

Encendimos la noche
y beso a beso
prendimos las estrellas.
Pintamos un concierto
a cuatro manos
y al mirarse en peligro
la soledad huyó.
Ahí brotó el misterio:
Desde entonces
sin dejar de ser uno
seguimos siendo dos
Carlos Osorno, poeta

 

En una tarde de otoño, en mi lugar de trabajo, está una banca antigua de madera, a la cual he llamado el confesionario, por obvias razones. Cada día escucho problemas, soluciones, alegrías, tristezas, decepciones… en fin, cosas inimaginables, que la gente viene a confiarme.

Mientras escucho, veo caer las hojas de los árboles desnudándose para el invierno. Igual que los cuerpos y almas de dos seres que se aman y de cuya historia me entero hoy.

ELLA dice que se conocieron desde niños. El se convirtió en un buen mozo, tan atractivo con su caminar y presencia elegante. Muchas mujeres se interesaban en él. A ella le fascinaba y EL ni la miraba. El era y sigue siendo serio, amable y sencillo. Ella se sentía tan sola, que aceptó noviazgo con otro chico, que resultó ser compañero de estudios de El. Pronto esa relación terminó, pues no tenía razón de ser, no había mucho en común.

El tiempo transcurría. Nunca hubo nada entre El y Ella, solo saludos de vez en cuando. Ella se quedó a vivir en el mismo lugar. El se fue a otra ciudad. El tiempo pasó  y cada uno, siguió su camino.

Después de muchísimos años, un buen día, Ella recibe una sorpresiva llamada!. El estaba de visita en el pueblo, porque había muerto un gran amigo. Y curiosamente, y sin ninguna razón aparente, la recordó. Sería interés, causalidad o qué otra razón? Nunca lo supo, pero era lo de menos.

Buscó su nombre en el directorio y afortunadamente la encontró. Esto le dijo El, durante el café, que ese mismo día, fueron a tomar, para recordar gente y viejos tiempos.

Ella se encontraba muy nerviosa y emocionada. Fue un encuentro maravilloso, con excelentes presagios. Pues El prometió volver pronto, lo cual la ilusionaba. Y así fue, las llamadas y visitas fueron más frecuentes. Ahora se reunían en la antigua casa de El, a ciertas horas, porque lógicamente, ambos son conocidos por la gente del lugar.

El tiempo transcurre rápidamente. Crece la confianza. Se dedican más tiempo, comen y beben vino tinto a la luz de las velas, que a ella le gustan, dice que siente un ambiente más cálido, misterioso y propicio para contar secretos. Se gustan, se miran, se confiesan, pero nunca se tocan.

El fue notando algo diferente en ella.  Interés en su persona, tal vez cariño o empieza a nacer en ella el amor? El no lo sabe. De pronto, El le comenta que cuando venía a visitar a sus amigos, la veía en la calle y la miraba triste. Como si le hiciera falta una ilusión. Fue muy acertada su observación, era verdad. Tenía soledad, tristeza y en su corazón tanto amor, que no sabía que hacer con él, estaba dispuesta a regalarlo… pero solo a la persona indicada. Esperó muchos años!

Y después de varios encuentros y desencuentros, y un acuerdo silencioso pactado solo con acercamientos y miradas, empezó a crecer un romance, pleno de éxtasis. Unieron sus cuerpos con sed de amar, de dar, de vaciarse el uno en el otro.  Momentos mágicos, míticos, voces susurrantes, silencios intensos, miles de besos ardientes que sus bocas pedían a gritos, caricias extremas que les hacían falta, irrealidades a la luz de las velas y la música de fondo. Necesitaban sentirse valorados, apreciados, pero sobretodo amados.

Aunque no dejaba de ser la antítesis del amor, en todos sentidos. Todo en secreto, en lo obscuro y susurrante. Nunca salen a disfrutar de la naturaleza, comer helado, caminar tomados de la mano en un día lluvioso, escuchar un concierto, platicar tomando café en algún lugar, como cualquier pareja común.

Ella, solo estar con El la hace feliz. Y El le hace falta como el aire que respira, quita lo gris de su vida, la hace sentir, amar… vivir. Tan callado, discreto, prudente, silencioso. Ella tal vez nunca sabrá realmente que piensa o que siente El.

Ella tiene miedo después de todo éso, cada vez que se encuentran, pues es el otoño de sus vidas. Y se pregunta si debe seguir, o tal vez sea la incertidumbre de saber hasta cuando El seguirá viniendo para verla.

Al mismo tiempo, cada vez se le hace más difícil partir. Porque al salir de su cueva de amor, debe ponerse la máscara. Con ella oculta su verdadero ser, pues siente que todo mundo la mira, como si fuera impura e indecente, porque así fue educada. Pero qué sentimiento puede ser más puro que el amor que ella siente por Él?. Acaso el amor como el agua, no lava y borra todo lo que a los demás parece sucio?.

Ya obscurece, los pájaros vuelven a sus nidos en el jardín de la casa, el ruido en la calle se atenúa, la luna brilla intensamente, huele a tierra húmeda. Afuera llueve ligeramente, y las gotitas golpean en los cristales, avisando que es hora de partir.

Debe irse, queriendo quedarse para siempre entre esos fuertes brazos, que la hacen sentirse protegida y amada. Amada? Será o solo es una ilusión?. Ella si, El quien sabe… no está segura, pero acaso importa! En el dar,  está la plenitud.

Decide caminar, para que el agua le ayude a limpiar su cuerpo y alma, y para que reaccionen y vuelva a la realidad. Siente alivio por la descarga de emociones en los momentos compartidos, pero también ansiedad por el futuro.

Igual que el agua que corre por su cuerpo, de cabeza a pies, aun siente sobre su piel, sus manos, las caricias y los cientos de besos que le han sido dados con desesperación, como si fuera la última vez que se vieran. Como un gran regalo que durará, pero no sabe hasta cuando.

Al día siguiente ELLOS caminan y se confunden entre la gente, como dos extraños, sin que existan el uno para el otro, libre amor, sin ataduras. Solo sus noches mágicas son un mundo distinto, donde mentes, cuerpos y almas se desnudan…

 

LA AUTORA

 

 

Nació en Texcoco, Edo. de México en el año 1954. Trabajó como recepcionista, secretaria en español y secretaria bilingue, lo que le permitió conocer mucha gente alrededor del mundo. Después de su jubilación, se dedica a la elaboración de joyería con piedras naturales y plata. Ha tenido la oportunidad de visitar una muy pequeña parte de Estados Unidos, Europa, Medio Oriente y Oceanía. Además por amor a su patria, la ha recorrido totalmente en tres ocasiones, por lo que conoce parte de sus danzas, gastronomía, tradiciones y costumbres. Fue miembro de tres ballets folclóricos.

Debido a su interés, durante muchos años participó en grupos culturales independientes como el Taller de Arte Múltiple y La Nave de los Locos. Es autodidacta. Ha caracterizado a la famosa “Catrina”, representación de la muerte creada por el famoso grabador Mexicano, José Guadalupe Posada, en diversos foros durante 20 años. Ama la lectura, música, poesía, viajar y conocer gente de todos los niveles y países.

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Dá-me uma hora!

Dá-me uma hora!

 

HENRIQUE MENDES

 

 

 

Dedicatória:

 

A todos os que, encantados com os detalhes,
percorrem as trilhas dum tempo que fazem seu.

Henrique Mendes

 

Prefácio

 

Escrever um prólogo leva consigo um compromisso. Por um lado, porque é a apresentação de um livro ao qual o autor dedicou muito tempo para elaborá-lo e que merece a minha melhor leitura e dedicação.

Por outro lado, porque o autor que me confiou a tarefa é sobretudo um amigo e companheiro na estrada da poesia, desde há muito tempo, e me crê capaz de fazê-lo.

Este livro é uma expressão e visão de Henrique sobre um tema inesgotável: o amor. E fá-lo apesar de ter sido advertido a não tomar o amor como fonte de inspiração, pondo à frente dos olhos do leitor poesias e prosas poéticas cujo resultado gera emoções em matizes os mais variados, saudades e esperanças, e de alguma forma nos faz sentirmo-nos parte de suas histórias em muitas passagens.

Os vários grupos de textos estão companhados de uma introdução pelo autor, às vezes mais curta, outras mais extensa e trabalhada, que nos expressa as causas que levaram a escrever os parágrafos que se lhe seguem, e nos colocam frente a um espelho onde vemos reflectidos momentos com diferentes tonalidades, de acordo com o passar do tempo e os sentimentos que deram origem ao poema, numa comunhão entre palavras, silêncios, tempo e e sentimentos.

Uma novelista espanhola dizia que “A palavra é a arma dos humanos para se aproximarem uns dos outros”. Para Henrique , a palavra é uma ferramenta importante, sempre cuidada e polida, que nos aproxima ao seu estilo próprio de escrita, e apenas nos pede uma hora para adentrarmos esse mundo. Eu convido-os a essa hora de leitura, e asseguro que é amena e merecedora.

Leonor Aguilar

*

Uma razão para este eBook?

Bem…

Um dia,  alguém me apontou um dedo que eu não esperava  e cravou-me no peito esta acusação terrível:

– Nunca escreves versos de amor !

A frase atingiu-me como uma chicotada dada sem dó. E confesso, doeu-me. Pior ainda, surpreendeu-me!

Acredito que o amor é dos temas mais presentes em tudo o que escrevo, embora  não pense nisso como sendo versos apenas, mas poesia duma forma mais ampla.

Que me perdoem os que dizem que não existe prosa poética da mesma forma que não existe verso prósico. Concordo com ambos, acreditando que existe um espírito poético que, com sorte, se manifesta de diversas formas. Nessas duas, e em todas aquelas nas quais formos capazes de lhe dar corpo, tradicionais ou não – do soneto à lista telefónica.

Sabendo o que escrevo, resolvi pôr-me a caminho, sem ponto de chegada. Dei-me uma hora para procurar os meus “versos de amor”.

Dêem-me uma hora e tentem lê-los.

Poema de amor      

Quando houver como,
vou escrever um poema de amor
que seja da cor da noite.
Onde não apareçam as palavras alvas
dos  entendidos e dos cantadores,
para eternizá-lo naquelas  purezas
em que ninguém mais acredita.
Onde não haja tampouco
aquela sapiência juanesca
gritada em ecos nos palácios,
nem desesperos de virtudes arrebatadas,
imoladas nos altares
de solidões inconfessáveis.
E que o meu poema não tenha
nenhuns desses heróis antigos,
incansáveis combatentes
estafados em justas inúteis,
defendendo honras ténues,
que eles mesmos perdiam…

Quero-o escuro,
cor da noite cúmplice,
onde uma pitada de medo
possa acrescentar gostosos  perigos
àqueles longínquos passos inocentes,
que ninguém mais cogitou escutar.

E quero-o sujo do barro dos caminhos,
e impregnado dos segredos das sombras
de todas essas esquinas
onde  esperas intermináveis
temperaram sentimentos fortes,
com maravilhosos devaneios.

E espero ainda que tenha todos os ruídos
do papel dobrado, amarrado com fitas,
onde vagos vestígios de cheiros
ainda evoquem o perfume e os anseios
de esborratadas e sempre eternas juras.

Que meu poema
contenha o sonho e a vertigem,
o sobressalto e a insónia,
as memórias de lábios e de mel,
os brilhos de todas as intenções,
e a cumplicidade dos deuses,
para que nunca seja definitivo,
e eternamente se renove em fervor…

Poemas 

São como fotos, os meus poemas.
Tentam captar momentos,
todos eles únicos, de um tema
ou de um sentimento
que o substitua

Se fossem perfeitos,
teriam não só a imagem
mas a cor e os cheiros,
o toque e o sabor ,
o sentimento
e a aspereza quase táctil
da realidade…

Mas são só poemas,
a sua verdade é só a minha,
e a minha arte
é apenas um passo pequeno,
fugaz e miúdo,
em todo esse chão por percorrer.

São só oemas, e estão
tão longe dessa perfeição
que, escrevê-los,
apenas entorpece a dor
de não já saber mais
como fazê-los melhores,
e realça o travo amargo
do limite descoberto.

Mas eles são a mancha
amorosamente roxa
no meu braço nu.

A veia  repetidamente furada
rumo ao fim.
São o meu maior vício!

São um presente que,
vaidoso que sou,
partilho com os outros
– mas me dou a mim!

*

“Daqui de hoje te digo,

desta outra ponta do tempo,

de como tratei por tu noites longas

e dias sem sentido.

 

Posso contar-te, com a isenção dos felizes,

dos  mil livros que comecei, debruçado

sobre  mesinhas de cafés tranquilos,

estacionados na luz certa do momento.

 

Ou posso falar-te de bairros sem tempo,

nem pressas, horários, marcações,

nem qualquer outro compromisso

que não fosse estarem ali.

Neles aguardava o tempo passar,

enquanto esperava as vantagens da idade

e os comboios que tardavam,

as pessoas que queria perto,

os sorrisos que não via, e tudo o mais,

o conjunto dos detalhes preciosos 

e coisas que ainda me faltava aprender. 

Esperava tudo,

e guardava-me em  memórias. 

Engatinhava em textos curtos.”

Eram uma espécie de agenda que fazia,  tentando captar e guardar as emoções e os sentimentos envolvidos.

Com o tempo, esbateu-se a ideia de um livro, na concepção típica do termo.

Os textos curtos, cada vez mais singelos, foram ganhando espaço e conquistando um entusiasmo que eu nem saberia classificar.

Com eles fiz fotos de momentos. Retoquei-as. Percebi que as pintava como quadros e que isso era, em si mesmo, um acto criativo.

 Às vezes parecia-me poético e de extremo enlevo. Outras tantas me pareceu dorido e completamente afastado do que eu imaginava que fossem a poesia ou o sentimento poético.

Os textos foram-se sucedendo, num ritmo irregular e avassalador, cumprindo sempre o seu objectivo maior: dar-me prazer.

Fiz o que quis. Tentei um pouco de tudo o que me lembrei de tentar.

 

Desencontros        

Costumava sentar-se  num pedregulho enorme, mais alto que o muro do jardim, e dali, solitariamente, observar o final do dia, vendo o sol rodar por entre as árvores até sumir completamente, lá longe, por detrás do mar.

De lá, olhando para baixo, podia ver o velho jardim abandonado e, nesse dia, sentiu-o diferente.

Até o regato que o cruzava já não era a mesma velha presença de sempre, triste e murmurante, um lúgubre contador de  velhas histórias, contadas e recontadas durante dias e noites sem fim.

Imediatamente notou a presença  de uma mulher dentro do jardim, e, do lado de fora do muro, um homem. Não querendo ser visto, ficou muito quieto,  condenando-se a presenciar algo a que não queria assistir e  tornando-se um espectador involuntário de um quotidiano que não era o seu.

Aos poucos,  a luz dourada do final da tarde e  o insólito da situação criaram um momento especial, um momento mágico, que o levou a identificar-se com esses dois estranhos que agora observava.

Ela, extasiada, parecia sentir pela primeira vez a presença amiga do regato bordado a prata, e aqueles doces gritos de vida que eram as flores, a dádiva que o mundo do belo lhe oferecia em cada folha amarela e solta, rodopiando no ar até cair a seus pés.

E os sons, todo esse mundo inebriante dos sons, parecia apontar para coisas ignoradas, trazendo até ela cantigas de amigo no murmúrio das águas, carícias no suave hálito do vento.

Tudo, de uma forma absoluta e irredutível, parecia conduzi-la para dentro de si própria, para formas insuspeitadas de volúpia e ternura, para sensações e necessidades que  não sabia entender.

Sentada junto à água espelhada, receando ter-se atrasado mas esperando, assistia fremente e angustiada à passagem do tempo, vendo as flores que o regato transportava de vez em quando, trazidas já do outro lado do muro ao fundo do jardim, sob o qual as águas pareciam nascer…

E fora, do lado de outro lado desse muro estava ele. Mago sem cartola nem diploma, em pé e absorto, segurava um cigarro apagado entre os dedos e olhava o relógio distraidamente, certo de ter chegado demasiado cedo.

Tenso, encostado a uma árvore tombada junto do regato, e como que marcando os minutos, de vez em quando estendia lentamente um braço para trás de si e, colhendo uma flor, atirava-a para a água.

Depois ficava a segui-la com os olhos, observando o seu deslizar lento – demasiado lento – até ela desaparecer por baixo do muro que ele, passado um pouco, cheio de incertezas, iria transpor.

De ambos os lados do muro a tarde conivente esvaía-se,  preguiçosa…

 

*

Nunca estive no comando desse deambular, nascido dum improviso que surgiu sem que o esperasse, e que sempre me causou surpresas. 

Muitas delas vinham desse percurso errático, fruto de descobertas anotadas na margem de cadernos. Guardanapos. Qualquer papel… 

Outras que vinham de mim mesmo, das mudanças que ia sofrendo. Dos medos que nasciam por me ver iniciando a longa caminhada solitária de quem escreve. 

Não é aventura pequena, enfrentar a planície branca do papel imaculado. 

As hesitações foram muitas, e muitos os momentos em que parei e desejei ter começado outra coisa qualquer, causadora de menos dúvidas :

 

QUANTOS?      

Quantos poetas já fui?
E quantos deixei de ser?
Quantas, as vezes que escolhi,
entre o café da manhã
e as luzes do amanhecer?

( e quantos males temi
nesse afã? )

Quantas voltas já dei,
em mim mesmo,
e mais além?
Em quantas partes dividi a esmo
o quotidiano, e o futuro também?

( e quantos projectos esqueci,
nessas crises de antanho?)

Quanto deixei por fazer,
nesse receio de ser Poeta?
Quantas mágoas por sofrer,
planícies por cavalgar,
tendo o pão como meta?

( e quanto, do mundo por amar,
amei sem saber? )

*

Meu maior medo sempre foi o de não ter histórias para contar. As histórias dos outros, escritas ou não, pareciam-me tão diferentes do que seriam as minhas, se alguma vez as contasse…

As deles eram substanciais, concretas e datáveis. Falavam de pessoas e coisas que se enquadravam nos parâmetros de vida de quem contava, na sua realidade, no seu contexto.

As minhas jamais seriam assim, se ganhassem forma.

Por isso caminhei de forma errante nesse universo das palavras, até que consentiram em ser minhas, às vezes.

Caminhava, olhando em redor:

 

Madrugada

 

Caminhávamos como donos da rua,
àquela hora tão cedo.
Os carros, os táxis que passavam,
todos chegavam num repente,
ganhando maiores dimensões
em espalhafatosas surpresas
de luz e de ruído.
Duravam apenas o tempo
de focar os olhos,
depois, sumiam no fim das ruas,
entre fumaça e salpicos
das poças de água.
A noite continuava ainda,
fria e escura,
tardando a acordar.
Quem subia nos ônibus e bondes,
comprava bilhete-operário, mais barato,
pensado para os que começavam cedo,
em fábricas e padarias, e eram
como o sangue invisível da cidade.
Nessas horas de então,
o frio era mais frio,
e a chuva parecia que molhava mais,
caindo sem parar na frente dos faróis.
Mas não havia solidão,
e, por algum motivo já longínquo,
falava-se baixo e pouco,
talvez para não acordar ninguém.

A cidade por onde passávamos, passava
nas janelas laterais, conhecida,
iluminada por um momento apenas, fugaz.

E nas saídas dos prédios, nas portas onde
os casais que se beijavam em despedida,
separando-se, ia-se tecendo aos poucos
a regra da madrugada,
que não conhece pares, nem grupos
– apenas indivíduos, num esquema maior,
que lhes dá sentido e razão de ser,
mas  que os mói,  exaure e devora.

A cidade passava, conhecida,
nas nossas janelas brilhantes,
exibindo os seus  detalhes
como se nos saudasse a cada dia,
em alegrias de chegada.

E nós passávamos por ela, sempre,
em paixões de primeira vez…

Música antiga

Afinal, de onde veio a ternura?
Essa convicção subtil
de que nos desejamos o melhor,
mesmo quando o desajuste dos dias
nos proíbe caminhos comuns ?
Esse  conhecimento instintivo
Da verdade do outro que, sabemos,
nos sabe e nos adivinha?
Terá nascido  do outro lado
De uma qualquer esquina
onde já éramos nós dois ,
criando em detalhes
as memórias de hoje?

( lembro na rua as pedras quentes,
lisas de muitos passos,
onde nos sentávamos um palmo acima do chão,
levitando eternos e intocáveis, nas nossas crenças,
ensaiando rudimentos de algum artesanato.
Acreditávamos no amor, porque éramos o amor
assumido em gestos, vivido em estilo,
colhido em beijos de tamanha candura
que tornaram insuficientes
todos os outros beijos dos nossos dias, quando,
de lábios irrequietos, procuramos essências
nos remansos onde fomos curar fadigas
e terminar gestos inacabados.
Dessas esquinas, dessas pedras quentes,
trouxemos as nossas histórias, os nossos medos,
e também as nossas alegrias mais profusas.
Por lá vibramos cumplicidades, amores,
pudores e desejos desconhecidos,
e aprendemos a escutar a vida,
a acompanhá-la com sons de violão e ocarinas,
cigarros partilhados no carro,
e em passeios a pé, reparadores…
De então vieram todos quantos hoje estão aí,
disfarçados em status e roupas de rigor,
explorados pelos tempos modernos
já esquecidos dessas histórias pregressas
para onde,  num instante, regressas
quando me olhas, de olhos desencantados.
De alguns nos perdemos,
A outros nem queremos encontrar,
mas a todos somos capazes de reconhecer.
Vimos tudo, fizemos tudo,
acreditamos em todas as coisas,
e gastamos s nossa ingenuidade
olhando ao nosso redor.
Alguns experimentaram demais,
e já nem se fala deles.
Outros tocam até hoje,
variações das mesmas músicas
que tocávamos na praia
ao redor duma fogueira.

Reconhecemo-los.
Conhecemo-los pelos nomes.
Reconhecem-nos quando nos vêem.
Mas só isso.
O resto é compromisso. )

Mas é daí, desse outro lado
De uma qualquer esquina,
sentados no chão,
e do som desse  violão antigo
tocado  na praia
à volta duma fogueira…
É daí, dessas pulseiras e colares
que fabricamos tanto, que nos conhecemos.
O que sobrou de nós
foi essa ternura desencantada,
nos olhos com que nos olhamos.
Mas eternamente terna.
Ou ternamente eterna, não importa.

Mas reconhecemo-nos…
*

Quando penso nisso, acho normal que assim seja. Não há percursos lineares. Nem há uma forma única de nos aperfeiçoarmos num determinado tipo de actividade. Cabe a cada um descobrir a sua forma particular e única.

Talvez literariamente seja isso o estilo, embora haja definições provavelmente mais  rigorosas e primorosas também.

Nunca busquei um estilo como sendo algo necessário. Nunca busquei a escrita como uma forma de catarse ou de sublimação.

Hesitações houve muitas.

E creio que não terei conseguido o que pretendia, que era contar histórias. Não da forma que tinha imaginado.

Mas acredito que, depois de tudo, tenham sido as histórias a contar-me a mim:

 

As três pérolas

 

As montanhas, muito escarpadas, e os longos caminhos subindo sempre, tão cheios de perigos, faziam com que os povos daquelas aldeias na base da montanha, bem pertinho do mar, tendo sustento fácil  nas águas e na terra plana, simplesmente não subissem até lá acima.

Às vezes encontravam-se com as gentes lá do alto, quando viajavam por mar até aos outros povoados que ficavam do lado de lá da ilha e da grande montanha, para onde era fácil aos que viviam lá em cima descer quando queriam.

Mas no resto do tempo, viviam nas suas aldeias, tranquilamente. Olhando para cima, viam a grande lua no céu, magnífica, e na sua simplicidade achavam que era uma grande pérola. Os que viviam mais em baixo, erguiam para ela os seus olhos e os seus pensamentos e sonhos, fascinados com tanta beleza, e fantasiavam como deveria ser maravilhoso viver num lugar que fosse tão alto, mas tão alto, que a pérola jamais se escondesse por detrás de nenhuma montanha. Esse era o sonho de todos.

E como era bela, aquela pérola. Que enorme e que preciosa. Todos gostariam de tê-la, mas todos sabiam também como era impossível. Sabiam que no topo da montanha estariam mais perto, poderiam vê-la durante toda a noite, mas ainda assim não conseguiriam chegar-lhe.

Foi então, em algum momento que ninguém saberia já precisar, que começaram a surgir uns rumores sobre a existência de uma outra grande pérola escondida na selva, numa clareira mágica onde havia um pequeno lago. E as gentes lá do alto da montanha abeiravam-se do precipício para vê-la na selva, por entre as árvores,  muito mais abaixo.

E foi assim que, aos poucos, alguns buscaram descobrir o caminho  até essa clareira na selva, onde havia um lago com uma pérola bastante menor que a outra no céu, mas que podia ser alcançada.

Podia ver-se, nos olhos de quem adentrava o bosque assim tão profundamente, uma espécie de reverência crescente que já dizia tudo, e que ia aumentando com a compreensão de que esse lugar, onde ia chegando, era sagrado.

E  na entrada da clareira, perante aquele raio de luz crua onde oscilavam sugestões de todos os tipos, cintilando ora em brilhos de estrelas, ora em pó de fadas, olhavam para cima e viam-no rasgar a penumbra verde-folhagem  do lugar e a cair precisamente sobre o pequeno lago de águas transparentes, revelando, enorme e enigmática sobre a areia alva do fundo, uma magnífica pérola em repouso.

Talvez não houvesse em nenhum outro lugar uma luz assim, que tão bem revelasse a perfeição daquela pérola singular, evidenciada de uma tal forma, com tal pureza, que tudo mais se recolhia a um segundo plano, como se servisse apenas para acolchoar, como num estojo, o lugar onde ela se exibia em seu fantástico repouso.

Era enorme e singela, e estava ali, apenas, sobre a areia muito fina e pura do fundo do pequeno lago, cujas águas frias nada jamais parecia perturbar.  Não havia vento ou folhas errantes, nem poeira buscando outros caminhos, ou sequer um pequeno animal  sedento… Nada jamais fazia estremecer a sua superfície, ou diminuir a sua transparência.

O lugar era antigo, e cheio de lendas, e poucos eram os que conseguiam alcançá-lo, mesmo os que se dispunham a caminhar longas horas pela  floresta muito densa, tentando seguir trilhas praticamente invisíveis.

Mas mesmo pelo caminho, olhando em redor, era possível ir descobrindo vestígios da presença de outros. A vegetação ganhava um tom de verde um pouco mais dourado e, discreta, escondia pequenos objectos um pouco por toda a parte.

Aqui eram potes de barro, com tampa, muito ornamentados. Pratos com o que pareciam ser restos de oferendas. Pequenas caixas. Mais além uma pequena flauta de osso. Pequenas candeias de óleo, agora apagadas. Moedas. Algumas jóias. Algumas das coisas, nitidamente muito antigas.

Dizia-se que, mesmo nas noites mais escuras, havia na clareira aquele brilho especial, como o da pérola no lago, mas isso ninguém conhecido poderia garantir. E que esse brilho aparecia nos olhos daqueles destinados a conhecer a pérola no lago, e também nos olhos dos apaixonados quando se julgam a sós e ficam absortos, pensando na pessoa amada. Não sei.

Sei que , enquanto conversávamos, o velho pescador de pérolas, muito pobre, ainda estava abrindo algumas ostras com a sua faca de folha curta, de cócoras no fundo do barquito encostado  ao meu, no final da tarde que já corria para a noite, enquanto me contava estas velhas historias.

Dizia-me que a escutara pela primeira vez do seu bisavô. E de vez em quando olhava para terra. Não para o céu, como eu esperaria, mas para um ponto no meio da mata, junto à base da montanha. Por indução olhei também, mas não chegou a ser um brilho o que vi, e durou apenas um momento. Assim mesmo, chegou para me fazer interromper o que estava perguntando, e ele percebeu.

– Você também viu, agora mesmo, não foi ? – e o seu riso desdentado era cúmplice e não permitia negativas. – Quando se olha do alto da montanha para baixo, também se pode ver, ás vezes, pelo meio das árvores. E é uma pérola grande, posso dizê-lo sem dúvidas. Uma vez subi até lá acima de propósito, para nunca mais ter dúvidas… Sim… É grande!!!

Surpreendido, tudo o que consegui fazer foi interrogá-lo mais.

– Então é verdade, tudo o que dizem ?- perguntei, olhando no rosto. O velho, olhando-me também, sorria uma resposta. Entretanto o dia já se fora, e ficara quase noite. E o seu sorriso tornara-se mais largo. Nos seus olhos, duas pérolas brilhavam agora, olhando para mim.

– Meu filho, eu sou só um velho ignorante que apanha pérolas. Escolhi não viver lá em cima na montanha, porque não suportava ver a maior das pérolas tão perto de mim e, ainda assim, não poder alcançá-la. E tampouco quis ficar num desses povoados na base da montanha, e viver correndo atrás dum brilho por caminhos na selva, que a própria natureza vai mudando de lugar,  e onde  alguns  homens já se perderam para sempre… Não…

O velho fez uma pequena pausa, sem falar nada. Depois, emocionado, retomou o que dizia:

-Por isso vivo lá, na minha cabaninha na praia, e aqui neste  barquinho velho. E tenho todas as três pérolas ao mesmo tempo.

O velho estendia o braço e apontava com a mão.

– Tenho aquela gigante, lá em cima, que a montanha esconde depois de um tempo, se a olhares muito. Tenho a outra, que a selva  abriga no lago, e que às vezes brilha para mim um sorriso rápido por entre a escuridão da mata, como você viu também, há pouquinho. E tenho estas pequenitas aqui – mostrou uma, erguendo mais a outra mão – que as ostras me vão oferecendo, uma de cada vez, e que, para mim, não valem quase nada…
*

A mim, as escolhas impuseram-se sempre, conscientes ou não, e o tempo foi passando.

Os textos que produzi – vejo-o hoje sem qualquer rigor cronológico muito especial – revelam que não fiz uma opção de fundo por poesia ou prosa, nem por este ou aquele daqueles formatos mais característicos.

Continuei sempre a registar momentos.

Mantive-me fiel a eles, recorrendo a quaisquer ferramentas que me servissem para os retratar, ou colher, guardar, enaltecer.

Hoje, acho que me mantive rente ao que queria, sem saber que era isso. E estou contente. Sempre falei de amor, não necessariamente entre pessoas.

 

E como fazê-lo sem falar de memórias?

 

Havia um cais

Havia um cais.
Ficava lá depois da última praia.
Depois do último molhe de pedras amontoadas,
que amansavam às ondas o seu avanço.

E nós esperávamos, ainda longe,
que chegasse a hora certa.
Depois caminhávamos às pressas,
e ríamos quando a espuma que vinha
já nos chegava aos pés.
E sempre acabávamos a correr muito,
com a água cada vez mais perto,
apertando-nos contra as rochas
num contra-relógio juvenil,
insano e perigoso.

E quando o areal ia terminando,
e já não havia mais lixo
senão aquele que o mar trazia,
nem se viam outras pegadas
que não fossem as que deixávamos
-sabíamos que o momento ficava sério.

Parecia que gritavam avisos, as ondas,
e havia grasnados de protesto
nos ninhos das rochas mais altas,
das falésias cheias de sol.

Mas então já não podíamos voltar atrás,
era o mar que nos empurrava para o cais,
de medo escondido nos olhares
e nos risos nervosos com que desafiávamos
o momento, apesar de não haver outros
tão alegres nesse mundo,  onde julgávamos
que Deus nos deixava ousar destinos.

Por fim chegávamos,
já com a água espumando nas coxas,
sabendo que não havia  outro caminho.
Ninguém nos seguiria, mas quem viesse
precisaria esperar que vazasse
essa maré que só agora começava a encher.

E se isso  fazia de nós prisioneiros,
voluntários e contentes,
também nos tornava donos do tempo
por todo um dia de marés.

Sim, havia um cais.
Tinha um sossego que era todo seu,
mesmo com os gritos das gaivotas
e o marulhar das águas,
o cheiro húmido do sal nas rochas
e o ruído distante da cidade que teimava
em fazer-se ouvir.

Ouviam-se nas tábuas velhas
vozes que vinham do fundo,
onde ondas rolavam pedras.

Apaixonados,
pensávamos que eram beijos
ou segredos entre mar e seixos,
e tudo o que rimasse
com abraços escondidos
das águas com os pilares.

E havia também um ranger antigo
de madeira que se espreguiçava ao sol,
sorria ao sol e, estalando de quente,
nos embalava  os sonhos lentos
de quem só pensa em céu azul,
sem nuvens e sem pressas,
e naqueles beijos fantásticos
que só troca
quem é dono do tempo,
e maior do que a vida
– e pouco se importa com as marés…

Entre gaivotas

 

Na areia
onde as ondas se espraiavam
marulhando rumores do mar,
viam-se sombras passarem,
das gaivotas por cima de mim.
Voavam canções no vento,
que o sol não nos deixava olhar
mas que se liam no areal,
como se ele fosse uma tela
onde a vida projectasse
sonhos de gaivota
em cânticos de luz,
só para se poderem ver…

E nesse manso movimento,
entre os nossos passos
perseguindo sombras,
e as suas asas
abertas nas alturas,
havia um tempo,
um desfasamento,
que a brisa usava
para apagar a história
-que os nossos pés escreviam
e o mar escondia-
da nossa vida
entre gaivotas.

*

Há nos meus escritos, mesmo nos de hoje, elementos inegáveis que transcenderam o tempo, e que são fruto de uma memória emocional que, passo a passo, desconheci.

O tempo foi sempre o meu aliado mais precioso, e o meu carrasco também.  Vou e quase volto, em espirais intermináveis, que sempre me forçam a passar perto e quase reviver momentos e  lembranças.

E se, por um lado, isso torna mais lenta a minha progressão na escrita, a verdade é que descobri que estou sem pressa.

E que adoro este quase repisar, não importa em que modalidade de escrita o faça.

 

As palavras que se expliquem. Ou não!

Na verdade, que importância tem?

 

Ou silêncios

 

Queria que fossem as palavras, a fazê-lo.
Que falassem das emoções e dos anseios,
do tempo  esculpido  em horas de pedra.

Que trouxessem à memória e à claridade
as profundezas mais guardadas dos baús.

Que exorcizassem  todos os mal entendidos,
e expurgassem o mundo de todas as dúvidas.

Que simplesmente tivessem
o peso do que dizem, e se revelassem
o produto de escolhas felizes.

Queria que fossem as palavras, a fazê-lo,
mas não objecto a que sejam os silêncios.

Desde que,  depois deles,  haja histórias
a partilhar na intimidade cúmplice de alguma fogueira.

Desde que mantenham  as mesmas certezas
daquelas palavras que algum motivo
conseguiu impedir.

Desde que façam parte daquele hino
que à vida se canta o tempo todo…

 

Isso é amor !

Ali mesmo, na parede,
a ampulheta antiga mostra em amarelos de latão

outras faces do tempo.
Fala de quando havia tempo,
e mãos disponíveis para virá-la.
Disponibilidade para o sentimento.
Luz de velas, nos castiçais dourados.
E os sons, cheiros e sabores
que, hoje, são de época…

Baixinho, um cravo tocando, tecnológico,
envolve-me como um beijo lento,
e a noite, lá fora, querendo impor-se,
aprofunda-se, argumentando brilhos.

Falta-me uma bebida forte,
e uma pena grande,  vermelha,
na mão suja de tinta,
saindo duma manga pregueada,
obscenamente alva,
eternamente elegante…

Do lado da ampulheta,  severo,
um astrolábio também brilha,
em cânticos de latão e charme
feito de memórias…
Por detrás do cravo, insuperável,
conta-me das ondas antigas
e dos horizontes cinzentos do mar.

Das alturas do astro-rei
anotadas nos pergaminhos,
em sons crepitantes de escrita
e arranhados de pena, insubstituíveis
neste contexto de memórias
confortáveis, quase minhas.

Mais além,
os meus cachimbos raros
olham-me em ardumes de língua,
dispostos a esperar, condescendentes,
crendo-me servil…

E eu aqui, de mãos crespas,
nos gestos da escrita.
Vendo-me em todas as histórias
que compõem a minha história,
em repetições inevitáveis de anseios
e ínfimos afagos doloridos,
tão íntimos como pequenos desconfortos…

Falta-me mais, muito mais,
do que uma bebida forte.
Falta-me o ritmo ardente da África,
cantando em dialectos, ao amanhecer.

Falta-me o silêncio dos peixes,
em cores distorcidas
no vidro líquido.

Faltam-me as velas
e o vento caçado,
fazendo força contra a cana do meu leme.

E o deslocamento sem som
espirrando salpicos salgados,
nos meus olhos focados longe.

Tão longe,
que a saudade disso
não é isso …

-Isso é amor !

Onde ? 

Onde o guardei, ao gesto repousado da tua mão?
No quotidiano evanescente das doces memórias,
por entre os sentimentos e as pequenas histórias,
ou naquele ermo gelado onde  escondo a solidão?

Há nele um remate, algo de conclusivo, serenidade.
Talvez  aquilo com que se desfecha um momento,
o cariz inapelável do que se deixa escrito no tempo,
ou a raiz daquilo que o tempo transforma em idade…

Como pensar que, lembrado, possa estar perdido ?
Que, num passo a passo, a vida tenha continuado,
tenhamos escrito as marcas dum futuro já traçado,
e deixado para trás, congelado, o momento vivido?

 Sendo assim

Perco-me nas palavras.

As palavras
empurram pressionam
e desprendem-se
soltam-se
ganham vida
às vezes
outros rumos
que não os meus
só seus

Às vezes
são-me fiéis
dizem o que quero
dizem-me
traduzem-me
dão-me aos outros
dão-me os outros
trazem-mos enfim
sendo assim

às vezes
fogem-me
as palavras
rebeldes
areia entre os dedos
fugas e medos
jogos e fúrias
riem de mim
sendo assim

Às vezes
noutras bocas
as minhas palavras
encontradas
servindo bem
indo além
como quem diz
fica feliz
sendo assim.

( às vezes
perco-me nas palavras
mas sempre fico feliz )

*

 Pesquisei razões e motivos. Ausência e abundância. Teci conjecturas e teorias. E muitas foram as vezes em que ensaiei uma visão de topo.

 

E quem nunca o fez ?

 A partir de que ponto já nos sentimos tão  sábios que deixamos de nos fazer perguntas?

 Com quais detalhes, um dia deixados à margem, deixamos de aprender ?

 Quando deixa o quotidiano de nos encantar ?

 Detalhes, minúcias, pormenores, registos e apontamentos, sempre. Sempre!

 A vertigem insaciável do papel em branco…

 

Bom é isto!

 

Bom é isto!
Quando de quase tudo
recolhemos os pequenos detalhes
que, assim espalhados pela imensidão  dos tempos,
por si sós, não são nada.
Mas que, somados,  se agigantam
e nos mostram muito além
dos meros episódios do que fizemos
naqueles momentos menos cruciais,
antes das palavras.

Não que, depois das palavras, brilhem outras estrelas
numa outra abóboda de sonhos…
– se bem que, para isso,  há os que são Poetas !

Não que, depois das palavras,
se tornem mais claras as intenções dos deuses,
la nos ermos de algum Olimpo,
jogando num imenso tabuleiro celeste
aquilo que imaginamos serem destinos… Não…

Não…
Mas bom…é isto!
Quando nos juntamos num pedaço só,
e nos damos ao luxo de ser um pedaço só.
Uno, monolítico, e convicto como um pedaço só.

E dizemos coisas, sofremos coisas, sentimos coisas
dessa forma especial  e singela,
a cada momento mudada, sofrida, remediada,
adequada ao instante como um acorde insubstituível
tornado necessário à harmonia perfeita.

Sim… Bom é isto…

Um espaço de ser,
onde palavras nos recriam, no que dizemos,
vez após vez, simbioticamente,
repetitivamente,
como passos tantas vezes dados
que acabam criando um caminho !
( e quem sabe se alguém, um dia, o seguirá …)

Ou talvez um caminho,
tão liso, tão nítido e claro, puro,
evidente, no seu rumar desconhecido,
( e quem sabe se alguém, um dia, o seguirá…)
que se torna um convite ao caminheiro
– e  àquelas  primeiras pegadas,
experimentais  mas já firmes,
que, para todo o sempre, lhe marcarão a alma a fogo,
e lhe porão nos olhos um fulgor de eternidade…

Sim… Bom, é isto !

Foi por isso

 

Foi por isso que fiquei. Precisava paz.
Na outra margem
iriam continuar por muito tempo
os meus passos revigorados
até que um outro rio os detivesse
em algum momento, já quase
a perderem-se em novas águas.
E talvez daí ainda ponderassem
uma outra margem distante,
onde um outro coqueiro inclinado
daria início a mais mistérios verde-sombra,
ciliares a mais praias de areias brancas
-que acabaria reclamando para mim
apondo-lhes o meu nome
em caracteres antigos,
numa runa escrita com o calcanhar.
Foi por isso que fiquei.
Para que não me vissem do espaço,
como um aleijão em todas as praias,
os satélites.
( Marquei a paisagem com uma flâmula vermelha
num apelo ondulante aos deuses desse vento
que tão bem conhece o som da minha voz.
E entoei baixinho um cântico de morte
cada vez mais fraco, até que o silêncio
dissesse mais do que eu sabia… )

*

Compondo o quotidiano, junto com tantos outros detalhes, há o fascínio intenso da intimidade.

 Há nela toda uma poesia intrínseca, subtil, muitas vezes subliminar, que vai muito além do corpo e do momento.

 Tem uma voz própria. Um encanto feito de expectativas e de desejos,  de encontros e desencontros.

 Várias vezes busquei essa voz usando as características únicas desse momento, circunscrevendo-o a um ambiente jamais descrito mas impondo-se sempre, onde desejo e ternura se envolvem e fundem.

Todo o erotismo é pessoal.

 

Fim de dia

 

Chego sem saber que aqui estavas,
cansado do meu dia,
sabendo-me descrente de tudo
o que não seja dormir.

Quando entro no quarto,
e um resto de sol coado em cortina
te revela derramada sobre a cama,
avermelhada, dourada,
renasço em outros humores,
mas com a certeza de estares dormindo.

Dou por mim imaginando banhos,
agitando martinis, acendendo velas
para um jantar de vinho e queijos,
à média luz.

Dou por mim pensando no que fazer
enquanto me vou despindo,
e saio do banho já preparado
para te surpreender, e te dar
o despertar libertino, memorável,
que adormeceste esperando.

E tu ali, nua sobre a cama,
em total ignorância de mim
e do agito que matou o meu cansaço,
pareces-me subitamente frágil,
pequenina, mais garota travessa
que mulher ladina…
– Quase inocente !

De seios esmagados contra o colchão,
ganhas novas curvas e relevos,
e as tuas nádegas, nessa posição,
sobre o lençol escuro e brilhante,
eternizam-se como numa pintura antiga,
e gritam-me chicotadas aos sentidos.

Chego mais perto,
ainda sacudindo um resto de água,
para um beijo quase casto sobre os cabelos,
numa quase-esperança de que despertes,
e me poupes o remorso de te acordar.

Beijo-te suavemente, cheirando-te,
enquanto te viras e me olhas
por um momento, sem me veres,
já de regresso ao teu soninho gostoso.

E nesse olhar, que foi tão rápido,
brilharam estrelas escuras, só para mim,
prometendo prazeres e loucuras
que a fadiga da espera apenas adiou.
No teu sono, ainda me aguardas
– sem saberes que já cheguei.
E que te amo, pelas promessas
que fizeste, sem saberes que fazias…

 Emergência

 

Cubículo.

Tempo. Escasso.
Urgência. Abraço.

Fome. Vontade. Anseios.
Peito. Pressão. Calor. Seios.

Beijos. Profundos. Quentes.
Roupa. Lã. Carícias. Dolentes.

Coxas. Firmes. Delícias. Abertas.
Pressões. Encostos. Afloras. Apertas.

Mãos. Roupa. Fechos. Alças. Cetins.
Curvas. Quentes. Meios. Fins.

Porta. Medo. Gente. Pouca.
Encosta. Costas. Fria. Louca.

Botões. Calças. Tropeços. Apressados.
Unhas. Costas. Dedos. Molhados.

Olhos. Brilho. Escuro.
Tato. Húmida. Pronto. Duro.

Vertigem. Urgente. Sexo.
Encaixe. Relaxe. Amplexo.

Combate. Embate. Gemido.
Grito. Refreado. Contido.

Pernas. Torres. Raízes.
Modos. Jeitos. Matizes.

Boca. Aberta . Arfando.
Clímax. Momento. Eternizando.

Risos.
Sisos.

Rua. Cidade.
Diferente. Realidade.

PELE QUENTE

 

Hoje caminho pelas sombras
como se enterrasse mais a cabeça entre os ombros
e avançasse contra a ventania do fim da tarde
sem querer perder o meu chapéu.

Aos poucos, a chuva ensopa-me a teimosia
e gela-me o corpo.
Fujo para casa, como um animal qualquer,
buscando o conforto da toca…

As vozes que me chegam, soam em surdina
como se as ouvisse ao longe,
repetindo antigos detalhes
de um outro dia qualquer.

E o meu corpo, age em gestos artificiais,
como se fosse eu, e não ele,
a marcar o ritmo dos meus passos leves.

As horas que, lentamente, me aconchegam,
são feitas de esperas maiores que as palavras.
São pausas no movimento do dia.
Algo que foi suspenso por um átimo,
aguardando o meu retorno à normalidade.

Mas o tempo vai passando, devagar,
e a vida, aos poucos,  retoma as cores do frio.

( Há um restinho de cerveja no copo, escura,
preconizando sabores acres.
Uma bola de Natal brilha na parede,
desactualizada, irreverente em seu fio felpudo.
Do outro lado dos vidros embaçados,
um bonde crepita sob os fios
e espalha faíscas de cores eléctricas
pelas ruas da cidade.
Na madeira preta do balcão,
artefactos brilhantes
sorriem inquietos dourados
como outrora… )

Puxo um pouco mais o cobertor,
e lembro-me de como era, ficar assim…

Nós dois enrolados, o velho coberto vermelho,
a lã vermelha picando nas costas nuas,
a espuma de cerveja entre os teus seios,
e a gripe demorando a passar…

Chocolate

 

Eu vi quando a gota de chocolate se formou, no bolo que ela acabara de morder, à minha frente, do outro lado da mesa.

Deslizou para o canto da boca, devagarinho, um traço castanho riscando o vermelho brilhante do baton.
De mãos ocupadas, a desconhecida procurou limpá-la com uma lambida engraçada.

Vendo-me a observá-la, encolheu a língua e ficou muito vermelha, enquanto a gota prosseguia desenhando o seu caminho castanho pelo queixo dela abaixo.

Instintivamente, peguei num guardanapo de papel e tentei impedir o pior, mas não deu tempo, e a gota de chocolate escorreu até que, finalmente, pingou para  dentro da sua camisa branca, alastrando por debaixo dela, escurecendo, e lentamente desenhando um seio…

Então, eu percebi que ela me olhava, olhando para ela, e , confesso, foi a minha vez de ficar sem graça. Mas não havia mais o que fazer e, sem outra saída, procurei sorrir, algo encabulado, de guardanapo na mão à altura do seu queixo, olhando aquele seio de chocolate que se revelava.

Foi nesse momento que os seios dela se empinaram e pareceram aumentar de volume, captando definitivamente a minha atenção. Quando a olhei nos olhos, já um brilho irreverente, divertido,  substituíra a anterior expressão de embaraço por uma outra totalmente diferente, de puro desafio feminino.

Rimos os dois. Conversamos muito, nessa tarde, e comemos ainda vários bolinhos de chocolate, talvez na vaga esperança de que mais alguma gota nos aproximasse …

Acabámos amigos, rindo bastante, e quando saímos para a rua fria, lá fora, juntos, eu levava na mão uma caixa cheia de bolinhos de chocolate, ainda quentinhos, e no peito, toda a esperança do mundo.

Tardando 

Ergue-se das pedras do chão.
Levanta-se com as brumas,
ao dissiparem-se pela manhã,
e estende-se. Espraia-se
num insustentável fascínio
de mistérios vários,
que alonga as horas
e faz do tempo um cúmplice,
mais do que um aliado,
ou parceiro nas batalhas
doces do amor.

Nasce das fontes primárias
desse sangue espesso
que me corre nas veias,
em convulsões antigas,
de desejo forte.

Surge em actos de vontade,
nos embates do querer
contra a barreira amorfa
dos outros.

Progride em detalhes
feitos de consentimento,
e nos pequenos nadas
das texturas suculentas
com sabores subtis
de quase todas as coisas…

Descubro-lhe os segredos
em pequenos passos
que já foram mais inseguros,
como se raízes mais grossas
cravadas no tempo
escorassem melhor
o velho tronco
em cuja casca rugosa
as histórias se acumulam
para o enrijecerem…

Todos os dias,
o meu dia
tarda a apresentar-se
como é…

*

Os meus versos, a minha escrita, o espírito poético que possa eventualmente encontrar-se nas minhas palavras, de que vos falo. 

Também não é o dos blogs e dos comentários, dos livros publicados ou  daquela outra parte ligada aos resultados, ao numero de publicações e de leitores. Não tem a ver com sucesso nesse plano, mas com diversão e crescimento. 

Tem a ver com tudo o que não deixei de lado e com tudo o que ganhei. Os contos de Natal que continuo escrevendo. Os amigos que fiz graças à escrita, no mundo inteiro. 

Tem a ver com os novos espaços, arenas de entendimento, que me foi necessário criar para ser apenas o que sou:

Espaço de ser

Criei um novo espaço,  feito em condições
nas quais nem sequer depositava esperanças.
Criei caminhos, que se abriram em emoções…
-despertas umas, adormecidas outras tantas.

E nesse espaço as palavras eram de uma doçura
onde não havia vantagens nem outros prémios.
Apenas um remanso, em caminhos boémios…
Despidos de enfeites, cruzados em vontade pura

que aconteceu além de hesitações e medos
e dos projectos de amanheceres vários,
das tecnologias nas pontas dos dedos
palavras-passe, endereços, códigos binários…

Criei um novo espaço condicional, feito de tempo
onde a vida não se escoasse rapidamente,
inflado dos segredos das coisas e do seu alento,
um lugar além dos outros, onde ser eternamente

Um lugar onde a vida sempre me achasse
quando estivesse em alguma eventual procura
de memórias, e onde um futuro aindase mostrasse
como uma certeza, em palavras de ternura.

Alter-ego

 

Sempre há um tempo
( um momento congelado entre tantos )
para se riscar na poeira acumulada pelos silêncios
( como quem o traça em fluidos golpes de esgrima )
o caracter antigo e de simplicidade inexcedível
( de outra forma iria destoar )
com que nos assinamos realmente.
( embora a areia mostre outros passos ensaiados ).

Sempre há um tempo
( o suspense dolorido entre duas batidas de coração )
em que a distância é como uma estrada ao longe
( onde nos vemos passar acenando gestos de adeus )
por onde desfilam os vultos de todos os outros
( demoramos a ver que não somos apenas nós )
olhando-nos num gesto de soslaio apressado
( repletos dessa mesma inveja que sentimos )
que só nos avalia a serenidade exterior
(ah ! como é doce a tranquilidade dos outros )
enquanto rumam a lugares onde não queremos ir.
( embora assolados por vagas de desejos ).

Sempre há um tempo !
( embora às vezes falte tanto…)

Quando chegares

Quando chegares para almoçar
irei abrir-te a porta, e saudar-te-ei
como se fosse normal ter-te aqui,
para que não te sintas uma visita.

Apenas me importa que sejas, amigo ou amiga,
parte de um preciosíssimo instante.

E único,  como sempre o devem ser
os amigos e as amigas e, com eles,
os preciosos instantes.

Iremos comer naquela varanda olhando o rio
e ficaremos santamente bêbados e alegres,
abençoados pela tarde que passa, terna,
prolixa  em cores tintas de vinho e sol
reflectidas nessas águas que se vão indo…
Indo! Afastando pedaços de espelhos e de céu,
e de nuvens que, passado um pouco, já não estão…

( tal como tu não estarás, dentro em pouco,
e continuarás não estando, até que te sintas convidado  e voltes a este preciso instante, quando
beber vinho na varanda, vendo as águas indo-se,
te torna bendito pelos deuses antigos
que ainda vivem nos finais de tarde
de algumas tardes assim,
de alguns dias,
nos dias de alguns Poetas… )

 Sempre há um momento

Sempre há um momento
-madrugada que seja, ou não, que importa?-
em que  começa todo  esse pulsar de coisa nova,
tudo isso que sabíamos que ia acontecer…

E do lado de lá do rio que então nasce,
-de lágrimas que seja, ou talvez de risos,
ou apenas céu disfarçado de rio, ( que importa?),
tão largo, tão fundo, tão cedo ou tarde já… –
vemos os nossos céus nos reflexos  mais diversos
dessa imensa  água única que vai indo, indo,
e que aos poucos se agiganta e se afasta,
ainda tão próxima ao gesto, ainda tão nossa,
e,  apesar disso, já tão vasta…
que um futuro  recém deixado de o ser
desaba finalmente, decididamente,
já com ares de agora -ou de há pouco, que seja.
Talvez de ontem. Será que importa?-

Cabe num instante do rio, a mudança das nuvens
que levam escondidos na água os mistérios
desses céus  tão maiores que nós.

Cabem os destinos das chuvas e das colheitas,
e os olhos cintilantes das noites traindo
os sonhos distantes que as estrelas têm
quando nos contemplam lá de cima,
abstractamente…

– e, além de tudo isto,
ou  de algo que assim seja,
o que haja, se o houver,
será que importa ?

Chão e Caminho

Às vezes, o tempo
é só essa amplidão deslumbrante.
Uma espécie de silêncio vago
com que nos embotamos,
enquanto desfocamos os sentidos
de quase tudo o que nos rodeia.

Restante fica uma essência,
uma partícula de nós que segue,
indo sempre,  sempre, e que muda,
sobrevive  e se adapta
no improviso mal compreendido
que a vida traz.

Como cumprir destinos ?
Acaso o chão divide com os passos
o peso de ser caminho?

Se fosses instante

Se fosses instante,
só contarias de mim  a história
que o teu manto mínimo cobrisse.

E talvez morresses cedo,
como uma palavra que só começa
e logo se afoga em emoção.

E talvez depois fosses lágrima,
não importando que olhos
te reconhecessem a impermanência.

Ou talvez um pequeno degrau
já bem alto, nessa escadaria imensa
onde equacionamos a eternidade.

Mas se fosses instante,
só contarias de mim uma história
que tivesse o teu tamanho.

Já eu, conto em palavras permanentes
lágrimas e histórias  de eternidades
em emoções de qualquer tamanho…

Soneto do tempo

Se houver na vastidão desse horizonte sem abrigo
outros  caminhos  por onde  soem os meus passos
talvez não seja só a vida, que me leva  nos braços,
e me descubra também cumprindo um fado antigo.

Algo assim como se fosse um destino, só mais forte.
Voz  troante  de dentro, impossível de desobedecer,
indo além da razão, da ponderação, e até do querer
– sortilégio profundo forçando-me  a um outro norte.

E erra quem me escutar algum lamento ou queixa.
Não temo  ser um dos tantos que também  que sou,
nem fujo do destino que me leve para onde eu vou.

E se houver no vento alguma voz, ou alguma deixa,
que importa como se desenrola a peça, ou se acaba?
Se é destino, ou se é fado – ou mesmo se não é nada…

Medo do Tempo 

Por algum tempo tive medo do tempo.

Olhava tudo com aqueles olhos cansados
que só tem quem acha que sabe muito
de si e das coisas.

Deambulei de acordo com a vontade dos momentos.

Achei que, na curva  do rio,
a água cantava contra as pedras,
enquanto se perseguia a si mesma para longe de mim,
canções de despedida que eu não voltaria a escutar.

Caminhei pela cidade
acariciando-lhe aqueles  recantos
que a tornavam especial
aos meus passos errantes,
abrigos de vento e chuva,
cantos para repousar  tranquilo.

Lembro nas costas das mãos
da temperatura das pedras
E sinto ainda na boca
o sabor da água correndo incessante
em antigos chafarizes de bronze.

Olhei aquela rocha lá no alto,
junto ao castelo, e despedi-me
da vista que de lá se tem,
de barcos cruzando rio,
numa luz que não é tão dourada
em mais lado nenhum.

Pouco a pouco fui entendendo
o que procurava entender.
Voltei a encantar-me
com as mesmas pequenas coisas
que o tempo não me deixará repetir.

Haverá gentes fazendo coisas,
cores colorindo instantes,
barcos navegando ondas
ao fim de um qualquer magnífico por do sol,
que eu não voltarei a ver
simplesmente  porque não estarei lá.

Pensei sobre tudo isto, em vagares inusitados.
E medos também.

Depois , a lua apanhou-me descuidado.
Usou a pulsação das  ondas,  a efervescência da areia,
e os piados secretos das aves nocturnas ,
e empurrou-me sem aviso
para memórias de outras noites  ventosas
na praia brilhante, quando quis estar só.

E eu sei como é essa areia gelada.
Os jeans molhados nas pernas.
O crepitar efervescente
quando as ondas se recolhem.
Um silêncio rico de som,
onde os outros não estão.
Eu sei como é…

Então sobreveio uma vontade
feita daquilo que não sei ainda.
Feita daquilo  que não aprendi
em primeira mão.
Daquilo que não fiz.
E o tempo fica menor,
se pensar em quanto é isso tudo.

Retomo devagar os meus passos.
Não repiso.
Observo, guardo.
Cuido.

Estou!

Semeamos

Somos assim, semeadores…
Quem nos olha não vê, nem imagina que exista,
nos gestos com que enchemos os dias,
esse algo mais, composto da subtil essência
com que os dias nos enchem a nós.

Vistos de fora, somos apenas mais uns…
Sentados nos degraus de pedra quente,
no improvável silêncio da noite mais improvável,
nada nos ressalta nem enaltece,
nem ninguém  nos aponta com o dedo,
em estranheza ou  em estranho receio.

E também ninguém sabe,
nem ninguém adivinha, que,
no calor da pedra,
absorvemos a história da escadaria.

Nem é visível, nos nossos passos erráticos,
o carinho com que tornamos nosso
o percurso dos passos com que tantos outros,
lhe subiram os degraus, antes,
ou os desceram rapidamente,
em  fortuitas lógicas de vida,
e que depois se espalharam pela cidade
como se fossem inconsequentes…

Por isso, tantas vezes, não se entendem
os sorrisos vagos , nas nossas faces,
ou os cenhos carrancudos da nossa zanga…

Por isso, tantas vezes, nos criticam
os braços erguendo  alto algum brinde,
sem verem que é o momento único,
que mais ninguém viu ou cantou,
que queremos congelado
antes que passe e se esfume
sem que nada lhe dê voz…

Porque é isso que somos:
-Testemunhas.
E, do nosso testemunho,
semeamos histórias.

Semeamos algum sentido…

O autor

 

 

Tenho por influencias as minhas leituras. Steinbeck, Hesse, Eça, Pessoa, García Marquez, Rilke, Remarque, Camus, Neruda, Sarte, Jennings, Kobo Abe, James Clavell, Pearl Book e muitos outros que não menciono. Sou fascinado pelos autores amaericanos modernos, de prosa, e pelos poetas, contemporâneos ou não , da America do sul e Europa. Faço aqui, este ponto, a minha homenagem e reverencia a alguns autores africanos que agora despontam, contra todas as dificuldades. São gigantes num esforço hercúleo que é necessário apoiar.

Escrevo porque, de alguma forma,  necessito de fazê-lo. Ou seja, creio que escrever é uma  forma atenta de diálogo comigo mesmo, ordenada e sincera. Um registo de pensamentos y sentires que certamente olvidaria, se não o fizesse.  Os meus escritos vão-me escrevendo, definindo, tanto quanto eu a eles. Escrever é uma grande parte do que sou hoje. Será sempre, creio. “Sempre” é talvez tempo demais…

Não sei exactamente quando tudo isso começou. Mas os meus escritos mais antigos, de que tenho originais, foram feitos em cadernos escolares quando tinha um pouco menos de 15 anos. Participei de provas literárias, creio que sempre com prosa. Creio que nunca o fiz com poesia. Alguns de meus trabalhos, contos, ganharam a televisão e trouxeram-me os primeiros ganhos financeiros, modestíssimos  mas de sabor inigualável, com a escrita. Participei de vários e fundei um pequeno jornal na pré-universidade. Não era bom, y ninguém sabia muito bem como levar adiante um jornal impresso em stencil, mas isso não era muito importante. Éramos um grupinho divertido e anárquico de pessoas que respiravam  escrita e  literatura, e o nosso projecto plenamente conseguido era “improvisar sempre !”

Da nossa inabilidade não nasceu nada de significativo, a não ser a sedimentação do nosso amor pelas letras e o nosso amor incondicional à literatura. Y uma fidelidade que se mantém  até aos dias de hoje. Por outro lado, a idade que tínhamos, a revolução no nosso país, e o que fazíamos, colocavam-nos no centro de um turbilhão de informação, politica, social e cultural. Y isso foi marcante e fantástico, assistir de perto aos meandros de uma nova cultura que nascia, e de um novo país que emergia das aguas demasiado tranquilas de uma longa ditadura.

O meu primeiro livro, “Quotidiano subtil” foi publicado em Portugal em 2009 quando ainda vivia no Brasil, e é uma compilação de textos poéticos. O último, tenho-o agora em fase de publicação, é o primeiro de uma trilogia de romances, e uma tentativa de publicação simultânea em três países. Creio ser demasiado cedo para falar dele, a não ser para dizer que existe e se chama “Folha de Água”. Já foi escrito em Portugal. Entre o primeiro e o ultimo há mais dois livros, já vendidos, mas não publicados ainda.

Tenho em Poetastrabajando o meu rincão favorito, muitas amizades, muito esforço feito y por fazer resgatando contos de Natal. Sou muito grato aos  fundadores do site, que hoje são amigos especiais e companheiros nesta viagem fantástica que é a vida.

Quanto a minha vida, não há muito o que dizer, Vivi um pouco por toda a parte, em três continentes diferentes, absorvi influencias de todos esses lugares y gentes, línguas e microcosmos, culturas específicas. A África, no geral, e o Brasil, foram e são quase um vício. Minha esposa é brasileira,  e conhecemo-nos no México – outro país fascinante, com um enorme peso específico na minha vida, e onde tenho amigos formidáveis.

Gosto dos blogs literários, das gentes dos blogs, e sempre tento ajudar os que começam a blogar. Creio que disse tudo. Obrigado aos que me lerem.

 

Henrique Mendes

 

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Mundo Escrito

Mundo Escrito

 

Soraya Souto

Copyright

Capa: Letycia Carolina Oliveira das Flores

Para minha mãe, leitora e incentivadora, sempre.

 

Prefácio

Mundo Escrito

Tesouro infantil
O amigo
O Banho de Mar
Estações
A Colecionadora de Pedras
A Senhorinha e as Colchas de Retalhos
Infância
Fotógrafo ou Poeta
Colorindo o mundo
Amigos – parte I
Amigos – parte II – Rosinha
Lição de Borboleta
Baião
O Passeio
O velho
Dança
Depois da chuva
A você que me inspira

 

Prefácio

Creio que prefaciar um livro exige de quem o faz algum esforço de contenção.

Isso porque acredito que, em tudo o que o autor escreve, ele se revela e se expõe, fala de si próprio mesmo quando na terceira pessoa, e que continua sendo ele mesmo quando vive as mais  extraordinárias situações sob a pele dos personagens que cria.

Acreditando nisto, estou a um passo de dizer que a escrita pode muitas das vezes funcionar como uma espécie de bússola. A mim sempre me ajudou a colocar as coisas em perspectiva, e disso sempre resultou algum Norte pelo qual me guiasse, não importando muito em que mares alterosos ou em paisagens distantes estivesse.

A escrita promoveu sempre algum tipo de crescimento interior que consigo perceber quando leio meus textos mais antigos, e que sempre reputei de mais importante do que a própria publicação dos mesmos – apesar do inegável sentimento de realização que daí advém.

Por acreditar nisso, sempre me dispus a ajudar e a incentivar, a trocar opiniões, ideias e ideais com os colegas que chegaram à escrita depois de mim. A todos desejei que encontrassem a sua bússola e, nela, o seu Norte pessoal.  A alguns terei talvez ajudado a, pelo menos, não desistirem. E dos que persistiram, persistem ainda, há os que desenvolveram vozes muito particulares, formas que lhes são peculiares de contar, dizer, narrar.

Prefacio aqui com prazer uma dessas vozes, a um tempo suave e melancólica, mas em simultâneo decidida e directa ao ponto. Que às vezes se alonga e nos surpreende, detendo-se sobre minúcias de maior sensibilidade por um período maior do que esperaríamos, e tornando-se breve em pontos que esperaríamos ver mais alongados.

Poderemos pensar que isso resulta de maior ou menor maturação dos seus temas, ou da forma de os tratar. Ou então, achar que já é plena, e encontrada, a sua forma, o seu estilo pessoal de dizer, e que esse estilo resulta precisamente duma maneira de ver que lhe é peculiar enquanto pessoa. Ambos os exercícios são pertinentes.

Mas pessoalmente, acredito que é o prazer do contacto com a escrita, enquanto forma de arte  e expressão, em todas as suas vertentes, que move Soraya Souto.

Ao longo de anos de contacto em blogs, nos social media, em foros literários e sites de poesia, participações em antologias poéticas e  publicações em revistas electrónicas, sedimentamos um conhecimento mútuo que hoje me permite dizer que a aparente suavidade dos seus escritos não denuncia hesitação ou pouca firmeza na sua pena.

Depois de uma leitura prévia ao seu eBook, atrevo-me a dizer que essa aparente suavidade é antes o caminho que escolheu para si, e que vem gradualmente aperfeiçoando com esmero e cuidados. À minha amiga e colega de letras, desejo o maior sucesso nos escritos que virão. E estarei entre os seus leitores.

 

Henrique Mendes

 

Mundo Escrito

 

Existe um pequeno mundo, como uma pequena ilha, especial entre tantas que não o são.

É repleto de seres encantados, luminosos e mágicos, que podem ouvir pensamentos e sonhos, mas que não são capazes de traduzi-los em palavras que o vento possa espalhar pelos horizontes.

Por isso, esses seres, como deuses, criam Poetas ao seu redor.

Chegam disfarçados de pequenas borboletas, ou barulhentos pássaros coloridos. Ou aproximam-se quase invisíveis, misturados nos sons de águas mansas ou de mares turbulentos.

Só são vistos por aqueles que conhecem suas linguagens e gestos, e, principalmente, por aqueles que também têm uma pequena luz no coração, que lhes permite iluminar passagens secretas e ouvir além do compreensível.

São eles que sussurram nos ouvidos dos escribas os poemas e as histórias que viram nascer nesse mundo que percorrem. São memórias de belezas e terrores, de duelos infindos e romances improváveis, de viagens fantásticas a mundos etéreos.

E assim, no papel nascem fadas e príncipes, amantes eternos, lutas por amor e batalhas repletas de glórias.

Quando visito a pequena ilha, leio sempre vários poemas. E em cada um deles, vejo uma parte minha descrita. Somando-os, conheço-me.

Todos são eu.

Penso nesses seres luminosos, sabendo que escutam todos os meus sonhos, e me acompanham em todos os meus anseios.

Talvez me iluminem sempre.

Então volto refeita, qual Poeta alimentada de emoção, e escrevo…

Um dia, quando eu era ainda criança, encontrei uma caixa de madeira entre as flores de um canteiro. De imediato me encantei com aquele pequeno tesouro.

Me lembro que na tampa tinha o desenho de uma borboleta azul, já desbotado, e embora estivesse trancada, alguém tinha amarrado a chave na própria fechadura. Tudo isso me pareceu, naquele dia, um sinal de que o dono não se importaria que eu descobrisse o conteúdo, então a levei comigo.

Cheguei em casa com o coração aos saltos, apressada e ansiosa para me trancar no quarto e saborear a descoberta, longe dos olhos de qualquer pessoa que pudesse reivindicar o achado.

Dentro da caixa havia um par de óculos, de armação tão transparente quanto as lentes, muito leve e delicado. Ao coloca-los, tive uma surpresa: eles ficavam quase que invisíveis no meu rosto, e poderiam até passar despercebidos.

Durante o resto da tarde vaguei pela casa, esperando que alguém elogiasse meus lindos óculos transparentes. Ninguém parecia notá-los, mesmo quando eu sorria e piscava insistentemente.

Devo ter dormido com os óculos naquela noite, não me lembro, mas no café da manhã estava com eles sobre o nariz, feliz e confiante. Eu tinha desistido de mostrá-los à família, e como ninguém comentou, passei a acreditar que só eu os podia ver. E passei a usá-los o tempo todo.

Já no primeiro dia, descobri o efeito mágico daquelas lentes: eram capazes de me mostrar o que ninguém mais via – seres encantados, amigos de todas as crianças capazes de sonhar e viver fantasias não imaginadas pelos adultos.

A partir de então, meus dias tinham cor e magia.  Por onde andava, via seres fantásticos, que eu conhecia dos livros de histórias. No jardim conheci fadas agitadas, voando para cá e para lá, em suas tarefas com as flores. Neste sequer se importavam com os unicórnios, que pastavam a grama sem qualquer cerimônia. Ao ir para a escola, um dos gnomos sempre me acompanhava, e ia ditando palavras estranhas pelo caminho. Também conheci os minúsculos homenzinhos que moravam dentro da tomada de meu quarto, e se sentavam nos meus livros de colorir. Eram eles que escondiam os lápis e borrachas que nunca mais eram encontrados.

Tamyra era uma “elfa órfã”, que tinha se perdido dos outros enquanto atravessava a rua. Eu a escutei chorando, e a procurei durante uma manhã inteira, até acha-la encolhida em uma moita junto ao muro. Depois disso, nos tornamos grandes amigas, e ela dormia bem ao lado da minha cama.

Algumas vezes minha mãe entrava no quarto, ou interrompia nossas brincadeiras no quintal, e perguntava com quem eu conversava tanto. Minha mãe não tinha óculos como os meus, por isso não via nenhum dos meus amigos, por mais que eu explicasse para ela.

Vivi anos de encantamento. Todos os dias, logo ao acordar, colocava meus óculos e com eles ficava até o momento de deitar, para que pudesse ver todos aqueles seres lindos e amigos. Com eles aprendi todas as histórias e canções, e também as danças da primavera, que faziam brotar as flores que coloriam nosso jardim.

Mas à medida que ficava adulta, meus óculos mágicos iam ficando pequenos e apertados para mim. Até que eu já não conseguia usá-los, e por não ver os amigos especiais, as conversas e brincadeiras foram se acabando.

Com o tempo já não via as fadas, nem unicórnios ou os outros seres que eram meus melhores amigos.

Guardei os óculos na mesma caixinha de madeira, e a coloquei entre as fotografias de minha infância.

Em algumas manhãs, ainda escuto o bater de asas das fadas sob a minha janela, ou perco pequenos objetos no quarto, mas nunca mais vi meus amigos encantados.

Espero que ainda existam muitos outros, para que toda criança possa, mesmo que por apenas um tempo, ver o mundo com o colorido mágico, e ter amigos fantásticos, como eu tive.

 

O amigo

 

Depois de vários dias de chuva, aquela manhã nasceu luminosa e fresca.

Pude então sair de meu abrigo entre as folhas.

Me estiquei naquela claridade e deixei que o sol secasse meu corpo úmido, até que o calor me estimulou ao movimento, e saí para um passeio solitário.

Ainda era cedo, poucas pessoas passavam apressadas, me ignorando por completo. Atravessei o pequeno parque, cheguei ao velho banco de madeira perto da fonte, e fiquei por ali, vendo a grama verde e crescida.

Eu conhecia bem aquela região. Tinha crescido ali, e era capaz de identificar os moradores e seus hábitos diários. Um pouco antes da metade do dia, um movimento anormal, de pessoas indo e vindo, me conduziu até a última casa da rua. Chegava uma nova família, com muitos móveis, caixas e malas.

Nos dias seguintes, assim que acordava, eu voltava à casa, e em uma das pedras do jardim, esperava para conhecer meus novos vizinhos. Mas as portas permaneciam fechadas, apenas umas poucas janelas eram abertas, deixando que o vento agitasse cortinas brancas, e sons de falas abafadas chegassem ao exterior.

Foi então que, em tarde de calor, fui atraído para uma janela aberta no andar superior da casa. Pensei em chegar até o parapeito, rendendo-me à curiosidade. Com cuidado fui subindo pelos galhos da árvore mais próxima, até ficar frente a frente com as vidraças e poder olhar para o interior daquele quarto.

Um garoto, sentado e apoiado na janela, olhava fixo para o gramado do jardim. Era um olhar triste, pensativo, enquanto os lábios permaneciam cerrados e mudos. Ele não me viu a princípio, por isso me agitei e assobiei com energia.  Percebi o movimento lento das suas sobrancelhas, até que nossos olhares se encontraram, e a enorme surpresa que teve, quando bati as asas e fui até ele.

Nos tornamos amigos, com encontros diários e divertidos. Assim que amanhecia, eu voava até a janela, e esperava sua chegada. Aos poucos fui entendendo que ele vinha trazido pela mãe, que o acomodava em frente à janela, colocava uma manta em suas pernas, e abria os vidros, para que ele pudesse se sentir melhor e observasse o jardim. Depois do nosso primeiro contato, ele sempre trazia algumas sementes para me presentear, e ficávamos ali, um ouvindo o outro, até o sol esconder-se, e eu voltar para meu ninho de folhas.

Certa vez o convidei para irmos até o banco de madeira. Tive de descer e subir várias vezes, para que ele me entendesse, e por fim convencesse a mãe a leva-lo até lá. Sentado naquele lugar, ele tocava o gramado com os pés, podia ver de perto as lindas flores sob as janelas, e sentir o doce aroma das maçãs, acima de sua cabeça.

Esse passeio começou por ser frequente, e por fim se tornou diário para nós dois.

Para animá-lo, eu me escondia em diferentes lugares do jardim, e cantava alto, até ouvir a sua gargalhada infantil, indicando que sabia onde eu estava.

Fui, aos poucos, o apresentando a outros amigos: esquilos, outros pássaros, grandes borboletas, barulhentos grilos e cigarras.

Atraídos pela alegria do filho, em algumas tardes os pais do meu jovem amigo se juntavam a nós, traziam livros e cadernos de pintura e se sentavam no chão. Nesses momentos, eu os deixava e voltava para casa, feliz pela grande harmonia que nascia naquele lar.

Alguns dias atrás, o pai trouxe de presente um pequeno cachorro. Um animalzinho feliz, irrequieto, que pulava e mordiscava as perninhas do garoto, ganhando o coração de todos.

Agora já não brincamos juntos como antes. Vou diariamente até o jardim daquela casa, escolho um dos galhos e fico lá por um tempo. Meu amigo já não precisa tanto de mim, mas seu sorriso nasce fácil no momento em que começo a cantar, chamando todos os outros animais para brincarem com ele…

 

O Banho de Mar

 

O menino olhou para o mar, além da extensa faixa de areia da praia.

Já não era pequeno, mas aquela imensidão lhe pareceu desafiadora e inóspita.

Esperou, impaciente, a mãe abrir um tubo de protetor solar e aplicar o creme nos seus braços, rosto e costas.

Escutou, como todas as vezes, as recomendações quanto a força das ondas, a distância de segurança, e o tempo até a volta à sombra. A ansiedade era evidente: balançou os braços, desviou os olhos para o mar a todo instante, deu pequenos passos no mesmo lugar.

E quando a mãe sorriu e acenou com a mão, ele partiu em disparada.

Mas chegar ao seu destino não foi fácil. Nos primeiros passos sentiu que a areia quente queimava cruelmente os pequenos pés, e quando tentou correr afundou os tornozelos no solo fofo e traiçoeiro. Mas era corajoso e perseverante, por isso avançou sem olhar para trás.

Depois de vencer a etapa, parou por um instante e sentiu a brisa salgada e o ar úmido. Por um momento lembrou do pai, aconselhando-o a ser sempre cuidadoso. Pisou na areia molhada e começou a rir, antecipando a vinda da próxima onda. Ela veio com uma força inesperada, derrubando-o em meio a um turbilhão de sal, espuma e areia. Quando pareceu se afogar, levantou-se de pronto, e encarou a próxima. Apesar de resistir a princípio, foi novamente derrubado e jogado com força.

Daquela vez voltou à segurança da areia, fora da água, sentindo o joelho cortado por uma concha e o sal irritando os olhos e a garganta. Mesmo assim não desistiu, novamente avançou para água e se jogou na onda que se formava.

Mergulhou por alguns segundos e reapareceu um pouco adiante. Olhou ao redor, conferiu que tinha conseguido superar a primeira, e mergulhou novamente. Acenou para a mãe e mostrou, de longe, toda sua habilidade. Depois fez vários outros mergulhos, brincou com as ondas, e correu pela linha da água até se sentir cansado e faminto.

Voltou para perto da mãe falando sem parar e descrevendo as brincadeiras.

“eu adoro a praia, mãe, podemos voltar amanhã?”

A mãe o envolveu com a tolha, tirando o cabelo molhado daqueles olhos grandes e inteligentes. Sabia que ele não entenderia todos os seus sobressaltos, desde o momento em que ela o vira se arriscar pela areia quente e mergulhar no mar. Tinha assistido, fingindo estar lendo, ele se jogar nas ondas e comemorar cada vez que ficava de pé.

Algumas vezes tinha corrido assustada pela areia, contando mentalmente os segundos em seus mergulhos, temendo que ele se afogasse. Ao vê-lo em segurança, voltava ao seu lugar.

Sabia que ele tinha criado aventuras, se fazendo de mergulhador, herói e poderoso em lutas no mar bravio e ameaçador.

Mas, acima de tudo, tinha superado um medo inicial e tentara várias vezes até conseguir.

Voltara com mais segurança em si mesmo, e naquele momento esperava uma resposta.

“claro, filho, voltaremos amanhã !”

 

Estações

 

Gosto das estações de trem.

Me deixo ir por corredores, salões e plataformas, sentindo o piso liso sob os saltos e as correntes de ar, que entram pelas enormes janelas, tocando a pele do meu rosto.

Caminho sem pressa pelo terminal, ouvindo a voz que anuncia chegadas e partidas. Ela fala de horários e lugares que não consigo registrar na memória, pois minha atenção está sempre nas pessoas que vejo por ali.

Algumas passam com pressa, atrasadas na ida ou na volta, e mal me olham. Outras estão sentadas pelos bancos, cansadas pela espera. Umas poucas conversam nas bilheterias ou pedem informações com funcionários pelo salão. Vejo amigos compartilhando cafés em mesas ao redor dos quiosques, em frente à entrada principal. Ali também solitários leem jornais do dia, e pais tentam conter a agitação de crianças curiosas e impacientes. Nas plataformas vejo casais se despedindo com beijos e abraços intermináveis, mães chorosas e jovens empertigados com suas mochilas gigantescas.

Em meus dias de melancolia me sento no último banco da plataforma, com o corpo parcialmente escondido pelas sombras do túnel, e me imagino partindo naqueles vagões. Nunca penso qual seria o destino, me basta partir.

Mas tenho também dias de alegria, em que aceno feliz para os rostos desconhecidos que vejo nas janelas dos vagões que partem. Gosto das expressões de surpresa, e eventualmente gestos em resposta. São amigos que ganhei e perdi no mesmo instante, não importa.

As estações possuem ritmo próprio, estão vivas, e me contam histórias.

 

 

A Colecionadora de Pedras

 

Ela colecionava pedras.

Começou a juntá-las ainda na infância, quando se sentava na calçada em frente da casa, para brincar com as amigas um jogo alegre, em que as pedras eram lançadas para o alto e acolhidas nas mãos. Para o jogo, eram necessárias cinco pedras, tamanho mediano, e que se acomodavam nas pequenas mãos, apesar da rapidez dos gestos. Ela sempre tinha as melhores pedras, escolhidas entre as muitas que encontrava.

Com o passar dos anos habituara-se a sempre acrescentar mais uma à coleção, que guardava em nichos pelo quintal, entre vasos de flores ou em cantinhos especiais pela casa.

Dizia que não as escolhia pelas cores, ou pelos tamanhos, ou ainda pelos formatos. Eram selecionadas pelas histórias que contavam, mas que somente ela conseguia escutar.

Sendo assim, mostrava as que tinham vindo de riachos, com suas formas arredondadas e lisas. Explicava como tinham sido carregadas por correntezas, e as águas, por anos e anos, as tinham polido até serem encontradas e admiradas.

As pontiagudas protegiam e sinalizavam onde o homem não deveria pisar, dizia. Dessas tinha poucas, preferia deixá-las onde a natureza as colocara.

Gostava daquelas brilhantes, que sempre guardava onde poderiam ser vistas também durante a noite. Para isso tem tantos reflexos, explicava. As escuras, opacas, eram amontoadas perto de plantas pequeninas e frágeis, “para que possam sustentar raízes”, mostrava.

Mas se alguém pedia que ela escolhesse uma, apenas uma entre todas, seus olhos buscavam uma pequena cesta de palha, onde guardava pedregulhos de todas as cores, encontrados em diferentes lugares. De lá tirava uma pedra com contornos simétricos, incrivelmente esculpidos pelas águas de um rio da redondeza. Passava os dedos pela sua superfície e a mostrava na palma da mão. Tinha o formato de um pequeno pássaro com as asas abertas, e fora encontrada na margem, sobre a areia. Depois de um minuto de reflexão, ela explicava: “não sei dizer se foi um passarinho que virou pedra ao cair no rio, ou se foi uma pedra, que com o movimento das águas e reflexo do céu, se transformou em pássaro para voar…”

 

A senhorinha e as colchas de retalhos

 

Todos na cidade conheceram a história daquela senhorinha.

Contava-se que nascera em família abastada mas depois de recusar um casamento arranjado entre famílias, tinha preferido viver de forma mais simples, na pequena casa próxima ao rio.

Depois disso, fora professora por muitos anos, e pelas suas mãos de mestra tinha passado a da maioria das crianças da pequena cidade, e com isso acabara se tornando uma espécie de “conselheira”, que recebia a todos sempre com um sorriso amável e acolhedor.

Quem passava pela estreita rua de pedras, fosse em dias de chuva ou de sol, podia vê-la sentada na velha cadeira de balanço da varanda, costurando colchas de retalhos com grande habilidade.

Algumas vezes um antigo aluno, já um adulto, vinha cumprimenta-la. Chegava e sentava-se perto dela, no degrau de entrada, e começava a falar da própria vida. Ela ia assentindo com a cabeça, murmurando para que ele “seguisse o coração” ou, dependendo do assunto, que “deixasse nas mãos de Deus”.

Muitas moças vinham pedir conselhos para corações partidos e desilusões de amor. Ela ouvia quieta, olhos baixos na costura no colo, até que tudo fosse revelado e as lágrimas esgotadas. Então se levantava, buscava xícaras de chá bem doce, e iniciava uma conversa sobre o poder de cuidarmos de nossas próprias feridas, até se tornarem pequenas cicatrizes e serem esquecidas.

Outras vezes, mães traziam seus filhos pequenos e os colocavam em seu colo. Pediam uma “benção” de saúde, ou contavam proezas que a faziam rir espantada, e os abraçar como se fossem netos queridos, ou filhos que nunca tivera.

Embora muito querida, poucos visitantes chegaram a observar melhor os delicados trabalhos de costura feitos por ela. Por isso não viam a exatidão com que ela cortava cada retalho, depois de uma escolha entre os tecidos separados e guardados segundo uma lógica só dela, e que ia muito além da mera seleção de cores e padrões.

Assim, nunca souberam que cada colcha de retalhos contava uma parte de sua história, e que aquela tinha sido a forma que escolhera para retratar seu passado, e as emoções vividas ao longo dos anos. Ela guardava suas memórias costuradas e bem dobradas, transformadas em uma forma especial de livros, que só ela interpretava.

Em uma das primeiras, feita quando ainda era menina, via-se uma mistura de tecidos alegres: pequenos animaizinhos, flores e frutas nas estampas que escolhera junto com mãe, enquanto aprendia a costurar. Dessa época tinha outras em diferentes tamanhos, todas retratando algo de particular através dos desenhos e cores.

Em uma outra, tons cinzas e desenhos apagados registraram o ano em que perdeu os pais, e a lembravam dos longos meses em vigília ao lado de camas de hospital, em que só a costura lhe deu esperanças.

Uma das prediletas, guardada com carinho em um armário, fora feita com retalhos de tecidos presenteados pelas crianças da escola, e que era uma mistura de desenhos de flores, de todas as cores e formatos.

Junto dela, uma outra inacabada, pois a alegria com que começara, vista na escolha por estampas com corações e rosas, se desfizera com a partida de grande amor.

Ela nunca tinha pensado em se desfazer das colchas, e sempre que terminava uma, a dobrava e guardava com carinho, como a um livro escrito com muito esforço e sentimento, e que ninguém chegaria a ler.

Essa doce senhora ainda vive, e embora mais lentamente, continua a costurar seus retalhos e dar os seus conselhos.

Velha aluna, ainda ontem a visitei e pedi que me abençoasse. Senti nas suas mãos trêmulas uma fé inabalável, e as beijei em sincero agradecimento ao me despedir.

Quando saía, toquei a colcha quase terminada em seu colo, e observei que era de retalhos com desenhos de nuvens brancas, em um céu azul límpido e claro.

 

Infância

 

Ela era ainda muito nova, quando seus pais perceberam seu temperamento audacioso e a mente inquieta.

Única menina entre quatro irmãos, surpreendia a todos quando abandonava as delicadas bonecas, presentes caros que recebera, e corria pelo quintal em barulhentas brincadeiras com os irmãos. Sem sentir medo, subia até os últimos galhos das mangueiras, e trazia consigo doces frutos para ofertar à mãe.

Outras vezes saía a perseguir calangos, para transformá­los em seres mágicos, com quem conversava por horas, antes de soltá­los no jardim.

Algumas vezes voltava para casa com cicatrizes dolorosas: sinais de quedas ou aventuras pela vizinhança. Nessas ocasiões, ouvia de cabeça baixa as infindáveis recriminações dos pais, e aceitava sem rancor o castigo imposto: dias sem sair de casa, em que ficava à janela olhando o jardim.

Mas depois de algum tempo, durante uma tarde com o pai, bastava que o envolvesse pelo pescoço e prometesse se comportar, para que ele cedesse às suas vontades, e de novo a libertasse para o sol do quintal, e inúmeras brincadeiras que aquele ambiente proporcionava.

Até que um dia, a idade de estudar chegou, e os pais decidiram que a menina de cabelos desalinhados, joelhos marcados e sujos, iria, como todas as meninas na época, para o colégio interno. Nem mesmos as lágrimas derramadas, e o pavor estampado nos doces olhos da criança, foram capazes de comover a família.

Quando partiu, deixou para trás todos os sonhos e fantasias infantis, e enfrentou com um mínimo de coragem a nova vida que lhe foi apresentada.

Trocou o quintal pelas salas de estudo, e as brincadeiras pelas orações e tarefas da escola. Aos poucos deixou de lembrar do pomar, dos pequenos animais e as corridas com os amigos. Se esqueceu das flores que colhia e prendia nos cabelos, e da fonte do jardim, onde se sentava e mergulhava os pés na água fria.

E quando, por fim, voltou, já mulher feita, andou pela casa à procura de lembranças. Visitou os quartos, abriu janelas e gavetas à procura de antigos objetos.

Ao fim do dia se sentou perto da janela, e abrindo um pequeno caderno que trouxera consigo, começou a escrever. Contou a história da menina que amava a liberdade e o sol no rosto, e vivia em um quintal encantado, de onde não precisava sair nunca, e onde estavam todas as alegrias que uma criança devia viver.

 

Fotógrafo ou Poeta

 

Eu o vi a caminhar pela praia.

Não olhava apenas para o mar, mas também para a areia, e as nuvens estavam refletidas nos seus olhos como eram vistas no céu, nos braços do vento.

Talvez fosse fotógrafo, ou poeta, pois registrava detalhes que outros não viam.

Seus olhos descobriam cores e nuances, e seus dedos percorriam com carinho todas as formas e tamanhos que encontrava.

Seguia contando histórias embriagadas de doce melancolia,e sua voz pairava no ar por um momento apenas, antes de ser diluída pela brisa.

Fazia paradas, erguia os olhos para o céu, e acompanhava admirado o voo sem limites das gaivotas.

Parecia caminhar sem destino, mas no fim de cada dia voltava ao seu lugar, ese entregava à dor de tudo ver e tudo sentir, deixando que lágrimas caíssem de seus olhos exaustos.

Nessas horas, não reclamava dos pés feridos por longas caminhadas, mas da rapidez com que os dias chegavam ao fim.

Para que nada se apagasse, escrevia poemas, de todos os olhares que o mundo lhe dera.

 

Colorindo o mundo

 

Um dia, o mundo amanheceu todo cinza e triste. As árvores, as casas, as ruas e os carros, todos ficaram da cor cinza. Parecia que o sr. Vento tinha soprado pó de cimento sobre todas as coisas.

Quando a menina acordou, olhou pela janela e ficou assustada por ver o mundo tão feio.

Então perguntou para o sol o que devia fazer, mas o sol era apenas uma luzinha amarela, muito fraquinha no céu cinzento, e respondeu­lhe com uma voz baixinha, vinda lá de cima dizendo:” Ah, menina, você tem pintar o mundo de novo!”.

Ela apressou­se para lavar os dentinhos, o rosto e, ainda antes de comer e ir para a escola, quis deixar o mundo bonito outra vez.

Buscou dentro da gaveta da sua mesa do quarto a caixa de lápis de cor, foi à janela para ver bem como era o mundo, voltou para a mesa e desenhou tudo numa folha de papel. Depois começou a colorir o mundo.

Fez a casa da frente azul outra vez, e a sua boneca voltou a ter cabelos vermelhos como tinha antes do mundo mudar de cor. Também pintou bem branquinho, como um floco de neve, um cachorrinho vira­lata que sempre passava muito sujo, para parecer que tinha tomado banho. Assim, talvez mamãe a deixasse trazê­lo para o quintal e brincar com ele.

Depois foi pintando as árvores, os carros de todas as cores, as flores dos jardins, uma de cada cor, o céu de azul muito bonito, e o sol de amarelo muito forte e brilhante, como era antes.

E tudo o que a menina desenhava no papel, ia mudando lá fora na rua, deixando de ser cinza e ficando colorido como no desenho. Mas logo a menina ficou muito cansada, porque o mundo era muito grande e tinha muitas coisas para pintar. Ela tinha de ir para a escola, já estava atrasada e não podia pintar mais.

E ela chorou, chorou, até aparecer uma borboleta mágica, que voava para cá e para lá, e que tinha todas as cores do mundo reunidas nas suas asas.

“Voa comigo, que eu te ajudo a pintar!”, disse a borboletinha.

“Mas eu não posso voar”, lamentou­se a menina.

Foi então que a borboleta teve uma idéia: bateu as asas rapidinho, para chamar todos os animais do jardim. Logo chegaram o esquilo serelepe, a abelha zum­zum, os passarinhos piu­piu e as lagartixas corre­corre. O último a chegar foi o cágado molenga, muito dorminhoco, que de vez em quando parava, encolhia as patinhas para dentro da carapaça, escondia a cabeça e tirava um cochilo.

Foi uma confusão na janela, porque todos queriam entrar no quarto, e falavam todos ao mesmo tempo. A menina, coitadinha, não sabia o que fazer.

Como ninguém escutava, ela subiu em cima do banco de pedra e começou a gritar: “atenção, atenção”, e quando todos fizeram silêncio, a dona Coruja sabe­tudo, que era a mais sábia, lá do alto da árvore, explicou como fariam para ajudar a menina a pintar o mundo. Distribuiu tarefas a todos e explicou que, se todos fizessem a sua parte, o mundo ficaria bonito outra vez.

“Você, abelha, chama todas as suas irmãs para irem pintar todas as flores, porque vocês já voam sempre, de flor em flor, vai ser muito fácil, não é? E vocês conhecem todas as cidades e são muito rápidas. Para você lagartixa, vou pedir que pinte os muros, as paredes das casas e as ruas.”

O esquilo logo se adiantou: ” e eu? e eu?” . “Você, meu amiguinho, vai pintar os troncos das árvores e todos os lugares onde conseguir entrar, porque você é muito esperto!”.

Sem nem precisar mandar, os passarinhos já foram pegando os lápis com os biquinhos e bateram as asinhas voando para colorir as folhas das árvores e as nuvens, lá no alto, onde só mesmo os passarinhos chegam.

A menina correu para a escola, aflita porque já estava atrasada e nesse dia havia coisas muito bonitas para aprender.

Mas os animaizinhos continuaram a colorir o mundo.

E assim foi o dia inteiro. Pintaram, pintaram, até tudo ficar colorido de novo.

E quando o sol já estava se recolhendo, amarelinho que era uma beleza de ver, a menina chegou da escola e deitou­se no gramado verdinho, feliz por tudo estar tão bonito. Olhava o céu, as nuvens branquinhas, as flores em redor, quando uma vozinha baixinha e arrastada a chamou:

“Ei cuidado comigo!”

A menina levou um susto e procurou no meio da grama quem estava gritando. Era a joaninha pequenina, tão vermelhinha de bolinhas pretinhas, debaixo da folhinha de grama.

“Você? Desculpa, não estava te vendo, amiguinha. Suba aqui no meu braço para eu ver como são lindas as suas cores.”

A joaninha veio depressa e subiu, e fez questão de contar: “quem me pintou foi cágado molenga, com um pincel bem pequeninho”

“você ficou bonita!”

Aos poucos os animais foram chegando e sentando perto da menina e da joaninha, para descansar.

O mundo já estava todo colorido de novo.

O jardim ficou cheio de flores, com som de abelhas e passarinhos, e os esquilos pulando por todo lado.

Só quem ainda trabalhava era a borboletinha. Pousada numa caixa de lápis, ela sacudia as asinhas e coloria cada um deles, para que depois pudessem pintar todos os desenhos que as crianças fazem.

 

Amigos – parte I

 

Era um dia quente, e o sol forte tornava ainda mais cansativa a tarefa de Bento. Dirigindo o trator, em lento vai e vem, ele sentia o suor lhe banhar o rosto, enquanto arava o solo fértil e promissor da sua fazenda, à margem do rio.

Trabalhava sozinho, concentrado, sem se importar com mais aquele domingo sem descanso. Não queria atrasar-se, para que a terra já estivesse pronta quando a primeira chuva caísse, então ele poderia se sentar na cadeira da varanda e assistir, tranquilamente, o brotar da plantação, resultado do seu esforço.

Tinham sido anos de muita dedicação, desde que usara todas as usas economias para comprar aquela fazenda. José Pedro, seu amigo, a tinha recebido de herança dos pais, e logo no mesmo mês se propusera vende-la, em troca da liberdade de partir para cidade grande, e deixar a pequena cidade do interior.

Depois do negócio feito, ele correra pela estrada de terra até a fazenda vizinha, ansioso para contar à companheira de infância, mas ela também partira e ele ficara ali, mudo de tristeza e com o coração partido.

A grande decepção o tornara mais resistente e forte, com o coração fechado para qualquer sentimento que não fosse a vontade de trabalhar a terra, e faze-la produzir cada vez mais. Evitava outras companhias, e só procurava os vizinhos quando necessitava de alguma ajuda nas mais tarefas difíceis da fazenda. Aos poucos, esses contatos também deixaram de acontecer, já que os nomes dos antigos amigos eram sempre mencionados nas conversas pela cidade, e então ele logo se afastava.

A amizade entre os três tinha começado na infância, nas brincadeiras nos pomares, nas aventuras pelas ruas da pequena cidade, nas salas de aula que compartilharam, e nas longas conversas, à margem do riacho da região.

Nas fantasias infantis, cada um era seu próprio herói: José Pedro seria um doutor muito rico, que teria um carro grande e brilhante, e viajaria de avião pelo mundo, para ajudar as pessoas de todos os lugares.

Bento planejava ter a maior fazenda da região, com plantações a perder de vista e uma casa muito bonita, onde viveria com a moreninha mais linda do mundo: Rosinha.

Já ela, sem saber dos planos do amigo, sentada no balanço e trançando os cabelos com ar sonhador, imaginava os lindos vestidos que iria vestir, no palácio em que viveria com seu grande amor, que a levaria para a cidade grande, em algum dia de verão, no futuro.

Eram lembranças que acompanhavam Bento havia muitos anos, e tinham feito dele um homem calado, mas sensível e solidário.

Depois de algumas horas, desligou a máquina e caminhou na direção do rio, na intenção de se lavar na água límpida e fria. Junto da cerca parou surpreso: perto dali, aproveitando a sombra da mangueira junto ao riacho, Zé Pedro pescava tranquilo.

Bento não se aproximou. De longe observou as roupas de bom corte, os sapatos mais finos e a expressão de prazer daquele amigo que nunca mais mandara notícias, mas que agora continuava parecendo inteiramente à vontade naquele lugar que frequentavam quando eram meninos.

Olhou para suas próprias mãos empoeiradas e calejadas, as botinas gastas e sujas, e se escondeu. “Ele agora é um rico da cidade, não precisa trabalhar como eu e pode se divertir o dia todo”, pensou.

Tímido como sempre, retornou ao trator, antes que o outro o visse e percebesse que mesmo sendo o dono da terra, ele nunca tinha sido feliz. O trabalho não lhe trouxera o que mais desejara em todos aqueles anos.

Ao subir no trator, estava profundamente emocionado. Uma dor atingiu-o no peito, e percebeu que caía sobre a terra que tanto amava. Perdeu a consciência sabendo que não tinha medo de morrer ali.

Zé Pedro, no entanto, sem ver o amigo, sentia uma alegria genuína, pescando como fazia na infância. Nos últimos meses vivia em constante tensão, à procura de trabalho, para que pudesse manter a família. Tinha passado por outras cidades, mas acabara propondo à Rosinha que voltassem ao lugar onde tinham crescido, e tentassem retomar suas vidas.

Durante todo aquele dia havia percorrido a fazenda que fora sua, mas sem coragem de procurar o velho amigo. Como iria contar a ele dos gastos impulsivos, que tinham acabado com tudo que ele levara? Deslumbrado com a cidade grande, tinha deixado de lado os estudos e o sonho da medicina, vivendo de empregos temporários, ganhando pouco e com muitos gastos, até que todo dinheiro acabara.

E como falaria de Rosinha, que fora o amor secreto de ambos? Ainda se lembrava do dia em que lhe mostrara o dinheiro recebido pela venda da fazenda, e lhe fizera o convite de leva-la junto com ele para longe. Intencionalmente, não lhe dera tempo para pensar melhor, desenhando o sonho de uma vida nova e confortável para ambos. Quando ela mencionou o nome de Bento, ele disse que já tinha se despedido   e não o veriam de novo.

Ela acreditara e tinham sido felizes por um tempo. Mas depois de tantas dificuldades, aceitara voltar. Tinha a esperança de um recomeço ainda incerto, e quem sabe um lugar para morar, mas perdera o sorriso junto com os sonhos. Passava os dias cuidando do filho pequeno, Antonio, e a possibilidade de cria-lo onde ela mesma fora criada, mesmo sem luxos, já não lhe soava tão ruim.

Com esses pensamentos, Zé Pedro ficou por ali mais algum tempo, até que a proximidade do fim do dia o alertou para voltar. Ao se levantar, porém, uma cena lhe chamou à atenção: o trator, ainda ligado, continuava parado no meio do terreno. “Algo está errado”, pensou. Sem saber explicar porque, correu até lá, sentindo o coração acelerado e preocupado.

Encontrou Bento desmaiado, muito pálido naquele chão revolvido e seco. De imediato trouxe uma água fresca, que ofereceu ao amigo, chamando-o insistentemente sem conseguir reanimá-lo.

Sem perder tempo, levantou o amigo nos ombros e com dificuldade o levou até a casa, pedindo a um vizinho que passava para que trouxesse o médico da cidade.

Nos dias que se seguiram, enquanto Bento se recuperava, Zé Pedro trabalhou a terra sem descanso. E quando por fim as chuvas chegaram, ajudou o amigo a chegar até a varanda, e juntos contemplaram o serviço pronto.

O reencontro trouxe uma vida nova aos três amigos. Depois de um abraço contido, abriram o coração para a antiga amizade.

Zé Pedro aceitou com humildade o emprego que Bento lhe ofereceu, e ambos passavam os dias nos trabalhos da fazenda. Juntos também reformaram uma pequena casa na cidade, para que o casal morasse até poder comprar uma outra.

Rosinha fazia e vendia doces para a quitanda, e aos poucos refez amizades pela cidade. Nunca soube dos sentimentos do Bento no passado, e sentia enorme gratidão pela ajuda do amigo. Trocara os sonhos adolescentes pela vida de esposa e mãe, e se divertia contando ao filho as aventuras dos três amigos na infância.

Aos domingos, ela preparava uma cesta com bolos e frutas, e junto com Zé Pedro e o filho se encontravam com Bento sob a velha mangueira à beira do rio. Lá colocavam uma manta sobre o capim e faziam um piquenique que durava a tarde toda. Enquanto os homens pescavam, Rosinha colocava o pequeno Antonio no antigo balanço e o ensinava a brincar.

Foi em uma dessas tardes, que anunciaram a Bento que seria o padrinho do garoto, selando uma amizade que tinha sido capaz de resistir ao tempo e às desventuras da vida…

 

Amigos – parte II – Rosinha

 

O nome era Rosa, ou Rosinha, como todas a chamavam. Tinha sido escolhido pelos pais, ambos professores na única escola da pequena cidade, antes mesmo do nascimento.

Menina franzina de pele muito clara, crescera entre livros e cadernos e, contavam os pais, aprendera a ler e escrever sozinha, sentada em um banquinho no canto da sala de aula da mãe.

Enquanto crescia, observou que nem todos os amigos se interessavam pelas histórias fantásticas que ela aprendia com o pai, ou pelos contos de fadas que ouvia da mãe antes de dormir. Se acostumou a brincar sozinha, recitando falas de personagens dos livros que lia em casa, ou se sentando no balanço à beira do rio, cantando canções que ela própria criava.

Na escola fez amizade com Zé Pedro e Bento, os únicos que não a mandavam “brincar com as outras meninas”, e ouviam com atenção as incríveis aventuras de Dom Quixote que ela contava. A caminho de casa, se divertiam com adivinhações e imitações que faziam das pessoas que conheciam.

Quando Bento contou que um dia seria um grande fazendeiro, ela o incentivou, descrevendo tudo que ele seria capaz de possuir: muitas terras, rebanhos e plantações. Mostrando maturidade, o aconselhou a economizar e trabalhar muito, para um dia ter tudo aquilo que queria. Da mesma forma, ouviu com atenção os planos de Zé Pedro, que pretendia ser médico, e teria que estudar bastante e viajar para cidade grande. De seus próprios sonhos, falava pouco.

No último ano da escola, uma tristeza a invadiu. Para continuar os seus estudos, teria que se mudar para a cidade grande, o que naquela época era inviável para sua família, e inaceitável para a maioria dos pais das moças de sua idade. Como não podia ir, teria que renunciar a tudo que queria conhecer e aprender. Então, e para fugir dessa realidade, passou a criar fantasias românticas, em que sua espera seria recompensada por um personagem salvador, com quem ela iria para bem longe.

Nessa mesma época os pais de Zé Pedro morreram, deixando a grande fazenda como herança. Logo após o velório, o amigo lhe confessara que chegara o momento de partir e a convidara a acompanha-lo. Surpresa e insegura, levara pouco tempo para consultar os pais e pedir a benção, prometendo que se casariam na primeira cidade, e, quem sabe, voltariam depois de algum tempo.

A partir de então, a vida de Rosinha se transformou. A cidade grande a envolveu, com suas ruas cheias de gente, lojas e carros. Sem preocupação, deixou que Zé Pedro conduzisse todas as ações:  permitiu que ele adiasse a procura de uma casa, e se hospedarem um bom hotel. Ele deixara os estudos para o ano seguinte. Tinham se divertido e comprado roupas, sapatos e muitos artigos com que sempre sonhara.

Também o casamento ficara adiado, ao contrário do que tinha prometido aos pais. Tudo que se referia à antiga vida, aos poucos fora ficando no passado. As ligações telefônicas aos amigos e mesmo aos pais foram se tornando raras até que, dois anos depois, soubera por acaso da morte de ambos.

Levaram uma vida de diversões por quase três anos, e então o dinheiro acabou. Zé Pedro mudava frequentemente de emprego, procurando assegurar a condição de vida de ambos.

Ela, que nunca trabalhara, e estava despreparada, passava os dias no pequeno apartamento que tinham alugado depois de abandonarem o hotel, relendo antigos livros e assistindo filmes na televisão. Em meio à crise, percebeu que estava grávida.

Depois de uma gravidez com problemas, o filho nasceu em uma noite quente, de um parto difícil e doloroso. Rosinha o chamou de “Antonio”, mesmo nome de seu pai.

Nos anos seguintes, ela se dedicou integralmente ao filho. E quando ele já tinha idade para entender, ela lhe falava da própria infância no campo, das brincadeiras, no rio e dos amigos. Algumas vezes, Zé Pedro a escutava calado, sentado no canto da sala, com o olhar perdido em suas próprias lembranças.

Nas poucas horas que tinha para si mesma, visitava um pequeno parque próximo, onde se sentava à sombra das árvores, com um dos antigos livros do pai. Refletia sobre o rumo que tinha dado à sua própria vida, e o fim dos seus sonhos juvenis. Ela e Zé Pedro pouco falavam sobre Bento, mas ela sabia que ambos sentiam saudades.

Quando Antonio completou 5 anos, Zé Pedro propôs que voltassem à cidade natal. Naquele dia ela concordou com um aceno da cabeça, olhos fixos no companheiro e o coração angustiado. Sabiam que seria mais do que um regresso. Podiam ver nos olhos um do outro os arrependimentos, e que agora enterravam sonhos.

Um mês depois, juntaram o pouco que tinham e partiram. Ao avistarem as primeiras casas da cidade, deram-se as mãos comovidos. Rosinha já se sentia madura e consciente que naquele lugar iria criar seu filho, onde continuava sendo a sua terra. José Pedro, por sua vez, aprendera muito com os erros, e dentro de si sentia enorme vontade de recomeçar.

Ao chegar, não procuraram Bento. Sabiam onde encontra-lo, mas preferiam se acomodar primeiro, antes de visita-lo e apresentar o filho. Rosinha lamentava agora não ter se despedido do amigo de infância, e tinha receio que a antiga amizade já não existisse.

Ela sabia que Zé Pedro costumava andar pela antiga fazenda, e pelos lugares que conhecia tão bem, mas quando, certa tarde, lhe avisaram que algo tinha acontecido a Bento, ela teve certeza de que os dois estavam juntos. Sabia que o marido se preocuparia com o amigo, e faria qualquer coisa para ajudá-lo.

Nos dias seguintes, assim que acordava e vestia Antonio, caminhavam até a casa da fazenda de Bento onde Zé Pedro tinha passado a dormir, esperando que o amigo se restabelecesse. Durante todo o dia se empenhava nos afazeres da casa, no preparo das refeições e nos cuidados das roupas do enfermo. O marido cuidava dos trabalhos na fazenda, e todos os dias parecia mais animado com os resultados.

Quando Bento passou a caminhar, e se sentar com Zé Pedro na varanda, nos finais de tarde, ela chegava e se juntava a eles. Não falavam muito do período em que tinham estado distantes, mas das lembranças da infância, e de aventuras compartilhadas. Aos poucos estabeleceu-se uma rotina na vida dos três, e quando Bento ofereceu um emprego a Zé Pedro este aceitou de imediato.

Foi Bento também que a apresentou aos donos da quitanda na cidade, recomendando que comprassem os doces bolos feitos por ela. Com o emprego e novas amizades, Rosinha voltou a sorrir e a tecer planos, sentia-se querida e importante. Sempre que conseguia juntar umas economias, encomendava alguns livros ao comerciante que sempre ia à cidade. Ler continuava sendo seu maior prazer, e agora também fonte de muitas informações na sua nova vida.

No último domingo, preparou uma grande cesta com guloseimas para o piquenique à sombra da mangueira, e quando Bento se sentou ao seu lado, com Antonio no colo, fez o convite para que o amigo batizasse o filho. Percebeu que ele segurava lágrimas, embora abrisse um largo sorriso, mas não perguntou a razão. Eram amigos novamente.

 

Lição de Borboleta

 

Chego e fico a observá-la enquanto vai revolvendoraízes e folhas entre os dedos.

Cercada de flores, como crias suas, ela trama arranjos e marca o tempo.

Parece perdida em pensamentos para si mesma, por isso permaneço borboleta, disfarçada entre folhas.

Vejo que murmura cuidados, e junta a eles o perfume de uma recém nascida orquídea, como um doce feitiço para diluir no ar.

Da perseverança da mulher, à resistência da planta, não existe pressa, pois a natureza tem seu próprio ritmo, e para cada flor um único cuidado.

E quando a chamo, batendo asas, “mãe!”, no levantar de olhos e abrir do sorriso, aprendo mais uma lição:

Boas lembranças são flores que precisamos cultivar sempre, para  que o mundo mantenha  esse cheiro de mãe-jardineira…

 

Baião

 

Meu pai gostava de dançar o baião.
Assim que a música começava, sempre Luiz Gonzaga, ele se levantava e me estendia a mão, em convite.
Embora eu já soubesse de cor todas as instruções, ouvia com alegriaenquanto dançava: “arrastando os pés, vamos lá”.

Ele cantava baixinho, acompanhando o cantor, e muitas vezes eu fui a testemunha daqueles olhos marejados…
“por farta d’água perdi meu gado, morreu de sede meu alazão”…

A saudade não tem ritmo.

É impossível acompanha-la, ou se alegrar com ela.

E hoje, sem meu par, deixei de dançar o baião.

Penso que ele está lá, cantando enquanto me vê:

“…então eu disse, adeus Rosinha
Guarda contigo meu coração…”

 

O Passeio

 

Assim que amanheceu, depois de tomar o café forte e sem açúcar, pegou o velho chapéu de couro e desceu pelo pomar, até o velho paiol. Encontrou facilmente o laço de corda, que jogou por sobre o ombro e tomou o rumo do pasto, à beira do pequeno riacho. Os dois cães o seguiram, acostumados ao significado do assobio do dono, sempre que tomava aquela direção.

Voltou meia hora depois. Trouxe consigo a égua Paloma, a mais mansa da fazenda, e a prendeu com a corda no tronco da grande mangueira do quintal.

Estudou o céu claro de domingo. “Manhã de Deus, o menino vai gostar”, conversava com si mesmo.

Começou a rotina que conhecia bem, de escovar e preparar o animal para montaria. Ele mesmo a tinha adestrado, desde potrinha nova, e tinha com ela uma atenção especial. Poucos sabiam que a égua tinha nascido no mesmo dia que seu primeiro neto, e por isso tinha sido escolhida para ser  sua  primeira montaria hoje, no aniversário de 5 anos. Tinha o pelo castanho e brilhante, crina comprida quase dourada, e quando corria pelo campo era vista de longe, por causa das patas brancas que se destacavam no verde do chão.

Depois de escová-la, colocou a manta grossa e prendeu bem a sela . Tomou cuidado em colocar os arreios, e também em regular a altura certa dos estribos, para que os pequenos pés do garoto tivessem apoio e segurança. “Vê como se comporta, viu Paloma?”, falou alto. Paloma balançou a cabeça em resposta, mostrando os olhos vivos e brilhantes, como se entendesse a importante missão do dia.

Pouco tempo depois, viu o neto chegar. Vinha de mãos dadas com a mãe, falante e alegre, entusiasmado com a grande aventura.  Apesar de tão pequeno, vinha vestido com camisa e calças compridas, botas até o joelho e um belo chapéu. “Parece um cowboy”, pensou o avô. Tinha no rosto um sorriso contagiante, próprio das crianças. Ao ver a montaria preparada arregalou os olhos, e instantaneamente procurou os braços do avô.

Ele o recebeu no colo com carinho, e chegando bem perto da cabeça de Paloma, pediu que o menino conversasse antes com a égua, e lhe fizesse um carinho, pois assim ficariam amigos. Também o lembrou de tratá-la sempre bem, para que ela o levasse em segurança. Receoso a princípio, mas confiante no avô, o garoto afagou a crina, e a cabeça do animal. “Agora monte, mocinho!”.

Saíram pelo quintal, avô na frente puxando o cabresto, e o neto firme e corajoso sobre a Paloma. Conversaram sobre cavalos e meninos. O neto ficou sabendo que cavalos eram fortes e inteligentes, e podiam correr pelo campo. “Igual na televisão, vovô?” “Sim, igual na televisão”. Também aprendeu que bastava bater com as perninhas, e a égua acelerava o passo, ou então, se puxasse as rédeas, ela parava de imediato.

As perguntas não tinham fim, e a cada resposta do avô um mundo fantástico era descoberto pelo neto. Ali, no alto da montaria, já tinha esquecido dos desenhos animados e jogos eletrônicos, e aprendia com o avô uma nova linguagem: “eia Paloma, upa, upa…”.

No fim do passeio, antes de descer, o garoto enlaçou o pescoço da égua: “obrigado Paloma, você me carregou direitinho!”. Ao avô, deu uma recomendação: “quando você estiver com saudade, é só pedir para a Paloma te levar correndo pra me ver…”

Mais tarde, levando a égua de volta ao pasto, o homem foi pensando nas grandes alegrias que tivera naquele dia. Ensinara ao neto coisas simples, aprendidas ao longo da vida, e então o escutara rindo.

Nada se igualava à risada de uma criança montando o seu primeiro cavalo …

 

O velho

 

Eu acabara de abrir o meu novo livro, disposta a ler enquanto esperava o trem, quando o velho senhor sentou ao meu lado. Eu já o tinha visto no lado oposto da plataforma, e havíamos trocado um cumprimento. Observei que ele tinha uma dificuldade para se locomover e sentar, talvez pela idade, por isso abri um sorriso e lhe estendi a mão para ajudar.

Ele tinha um sorriso tímido, mas os olhos brilhavam. Depois de um minuto em silêncio perguntou meu nome, e o que eu fazia ali. Escutou balançando a cabeça, e começou a me contar sua história.

Tinha vindo encontrar o filho único, que partira da cidade pequena para estudar. Se passaram vinte anos, sem qualquer notícia, até receber o chamado para visita-lo.

Me contou que o convite veio através do recado de um parente que morava em uma cidade próxima, já que onde vivia não tinha sequer rede elétrica ou telefônica, e mesmo cartas não eram entregues pelos correios. Tinha viajado durante toda a noite, e deveria esperar mais algum tempo até a chegada do filho.

Perguntei-lhe se reconheceria o filho, depois de tanto tempo. Ele pensou um pouco antes de responder, como se não tivesse pensado na possibilidade:

“meu coração vai reconhecer, com a ajuda de Deus”

Ele segurava uma mala pequena, que não abandonou nem mesmo quando busquei cafés e retomamos a conversa.

Falou do seu garoto magro e sério, sempre carregando os cadernos da escola por onde ia, mostrando aos amigos o que aprendera naquele dia. Um dia chegara acompanhado da professora, e ambos explicaram a oportunidade oferecida pelo internato em uma cidade longe dali. Não custaria nada, mas ficariam muito tempo sem se encontrar.

O tempo foi muito maior do que ele imaginava. Depois da escola veio um trabalho ainda mais longe do lugar, e algum tempo depois deixou de receber notícias. O filho não soube da doença e morte da mãe, e nem mesmo do ferimento que o pai sofreu em ambas as pernas enquanto trabalhava na roça.

O velho tinha medo dos trens, mas se arriscara a vir. “Quero ver meu filho antes de morrer…”

Nossa conversa foi interrompida por um garoto, vindo não sei de onde, que ao tocar o braço do senhor, perguntou: “Vovô?”

É impossível descrever a emoção que vi em seus olhos naquele momento. O tempo pareceu se dissolver enquanto pai, filho e neto se abraçavam, e as palavras não eram necessárias.

Foram caminhando da mesma forma, juntos e silenciosos, mas eu pude ouvir, de longe, os corações repletos de alegria.

 

Dança

 

Ele reconheceu aqueles sons, que pareciam fazer fluir toda sua energia.

Primeiro tamborilou com os dedos, depois balançou as pernas,

e antes que a música terminasse, girou feliz no meio do salão.

Não viu olhos censores, nem ouviu críticas afiadas.

Em momento único, acreditou que o mundo era só eu,

E nele, o que importava era bailar.

O homem se liberta quando faz por si mesmo o que o torna feliz.

 

Depois da chuva

 

Quando o sol voltou, a criança ainda se divertia no quintal.

Chegava perto, olhava a poça de água da chuva, via o céu azul refletido, e pulava para dentro dele.

Ser feliz é como brincarno céu limpo após a chuva:pular nas nuvens claras de verão,escolhendo o azul límpido renascido,molhando os pés e esquecendo as lágrimas que molharam o chão.

 

A você que me inspira

 

Do que sentes, faço tinta para a minha pena,e busco dentro de mim as imagens dos sonhos que me contas.

Te sigo pelos dias, um passo atrás de cada passo teu, lendo nas pegadas a aridez do caminho.

Aprendo contigo segredos de viver, e, de tanto guardá-los comigo, sigo mais plena.

E quando mostro a outros olhos o que registrei de ti,me alimento de novas letras e recomeço a minha sina.

Se tua força me abandonar, os dias serão mais tristes,e todas as aves voarão em um outro céu,em rumos sem sentido,de meus olhos contornando lágrimas.

 

Agradecimentos

 

Meu profundo agradecimento a todos que com incentivo, amizade, e disponibilidade me trouxeram até essas páginas.

Sempre grata, especialmente, a Henrique Mendes, amigo, mestre de letras e revisor, a Leonor Aguillar e toda a equipe do Poetas Trabajando, incentivadores ao longo do caminho.

 

Sobre a autora

 

Soraya Souto é brasileira, nascida em Morrinhos (GO) e mora atualmente em Brasília(DF), com a família.

Seus trabalhos tem sido publicados nos sites de escritores “Poetas Trabajando”, “Recanto dos Escritores” e no blog de sua autoria www.palavrasqueescrevi.blogspot.com.br.

Participou das seguintespublicações  eebook:

AntologiaRede de Palavras – volume I – EditoraScortecci, 2015.

AntologiaPoética – PoetasTrabajando, ForosPoéticosLiterários – 1a Edição, 2015.

Ebook – E QUE VIVA O NATAL, Coletânea, váriosautores. Edição Especial, 1a. Edição, Helena Frenzel Ed., Dezembro de 2014

 

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NOTA DE ANIVERSARIO

NOTA DE ANIVERSARIO

 

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Como nota de aniversario, poetastrabajando.com tiene el honor de ofrecer, en esta oportunidad,  un libro virtual a Jorge Sierra, Anajara Lopes, Soraya Souto, Cony Ureña, Martha Larios, Silencios Oscuros, Henrique Mendes, Flor Brasil y Zorro del Desierto.

Los libros serán sumados a la colección de “Libros de por ahí”  y publicados mes a mes de acuerdo respetando el orden de recepción de los poemarios o prosas,  de acuerdo al género en que se desempeña cada uno.

Cada autor deberá realizar su propia selección de trabajos y contactarse con Leonor Aguilar para programar los pasos previos a la publicación

Los esperamos!

Russo Dylan-Galeas   –  Leonor Aguilar
Administración de poetastrabajando.com

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ANTOLOGÍA POÉTICA

ANTOLOGÍA POÉTICA

 

antologia-poetastrabajando

 

www. poetastrabajando.com Proyecto Escarlata™ 

 

poetaslogotransparente[1]

Con una inmensa alegría presentamos esta antología que es un reconocimiento a la amistad y a la poesía, una recopilación de poemas cuyos autores participan activamente en www.poetastrabajando.com Proyecto Escarlata™ plasmando en versos sus ideas, emociones y pensamientos.

Haber cumplido el primer lustro en actividad fue un buen motivo para dar forma a este libro, y para su elaboración recurrimos a los propios autores quienes fueron los responsables de hacer su propia selección de poemas y dar un perfil de sí mismos.

Al recorrer sus páginas veremos que distintos poetas de diversos países dan un alto vuelo a esta antología con estilos, tonos, colores y expresiones culturales diferentes, con  poemas que poseen escolástica, poemas de oficio y algunos de corte experimental.

Dado que www. poetastrabajando.com Proyecto Escarlata™ posee espacios para la expresión literaria en dos idiomas diferentes, hay poetas que se expresan en español, en portugués o en ambos idiomas. Esta antología presenta poemas en el idioma original con que los poemas fueron concebidos.

Un párrafo aparte dedicamos a nuestra compañera Mônica Caetano Gonçalves, cuya memoria queremos honrar. Psicóloga y escritora, nos hizo llegar sus letras desde Belo Horizonte, Brasil. Falleció en Mayo de 2014. En este libro están algunos poemas de su autoría que volcó en nuestras páginas. Cada verso, cada palabra, cada agradecimiento, han quedado grabados en nuestros corazones formando parte de nosotros para siempre.

Los invitamos a disfrutar de la lectura de este libro. El esfuerzo de haber editado en papel no ha sido poco ni en vano. Y si bien es la primera antología de Poetas Trabajando,  no será la última y en no mucho tiempo más habremos de publicar las siguientes.

Russo Dylan-Galeas     –    Leonor Aguilar
Administradores de www.poetastrabajando.com  Proyecto escarlata™

ALGUMAS PALAVRAS DE INTRODUÇÃO ÀS PAGINAS EM PORTUGUÊS

Não sei se posso , e menos ainda se devo, falar em nome daqueles que escrevem em português no âmbito de Poetastrabajando.com.

Por isso direi com simplicidade que encontrei – e continuo encontrando – no site um lugar e um motivo suficientes para mim. Lugar de acolhida para mim e meus escritos. Motivo para uma saudável confraternização, onde amizades se desenvolveram, onde outras se agregaram e floresceram e , sobretudo, um motivo de orgulho por ver que vários resultados se tornaram visíveis a partir de tudo isso que foi feito com total isenção e desprendimento.

Tudo isso graças ao sonho, transformado em vontade com as mãos brandas, mas firmes, do nosso Administrador Russo Dylan Galeas, a quem aproveito para homenagear, e “na outra ponta”, na Vice administração, com uma homenagem igualmente sincera, Leonor Aguilar.

Nas nossas páginas em português, pela pouca participação inicial de poetas, registo o esforço sempre presente, e o companheirismo excepcional de Celêdian Assis. Fomos durante um período razoável de tempo os únicos participantes em português e tudo fizemos, recorrendo à internet para eliminar distâncias físicas, para criar um blog que eliminasse os problemas motivados por línguas diferentes, e permitisse aos nossos colegas hispano-falantes entenderem o que publicávamos.

Assim nasceu o blog Coisas de Poetas.blogspot.com , bilingue, de vida curta, mas que movimentou bastante a participação de leitores na nossa revista digital Letra-Z no seu período inicial.

Projectos há muitos, e tempo pouco.

Os nossos participantes crescem, em quantidade e em qualidade. Ainda virão muitos…
O espírito poético, em todas as línguas, lugares, momentos, será sempre um só!
É, a matéria-prima, o espírito, etéreo, insubstancial, de que é feito o Poeta.
Poesia, sempre dependerá do que fizermos com ele… É nisto que acredito !
Agradeço-lhes a oportunidade de me deixarem dizê-lo!
E, sendo um dos Poetas mais antigos, acolho-os nas nossas páginas em português.

Benvindos sejam!

Henrique Mendes

ALGUNAS PALABRAS DE INTRODUCCIÓN A LAS PÁGINAS EN PORTUGUÉS 

No sé si puedo, y menos aún si debo, hablar en nombre de aquellos que escriben en portugués en el ámbito de Poetastrabajando.com.

Por eso diré con simplicidad que encontré – y sigo encontrando – en el sitio un lugar y una razón suficientes para mí. Lugar de acogida para mí y lo que escribo. Razón para saludable confraternización, donde amistades se desarrollaron, donde otras se agregaron y establecieron y, sobre todo, razón para un creciente orgullo por verificar que muchas ganancias ahora visibles tuvieron como origen todo eso que fue hecho con total exención y completo desprendimiento.

Todo eso gracias al sueño, transformado en realidad bajo el comando siempre incentivador de las manos blandas y firmes de nuestro Administrador y amigo, a quien aprovecho para hacer mi homenaje, Russo Dylan Galeas. Y “en la otra punta”, en la Vice-Administración, con homenaje sincero por igual, a mi amiga Leonor Aguilar. Son ellos los nombres más visibles de un esfuerzo colectivo hecho por muchos otros de quien no hablo, pero para quien va también mi pensamiento y mi gratitud.

En nuestras páginas en portugués, debido a la poca participación inicial de poetas, registro el esfuerzo siempre presente y la mano siempre tendida y compañera de Celêdian Assis. Por un tiempo relativamente largo hemos sido los únicos poetas participando en portugués, e hicimos todo lo posible, usando la net para eliminar las distancias físicas, para crear un blog que eliminase los problemas de comunicación y los problemas motivados por idiomas diversos – y que ayudase a nuestros colegas hispano-hablantes disfrutaran de lo que escribíamos.

De esa forma hicimos nacer al blog Cosas de Poetas (www.coisasdepoetas.blogspot.com), bilingüe, de corta duración, pero de contribución importante para el desarrollo de la participación de lectores de la nuestra revista LetrA-Z , entonces en su período inicial.

Proyectos los tenemos muchos. Y poco tiempo.

Nuestros poetas en portugués crecen, en cantidad y diversidad. Muchos van a venir.

El espíritu poético, en todas las lenguas, lugares, momentos, siempre será uno solo. Y es él la materia indefinible, el espíritu, etéreo, insubstancial, de que es hecho el Poeta.

Poesía, siempre va a depender de lo que hacemos con ella.
Les agradezco la oportunidad que me permite decirlo en alta voz.
Siendo uno de los Poetas más antiguos, los recepciono en nuestras páginas en portugués

Calurosamente.
Bienvenidos.
Henrique
¡En esto creo!

Henrique Mendes

MI CASA ES POETASTRABAJANDO

 

Es un mundo encendido en el anhelo,
un juego de palabras enhebradas,
calor, complicidad en las miradas,
aromas a café, sueño y desvelo.

Es el norte y el sur en un pañuelo,
un encuentro de voces enlazadas,
un abrazo de letras apretadas
fundiendo en rojo tinto fondo y cielo.

Es la entrega sentida del poeta,
el presente de alguna mente inquieta,
aprender, enseñar, seguir andando,

es la mano tendida hacia el artista,
es ArTv, las salas, la revista,
es mi casa: Poetastrabajando.

Leonor Aguilar

POEMAS GANADORES DEL CONCURSO
“ANTOLOGÍA DE UN LUSTRO POETASTRABAJANDO.COM”

 

PRIMER PREMIO

MIL NOVECIENTOS SESENTA Y UNO, 2011

 

Era cielo, como todo
cielo… diferente.
Gritando, susurrando.

Seduciendo a la luz, con
perlas

que recordaban al
infinito.

Era cielo. Tu cielo.

Y en él nacías… incierta
unida, al libre vuelo creador de la vida.

Se animaba el primer
paso, y en tus ojos

amanecían el mundo y
un día

emancipando tiempo, arrinconando
otoño

en las hambrientas
huellas del destino.

Aquel mundo y ese
día… eran hoy.

Hoy… que tu mirada
contiene la de antes.

Hoy… que puedes mirar
y descubrir

que en la esquina de
tu vida

las agujas del
instante

sobre riquezas del
corazón, se detienen.

Melodías dormidas,
melodías que desbordan
del presente al
pasado.

Perlas… de quienes
estuvieron y están.

Perlas… infinitas
perlas al sol naciente
que ya, no precisa
preguntar quién eres.
Aunque igual, te
abraza con vida
y el mundo grita y
susurra, que el cielo que llevas
es
como todo cielo
diferente.
Bello.
Iluminado.
Por tu propia luz.

Azul Morrell (Chico Malo)

 

SEGUNDO PREMIO

 

LA FIESTA DEL SANTO PATRONO

 

Hoy mi pueblo amaneció de
fiesta,
festejamos, a San Antonio
Abad,

que es patrono de todas las
solteras,

que han venido a ofrecer su
castidad.

Hoy se inician coloridas
procesiones,

que amenizan, la charanga y
sus canciones,

donde al paso de la gente en
estaciones,

se hacen rezos y alabanzas
en su honor.

Todo el pueblo, luce con
elegancia,

las mujeres, sus ternos vestirán

y los hombres con toda su
arrogancia,

a esas damas su amor le rendirán.

Por las noches, gozarán las vaquerías,

que es un baile de jarana
popular

y en el cual, mestizos y mestizas

darán realce a un evento
singular.

Las corridas con toros de prestigio,
no hacen falta para irse a
divertir

y en el palco, la baranda o
en el ruedo,

se disfrutan y con gusto
hacen reír.

Nunca faltan los sabrosos
antojitos,

los panuchos, los salbutes y
el poc-chuc

y en la mesa un exquisito
chocolomo ,

de esos toros que murieron
en redil.

Todas las señoritas que a
San Antonio Abad,

pusieron de cabeza para
implorar bondad,

han encontrado novio y van
hasta el altar

a dar gracias al santo, que
es san Antonio Abad

Jorge Sierra (Tío Jas)

 

LEONOR AGUILAR

 

LALEO

 

Leonor Aguilar nació en San Juan, Argentina, en 1962, ciudad en la que reside en la actualidad.

Forma parte de la Administración de www. poetastrabajando.com Proyecto Escarlata™ y es directora de la Revista LetrA–Z.
Ovejeros alemanes y literatura son dos pasiones que conviven en su sangre y trabaja a diario en ambas.
Galeas & Dylan ha publicado en la red su libro de poemas “Sentimientos, sensaciones y otras yerbas”

 
INSTANTE DE SILENCIO

Un silencio es pedir sin decir nada,
es callar aunque el alma se sacuda,
es guardar la franqueza ante la duda
de dar todo y estar equivocada.

Es medir el deseo en tu mirada
y negarme a dejar la piel desnuda,
es gritar un te quiero y estar muda,
es caricia que nunca fue entregada.

Un silencio es la suerte de mi beso,
apretado en los labios quedó preso
de un sentir angustiado y malherido,

y es la pausa precisa que he tomado
para ver si la llaga en tu costado
me encadena al abismo de tu olvido.

ELLOS

Ellos caminan sus días abrigados en la multitud,
se confunden con la gente común,
pero en sus noches,
cuando la memoria se desnuda,
los recuerdos estallan.

Ellos existen también en un surco del alma,
en el puño que retiene una mirada,
los acoge el blanco de la nieve,
nuestro manto,
los arropa el celeste del cielo
nuestro cielo

Ellos saben cuál es el punto exacto
donde la traición inunda las esperanzas
y se bebe, amargo,
el naufragio del sueño.

Ellos conocen el olor del miedo,
dedos fríos que han erizado sus espaldas,
le hicieron frente en un bautismo de fuego
y ofrendaron sus alas
para volar sobre un mensaje
que sabe a sangre y pólvora
en un matar o morir por nuestro anhelo,

A ellos,
a todos ellos
los llamamos héroes
porque lo son,
porque los amamos
y nos duelen.

EL CLON

Podrán copiar el cuerpo, la figura,
los ojos, pero nunca la mirada,
la boca, pero no la carcajada
ni el beso que se otorga con ternura.

Lograrán duplicar la arquitectura
tomando de lo humano la fachada,
pero el alma, que al ser va encadenada,
carece de genética estructura.

Es la causa del hombre su vivencia,
le da la libertad, lo condiciona,
y no existe en el mundo alguna ciencia

capaz de remedar a la persona.
Aunque puedan clonar a las raíces
tendrán siempre distintas cicatrices.

EL GRITO

Un grito es el milagro desprendido
de una vida pujante que se inicia,
es darle libertad a una caricia
despierta en un deseo contenido.

Un grito es un silencio arrepentido,
en manos prepotentes, la franquicia,
es voz de quienes claman por justicia
y si punza un dolor, el estallido.

Un grito es dar a luz las emociones,
renovar el color de la alegría,
es muestra de un temor que se agiganta,

y es cerrarle la puerta a las razones
porque un grito también es la agonía
de la verdad que yace en la garganta.

CARA O CRUZ

La noche es un vaivén de sensaciones,
navego en mi tormenta, la atempero,
abrazo alguna ausencia, la enumero
y habito mi mudez sin pretensiones.

Tratando de encriptar las emociones
me digo que beber agua no quiero,
y sé que el mar me bebo por entero
si tengo que hacer frente a mis pasiones.

Al vuelo fue lanzada mi moneda,
da alguna voltereta, después rueda,
la sigo en el reflejo de la luz.

Si dejo que su brillo despeinado
invada mi interior desordenado
querré saber si cae cara o cruz.

ANDREA ASTORGA REBOLLEDO

ANDREA-ASTORGA

 

 

Chilena, Licenciada en Artes y Educación, Profesora de Educación Básica.
Realizó en el marco de mi quehacer profesional clases en colegios y Talleres de Arte de dibujo y pintura.

EL ALMA GRITA EN UNA CAMISA BLANCA

Tendida al sol abraza a nadie gritando lo que desea
y no es un otro el que necesita
eres tú
soy yo
no es otra voz la que reclama
es el sonido de tus palabras
diciendo lo que anhela
no es otro cuerpo
es el tuyo
que retiene danzas ocultas
y es latido acompasado de tu corazón
que conoce de memoria porque siempre ha latido
al ritmo intenso del alma que reclama
lo que intentas desconocer
así la blanca camisa agita sus
blancas mangas gritando lo que requiere
para hacer coincidir con ella
las palabras que la niegan
los pensamientos que la confirman
y los actos que la traicionan
pero bajo el sol
sabe que quien la niega
en agitado desvelo
busca por fin abrazarla.

REENCUENTRO

Acordaron encontrarse
en una estación de metro.
Él esperaba que ella
descendiera del enfilado
armazón de fierro color celeste.
Sin embargo ella venía
del exterior de la estación,
por lo que pudo observar
cómo él la esperaba
e intentaba reconocerla
de las multitudes
que salían de las puertas
de los distintos carros
del bendito metro
que debía traerla a su presente.
Entonces ella pensó:
vale la pena el reencuentro
con quien la esperaba
como si los quince años
que habían transcurrido,
fueran tan sólo un par de meses.

VUELO DE PALABRAS

Las palabras volaron
como bandada de pájaros
emigraron cuando el invierno
se fue de mis tierras
cuando llegó la primavera
y mis laderas se cubrieron de verde

volaron cuando el sol
entibió mis caderas
cuando las pequeñas lomas
de mi existencia
reactivaron sus volcanes
y la lengua se entibió con miel cada mañana

hacia dónde emigraron las aladas palabras
por qué huyeron de las cálidas aguas
de la tibia brisa
del color de tanta nueva flor
por qué abandonaron la llegada de la primavera

ahora en pleno verano de mis pobladas tierras
no puedo cantar sin las palabras que emprendieron vuelo
en busca de nuevos inviernos…

MAGO

Sucediendo
sin ausencias
sin sentencias

Se hace la noche y ahí estás
Llega día y ahí estás
Duermo y te adentras en mis sueños
Despierto y te sumerges en mi ser

Existiendo
sin lógica
sin cruz

Descifras las estrellas de la noche
Levantas el sol del amanecer
Duermes en mí
Despierto en ti

Suave te deslizas por mis instantes cotidianos
Sucede que existes
Existes y sucede

Existes y me nombras
Me nombras y sucede
Sucede porque existes.

MÁQUINA VOLADORA

Máquina voladora…
de sueños alados…
Máquina voladora…
instalada en el alzado vuelo imaginario…
transplanetario y humanamente concebido
en el artificio de un vuelo acerado…

Máquina voladora…
no la de Ícaro que cae al aproximarse al sol…
no la del avión actual y tecnologizado…
No… esa No..
Máquina voladora…
la del vuelo seguro
de los sueños que se alzan
por sobre la inconstante naturaleza andreína…

Máquina voladora…
la que eleva olas… lunas… estrellas…
la que alza crepúsculos que no caen…
sino que vuelan alzados por la ilógica gravedad hacia arriba…

Máquina voladora…
La del mecanismo surrealista
del sueño cumplido
en el alzado grito volado,
del volado canto nocturno…

Máquina voladora…
del vuelo alto… bajo… medio… alto… Alto… ALTO…
la del vuelo que no cesa hasta alcanzar la estrella pintada por el cielo…

Máquina voladora…
la que soñaste en pleno plenilunio…
la que voló al centro capital de tu alma…
La que confesó que era posible la existencia de un mapa del justo aquí…
que revela el volado camino que alza el alma al verdadero vuelo humano…

Humanamente volada… alada… amada…
extiende el vuelo en su máquina voladora…
que vuela segura por los siete cielos de su existencia
impregnando de significado,
el sentido vuelo de su alma,
que emocionada reconoce la bóveda celeste,
del centro capital de su existencia…
Así reconoció cada parte de su íntima humanidad…

CELÊDIAN ASSIS DE SOUSA

 

 

celedian
CELÊDIAN ASSIS DE SOUSA  é mineira, nutricionista por profissão e com formação incompleta em Letras.  O gosto pela literatura surgiu na infância, mas só em 2009 começou a registrar e publicar seus escritos na web, em blog próprio (http://sutilezasdaalmaemente.blogspot.com ) e outros sites voltados para aliteratura.  Participação como escritora em quatro livros editados no Brasil, coletâneas de contos (Gandavos – Os contadores de histórias I – II – III – IV), além de, colaboradora literária, revisora dos textos de alguns dos autores participantes; apresentação e/ou prefácio, colaboração literária nas obras do autor Carlos Lopes —A Saga de um Pedro – O amor traçando destinos; Dedos de Prosa e Seguindo na Prosa.Apresentação e/ou prefácio das obras: Ardentia, Claudio Poeta; VariaçõesAssimétricas dos Pensamentos de João V. Velloso; Poemas sem Destino, Viajante e Histórias de uma Vida de Nêodo A. Castro; Fronteiras – crônicas de Mônica Caetano Gonçalves, além de revisão da obra biográfica, Neusinha Brizola sem Mintchura, pela editora mineira Interface Olympus. Publicações em revistas online: Revista LetrA-Z de poetastrabajando em Português/Espanhol; MalambaDoce/Recanto das Letras; participação em e-books editados por Helena Frenzel, Alemanha, no site Quintextos: Quinze Contos mais, Vol. II; Saiu Para Comprar Cigarros;  e-book de poesias de minha autoria, Ecos das Inquietudes. Premiada em concurso internacional, com conto e poesias pelo site poetastrabajando;  Em fase de revisão e edição do livro autoral de poesias e um romance.

POESIA NA PAISAGEM DO TEMPO 

Agosto chega anunciando à contragosto,
uma seca abrupta que todo o verde recolhe
e encerrando no cerrado, um certo desgosto,
de um certo rastro de vida que se encolhe.

O galho ressentido ainda guarda o gosto,
do outono, (das folhas que surrupiou-lhe
o inverno), mas resistindo bravo ao agosto.
E a poesia mesmo cega, um olhar lançou-lhe,

através dos olhos vivos e ávidos do poeta,
por colher de cada galho seco e tosco,
a vida daquela imagem tão real e concreta,

camuflada, projetava-se no tom fosco,
sobretudo, parecia minh’alma quieta,
sem aridez , com a vida retomando seu posto.

FOZ DO DESEJO

Desce bravia, aos saltos procura o leito
No alvo véu que tece de branca espuma
Oculta quedas, criando especial efeito
Águas em fúria, em beleza se consuma

De saltos altos, ela vem e o ar perfuma
Na face alva, estampa o seu meigo jeito
Camufla os desejos e antes que assuma
A fêmea nua, despe-se do preconceito

Escoando as águas, rumo ao seu destino
Água e fêmea buscando na foz, encontro
Fluem livres, afoitas, em total desatino

Consumado o intento, neste mar de amor
Águas doces misturando-se no todo azul
No peito dele, ela nua, feliz, puro langor

ECOS DAS INQUIETUDES

Um grito mudo, rompendo a surdez do vento,
alcança os ouvidos das longínquas montanhas.
O eco surdo rompe a mudez do pensamento,
libertando dores encarceradas nas entranhas.

Atordoada a mente, ouve da alma o lamento,
como cantigas desafinadas, soando estranhas,
no elo perdido entre memórias e esquecimento,
Contemplo o som dos ecos em suas artimanhas.

Do olhar do qual ora me invisto, ora me isento,
para as cores cinzentas do reflexo das sanhas,
contrastam tons esmaecidos de um momento,

que, mais amenos tingem as dores tamanhas.
Busco a paz nas cores e sons e em tal intento,
faço minha cúmplice a quietude das montanhas.

SONETO DA ESSENCIALIDADE

Dissiparam-se toda as dores,
outrora aportadas no peito,
libertam-se soberbas cores,
descansadas na paz do leito.

Na calmaria, uma paz aquiescida,
não há solidão que amedronte,
solitária quedo-me esquecida,
além dos limites do horizonte.

Atracando-me à margem, frugal,
reluto em deixar-me à deriva,
ancorando-me fundo, abissal.

Na lâmina d’água clara e calma
refletem: em eterna evocativa,
essências, que navegam n’alma.

INDOMÁVEL

Governado pela rainha, no seu reino de magia
Irrequieto o coração, em tão cega obediência
Submete-se súdito, aos caprichos da fantasia
Cede aos desmandos, com clara subserviência

Beija-lhe mãos e pés, curvando-se diante dela
Sôfrego e hesitante, ele, rende-lhe reverência
Com olhar penetrante, seu amor que se revela
Ela, imponente, assedia-o, simulando carência

Seduzidos os sentidos, é feitiço que o intima
O súdito embevecido, pela sua musa, suspira
Sucumbe aos apelos, da rainha que o domina

Realidade ou quimera, amor, tristeza, alegria
No reino da inspiração, o súdito é só o poeta
-Refém da rainha indomável, a própria poesia

FLOR JOHANNA

Me describo como una persona alegre, positiva que le encanta ver las cosas buenas de la vida, humanista, pero también tengo muchos defectos, soy terriblemente celosa de la felicidad de mi gente, terca como ninguna, nací y crecí en la hermosa ciudad de Mérida Yucatán México, conocida como la ciudad blanca, donde nunca pasa nada, tierra bendita por Dios, en medio de una familia enorme, de tradiciones muy firmes, de mi padre herede el gusto por las letras, lamentablemente de mi madre no herede su sazón para la cocina.

Me encanta la playa, creo en mi otra vida fui una gaviota o un pez, me gusta imitar el nado de los delfines.

Disfruto la vida, nadie sabe hasta cuándo vivirá, siempre he pensado que es mejor vivir la vida y no que la vida se te acabe sin haberla vivido intensamente. Para mí la poesía es un desahogo, cuando estoy mal emocionalmente es una forma de serenarme, es un enorme laberinto donde mis dedos se pierden buscando las palabras exactas, un rompecabezas de mis emociones.

Esa soy yo.

MADRE

En la mente, llevo guardadas, celosamente,
cada una de tus caricias, el sabor de tus besos,
el aroma de tu aliento al hablar.

Me enseñaste cómo besan las mariposas
y tus pestañas rozaban mis mejillas.
¡Si mi cuerpo hablara!, diría:
que jamás, ha sido tocado con tanto amor,
diría que no hay un poro de mi piel
que tus manos amorosas,
alguna vez no hubiesen tocado.

No, no es un poema porno
son tus manos Madre,
que de niña me cubrieron de caricias,
guiaron mis primeros pasos.

Recuerdas cuando en tus brazos,
me cargaste la primera vez,
el primer baño.
Yo llevo grabados en la miles de momentos,
tu, sólo recuerdas lo bello de tener una hija,
las risas, los paseos.
Te llenas con recuerdos de viejas caricias
y las lágrimas las borras como quien quita un estorbo.
No, no he sido el ejemplo de niña hermosa que hubieses querido
y si las lágrimas que te causé fueran perlas,
tendrías el más bello de los collares.
Hoy te regalo Madre mis recuerdos
los más bellos que he vivido,
y ¿sabes?, en todos ellos has estado presente.
No hay un solo día,
en el que me hayas dejado sola,
Gracias madre por ser la mujer, el ángel
que Dios escogió para ser Mi Madre.

UN FRASQUITO DE CRISTAL DE ROCA

Señor, regálame un frasquito de cristal de roca
para depositar en él esa agüita salada que nace del corazón
ante su ausencia y brota silenciosamente, sin poder contenerla,
cuando imagino en mí piensa y la razón me murmura otra cosa,
cuando duele sentir su ausencia y se extraña su presencia,
cuando el silencio de hoy no me habla como el de ayer,
cuando llego al nido y lo encuentro vacío,
cuando la poesía ya no me dice nada, únicamente calla,
cuando aquellas flores que me regaló enamorado se han marchitado
cuando ese mar azul que ayer nos cobijó, hoy es mar muerto.

Señor, regálame un frasquito de cristal de roca
para desahogar esa opresión que llevo en el pecho,
este nudo en la garganta que se forma cuando lo recuerdo,
cuando rastreo en el aire sus palabras y solo encuentro vacío,
cuando en mi lecho su almohada está desocupada,
cuando ya en él, no siento nada,
cuando mis ojos ya no tropiezan con su mirada,
cuando en mis sábanas ya no hallo su aroma,
cuando nos topamos y sus palabras causan frío,
cuando por fin admito que ya no me ama.

Señor regálame un frasquito de cristal de roca,
de la roca más sólida, porque el corazón se me desbarata
y necesito sacar esa agüita, desahogar el alma,
consignar cada lágrima ahí, que de los ojos ya no aflore nada,
para cuando lo recuerde, el corazón sea valiente.
De roca señor, para tener en ese frasquito
encerrados mis sueños, pero también el dolor de haberlo perdido,
en esa agüita salada se quedará el mar de mis recuerdos,
los secretos que el silencio me ha confiado,
el nudo que traigo en la garganta.

LA LUNA SE TINÓ DE ROJO

Hoy la luna se tiñó de rojo,
por el río navega un pequeño barco de papel
que algún pequeño dejó bogando a la orilla del río,
los árboles llenos de nidos esperan escuchar los trinos
con el amanecer.

Pero hoy la luna se tiñó de rojo
al ver la masacre que gente sin entrañas
acatando órdenes lleva a cabo
en una guerra constante por adquirir
dominio, supremacía y riqueza, entre las naciones.

Acaso ese barquito
que mis ojos vieron surcar el río
sería de algún niño, que derramó su sangre
mientras con horror veía morir a sus padres
en una guerra que no era la suya.

Y quién le explica a esa avecilla
que busca desconsolada el nido
donde dejó a sus polluelos
que ese árbol roto y sin hojas
fue antes su hogar.

Hoy la luna se tiñó de rojo
y se oculta avergonzada
porque no logra comprender
a su hermano
el hombre.

SE VENDE UN CORAZÓN

Se vende un corazón,
un corazón muy grande,
tan grande que ya no le cabe en el pecho.
Se encuentra herido y maltrecho,
lleva una espina clavada, muy dentro
Una herida profunda,
tan honda que por ahí
la vida se le escapa.

La sangre se escurre,
como río sin cauce.

Se vende un corazón,
ha sido pisoteado.
¿Tu lo quieres amigo?
pasa, rescátalo de ese charco de sangre,
¡si logras salvarlo!,
le devolverás la vida.
No necesita medicina humana,
ni gasas que tapen la herida,
mucho menos de remedios caseros.

Se vende un corazón herido,
¿cuánto ofrecen?
¡dos pesos acaso!,
les advierto, no será fácil curar esa herida,
pero ¡si tú lo logras, amigo!.
Te lo regalo por siempre.

LA BRUMA ENVUELVE LA NOCHE

Como la bruma envuelve la noche
y el viento se vuelve tornado que atrapa a su paso,
así quiero me envuelvan tus brazos
y me atrapen tus besos.
Como el cielo extraña a las estrellas
y el gorrión al nido,
así te extraño cuando el silencio, no trae tu voz,
ni mis labios sienten los tuyos.
Como decirte que te amo, si las palabras
las he dicho todas,
tendría que ser inventar un nuevo diccionario
en donde el río sea mi voz,
las flores mi piel
y el panal de miel el dulce,
que embriague tus sentidos.
Como decir, que nuestros caminos se dividieron,
si solo veo una brecha, por la que siempre andamos juntos.
Juntos tejimos este amor, con hilos de dulzura,
color del corazón,
y entre punto y coma, hilvanamos los sentimientos,
que caen como cascada al manantial
que lleva amor a mi morada
donde habita tu corazón.

NILMA ALBUQUERQUE BRASIL FALCÓN

nilma

 

 

 

Professora, Educadora. Gosto de poemas, criar poesias e de Literatura… Nasci no Brasil, na ilha de Parintins – Amazonas. No dia do meu nascimento, chovia bastante, segundo relatos de minha mãe… talvez, por isso, tenha sentido e percebido o acordar para a vida… aqui fora. E, foi assim, no dia 09 de janeiro de 1965 que comecei a sentir, perceber e constatar o cheiro e a essência da vida. Vejo a vida em forma poética, quase sempre!
 

 

 VERANO II

Foi assim, de repente, tropecei,
Com o teu sorriso preso e um olhar
Enigmático? Sedutor? Encantador?
Não sei explicar, mas o “olhar”:
Foi paralisador e extenuante.

O olhar que prende e desconcentra
De descoberta  e sonhos.
Não foi preciso mais nada,
Somente “o olhar”.

Palavras, para quê? Silenciaram.
Pois, tudo estava no teu olhar.
Duravam momentos ou segundos.
Todavia, deduziam uma história.

Não foi preciso conjugar verbos
Nem os teus nem os meus.
Lembrar-se dos substantivos?
Vieram adjetivos que denunciavam.

Foi o teu olhar, teus olhares,
Que me calaram e fizeram-me
Sonhar, delirar, entorpecer, entregar-me.
Vencida por forças sedutoras…

Gestos reveladores, respirações ofegantes.
Os doces e vorazes beijos,
Que nos condenaram ou libertaram.
Fomos libertinos, luxuriantes: tu e eu o tú y yo.

VERÃO

Um corpo exaurido
Uma alma leve.
Quem sabe, um declínio…
Para surpresas da vida.

Um olhar forte, firme, sedutor.
O sorriso preso e ofuscado
Não seria possível detectar…
Além disso.

Dias que passam
Corpos e almas…
Agora vulneráveis.
Os “bons dias” firmes, formais, sensuais…

Respirações ofegantes, corações  acelerados,
Visivelmente atraídos.
O desconhecido? Talvez.
Corpos que se atraem?

O querer da entrega absoluta, a libido…
Os beijos sôfregos, latentes  e doces
Vozes suaves, mansas,  dominadas que silenciam.
Mãos desesperadas a procurar…

Feromônios fortes, vorazes…
Braços e corpos enlouquecidos
Beijos que entorpecem
Desarmam…

O querer proibido, desejado.
Olhares que se cruzaram
Corpos que se queriam
Ainda não totalmente saciados…

DELATO:

Eu me delato…
Sentir a brisa no rosto me faz bem,
Gosto de chuva, um belo arco-íris, pri-ma-ve-ra!
Sou mulher e fêmea.

Meu corpo pede um sussurrar ao ouvido
Mãos entrelaçadas fortemente são enlouquecedoras
Voluptuosidades, afrodisíacos, êxtases
As mesmas respirações, ofegantes  e delirantes.

Sou mais fêmea que mulher
Tenho calafrios, delírios alucinógenos
Podemos mergulhar em paraísos onde possamos conhecer e ficar
Quero ser o que nunca viste.

Posso ser tua, hoje, amanhã e depois
Posso ser suave ou não… tua fêmea.

DOR

Dor…
Que angustia
Que assusta e dilacera
Que corrói o coração

Que deixa um gosto amargo na boca
Que nos faz suar e gritar
Que deixa as mãos geladas
Que tem cheiro da morte

Que oprime
Que nos faz chorar, lamentar.
Impossível conviver com ela…
As mesmas dores nos fortalecem e assim levantamos

Saímos da obscuridade e corremos atrás da luz e do brilho.
Corremos atrás da alegria e esperança
Corremos atrás do vento e do sol
Corremos em direção ao mar, rios, montanhas e vales.

Corremos para admirar a beleza das flores
Corremos para observar  os sorrisos das crianças.
Paramos para ouvir os conselhos sábios de quem já viveu muito
Despertamos para a vida.

ESPERANÇAS

Por tua causa eu me despi por inteira
Tirei as máscaras que escondiam minh’alma
Alma pesada, que há anos transportava em meu ser
Vesti-me do novo e me desfiz da velha vida.

Carrego agora comigo a leveza da vida
Sem imposições, obrigações e rituais monótonos
Descobri que posso ousar e avançar
Meus medos perderam-se pelo caminho.

Hoje, meu espírito ressoa ávido
Pelo frescor da vida e dos sonhos
Não tenho mais que agradar ou fazer “salas”
Meu espírito foi liberto pela verdade.

Sinto o cheiro e sabor do novo no ar
O vento, as brisas enchem meu corpo
De alegria e esperança
Agora posso dizer: sou metamorfose e vida.

MÔNICA CAETANO GONÇALVES

monica caetano
Brinco, brinco muito!!! Rir e fazer rir as pessoas…Afinal, a vida é braba demais prá se levar ao pé da letra…
Ah! As letras…Adoro literatura, bons autores e poesia. Sou atrevida, escrevo e adoro poetar, sobre a vida e o Amor, tema maior dos poetas!
Falo sério também, não é todo dia que visto rosa… Os temas sociais, política e saúde pública são minhas paixões, o bom debate de idéias me fascina!
E música, sempre…Os prazeres da vida!
Um pouco de mim aqui, já que o que vai no meu coração ou mente, como preferem alguns, poucos conhecerão, enfim…

 

HAIKAI 

 I

Madura e inflorescente,
colho as flores
que me brotam por dentro.

II

Já morri muito.
Hoje, vivo,
enquanto não termino.

III
Léguas e pés descalços,
trôpegos caminhos.
Vou, íris e arco.

IV

Se me faço muda e tantas vezes me calo,
é por saber da semente
o tempo de florescer.

V

Algumas manhãs parecem espreguiçar domingos
Como se o tempo
Nunca fosse tarde.

VI

Há que se repousar a pena
Sob a mão que a acaricia
Até que a noite escreva estrelas.

VII
Se calo em mim todas as vozes,
ensurdeço os fios
que me tecem as filigranas do mundo.

VIII
Há tempos que passam,
tempos que passam vidas inteiras
nas memórias que somos.

DANÇA DAS ESTAÇÕES 

Hoje, muda,
Embala-me a melodia
Que a dança da vida
Em mim recria.

Mais tarde, silente,
Lanço sementes
De sonhos e desejos
Ao vento.

E por breves e eternos momentos,
Saboreio os doces frutos
Que o calor de teu sol
Fez brotar em minha terra.

AVE DO PARAÍSO  

Há muito,
guardei-te protegida de olhares ciganos,
do mundo,
sob sombras minhas.

Até
que madura e plena,
domaste-me a pena,
desenhando tuas próprias asas.

Deste-me teus contornos e cores
e voaste,
exalando o perfume teu
que habita em mim.

COMPOSIÇÃO VIII 

Quero retas eretas
Em curvas acentuadas.
O côncavo e o convexo
Em movimentos suados…
A vida
E sua concretude abstrata.
O corpo que pulsa,
A alma que sente…
Dualidades complementares
E dúvidas cartesianas…

EROS

Diante de ti,
como as rosas,
simplesmente me calo…
Guardo na alma as memórias
de tantas melenas e Helenas
e suas carícias plenas e obscenas…
Crio notas, acordes e melodias
que nem querubins ou Jobim tocaram,
danço harmonias,
odes, prosas e versos
sonhados por poetas maiores,
na indizível linguagem
do Amor vivido…

ELEAZAR ROMMEL PÉREZ TAMBO

Nací un lunes primero  de mayo, a las 11 y 45 de la mañana, en el Hospital del Empleado de Lima; de pies porque mi madre se negó a traerme al mundo por cesárea. Pasé mis primeros diez años de vida en un barrio populoso de la misma ciudad a la vera del río Rímac, el hablador que llenar de rumor mi ciudad. Luego nos mudamos, con mi familia, a un distrito nuevo (Los Olivos), pujante  y emprendedor, que es hoy el corazón de la Lima clase mediera donde hoy ya no vivo. Tuve una infancia muy feliz teniendo ni poco ni mucho pero si el amor de mis padres y de mis hermanos. Además nos reuníamos mucho con mis tíos y primos. Cuando tenía unos ocho años, cuenta mi mamá, me perdí una tarde en la casa de uno de mis tíos, que tenía una biblioteca fabulosa. Me buscaron por todos lados, preguntaron a todos mis primos –que eran muchos- y luego de mucho rato, me encontraron en dicha biblioteca (el último lugar donde me buscaron) leyendo ávidamente una novela. Gracias a eso, no solo descubrieron mi amor por la lectura sino que mis padres me empezaron a comprar libros.

Me casé muy joven, cuando apenas había ingresado a la universidad a estudiar arquitectura, y si bien ese matrimonio fracasó, me dio el mayor tesoro, que ilumina mi vida y llevo en mi corazón: Rommy, mi bella y talentosa hija. Sufrí la pérdida de mi padre en 1998. Desde hace 14 años, he recorrido el Perú, trabajando en construcciones para minas y aunque siempre escribí (comencé con cuentos en el colegio, poemas y cartas de amor para mis amigos en la adolescencia y concursos en la universidad) es aquí cuando empiezo a escribir en chats y foros, para paliar la soledad, hasta que llegué a poetas trabajando, gracias a la musa que me inspira, y el resto de mi historia la conocen. Hoy vivo en Arequipa, la segunda ciudad de mi país porque trabajo en la mina Cerro Verde, desde el 2008. El 2011 tuve un accidente automovilístico, muy grave, que casi me cuesta la vida. Tengo pendiente escribir una novela, hace mucho, pero falta tiempo (que ya encontraré).

SUEÑOS QUE INSPIRASTE

Casi necesitaba escribirte un poema
que relatara lo que cuentan mis sueños,
que nacieran palabras allí donde las
tuyas se hacen magia, versos, poemas…
un poema cuya voz cantara lo que tú
inspiras cuando te puede leer el mundo.
Triste utopía: querer ser como el mar
cuando no soy más que un arroyo vacío.

En el correr de ese firmamento poético
que son tus palabras cuando escribes,
encontraba un punto donde la armonía
parecía ceñirse a mi piel y a mi alma
en ilimitados recorridos de mar y arena.
Acostumbrabas decirme tantas cosas
enlazadas al crepúsculo  de mis sueños
en un nudo, amarre marinero exacto,
como los que describes en tus poemas.

La Luna nos envolvía entre sus velos,
si, donde se amaban nuestras sombras,
y en el arroyo vacío leías aquel poema,
perfecto, que aún no he podido escribir;
pero todos los sueños que inspiraste,
no detuvieron el tiempo en ese instante
porque guardaron la magia del amor
con la que nos encantas cuando escribes.

SE ME ACABÓ EL AMOR

Ayer, lejos, pero muy lejos del mar
con tu imagen, siempre, sobre mis ojos
no te vi en aquella bandada de gaviotas
sino en medio de una profunda tristeza
y mi libertad, aún para escribir,
estaba, ni alegre ni furiosa…, ausente.

Preso, como el que solo espera la muerte
y no ha visto nada, sin palabras,
ninguna, también ausentes, inexistentes;
si de sueño me convertías en pesadilla,
la misma pesadilla de no sentirte más.

Ayer, ya no tenía versos, ni en mis labios
ni en los tuyos ni  en los de nadie,
no había sosiego pese a soñarte siempre
con los versos que alguna vez merecí.
No, no soy libre…no lo seré jamás.

Ayer, te soñé de nuevo, no se porque
con esa voz que me llevaba al cielo,
acortando distancias, anulándolas…
y brotaron de la nada los recuerdos,
y me deje revolcar por tu presencia,
en ese ayer, de un mañana sin final.

Ayer, imagino tu tristeza y alegría:
Ya no más, seré el espejo de tus sueños,
que un huracán te arrebató.
Hoy, si al fin eres rabiosamente libre…
ayer, tristemente, se me acabó el amor.

SETIEMBRE

I

Cautivo de cada noche, sin el café
donde encontrarte,
dibujo en la arena de este desierto
un oasis de pena eterna.

Se paran en medio de mi confusión
las agujas del reloj,
como cómplice del amor concebido
en medio de tus versos,
palabras bruñidas en fino mármol
con pincel de lino.

Aquel sueño en el que puedo ver
el castillo dibujado
desde mi corazón , con tu nombre,
hace que tus alas
atajen el tiempo en ese setiembre
que no quiere volver.

II

Se me escapa setiembre
de tu piel, de tu mirada;
como lluvia persistente
cayendo sobre el mar.

Se me escapa tu beso,
no se graba en mi boca;
se quiebra en el aire
como danza de gaviotas
sobre frágiles cristales.

Se me escapa la noche
cuando destilas tu sangre
lentamente, gota a gota,
sobre la finísima pluma
que desgarra las palabras
que componen tus versos.

Se me escapa hasta la luna
reflejada en tu mirada
que sobre alas de mariposa
vuela llevándose su luz
perdiéndose en el horizonte

Y ya en el alba, despierto
para encontrar esa brisa
que me traiga el setiembre
que me enamoró de ti.

PÁGINAS LIBRES

Tan lleno el corazón de esa pasión
que luego conviertes en versos,
hechizo para quien te lee, es difícil
pensarte frente a una página
¡en blanco! ni siquiera un instante…

El sendero que juntos trazamos
palabra a palabra, sueño por sueño,
esta dibujado en mi memoria
como todos tus poemas en mi piel.

“El pasado sostiene el presente
para que todo futuro sea posible”,
nos decía siempre mi abuela;
el amor que germino tu semilla
tiene que haber sido tan puro
para que escribas tan cristalino.

Las sonrisas que hoy añoras
pintadas están en la que esbozo
si escribes de nuestro amor
que no es inverosímil ni fugaz
sino de los que quedan cada
vez menos, como dice la canción.

Escribe, que ese es mi mejor
deseo para este año que empieza,
que no quede hoja en blanco
o página en blanco sin terminar;
no respondas mis reclamos
que solo son fruto de este dolor
interminable, tu ausencia
y si puedes escribir tan bonito
es porque oyes al corazón,
la razón es para los científicos
no son para ti ni para mí.

Llena tus páginas del perfume
de tu piel, de tu alegría.
Que las lágrimas sean el mar
en el que naden los versos,
tu mirada la luz que fulgure
sobre el refugio que dibuje
y solo es posible con tu amor…
365 páginas en blanco
con 52 poemas de 12 versos
para leer una sola idea:
te amo, para que las mías
sean solo páginas libres
y mi mejor deseo…realidad.

ESTE ES EL SILENCIO

Esta noche, en silencio, me pensaba derribado
en la indolencia de tu olvido pero…
¿qué dicen los silencios cuando no hablan?

Este silencio espera tu regreso
porque sabe arreglárselas con la congoja;
espera sosegadamente
porque sabe que tu ausencia, si es de este mundo,
no puede prolongarse eternamente.

Éste es el silencio que guarda mi alma
¿no sientes el susurro en tu regazo
mientras nos abraza esta llovizna tardía
y el rocío apaga mis miserias?

Éste es el silencio de esta noche,
el silencio de esta llovizna y del grito que,
en tu ausencia, me hace mudo…

RUSSO DYLAN-GALEAS

 Russo Dylan_Galeas 003

 

 

Russo Dylan-Galeas es el creador y fundador de www. poetastrabajando.com  Proyecto Escarlata™ donde es  webmaster y administrador.

También es el creador y editor de la Revista LetrA – Z.

Reside en Canadá

 

 

 

 

 

UNO MÁS UNO VOS

Mi cuerpo extendido a tu piel
con sabor a boca, con sabor a miel.
Bajo mi peso y mi pecho,
estás a latidos. Estás en mi lecho.
Tu mirada fija, perdida.
Te me venís gata, gata enloquecida.
Abiertos los poros, libre el grito.
Sudor del pecho, movimiento que repito.
Beso. Boca humedecida. Savia caliente.
Palabra queda. Escalofrío ardiente.
A filos cortantes, te estás moviendo.
A goces de lo hirviendo, derritiendo.
En esta suma, tenés olor a mar.
Sabés a vino en todo el paladar.
Gusto a mujer, desnudez de mujer
pegada aquí, a este lado del querer.

EN MIS MOMENTÁNEOS SIEMPRES

Corre
un caracol al lomo de tal reloj.
Forja un minuto, su espacio en una historia
Relojeros en cirugía, contemplan a un ojo,
el pan de su hambre.
Cortina de algún luto, llanto o risa de un
poeta. Vida.

En mí, el tiempo gotea de abajo para arriba,
arde el sentir y quema el hacer.
Cocino mi día, almuerzo mi gerundio.

En vos,
camina despacio mi poema. Te recorre.
Besa, exprime, siente, se gusta. Te
reconoce.

Mi decir: Canto, mi escribir: Música.
No hay queja en la palabra, no hay gesto en
el dolor.

Entre los dos,
hace muchos barcos ya,
que no estamos solos.
Marinera de mis momentáneos siempres,
hemos aprendido juntos
que en una lágrima hay mar.
Y qué grato es navegarlo,
navegarlo con vos.

ME CAZA LA POESÍA Y NO ESTOY PARA POETA

Aúlla el minuto y vela el reloj.
Olvidar es mi escalera al recuerdo.
Noviembre en calendario y yo sin amor.
Al final de apurados intentos
un surco en luna es lo que me queda
cuando miro a mi derecha y nada de vos.

El parque central tiene colores, risas en bocas
carreritas de zapatos tiernos y otros coquetos.
Mi pecho no es parque ni es central
colores coquetos, risa tierna, zapatos…
decoran heridas, cortan decoro
mas adentro de mi camisa de hoy.

Un lago hace olas al borde de un pato,
de gala y para poetas está la tarde;
humos de condimentos,
pimientos y otros relajos,
menjurges para la gula.
y yo para ningún lado
cuando de tus trapos y telas
ni aroma ni formas de caer.

La noche se viene arrimando
y en la calle de fiestas
las copas esperan su vino,
el trago atarantador
calentará gargantas,
insolentará ganas para deseos
Y yo, aunque me meta en la jodarria,
sé que el frío me sacará un conejo de cristal,
líquido y salado cuando mire a donde solías estar vos.

DESFILAN MIS COSAS Y JODA

Así caminan mis cosas.
Hablo de mis objetos,
no de mis pendejadas;
marchan como hormigas
en abastecimiento urgente
y emociones tercas
o luciérnagas de mi oscuridad.
Sé que mis cosas, las azules, verdes,
ocres, caobas, canelas y almendras
tienen alma y tienen nombre
no el de escritorio, cuchara, librera,
bote de perfume o afeitadora,
sino, ese que al decirlo,
hace que recordés mirada,
mujer, amor, noche y cama.
Ante mis cosas se engarabatan
zumos de naranja, hojas de limón
aceitunas, pacunes, guayabas,
degenerados espectro de escarabajo,
nailon de tus piernas,
zapatos de tacón
y desmadres de temblores.
Mis cosas huelen a vos.
a tus gustos,
a tus gavetas;
de ahí, que yo ande,
con el genio de cuatro abuelas
y me encabrone hasta con mi propia sombra.
A mis cosas, las estoy odiando
con molidos vidrios,
ácidos amoníacos,
esencia de donato,
clavos de crucifixión,
aliento mañanero,
tos de fumador,
sorpresa mal entendida,
ardor, herida y yactura,
pero, me atrapo a ellas
como al mejor de los tesoros,
por que en ellas, estás vos
y de ahí no te saco,
porque si te saco…
me quedaría sin torturas.

LA VIDA NO TOMADA

A mi vida la envuelvo de mis ropas
telas con nobleza. Hoja de Adán,
la mezclo con huesos y carne,
receta vital,
le doy su dosis de placer y de dolor,
auto receta vital.
La meto dentro de mis zapatos,
filosofía popular del adónde vamos.
La he sacado de paseo y la he encerrado

Viva la libertad de ser mi esclavo.

Le doy la hora, casi siempre tarde en todo,
la he metido entre multitudes y soledades,
Animal social por matemática social,
le he apretado su cueva de ruidos y ha callado
el derecho a mi derecho.
La arrimé a otras vidas con las que
Compartió hasta el: “paremos de jodernos”
y “calabaza a tu casa, vos en tu orilla yo
en la mía”
me llena de aire necesario y de grandeza,
me obliga que hable de su estuche como
elegante,
por ella me he abotonado hasta el cuello
o me he desabotonado frente a algunas ganas,
me he peinado y dejado despeinar,
arreglo, desarreglo,
malo, bueno,
risa, llanto,
niega, afirma,
enferma, cura,
izquierda, derecha
había padre, ya no hay padre,
recuerda una mascota, una madre,
me sienta a escribir,
me levanta a leerme en voz alta.
Espejo añejo.
freud en viñeta,
imita, limita, vomita,
uta,puta, chuta,
son las dos y cinco
tenía que haber estado cinco para las dos.
uta,puta, chuta,
paralelismo, egoísmo, istmo
un dibujo de mapa lejos,
patriotismo, orfandad
estoy en lo mismo
lo mismo
sin lo mismo
con lo mismo
con sinlomismo.
Mi vida anda en su cartera
la foto de la caja griega
siete velos, millón de desvelos,
sueño repetido,
dibujo de mapa lejos,
no metido
acometido
afligido.
Normales y pendejos,
desfile acomodado,
como ustedes, voy lentoapresurado
con mi vida a su mandado.

VOS SIN VINIENDO Y YO CON ESPERANDO 

Esperarte  a mis café expreso
y cognac en punto
es asesinar ventanas
y sofocar cuello,
el mío, atolondrado de nudo,
el de una botella con intentos
o el tallo de alguna copa
¡que promete!
Es un reloj al revés,
un chingaste de vidrio
que deletrea tren,
o dibuja manos con adiós,
ojos rotos de lágrima
¡alta definición!
Una lluvia triste
con relámpago y trueno sin acuarelas.
Es arrastrar ruidos de patas de sillas,
hacer de una mesa un cementerio
para codos en lamento
y abrir en flor de luto
la mano lastimera
para zampar al descubierto
el desconsuelo de la quijada.
Es salir a un  constante paseo
de cuatro pasos por el sudor,
es matar a varios,
a uno mismo; en gris,
en una sola imaginación.
Es mandarte a comer mierda
mientras se afila un beso
y se desborona un corazón.
Es una mancha de marañón
en lo opaco y en la rabia
de un calendario desnutrido y pálido
que camina descalzo
a las orillas del desespero.
Y al vos no vendrás.
Magnificado
!En la cruz de un adiós!

JUAN CARLOS MUÑOZ CAMPOS

 huilqui

 

Juan Carlos Muñoz Campos, nace en Santa Rosa de Los Andes, Chile,  el 3 de Mayo de 1956 .

Casado con doña Sandra Pulgar, tiene cinco  hijos, estudia en el Seminario San Pelayo y en Liceo de Hombres  de Talca, posteriormente en D.U.O.C  La carrera  de técnico en turismo
Escribe y gusta de los paisajes del campo. Vive en la ciudad de Talca.

 

 

 

 

 ARAUCO

Arauco, sigue llorando la pena de un Copihue,
el que extravió el camino de la Luna llena,
por Nahuelbuta.

Arauco, tiene sangre que tiñe el pehuén,
tiene Nieve que viste volcanes,
tiene bravos que no claudican jamás.

Arauco espera un renacer, sin milicos ni pacos,
con flores en los bosques de Canelos,
donde la Mapu sea devuelta…

Arauco, sigue de pie después de tanta maldad,
esperando y esperando…
Arauco, ya no llores más.

 TE CONTARÉ…  

Te contaré de sueños que guardo en cuadernos viejos,
te diré que sí, que muchos llevaban su nombre,
que otros muchos se durmieron para siempre entre
renglones amarillentos.

Dime Silencio, ¿por qué eres tan frágil?
¿Acaso no tienes respeto por ti mismo?

La huella de tus alas, el aroma que expeles cuando
te presentas entre ambos, mientras  te rompes, yo sueño,
sueños nuevos, crezco y me alzo airoso entre los versos,
que tú  dejas libre, he ahí, obra y vida de poeta loco.

ABRÍ LA TIERRA TANTAS VECES

Abrí la tierra tantas veces, para dejar en su vientre herido,
la semilla de esperanza sin madurar, a mis quince años,
regaba a lágrimas entre surcos las plantas verdes.

Hoy he abierto otras tierras, tierras blancas fecundas de letras,
semilla son mis versos, y el riego se llama poesía.

Cultivada está mi blanca tierra fecunda con diez mil rosas
blancas y rojas, dos estrellas negras y  los labios del recuerdo,

Las tres Marías siempre presente han rilado poemas,
ahora en mis cincuenta y tantos años.

Lo cierto es que abrí la tierra, tantas veces…

BARQUITO DE PAPEL

El último de mis barcos de papel,
se quedó enredadito en los yuyos,
del esterillo de las aguas servidas
que corrían calle abajo

Una libélula curiosa fue la tripulante
que lo guió entre la corriente.
Encalló con su proa altiva, elegante,
su quilla era un trozo del Diario “La Mañana” de Talca.

Un  vientecillo, que venía desde la costa,
le hizo zozobrar, más, estoico se detuvo.
Su marinera alada, desertó, alzó vuelo.
No volvió.

Un viejo zorzal, parado en una rama de ciruelo,
cantó la despedida, mi barquito se hundió…
Hasta hoy que ha reflotado en el torrente de mis
recuerdos de infancia.

ELLA

De pronto se abre el túnel  del pasado,
Allí frente, sus grandes ojos moros,
Su sonrisa, las tardes, el sol de las playas
De Nueva Bilbao de Gardoqui, ahora Constitución.

Pasó que el destino trastocó aquel camino,
El suyo, el mío el de ambos; pero ahí estaba,
Piel de color canela, parada frente a frente,
Como un espejo de recuerdos, adolescencia.

No quise que el tiempo real se detuviese
Por que ya no vale. No vale, seguir soñando,
Abrir el cofre de heridas que ya cicatrizadas,
Se niegan a sangrar hoy; aunque,  duele verle.

Descubrí que el paso de los años, no borra
Ni las imágenes ni la ausencia de las caricias,
Ni la promesa de sangre que se quedó allá  lejos,
Ahora camina y sigo sus pasos, con mi mirada y la última lágrima.

A su lado camina él, quién se llevó las caricias,
El que despierta a su lado, quién sembró  en sus entrañas,
Yo, no, yo sólo sembré imágenes que se le agolpan cómo me sucedió a mí.

ISIDORA

Poeta chilena, sus letras llegan desde Santiago

Aficionada también a la fotografía, los paisajes y las pequeñas cosas del diario vivir son atrapados con su cámara reflejando colores de la vida.

Y SI

¿Y si al amanecer
tropiezo con tu mirada?

Y por la tarde me escurro
entre tu sonrisa…

Si durante la noche
me acurruco
en tus silencios

Si mañana te amo

¿y si te amo?

ESTA NOCHE

Esta noche…
que la luna asoma
pálida, menguante…
Hoy que los árboles y el viento
huelen a Mayo
alguien susurró a mi oído
que ha llegado el momento
dejaré partir tu recuerdo.

AÚN SUEÑO

Aún sueño,
todavía espero
el minuto,
el instante preciso
en que un piedrazo certero
rompa el cristal de tu silencio
y libere tu sonrisa.

AZUL MORRELL

 

 morrell

Soy aprendiz de poeta nacido en Argentina en 1961.

Estudié arquitectura sin recibirme. Sobreviví a la adolescencia refugiándome en las letras. Escribí sin saber demasiado de gramática y reglas del lenguaje, pero eso gestó después de muchos años que me reencuentre con esta pasión y descubra en la poesía un medio para valorar, acariciar y transmitir la belleza y magia de la vida.

Los motivos que me impulsan hoy a escribir son el corazón, amor y un poco de viento
¿POR QUÉ…?

¿Por qué
mientras las alegrías duermen sin soñar,
sus semanas tienen hijos muertos?

¿Por qué
ser uno por ser alguien
hace que sus ojos mientan
ladrando sin oestes las lágrimas?

¿Por qué
sólo unas vetas de su madera usa
si por más distintas caretas
siempre la misma guerra
ya no tiene motivo ni paz?

Me pregunto por qué…

o si no soy yo más difunto
que días velados por izquierda
al no impedir que en su almohada
de tristezas desahuciada
otra mañana florezca.

 MEZCLADOS

Nadie sabe
que nos mezclamos
ni tú ni yo
que por tragar toda la paz
enviudamos la cordura.

Nadie sabe
que nos mezclamos
que al cantar el aire
y respirar de tu voz y la mía
los insultos se divorciaron.

Nadie sabe
que nos mezclamos
que la pasión te entregó mi corazón
y a cambio me dio tu manos.

Nadie sabe
que nos mezclamos
que vaciamos ojos de tensión
y por tocarnos
las pestañas se estiraron.

Nadie sabe
que nos mezclamos
que del sueño que por turnos soñamos
sólo luces consumimos.

Nadie sabe
que nos mezclamos
que hoy camino con tus pasos
que tu corres con mi huía
y que lejos… unidos
borrachos oscilamos.

QUÉ DICEN ESTA MAÑANA

¿Qué dicen tus ojos?
Hoy no amanecieron condenados
a morir en paredes o techos.

¿Qué dicen?… abiertos, sorprendidos, brillantes
luciendo esa serenidad, que hace plumas las miradas.

¿Qué dicen?… sin urgencias
sin refugiarse tras muros de carne y sueño
dueños de la luz, puros, desnudos
avanzando y fugando entre aves y pétalos
de tu llanto saciados.

¿Dicen acaso, que fueron hechos por la noche
con madera de armonía
o que implementaron con rigor
justas distancias al ayer?

¿O hablan, de la ausencia de la hora?
Aquella fiel amiga, habitante de tus párpados
que huyó, antes que el sol asomara
llevándose de tu boca el sabor a soledad.

Dicen tus ojos

– mientras cruzan de un extremo a otro
por nuevos aires en flor –

que hay amor incrustado en ellos
que han descubierto nuevos caminos
nuevos caminos… y otro corazón.

A OSCURAS

Qué feo y qué horrible
es escribir a oscuras sobre las mismas oraciones
confundiendo palabras, con espacios en blanco.

Suponer última la letra de una frase
y darla por terminada
dejando su verdad, quebrada, moribunda.

Qué feo y qué horrible
es ir sintiendo que lo que se escribe
está escrito un renglón antes, o simplemente
que uno está escribiendo más allá del final.

A oscuras los grises enturbian ideas
la hoja se va marcando. Qué feo.

¡Qué horrible!

Cuando el papel se perfora
y no vemos
la luz detrás.

 Y UN BUEN DÍA

Y un buen día
aparecen o te llaman los amigos
y un buen día
tu mujer te besa y te besa como nunca
y un buen día, el perro
mimoso los mimos espera.

Y afuera,
afuera en la calle, hace un buen día
brilla todo y todo tiene ese tono
que siempre hace a las cosas
aún siendo feas
muy feas… preciosas.

HENRIQUE MENDES

 hTengo 58 años. Mis estudios son de Ciencias Políticas, Economía. También informática, en los tiempos idos de los grandes sistemas. Logística, Salí temprano de casa. Salí tarde de un primer matrimonio. Seguí mis rumbos que me llevaron un poco por todas partes, en varios países y continentes. Un poco de mi corazón se quedó para siempre en África.

Mis dudas eran sencillas. Fui allá, puse el dedo, miré de cerca las historias que no me habían convencido. Poquitas cambiaron mi opinión. Conocí en México a mi actual esposa, y juntos seguimos, en el matrimonio y en los negocios desde hace muchos años.

Todas esas novedades y cambios hicieron más soportable la espera por un momento, siempre dejado para más tarde: el de escribir como actividad regular. Lo hago hoy por no saber cómo no hacerlo.

Tengo un libro publicado en Portugal (Quotidiano Subtil), y otros dos más que no sé cuando van a publicarlos. No busco el suceso o el reconocimiento. Siempre intento tender la mano a los que quieren escribir y no saben cómo empezar.

De mis amigos solo diré que son pocos, pero que no los cambio por nada, y creo que no dudan de mi amistad. Para ellos, todos mis párrafos y abrazos. Y para aquellos a quienes no gusto, bueno, hago votos que compren mis libros, me lean a los pocos, y sigan no gustando de mí. A mi trabajo, lo respeten. No siendo posible, por favor hablen mal esplendorosamente, pero con banners muy grandes y letra de prensa. Mi nombre se escribe con H, no se olviden. Gracias.

FINAL DE VERÃO – 2013

Há um fim de verão, nas ondas do meu mar.
Um calor que é meu, e diferente.
Que extraí e sintetizei, como seiva fosse,
das profundezas formidáveis dos momentos.
Das andanças por lugares só meus,
que percorri de mãos dadas com um fado
muito maior que o meu destino.
De andanças que agora são já caminhos.
Há , sim, um fim de Verão, nas ondas do meu mar.
Mas sou já Outono.
Quente, ainda, e carregado
com todas as cores do Verão.
Sem folhas soltas correndo pelo chão, fenecidas,
arrastando-se sobre as pedras lisas
com o som grave do fogo crepitando nas fogueiras.
Porque minhas folhas , são sonhos que o vento leva e,
e em cada uma delas, a minha paixão desmesurada:
– meu grito de amor que nada, nunca, igualará.
Por isso, minhas folhas irão tendo de mim mais do que eu.
Levar-me-ão em todos os poemas que eu for sendo,
e talvez por mim acendam estrelas, raras,
semeadas únicas como diamantes,
dando vozes a silêncios e madrugadas.
Acenderão luas e sombras cúmplices.
Eternizarão brilhos de vela em olhos lindos,
raízes de memórias em flor ladeando trilhas de tempo.
Areias quentes em enseadas de prata incontrastada.
Bosques de gestos frondosos, regendo um enorme concerto
de milhares de ternuras subtis, sincronizadas
nas partituras voláteis dos momentos …
Talvez por isso aquele tronco desnudo lá na frente,
qual maestro, pára-raios da estranheza,
ergue os braços regendo sob um luar de prata
o coro sempre algo profano das descobertas já feitas.
Imperceptíveis na noite do deserto, alastrando-se,
dunas e véus diáfanos, toques de veludo,
respirações pesadas, narinas de camelos…
E por isso, talvez só por isso, jamais serei Inverno.

FINAL DE VERANO – 2013

Hay un final de verano, en las olas de mi mar.
Un calor que es mío y diferente.
Que he extraído y sintetizado, como si savia fuera,
de los abismos formidables de los momentos.
De las andanzas por lugares solo míos
que recorrí de manos dadas con un fado
mucho más grande que mi destino.
De andanzas que ahora son ya caminos.
Hay, sí, un final de verano, en las olas de mi mar.
Pero ya soy Otoño.
Caliente, todavía, y cargado
con todos colores de Verano.
Sin hojas sueltas corriendo por el suelo, marchitas,
arrastrándose sobre las piedras lisas
con el sonido grave del fuego crepitando en las hogueras.
Porque mis hojas, son sueños que el viento lleva y,
a cada una, mi pasión desmesurada:
– mi grito de amor que nada, nunca, igualará.
Por eso, mis hojas irán teniendo de mí más que yo mismo.
Me llevarán en todos los poemas que yo alcanzar a ser,
y tal vez por mí enciendan estrellas, raras,
sembradas únicas como diamantes,
que darán voces a madrugadas y silencios.
Encenderán lunas y sombras cómplices.
Eternizarán brillos de vela, en lindos ojos,
y serán como raíces de memorias en flor
flanqueando veredas de tiempo.
Arenas calientes en ensenadas de plata incontrastada.
Bosques de gestos frondosos, rigiendo un enorme concierto
de miles de ternuras sutiles, sincronizadas
por las partituras volátiles de los momentos…
Tal vez por eso, aquel tronco desnudo allá adelante,
como un maestro, pararrayos de la extrañeza,
yerga sus brazos, rigiendo bajo la luna plateada
el coro siempre algo profano
de las descubiertas ya hechas.
(imperceptibles en la noche del desierto, propagándose,
dunas y velos diáfanos, toques de sedas y terciopelos,
respiraciones pesadas, narinas de camellos
caminando silenciosamente… )
Y por eso,
quien sabe si solamente por eso,
jamás seré Invierno…

DEGRAUS NAS MANHÃS 2013

Eu encontro-te nos degraus das manhãs.
Escalo-te pelos relevos mínimos que descubro diariamente
meio adivinhados, meio tateados em caricias leves…
-Ensaios. Pontas de dedos, sondando etereamente.
Sei-te nas coisas em que nunca te saberás, pequenas, ínfimas,
e que um dia não lembrarei mais,
de tão perdido de mim nesse olhar com que me olhas,
e onde um dia navegarei oceanos de coisas
que também não precisarão serem ditas.
Eu murmuro-te no vento, e persigo-te nas estrelas
do que poderiam ser madrugadas,
se em dias alvorecessem.
Mas também te escolho noite…
E não te encontro mais,
apenas porque já te sou, como ainda te és.
Não teu, mas tú. E sendo-te , sou.
Sou, de ti, a parte mais inalienável, refeita,
e também a mais prescindível.
Aquela que podes sempre adormecer e recalcar,
remeter ao eco das memórias por viver,
e ser como fomos sempre: – nossos. Nossos!
Percorrendo os degraus das manhãs…
dias, mundos, e promessas de madrugada…
Portanto,
caminharemos indivisos na obscuridade
na risada cúmplice do descomprometimento das causas.
Não sabemos mais, nenhum de nós, rabiscar na névoa dos dias
uma assinatura que nos seja plausível sem sofrimento.
Misturemos letras, assinemos juntos.
Sejamos um, ao menos, por excepção do outro.
Um, Poeta, esperando a vez de ser gente.
Ou o outro, que lá vai sendo gente,
mas que não dá conta de ser Poeta…

TODOS OS DIAS  2013

Todos os dias surpreendo as minhas palavras.
Ignoro os esconsos dos meus caminhos tantos
e os sons frescos das madrugadas.
Caminho por eles com passos desconhecidos
num ritmo de vez primeira,
em caricias tacteantes de vez primeira,
esculpindo anseios em gestos de luz.
Procuro-me onde estiver, sempre,
numa sucessão do que acabam por ser regressos
e bater de portas cinzentas,
sem madrugadas alongando-se
contra o tempo,
e contra a morte cruel do instante
que queria eternizado.
Todos os dias
as minhas palavras se torcem em versos,
ruminam aquelas frases ditas de mil maneiras
até por mim mesmo, noutras horas,
e são cozinhadas neste sangue
que é um só, e espesso,
e único como um nascer de sol.
Todos os dias
me assino no tempo,
e desenho indelévelmente esse traço
como uma corda que a vida vai tangendo
e dedilhando com unhas de artista
e que, ocasionalmente,
soa a mim…

TODOS LOS DÍAS 2013

Todos los días sorprendo mis palabras.
Ignoro mis tantos recónditos caminos
y los sonidos frescos de las madrugadas
Camino por ellos con pasos desconocidos
En un ritmo de vez primera
En halagos a tientas de vez primera
Esculpiendo anhelos en gestos de luz.
Me busco donde estuviera, siempre,
en una sucesión de lo que terminan por ser regresos
y de golpes en puertas grises
sin madrugadas, estirándose
contra el Tiempo
y contra la muerte cruel del instante
que yo pretendía eternizado.
Todos los días
mis palabras se contorsionan en versos
rumiando aquellas frases dichas de mil maneras,
hasta por mí mismo, en otras horas,
y son cocinadas en esta sangre
que es una sola, espesa,
y única como un nacer del sol.
Todos los días
me firmo en el Tiempo
y dibujo indeleblemente ese trazo
como cuerdas de una guitarra
que la vida va tocando
y rasgando con uñas de artista…
Y que, ocasionalmente,
suena a mí.

ISSO É AMOR 2008

Ali mesmo, na parede,
a ampulheta antiga mostra em amarelos de latão
outras faces do tempo.
Fala de quando havia tempo,
e mãos disponíveis para virá-la.
Disponibilidade para o sentimento.
Luz de velas, nos castiçais dourados.
E os sons, cheiros e sabores
que, hoje, são de época…

Baixinho, um cravo tocando, tecnológico,
envolve-me como um beijo lento,
e a noite, lá fora, querendo impôr-se,
aprofunda-se, argumentando brilhos.
Falta-me uma bebida forte,
e uma pena grande, vermelha,
na mão suja de tinta,
saindo duma manga pregueada,
obscenamente alva,
eternamente elegante…
Do lado da ampulheta, severo,
um astrolábio também brilha,
em cânticos de latão e charme
feito de memórias…
Por detrás do cravo, insuperável,
conta-me das ondas antigas
e dos horizontes cinzentos do mar.
Das alturas do astro-rei
anotadas nos pergaminhos,
em sons crepitantes de escrita,
e arranhados de pena, insubstituíveis
neste contexto de memórias
confortáveis, quase minhas.
Mais além,
os meus cachimbos raros
olham-me em ardumes de língua,
dispostos a esperar,
condescendentes,
crendo-me servil…
E eu aqui, de mãos crespas
nos gestos da escrita,
vendo-me em todas as histórias
que compõem a minha história,
em repetições inevitáveis de anseios,
e ínfimos afagos doloridos,
íntimos como pequenos desconfortos…
Falta-me mais, muito mais,
do que essa bebida forte.
Falta-me o ritmo forte da África,
em dialetos , ao amanhecer.
Falta-me o silêncio dos peixes,
em cores distorcidas
no vidro líquido.
Faltam-me as velas,
e o vento caçado,
fazendo força contra a cana do meu leme.
E o deslocamento sem som
espirrando salpicos salgados,
nos meus olhos focados longe.
Tão longe,
que a saudade não é isso …
Isso é amor!

GUSTAVO ENRIQUE MESTRE CUBILLOS

mestre

Poeta y Abogado en Formación de la Universidad Cooperativa de Colombia, Seccional Ibagué, y ex Consejero Municipal de Juventud de la Ciudad de Ibagué (2009 – 2012), con Diplomados en: Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario realizado en la Universidad Cooperativa de Colombia, Seccional Ibagué, en el año 2013; Participación e incidencia Política realizado con el Centro de Educación para el Desarrollo CED, Alcaldía Municipal de Ibagué, Secretaria de Apoyo a la Gestión y Asuntos de la Juventud, y Corporación Universitaria Minuto de Dios UNIMINUTO sede Ibagué, en el año 2011 y; Control Social a la Gestión Pública y Veeduría Ciudadana realizado La Escuela Superior de Administración Publica ESAP, bajo la Supervisión y Control de la Contraloría Departamental del Tolima, en el año 2014. Con formación en liderazgo para la convivencia y la paz en la Corporación Escuela Galán; y en Fortalecimiento Organizacional y Políticas Publicas en cursos y talleres realizados en el marco del proyecto “Jóvenes Constructores de Política Pública para la Ciudad de Ibagué”, dictados por la Alcaldía de Ibagué, Acción Social de la Presidencia de la Republica y la Unión Europea entre otros cursos, ponencias y talleres.

A LA MUJER COLOMBIANA

Desde la Guajira hasta el Amazonas
Desde el Pacífico hasta los orientales Llanos
Se encuentran distintas Rosas
Variedad autóctona del territorio Colombiano
Hermosas como ellas solas
Elegantes tanto en invierno como en verano.

¡Oh! Mujer Colombiana;
Madre, amiga, compañera, hermana…
Cómo no admirar tu belleza
Si eres la vida del ayer, del hoy y del mañana
Eres musa que inspira a Poetas
Eres toditita de nácar
-sagrada luz transfigurada-

¡Oh! Mujer Colombiana
Fórmula perfecta de la hermosura
Tienes sangre de guerrera
Por la que se pelean los luceros, los relámpagos
y la lluvia
Eres costumbre de inclemencia y cielo;
Para Dios y el hombre una vulnerable
y abrumadora aventura.

A CASACARA MI PUEBLO

Calles huecas, con lodo y escobilla pordiosera
Por donde niños a pies descalzos
se ven ir para la escuela,
llenos de lombrices
y muchas veces sin comer acuestan
en camas o trojas prefabricadas de palo
y de cobijas sus esteras.

Sus viviendas son ranchos
techados con paja o palma
por donde se filtran las goteras
y de noche no asustan los espantos
si no el crujir de una fea guerra.

Pero aun así digo;
¡Qué bonita que es mi tierra!!!
Aunque ya no ande en sus prados
Ni en sus montes busque leña
Aunque ya no ande a pies descalzos
Corriendo en sus aceras.

Casacara te extraño tanto
Te extraño tanta tierra bella
Y aunque tus fachadas decaigan
del departamento del cesar eres la reina
hermosos son tus paisajes y tus campos
bañados por Caño Arena.

Tus casas de bareque
Y tu arborización
Te hacen la más fresca,
Casacara, vivirás siempre en mi mente
Porque eres mi Madre Tierra
En cualquier lugar del mundo diré:
¡Casacara! ¡Casacara!
Eres la más bella.

MIL VIDAS ESPERANDO

He vivido mil vidas
ugando a la escondida
Tratando de encontrarte
Para en tu rostro plasmarte
Un beso tan eterno
Como Dios o papaché

Cuando fui Roble tú eras Galandria
Y en mí no quisisteis anidar
Porque te gustaba el aroma de los Cedros
Cuando fui Roca tú eras Río
Y por mí no se deslizó tu Cauce
Porque te gustaba la arena de los Valles
En la Llanura en vez de la Roca inerte de un filo

Y así, una y otra vez
Reencarnamos tan distantes
Pero te puedo jurar
Que recuerdo tu aroma
Como el viejo testamento
De este amor tan manifiesto
Que ha transcendido el infinito eterno
En excursiones matusalénicas
Entre fobias y rencores
De mi fantasmal nostalgia

Por eso hoy que reencarnamos en humanos
No me mires como hermano
O como un amigo muy cercano
No me sigas condenando
A vivir otras mil vidas para poderte besar

BELLA CASTIDAD DE UNA FLOR

(Montañas de Colombia, Julio 26 de 2003, dedicado a Madeleyne Alvira Portillo que en paz descanse)

Perfume virginal
Cual jardín destella
De aquella humilde flor
Quizá la más bella
Cual semilla silvestre
llega hasta ahí;
sin dejar alguna huella,
¡creciste sola, sin vientre!
Y aunque las Rosas te envidien,
Entre ellas eres reina
Deja que critiquen
Y que murmuren las estrellas,
¿no vez que tu perfume
Lo quieren tener ellas?

Llegaste del campo
Del cantón -naturaleza-
Y en tu toque de encanto
Guardas amargura y tristeza,
Cuán dolida está tu alma
Cuánto confundes tu riqueza
A todo amor haces daño
Y al mismo tiempo al cielo rezas,
Dejas pasar los años
Y tu vida no aprovechas…
¡¡¡¿No ves que hasta los malditos rayos
se detienen al ver tu belleza?!!!

Taciturno corazón
No las mires más a ella,
A esa virginal flor
Que en vigilia su venganza espera,
-Quiere vengarse de Dios
Por haberla hecho tan bella,
Más reluciente que el sol
Envidiada por las estrellas
Aromatizada por el amor
Reñida por la belleza-

Déjame besar el talón
De esa tierra que te lleva a cuesta
La misma que el sol envidia
Y la envidian los demás planetas
Sabiendo que eres la niña
A la que Dios no quiere muerta
Déjame ser tu guardián
Déjame admirar tu hermosura
Bañarme en tu manantial
aromatizado por tú amargura
Déjame descubrirte fresca
bañándote bajo la lluvia,
Tú hermosura virginal
Yo quiero verla desnuda

Quiero fundirme en tu polen
Quiero saborear tu dulzura,
Despertar la envidia de la abeja
aquella que saborea la miel que tú depuras;
Mientras la mariposa…
Espera tras las rejas
La dieta de tu figura

Figura que excitada espera
su primera noche bajo la luna,
tumbada sobre una estera
fabricada con helechos de la llanura;
Acompañada estas por una estrella
La cual tildan de vagabunda
Pero si siempre ha sido soltera
¡¿De dónde sale tanta bulla?!

-De la envidia de otras reinas
O de las que perdieron su cordura-;
Culpable es el odio que reflejas
A través de tu hermosura,
Ahora solo esta alma en pena
Quiere unirse con la tuya

No importa lo que digan,
Sin esperar respuesta tuya -Lucha-
Quiere descubrir tu vida
Y en vez de tu venganza
Gritarle al dios del cielo
-¡Aleluya! ¡Aleluya!-
Por haberte hecho tan bella
-Tan hermosa
-Tan pura
Por celosamente cuidarte
Dentro de ese jardín de la lujuria
Por ayudar a levantar el estandarte
Culpable de mi locura.

ALEGRÍA VERSUS TRISTEZA

No es la tristeza…
La que opaca la cara de la alegría
No es la alegría…
La que esconde la cara de la tristeza?

¡O acaso ambas!!!…
Fueron tejidas por la vida misma
Para que cobijaran en sí
Los problemas de la naturaleza?

O son acaso la cara escondida
…La cara escondida
de la belleza?

De aquella belleza que fascina
Por la cual la vida se alegra
Aquella que deja el alma sumergida
en la tristeza y en las tinieblas

Alegría y tristeza […]
Dos sentimientos encontrados
Y en su encuentro se vuelven fortaleza

Fortaleza de los triunfos
Fortaleza de los fracasos
La alegría y la tristeza juntas
Convierten al ser humano en bagazo

Cómo añoro mi alegría
Cómo amo mis tristezas
Porque en la vida, son la vía
Que nos ayuda en nuestras destrezas.

JOAN BUNACHI

“Trato de escribir sobre y todo y nada a la vez.

Nací en Colombia en 1976
Soy médico de profesión e intento ser poeta por vocación,
todavía me falta mucho por hacer….”

ABRÁZAME ANTES QUE EL LIENZO SE PUDRA

Reviso los detalles del lienzo empolvado que he vuelto a abrir,
percibo la textura con los pulpejos inflamados de horror.
El cilantro cerrero sigue cubriendo la trocha,
Los troncos y las guayabas se pudren igual,
el cerro aun irrumpe en cada paisaje.

Entre el zarzal y aquellas flores violetas,
se que guardo un mal enfundado en mi encorvada estatura,
muchos kilómetros,
casi todos con la lividez en sus cuerpos.

Te veo niño herido jugar con el molino,
enfermo del alma,
hasta romper en llanto cuando el trapiche empieza a girar,
cuando sueñas en ser el abismo y vertiente.

Déjame abrazarte en tu irremediable escondite,
que has confundido a las luciérnagas con las chispas del fuego,
a la turbia crecida con el chocolate calentando en una tarde envuelta en mortaja.

Déjame abrazarte niño asustado,
que aún quedan espacios en blanco en el paño,
varios de tus pinceles sin usar en la mesa,
tus pupilas reaccionando ante la claridad y la oscuridad….

Que aún soy semilla girando en el aire……

LA HUMANIDAD JODIDA Y DOLIENTE

La mierda se escurre por entre los caños segundo a segundo deshaciéndose en el agua que baja y que sube,
La humanidad jodida y doliente cosecha miserias en campos minados,
y si que lo se al haber llorado por primera vez sin tristeza en este paraíso infernal,
donde se desparraman los sesos de cualquier ser mortal como aguacates en guacamole,
donde la libertad vale menos que un puto dólar o el nuevo euro del norte,
donde hasta los santos más milagrosos con influencias trafican.

Vale más la tranquilidad aparente de los que viven del otro lado del charco,
que les da el aspirar unas hojitas verdes que han adquirido fama y permiso.

Yo a pesar de toda la sangre que el sol ha secado te sigo queriendo,
me río a carcajadas con los vecinos del barrio,
sudo moneda a moneda como asalariado promedio,
sigo bailando la cumbia y tomando aguardiente.

A este convulsionado y desquiciado país de ecuatorial latitud,
vienen hombrecillos de ojos claros y cabellos rojizos y rubios,
blancos e insípidos como las asquerosas ranas de platanera,
supuestamente adaptados al medio al vestirse como andrajosos,
a fundar ONGs,
a enseñarnos los vientos de arriba,
a decirnos como debemos vivir,

Si nos hubieran dejado en el monte ignorantes,
si solo nos hubiéramos dedicado a cosechar para el almuerzo habichuelas,
no estaríamos tan perdidos en el afán de pasar del tercero al mundo primero,
pero la mierda se escurre por presión hidrostática y retorna por efecto de válvula,

la humanidad jodida y doliente…..

CONOCIÉNDOTE
 
Quiero aprender de las batallas que derivaron en  tu sílfide estampa,
y excitarme lujurioso en la prisión en donde concebiste tu temor superior,
quiero saber si tus mangos son dulces, o si no cosechas y prefieres la carne.
Anhelo ver cómo entrenas  fuertes dragones, o tal vez desees  invitarme simplemente a ver cómo duermen los delfines.
Podrías decirme entre broma y broma de donde vienen tus ojos rasgados,
si cuando miras tímidamente estás conspirando,
y si hay antecedentes de paranoia en alguno de tus besos pasados.
Debes tener algún cromosoma de sobra
para poder plasmar  en tu ternura tales ocasos
y tener esas curvas que son más que un dopaje.
Haré lo que mas quieras y más…
como buscarte aceitunas negras y verdes, azafrán y azahares,
triturar  finamente las hojas del té de tus lágrimas,
descifrarte los grabados que han quedado estampados sobre tu manto sudado,
convertirme en la arena, la que pisas y vuela en tu imaginario desierto.
Los dos encontraremos un escondite en donde dances virginal y grácil,
para que olvides  todas tus primaveras frustradas
y sea yo quien las conozca y cargue con su desgraciado recuerdo

CONVERSANDO CON LA VIOLENCIA

¿Sabes de los fantasmas aullando en mi alma?
del dolor profundo paseando por  mis venas?
¿Has sentido el miedo a tus espaldas
o a la angustia como piel en carne viva?
¿Has visto a la desgracia en un espejo
o a la esperanza muerta entre tus brazos?

Es mejor que te calles para siempre,
que nada de lo tuyo es semilla,
es mejor que no me muestres tus colmillos
que yo nací para ver orquídeas,
preferimos todos a la luna amarilla y lánguida de Mayo,
que tragedias y huesos rotos en nuestros verdes campos.

Suelta a tanto ser humano de tus garras,
que quizás un abrazo de cariño tu recibas,
deja de esparcir tu huella por el mundo,
que tal vez descubras que la vida es bella,
escucha esta vez nuestras súplicas y versos,
que quizás dejes de ser violencia para convertirte en un poema.

EL MAR SIN MAREA

No abraces al deseo que nos tienta entre suspiro y suspiro,
ni sigas mis miradas que locas ansían tu cuerpo desnudo.
No liberes tus manos que quieren ejercitarse en mi pecho,
amarra tus pies y déjalos fuera de este espacio pequeño.

Sólo quédate quieta mientras mi existencia se extiende contigo,
déjame dormir cuando tu sueño anida en mi árbol de mandarinas,
no invoques al amor o a la mera pasión cocida con susurros de  lencería.

Tu lengua y mis vicios son un estorbo hoy en este lecho tranquilo,
mi fuerza y tu perversión son golpes sobre el asfalto de esta urbe en ruinas
y la poesía sarta de quejidos  cuando somos el mar en una noche sin  luna.
Como ahora, sin piel ni dobles sentidos.

CYNTHIA HARTE RAYÓN 

 

cynthia

Montevideo, Uruguay

Marca su sino el mes de abril en que nació y el heredado amor por las letras de su madre.

Participa activamente en varios portales literarios .Autora de tres libros de poesía:
“Sentido vs Razón”,”Poesíacarnivora”y  “De pausas y finales”.

Ha participado también en varias antologías poéticas con escritores de varias nacionalidades, entre ellas “Puentes de Utopías” y “Entre letras  Algo Más” editados por Editorial ADL

 
COMO UN GOLPE

Furtiva la tarde
se viste de fiesta,
El aire se endulza
galopa
se enreda…

Y todo me llega así
de un solo golpe…
tú música,
tu Venus
esa luz naranja
heroína efímera.

En esta línea
donde se me escapa el tiempo
voces sobre voces
que gritan un nombre,
labios que reclaman
recuerdos que empiezan…

Y todo me llega así
de un solo golpe
tu imagen
tu sexo,
sudores,
orgasmos…
y aquel temblor de piernas

CALLES VACÍAS

En esta calle vacía
donde abundan los hechos que ya no sirven
me pregunto por el vuelo azul,
por los horizontes blancos.
Me pregunto donde quedo el poema
la mano con vocación de caricia
y el labio definiendo el beso.
En esta calle vacía me pregunto
si será posible la risa,
el caminar seguro
la esperanza sin alegorías ni cadenas.

En esta calle vacía de vos
me pregunto si aun podré hallarme
en  esa esquina
o aquella alcantarilla.

SUEÑOS MALOS

La noche ávida devora la calle,
y no hay grillos
no hay bocas para mi hambre
tan solo un naufragio de estrellas
que no lo salva
ni la soledad,
ni la definición de justo
ni la justicia,
ni el grito,
ni el golpe brutal de la muerte.

Y acá mi pecho,
noche negra,
(intentado izar la bandera,
intentado un viento)
con tanta hambre,
con tantas ganas
de que esta soledad
este páramo de ecos
este desierto
esta negación
de huellas
esta ausencia de pies,
no sea más que el sueño malo
de una noche indigesta de calles
y ruidos.

SIN RUMBO

Voy buscando  un camino
de sol y nacimiento,
canto mensajero
en las calles del trueno y la amapola,
puerta abierta al viento
para atravesar noche  y tempestades.
Una estrella ignorada de los astrónomos,
un cometa fugaz, incendio de miserias…

Voy agudizando sueños
para vencer la muerte.
 
PAUSA
 
Abrazada a la orilla
voy camino a otro naufragio,
han cesado los vientos
pero a zozobrado la nave
y en el pecho, que agotado,
late lento un corazón
el cansancio que se anida
viene nublando a la razón.

Hoy me circunda la calma
que presagia la tormenta
(gaviota que huye a tierra
mujer con las alas rotas),
entre plegaria y porfía
como noche y sin demoras
voy a tragarme otro día.
 
 

JORGE SIERRA

 

jas

Jorge Alberto Sierra. “tío jas”. Nació en: Mérida, Yucatán, México, el  8 de Mayo de 1948. Es  Bachiller Técnico Agropecuario. Estado civil: Casado.

Me inicié en la poesía hace apenas siete años, los cuales para mí han sido unos de los más hermosos de mi vida, ya que a través de este arte he aprendido a dejar plasmado por escrito muchos de mis sentimientos. Hizo naciera en mí, el buen hábito de la lectura de la cual he podido vivir en un mundo lleno de realidades y fantasías, que vividas día con día, me proveen de alegrías. Gracias a la Poesía he reafirmado mi amor hacia mis seres queridos.

Le doy gracias a la vida le doy gracias a mi Dios, le doy gracias a mi madre, le doy gracias al amor. A la vida por cuidarme, a Dios porque Él me la dio, a mi madre por engendrarme y al amor: porque enamorado estoy.
 DE ÉL LO ESPERO TODO

Las palabras, DIOS me las pone en mi boca,
a mi mente, solo ÉL la hace pensar,
a mi mano, la arrastra pa´ que escriba,
todo aquello de lo que me he de expresar.

Estos ojos, que EL me ha regalado
me han llenado de dicha y de placer,
pues con ellos, el MUNDO he conquistado
y por nada los quisiera yo perder.

¡Oh! DIOS mío, te estoy dando las gracias,
por lo mucho, que TU me has dado a mí
y no quiero caer en la arrogancia
y mucho menos el poder perderte a TI

UN PACHANGÓN EN EL HUERTO

Un tomate saladet, le dijo a un chile habanero,
organicemos un baile, popular dentro del huerto,
que todos vengan vestidos como DIOS los trajo al mundo,
que nadie se escandalice ya que vamos a gozar.

Lo escucharon las cebollas, el cilantro y los limones
y corrieron los rumores que a toditos alegró,
bailaremos, tomaremos y cantaremos canciones
y con esta gran noticia el huerto se alborotó.

El rábano y la zanahoria hicieron buena pareja,
el pepino y la sandía también quisieron bailar,
en tanto el plátano macho, solo quería tomar
para ver si así podía a la papaya conquistar.

El brócoli y la coliflor sólo se andaban besando,
en tanto que un aguacate a la piña se amarró,
el champiñón muy mañoso a la uva enamoró y
el nanche sin decir nada a una cebolla agarró.

Con el correr del bailongo y un poquito ya tomados,
intercambiaron parejas que a todos les encantó,
menos al chile habanero que un pepino le tocó
y al que no le dijo nada por purita discreción.

Y así se fueron formando una a una las parejas
y siendo una tuna espinosa que al camote no soltó.
A las seis de la mañana que llegó el horticultor
todavía encontró las huellas de tan grande bacilón
 
 MI LOCURA
 
Si en mis momentos de soledad
pudiese pensar un poco
quizás, mi vida pueda cambiar
pero sin dejar de ser un loco.

Un loco que no hace daño,
pues no piensa en nada más
que en cumplir con esos sueños
que es amar a los demás.

y deseo que mi locura
no se curara jamás
y pudiese contagiarla
a quien aún no sabe amar

CUIDEMOS LA TIERRA 

Vivimos un mundo de gran colorido,
deseamos los seres vivir sin temor,
debemos los hombres cuidar el planeta
y así nuestros niños vivirán mejor.

Es poca la gente que aún se preocupa
y vive pensando cómo remediar
todas esas cosas que el ser de hoy en día,
sin pensarlo mucho puede exterminar.

Los mares, los ríos y nuestras lagunas
han sido atacados con saña y maldad,
también nuestros bosques y fauna silvestre
sufren los estragos, que el hombre les da.

Ya no respiramos aquel aire puro
que hace algunos años se podía inhalar,
hoy sólo hay bacterias, smog y residuos,
que a todo ser vivo lo puede matar.

La gran mayoría vivimos pensando,
cómo hacer dinero y sin importar
si el bosque y los mares son amenazados,
de perder su fauna y área vegetal.

Debemos unirnos todos por la tierra
no importando razas ni la religión,
pensemos hoy mismo que nuestro planeta
sólo ha de salvarse si existe la unión.

Si los habitantes, del mundo pudiesen,
con sus propias manos un ÁRBOL sembrar,
en muy poco tiempo la TIERRA estaría
brindando alegría a quien la ha de cuidar.

Lo mismo los mares, los ríos y lagunas
si fuesen cuidados un poquito más
nos darían gran parte de los alimentos,
que en estos momentos escaseando están.
Jorge Sierra
Cuidemos al MUNDO, no lo degrademos,
no lo exterminemos sin antes gozar
de este gran planeta que se llama TIERRA
y que solo DIOS nos lo pudo dar.

 ¿POR QUÉ ME QUIEREN MATAR?

Mamá, papá, ¿POR QUÉ ME QUIEREN MATAR?
acaso soy el culpable del error que cometieron,
cuando quizás, en un día de amoríos, me pudieron engendrar.

Sí mamá, sí papá, quizá solo fue un momento
en que estaban calurientos sin pensar en alguien más,
quizás, disfrutaron sexualmente, quedándose sin aliento,
mas nunca pensando en todo lo que pudiese pasar.

Ahora que me han engendrado, me quieren asesinar
por motivos que no entiendo y quizás nunca sabré,
es por eso que pregunto a ti, mamá y papá,
si es DIOS quien me dio la vida

¿POR QUÉ ME LA QUIEREN QUITAR?

Acaso tienes tú mucha vergüenza de lo que digan allí,
o es porque le tienes miedo a un rechazo familiar,
mas tú mi querida madre, nunca te has puesto a pensar
que si no hubieses nacido, nada de esto iba a pasar.

El error que cometieron, tanto tú como papá,
siempre habrá en el mundo quien lo pueda remediar,
ya que hay miles de familias que no pueden engendrar
y con gusto aceptarían un hijo aunque no sea de su sangre
en el seno familiar.

Mamá, no pongas ningún pretexto para quererme matar,
no sé si fuiste violada, o no quieres engordar,
no sé si es por tu pobreza o por tu alto nivel social,
¡O es porque engañaste al hombre que debió ser mi papá!

Nada de eso a mí me incumbe y soy yo quien pagará
todos ésos platos rotos de mamá y de papá,
ya que se han puesto de acuerdo para poderme matar
y así exonerar sus culpas ante nuestra sociedad.

Y por si esto fuera poco ya cuentan con sus compinches,
unos cuantos magistrados, que quizás no tienen madre
y dieron su consentimiento de poder asesinar,
a todo FETO indefenso que no agrade a mamá y papá.

Se escucha, se lee y se ve decir a todos los gobernantes,
que con mucha decisión desplazarán al maleante,
combatirán la pobreza y muchas promesas más,
siendo ésta una de ellas, NO a la pena capital,
así sea un asesino o un violador sin piedad.

Yo no sé si algún día vaya a nacer, ni cuál será mi destino,
lo único que yo sé ahorita es que yo soy inocente
y no es justo que mis padres me condenen a morir,
ya que yo no soy culpable para sentenciarme así.

Mamá, dame la oportunidad y el derecho de nacer,
quizás nunca te arrepientas de lo que puedas hacer,
deja a un lado tus temores, no seas una criminal,
ya que si esto sucediera sólo DIOS te ha de cobrar.

REFLEXIONES:

Mujer, sea cual fuese tu situación y si estás embarazada,
por placer o violación no le niegues a ese FETO el derecho de nacer,
ya que es DIOS quien da la vida y a ti una oportunidad
para que traigas al mundo, quizá, a quien te ha de cuidar.

Quisiéramos una respuesta, de esa gente que se dice,
defensor de los derechos, de cuanta gente ya existe,
defienden a violadores, también a secuestradores, a rateros y asesinos,
que sin medir consecuencias solo actúan con maldad
dejando huellas muy hondas en el seno familiar.

Estas gentes, mis queridos defensores, sí se pueden defender,
en cambio un FETO indefenso jamás lo podría hacer,
porqué no abogar por ellos y que los dejen nacer
ya que quizás muchos de ELLOS, grandes genios pueden ser.

VETE

Vete,
no deseo más engaños
de esos que le han hecho daño,
a mi herido corazón.

Vete,
No me hagas escuchar mentiras
ni mirar hipocresías
de esas que todos los días,
escucho y miro de ti.

Ya no deseo estar contigo
ni recibir tus caricias
que tan frías y con malicias
me han congelado la piel.

Vete,
adonde seas feliz
y aleja de mí ese daño
el cual ha dejado huraño
a mi herido corazón.

ALFREDO LÓPEZ

lopez

 

Alfredo Antonio López García, cuyo seudónimo es “Speedy“, nació en México, D.F, actualmente tiene 50 años de edad, su primer escrito y/o poema lo escribió a los once años, le llamó bastante la atención la lectura de poesías a temprana edad y le gustaba al igual que casi todos los niños dibujar, escribe no de una manera constante, sus poemas cuando los logra son esporádicos, escribe de vez en cuando o bien cuando siente una “ carga emocional” , que  siente necesita descargar sobre la superficie blanca de un papel.

A la edad de veintitrés descubre dibujando una figura  humana que se logra con un mínimo de líneas, le gusta y sigue laborando en ella, se da cuenta que dicha figura sintetizada de la silueta humana se puede dibujar en diversas posiciones y le comienza a agregar cosas o símbolos, creando poco a poco y con el tiempo un paisaje en blanco y negro cuyo tema es el hombre, que es producto de su imaginario interior, su creación en materia de dibujo es espontánea y dibuja por impulsos, son paisajes oníricos y es una forma dibujada de una Cosmovisión propia de él, no utiliza ningún instrumento para dibujar, todos los realiza a “mano alzada” y sus temas se encuentran siempre flotando en el espacio.

Escribe entonces de vez en cuando y dibuja más que escribir, tiene un blog cuya dirección es:

http://dibujosblanconegro.blogspot.com

su correo es:      alfredozzzlopez@yahoo.com.mx
DESCANSAN EN PAZ

Así, en el silencio, en sombras y a solas,
como intentando decir que nadie lo ha dicho,
sin angustia, sin ansiedad, para que no digan que estás fuera de sí,
depresivo, alterado, mal, obsesivo con insomnio compulsivo y lleno de impulsos,
que no inventen o vengan con palabras, mini historias, verdades a medias o cuentos,
desde tu punto de vista y el de ellos sabes bien que hay divisiones, abismos, espacios, vacíos,
no pretendes ni te llama tener la verdad, la razón o ganarte la estima o la buena opinión,
eres como del cielo o del mar,
ave que surca el espacio o cual pez que se sumerge profundo,
recorriendo distancias, observando el paisaje, registrando lo que se escucha o se ve,
anotando lo poco común, lo raro y lo extraño,
si el mundo es ilusión, espejismo, humo denso vano…
hay cosas que quedan, senderos vivos, reales, lugar de reposo tranquilidad y calma constantes,
es hoy por hoy el momento, el instante,
esta tarde con cielo rojizo,
mis manos en anhelo, anhelantes,
un insecto diminuto y curioso camina, zigzaguea y emprende su vuelo,
miro al suelo con piedras, guijarros y hay pequeñas plantas que crecen al lado,
respiro, inhalo, exhalo y suspiro,
mi andar es suave, ligero,
no hay hora precisa que acelere a llegar, no hay viento, no hay prisa,
es tu voz en el recuerdo y la mía que en silencios se carga, se auto corrige y del habla por el momento yace y descansa,
es este silencio envuelto en manto de paz que alegra, me llena y en cierto sentido nos cubre y envuelve,
es preciso después de un largo letargo,
irse con tiento, pausado, sereno, tranquilo,
no hay enemigos, acechos, peligros reales, visibles,
es tu imaginación, la realidad y los hechos que ocurren, simples, comunes,
bebe o sorbe del agua que llega a tus manos para saciar la sed en caso de que hayas recorrido senderos, caminos,
eleva la vista, rasga al horizonte con ella,
si encuentras aves, seres y nubes,
señal de que respiras, sueñas y vives,
si puede haber un mal en cada rincón aguardando,
hay más buenos deseos, ilusiones y anhelos en cada corazón con llave celosamente guardados,
si en el ayer nos quisimos ahora resulta que todo es pasado,
con el alma clara ni tan transparente ni limpia,
voy librando distancias, recorriendo veredas, sinuosos caminos,
si me recuerdas con bien puede ser que un rayo de luna ilumine mi faz,
si me recuerdas con mal puede ser que del cielo se desprenda una piedra en destellos y fuego y caiga y se pierda se hunda en  el mar y no exista recuerdo, ni registro de ella, de cómo era, qué quería, ni quién nos hable de su forma de ser…
así se diluye la fe y esperanza,
la débil noción de haber querido decir que todo fue noble, sin dolo, inocencia quizás ignorancia y después de un tiempo que digan:

“descansan en paz”

 LA PIEDRA AZUL

Vengo del jardín de los ecos que se confunden con voces,
regreso del bosque de sombras donde hay escenas, visiones,
ni del jardín, ni del bosque, entendí por entero aquellos lenguajes,
percibí su entorno, su mundo, su ambiente como cuando en el escenario
surcó de pronto en vuelo suave el ave de plumas de anhelo y cada una anhelante,
y quiso decir que la eternidad no siente emociones, ni sufre,
existe hoy, ayer y existirá más que mujer y hombre,
la zorra de aquel bosque hurgaba en río agua que se bebe fresca y es brebaje al incauto alucinante,
desencadena  de lo sensible emoción y es impacto a la vista pues todo lo que percibe se divide en dos:  llanto, alegría,
sentí sobre mi cara lluvia, lluvia húmeda que al escurrir sin querer decía:
sal y entra por todas las puertas, las que se te cierren estarán cerradas, por las que pases escucharás y  verás de todo,
ponte atento y recoge la piedra azul y sabrás que después en espacio abierto la lanzarás al viento,
y al rasgar al aire extrañamente y sin querer te sentirás contento.

 ESTABA EN MEDIO DE LA NADA

Estaba en medio de la Nada,
en Silencio, Divagando, Extraviado y Perdido,
mi Vida se había del Carril plenamente ido,
Poeta de la Calle iba y venía dentro de una Multitud andando,
Ausente, Distraído, Vagando.

Voces, Visiones, Ángeles y Demonios presentes ante los demás Ocultos,
mi Razón asolada, cercenada, Estado Alterado de mi Existencia en Vida.
Viví por Instinto, navegué entre tú y otros sin hacerme notar,  Aislado,
Mi Corazón latió y mi Ser registro cada Vivencia, cada Momento,
Testigo Fiel de lo que en la Imaginación se crea, se inventa y existe.

Quiero Ser lo que fui, lo que Soy y nada niego,
el Futuro no ha llegado, nunca Llega,
estoy aquí otra vez, exclamando, viendo, re existiendo,
todo ocurrió y ha ocurrido, Dibujo y el Juego de Palabras extraña, fascina y me llama…
Te Quiero, te Quise y en Pensamientos Obsesivos, Fijos,  te exclamo, te llamo…
Te Invoco y en la Imaginación…         te Toco.

ES UN HOMBRE QUE HABITA EN LA TIERRA

Es un  Hombre que habita en la tierra,
que habla, guarda silencios, hace y observa,
realiza pequeñas empresas,
su valor reside  en que vive con Lobos y se defiende allá abajo,
se enamora, se sonríe y se  alegra,
acierta, se equivoca, su orgullo lo eleva, se avergüenza de cosas y yerra,
anda distintos caminos, se  confunde, se asusta, se espanta, se concentra y regresa a su rumbo,
encuentra, encontró y también ha perdido  variedades de amigos,
anduvo en veredas extensas de callejuelas inciertas, escuchó conversaciones del Diablo y de Dios,
pereza, Industria, la perfección y la gula,
virtudes  y vicios  le  han susurrado  al  oído,
ha  salido  de muchos enredos del último sus manos no lo ayudaron,
se  acordaron  de él el Amor del más allá que  vino por parte de Madre  en  ayuda el Hermano,
Dios ha mirado y sus ojos soslayo,
y siendo necio suavizó terquedad y se resguardó en su conciencia,
lágrimas y el paso del  tiempo en si le han enseñado,
anda alegre y se vuelve fuerte  en  el mundo  y  en  el  dolor  del  pasado,
solo  adhiere  actividad, lectura, aprendizaje y trabajo,
el Amor lo  tiene  que dar de mil maneras y tratos,
de nada se queja, conoce al Hombre y a la Mujer y la Ley de la Selva,
no le han achacado delitos,
va con tiento, las pasiones suelen llevar a prisiones,
la voluntad  y el dominio  de  uno u de otros son fuerzas de imanes,
que rechazan o jalan y a veces el remolino es fuerte y es grande,
la Verdad es que se vive la Vida,
ha perdido razón, conocido locura y dase cuenta que la certeza es Grande y es cruda,
magia, visiones y fuerzas desencadenadas extrañas ha desechado y prefiere el tejer de la araña,
la Inteligencia es en veces mera palabra,
la existencia se vive,
y ser alegre se le nota en veces y a veces,
que de la Muerte la hora en que a ella se llegue…
será seguramente que de tanto sueño,
algún día deseosos aceptemos cerrar nuestros ojos,
y así callados, serenos… nos reunamos en pos de respuesta…
a este tan extraño caminar, andar y divagar por el  Mundo,
que nadie entiende, explica, acierta en decirlo o simplemente digiere o comprende,
en la esfera azul que ha visto pasar Reyes y Reinos, Imperios y miles de millones de seres humanos que emprendieron y
emprenden batallas y guerras en el afán voraz de imposición, dominio y conquista y subyugar de alguna manera u de otra a los
seres de otras partes del Mundo… que alguien alguna vez vino y les dijo…
que ese,  que ese era su Hermano.

AQUEL FINAL TRISTE Y SOLITARIO

Esa Angustia y Ansiedad que en aquel momento con tus palabras externaste,
ese miedo innato que los seres en veces y muchas veces somos presa y nos inunda y nos invade,
dejaste claro que vivías y sentías cual hormiga sobre de una hoja casi seca de algún otoño que se perdió en alguna coordenada del pasado,
oscilando sobre de un Mar en movimiento, extenso y agitado,
sin rumbo, sin dirección,
el infinito y los abismos por todos Lares te rodeaban y acosaban,
no había Dios y la Fe era un eco diluido en el espacio oscuro y vasto que no renace…
pues ímpetu y alegría son palabras que se extraviaron en algún hueco de las espirales del espíritu sin diagramas ni señales,
y el frío de esa noche que llegaba y que caía,
presagiaban junto con el viento aquel final triste y solitario que desde antaño presentías.

www.poetastrabajando.com Proyecto Escarlata™ sigue y seguirá sin….caídos ni perdidos

 
¡SIN CAÍDOS NI PERDIDOS!

Viento fuerte, terremoto o suave soplo. ¡Caídos! Perdidos!
Llegamos a la casa, abrimos y no había hogar, ¡Caídos! Perdidos!
No fuego, abrazo, un bienvenido, nada y nada. ¡Caídos! Perdidos!
¨Los de la casa vienen ¨  ¨Joda que hacemos?¨  ¡Caídos! Perdidos!

¨Agarrate un poco de reloj y calendario y ya verás ¨
Fue tu voz y de ella me prendí. Atolondrado.
Tu mano a mi hombro, no le falta. Qué bien me asienta!
Me llenaste de tu fe. Me arrimaste lo que siempre necesito, vos.

Después de una tajada de unos meses y desconsuelos
Fue hora  de tomar ladrillo, idea y cemento y vos a mi lado
Capitaneando mis frustraciones, acomodando mezcla y labor.
Brújula de mis perdidas, brillo de estrella que me guía si me nublo.

En blanco estaba el espacio, quebramos la botella, ¨Sí¨ gritamos
Y la mojamos de vino, con telas de la imaginación. ¨Sí¨ gritamos
Le acomodamos tonos, formas y matices sangre uva; ¨Sí¨ gritamos
Una pared estaba levantada, una ventana abierta y un sol que ya quemaba. ¨Sí¨ gritamos.

Acomodaste mesas, limpié el piso, domésticos andábamos. ¡Sin caídos ni perdidos!
Tomamos medidas para que esto aquí y esto allá o acullá. Sin caídos ni perdidos!
Metimos clavos en ladrillos de vino y ajustamos desajuste. ¨Sí¨ gritamos.
Desenredamos enredos de confusiones de la torre de Babel. ¨Sí¨ gritamos.

Hoy te invito a que luzcas tu mejor tela y tu mejor sonrisa,
Quiero entrar con vos de la mano a nuestra casa  y la de todos
Quiero  mirarte como miro, Baila, bailemos con vino o coñac: ¡brindemos!
¡Sin caídos ni perdidos!, ¡Sin caídos ni perdidos! Y ¡Sin caídos ni perdidos!

Russo Dylan-Galeas

 

 

 

 

 

 

 

 

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POEMAS A VOS Y OTROS GARABATOS

POEMAS A VOS Y OTROS GARABATOS

Poemario de Russo Dylan – Galeas (Canadá)

 

russopoemasavos2

Editorial Galeas & Dylan

poetastrabajando.com

 

POEMAS A VOS

 

UNO MÁS UNO VOS

 

Mi cuerpo extendido a tu piel

con sabor a boca, con sabor a miel.

Bajo mi peso y mi pecho,

estás a latidos. Estás en mi lecho.

Tu mirada fija, perdida.

Te me venís gata, gata enloquecida.

Abiertos los poros, libre el grito.

Sudor del pecho, movimiento que repito.

Beso. Boca humedecida. Savia caliente.

Palabra queda. Escalofrío ardiente.

A filos cortantes, te estás moviendo.

A goces de lo hirviendo, derritiendo.

En esta suma, tenés olor a mar.

Sabés a vino en todo el paladar.

Gusto a mujer, desnudez de mujer

pegada aquí, a este lado del querer.

 

EN MIS MOMENTÁNEOS SIEMPRES

 

Corre

un caracol al lomo de tal reloj.

Forja un minuto, su espacio en una historia

Relojeros en cirugía, contemplan a un ojo,

el pan de su hambre.

Cortina de algún luto, llanto o risa de un

poeta. Vida.

 

En mí, el tiempo gotea de abajo para arriba,

arde el sentir y quema el hacer.

Cocino mi día, almuerzo mi gerundio.

 

En vos,

camina despacio mi poema. Te recorre.

Besa, exprime, siente, se gusta. Te

reconoce.

Mi decir: Canto, mi escribir: Música.

No hay queja en la palabra, no hay gesto en

el dolor.

 

Entre los dos,

hace muchos barcos ya,

que no estamos solos.

Marinera de mis momentáneos siempres,

hemos aprendido juntos

que en una lágrima hay mar.

Y qué grato es navegarlo,

navegarlo con vos.

 

INVENTO EN Q MAYOR Y DESNUDA PARA PIANO

 

Hoy que te encuentro en los libros

en el final de los cuentos

en el centro de las canciones

en las formas de las nubes

en el ruido del viento

en ventanas abiertas reclinada

en lo que moja el río

en lo que quema el sol

en mi error ortográfico

en quien me abre las puertas

en lo que queda de una pincelada

en la mirada a una falda

en la altura de los pechos de una blusa

en el espejo de una cajita polvera

en la malicia de unos zapatos

en el relumbro de mi hoja de afeitar

en las luces de mis ojos cerrados

en los garabatos de un niño que dibuja

en mis cortinas arañadas

en las huellas de una hormiga

en la chispa que se separa del fuego

en mi izquierda y mi derecha

en el calor de mi almohada

en el hueco de unos clavos

en el ladrar de mi perra

en su forma de orinar y pedir un premio

en mis propias letras y las ajenas

en el aroma si pienso en tu sexo

en el pasaje, una partida y el vuelo

en mis eternos puntos

en lo que detesto

en lo que deseo

entonces venís

te sueño

te toco

te beso

te arranco placer

te pido más

me entregas más

se apaga la luna

y se quiebra el invento.

 

OCUPACIONES DE UN PINTOR SIN ELLA

 

Aparecen las imágenes

y se dan a color contra mi barro

dando frío lado a lado

y me abrazo a mí mismo

como abracé lo que he amado.

 

Busco el perfil de lo que incomoda,

me siembro espinas en la risa

y se eleva al cúbico

la raíz circular de mi total,

que por todo lo tocable,

sos vos misma.

Nada se decolora, nada,

si guardo en mis habilidades

pinceles y acuarelas.

Qué importa que sea piedrita en el calzado

si logro el desvahar de mi árbol genealógico.

 

No tengo puesto mi mejor costado

pero guardo el mejor de los besos.

No tengo madre pidiéndome, azucarada,

mi mejor destino,

ni padre que me pida, desde su seriedad,

que me peine;

pero llevo el eco de tus diez uñas

marcadas a mi izquierda.

Aroma y humedad de trapos

dominan en lo que respiro.

La chispa de tu mirada

se alza en mis rincones

y reina en mis soledades.

 

Así como me vengo contando,

me repito que llevo pinceles

y acuarelas en mis habilidades,

que te borro si se me da la gana

y que te invento, en mi mejor línea,

amándome!

Si se me da, también, la gana.

 

BESOS LOS MÍOS ESOS A VOS

 

¡Mis besos!

 

Barcos, en mi paladar, perdidos,

tripulantes enfurecidos.

 

¡Mi beso!

 

Solitario gesto, capitán herido,

marinero confundido.

De solitarios relumbros encendidos,

gestos de frutos mordidos.

¡Mis besos!

 

Movimiento sin ser entretenido,

fresco deseo detenido.

 

¡Mi beso!

 

¡Besos los míos!

Esos a vos

Gatos de mi boca a tu boca,

arañándote palabras y silencios.

Contra vos y con desatino

se dirigen como magos enloquecidos.

Carne, piel y humedad,

a nada de eso le acierto

no doy con tu movimiento,

la brújula que tira para tus lados

está loca,

y el astrolabio:

encaprichado.

Besos crucificados

a la orilla de un solo olvido;

no se acercan,

no juegan y no cantan,

caminan como gatos

de silencios arañados.

Desatinos dirigidos

a carne, piel y humedad.

Mago sin astrolabio,

enloquecido desacierto,

loca crucifixión

de olvidos en una sola orilla.

Brújula que no se acerca,

no juega y no canta.

 

¡Besos, los míos!

Insolentes gatos enloquecidos

apretados contra mi boca

esperando por la tuya.

 

ME CAZA LA POESÍA Y NO ESTOY PARA POETA

 

Aúlla el minuto y vela el reloj.

Olvidar es mi escalera al recuerdo.

Noviembre en calendario y yo sin amor.

Al final de apurados intentos

un surco en luna es lo que me queda

cuando miro a mi derecha y nada de vos.

 

El parque central tiene colores, risas en bocas

carreritas de zapatos tiernos y otros coquetos.

Mi pecho no es parque ni es central

colores coquetos, risa tierna, zapatos…

decoran heridas, cortan decoro

mas adentro de mi camisa de hoy.

 

Un lago hace olas al borde de un pato,

de gala y para poetas está la tarde;

humos de condimentos,

pimentos y otros relajos,

menjurges para la gula.

y yo para ningún lado

cuando de tus trapos y telas

ni aroma ni formas de caer.

 

La noche se viene arrimando

y en la calle de fiestas

las copas esperan su vino,

el trago atarantador

calentará gargantas,

insolentará ganas para deseos

Y yo, aunque me meta en la jodarria,

sé que el frío me sacará un conejo de cristal,

líquido y salado cuando mire a donde solías estar vos.

 

CUEVA

 

Pozo de humedad,

fondo de miel,

laguito quieto de la profundidad,

Meta de los deseos,

ternura de fuego,

oscuridad de pétalo,

claridad del temblor,

furia de piel,

huequito

donde se entra como hombre,

y se siente como Dios:

el triunfo de dos.

 

DE PIE EN MI PRADERA SIN ESPERANDO

 

Busco, en el fondo de mi centavo

el precio de lo que he perdido.

Gasto en recuerdo dulce: lo vivido.

 

¿Soñé o pensé?

¿cómo saberlo?

si aún no sé

si he despertado, nacido o llorado.

Al que nombró estrella a la estrella

lo reto, le obligo y le reclamo

que ponga, en mi voz, el sonido exacto.

 

Sonido de cristal en pecho

sería,

si logro, en mi aguja minutera,

mencionarte.

 

Este recuerdo

se niega, a clara memoria,

ir al funeral de tu olvido.

 

EL DUENDE DEL DULCE PALPITAR

 

Canta

espanta

encanta.

 

Riega

niega

ciega.

 

Asoma

toma

doma.

 

Enamora

llora

adora

 

Anida

vida

olvida.

 

Inventa

revienta

asienta.

 

Lleva

subleva

eleva.

 

Deja

queja

enreja.

 

Viene

tiene

retiene.

 

Amor

dolor

amor.

 

Dolor

amor

dolor.

 

CRASCOLOPEUS LEJOS

 

Como instrumento dormido de notas

se ha cerrado la boca de sus besos.

Colores melancólicos y de lata

gotean en su risa lejana.

 

FILOSOÑANDO

 

Estoy en fuegos,

cuando dormido, te me aparecés;

ya que caminando,

nada de vos.

¡Jodida la mía, estar despierto!

 

SOBRE IMAGEN ESPEJOS Y TEMBLORES

 

Líquido vidrio tu espejo

donde la curva y la cadera

confirman que es bella;

la línea, el quiebre y la forma.

Agua que se detiene en brillo

para atrapar el admirable molde

que mis manos persiguen

para el roce y lo que quema.

 

Imagen de luz inquieta

donde el centro y el borde

del femenino fondo

te confirma mi deseo.

Vos en el espejo,

vos en la imagen,

figura que estimula

un incendio de cuerpos.

Quedate en el brillo,

no salgas a mi calle,

que si por aquí pasas

relámpagos te prometo.

 

Imagen, calle y espejo,

vos en tus pasos, gacela:

desordenas en temblores

mi carne y mis huesos.

 

ELLA NO EXISTE Y ANDA DESPEINADA

 

Dieron las once. Hice funcionar el lado

derecho de la nada, le arranqué un recuerdo

al futuro. Pensé: “suponiendo que no

existe y que anda despeinada, moviendo

emociones y acomodando sala, comedor y

dormitorio” cuando ya eran las once y cinco

la nada se hizo algo, sentí escalofríos de

saber que estaba ahí a mi lado; en

fantasma, en brisa y con un beso en la

boca. No, no era un beso en la boca; eso

era lo que yo quería que se le dibujara en

los labios, ella lo que tenía era una

palabra… Dios qué palabra!!!

De repente tuve deseos de salir a

esconderme al jardín, pensé en los colores

de la primavera, en el inicio de los

amores, en pantalones cortos y días de

escuelas. Resultó inútil el deseo, mi

sombra estaba pálida, me imaginé decirle “

Somos iguales y estamos pálidos” no hubo

respuesta, tampoco la esperaba.

Cómo es posible que no exista? Que no toque

mi puerta? Que no doble ropas? Que no cante

algo que me inquiete? y que esté ahí,

frente a todo esto que me tiembla? Cómo

llamarla? Tendrá, aún, aquel nombre con que

pensé llamarla cuando era mía? Acaso fue

mía? El dejo es extremo y estoy solo e

imprevisto de sorpresas.

A pesar de que aún toca el piano, es

evidente que ya no es el mismo recuerdo con

que la inventaba para acomodarle mi forma

de tocar. Viva inquietud!! La sensación

está a leguas de lo que me transporta a la

felicidad. Ella, arisca y maliciosa no

existe y se llama Verónica.

Nada es imprevisto, son series de

acontecimientos para una novela. Exceptúo

la inquietud y la vergüenza de lo que ahora

experimento.

Creo que me miento, no es que la inventé,

ella existe y no tiene nombre, camina

despeinada, descalza, cumple con una lista

de compras y se detiene en las esquinas a

esperar, como yo, que merme el tráfico.

 

II

 

Nueva York es un hombre alto y esbelto que

se realza con ropas de colores muy a su talle.

Tiene porte de grandeza. Ella más

altiva, ríe mientras el viento la despeina.

 

III

 

Nos tomamos una cerveza y salimos a la

calle, caminamos de la mano, nos miramos a

los ojos. Dije “Tigre” ella

contestó, “Colores de Blake” . Las once en

punto era una hora lejos y la noche nos

tocaba.

 

OTROS GARABATOS

 

DESFILAN MIS COSAS Y JODA

 

Así caminan mis cosas.

Hablo de mis objetos,

no de mis pendejadas;

marchan como hormigas

en abastecimiento urgente

y emociones tercas

o luciérnagas de mi oscuridad.

Sé que mis cosas, las azules, verdes,

ocres, caobas, canelas y almendras

tienen alma y tienen nombre

no el de escritorio, cuchara, librera,

bote de perfume o afeitadora,

sino, ese que al decirlo,

hace que recordés mirada,

mujer, amor, noche y cama.

Ante mis cosas se engarabatan

zumos de naranja, hojas de limón

aceitunas, pacunes, guayabas,

degenerados espectro de escarabajo,

nailon de tus piernas,

zapatos de tacón

y desmadres de temblores.

Mis cosas huelen a vos.

a tus gustos,

a tus gavetas;

de ahí, que yo ande,

con el genio de cuatro abuelas

y me encabrone hasta con mi propia sombra.

A mis cosas, las estoy odiando

con molidos vidrios,

ácidos amoníacos,

esencia de donato,

clavos de crucifixión,

aliento mañanero,

tos de fumador,

sorpresa mal entendida,

ardor, herida y yactura,

pero, me atrapo a ellas

como al mejor de los tesoros,

por que en ellas, estás vos

y de ahí no te saco,

porque si te saco…

me quedaría sin torturas.

 

NUNCAMENTE NI DEMENTE PUTAMENTE

 

Me abaten, hasta la rabia,

los ojalases,

los quizases

y ésos

endemoniados talveces.

Trampas en lo sublunar,

haciendos, subyaciendos,

vinagres, cicutas,

mi refresco de limón,

etiquetas paras idiotas;

otra vez,

mi refresco de limón,

cerrojos de elegantes cuellos

yacentes y subhaciendos…

… Y yo solo queriendo

a muchos quereres,

desembotellarte los besos,

acomodarte bajo mi peso,

y entre las dos pieles

(aclaro: tu piel y mi piel)

inventarte un mar

que, mientras acostados,

nos balancee ola a ola.

Y como… ¨noooooooo,

eso noooooo¨

entonces,

se mucho-dividen,

se multi-multiplican,

los comegenes,

las ratas,

los murciélagos,

los jamases,

las anguilas,

los nuncamente,

los maracocundriacos,

los notequiero,

los tetaludros,

los nadaconmigo,

los itangüenos,

los itanmalos.

Hasta el siglo

de los siglos

por los siglos,

nuncamente

ni demente,

putamente;

tu flor

mi flor

nuestra flor.

 

MEDITAMUNDANDO EN LAS ALADAS ALAS DEL AMOR VOLANDO

 

Se camina pativanbolo,

meditamundando, destresolo,

descalzo y contracejando;

se intentaanima uno solo

con impulcelo para cabizlevantando

mientras la bella mujerfrutamanzana

tiene lentosando el palpitarazon,

la boca encendillena

y prendibrillando

con besos de seis lados dados

hasta el fondo del pechodentro.

Dulcezucarado recuerdo

que se queda pajarodetenido,

peznadando en lo amando,

centrodentro de lo no lagrimado,

vividoheridos espectrando

en las aladas alas

de un escaraicepto

que esta mas alla que aqui y que allí,

pero en completo caso,

entreteagenciandome con su paso.

 

AÑORANZA MIEDO Y REDOBLES

 

Dónde estan los laberínticos escalones

que me treparon, niño, al planeta y a mis

pasos.

Acaso son estos mismos que hoy estoy bajando

entre concretos, decoraciones y ruidos.

 

De aquí a lo que viene hay dos edades:

una de miedos, dudas y pálidas intenciones,

la otra: de ropas, lejanas fechas, relojes

lentos,

de un nombre y de las ganas de tener su

forma.

 

Estoy agradecido a la palabra, al número,

a la mujer que fue lámpara y me puso

sombras;

porque por ella supe de la luz y de lo

oscuro,

de piel, movimiento, roces y delirios.

 

Si acaso son los mismos recovecos de gradas,

las mismas dos edades, la misma lámpara;

me desarmo de lo pálido, la duda y de

relojes lentos

para bajar con redobles de lo que fui

subiendo.

 

DÍAS DE PIEDRA

 

Una piedra

busca su fémur;

piensa en un palpitar lejano,

recoge su deseada espina dorsal,

la pone en su dureza

y no se puede mover.

 

Espera que un niño pase,

la recoja y la tire,

desde su alegría

de lanzar piedras,

hasta un rincón que tenga

agua, sol y palmeras.

 

LA VIDA NO TOMADA

 

A mi vida la envuelvo de mis ropas

telas con nobleza. Hoja de Adán,

la mezclo con huesos y carne,

receta vital,

le doy su dosis de placer y de dolor,

auto receta vital.

La meto dentro de mis zapatos,

filosofía popular del adónde vamos.

La he sacado de paseo y la he encerrado

 

Viva la libertad de ser mi esclavo.

 

Le doy la hora , casi siempre tarde en todo,

la he metido entre multitudes y soledades,

Animal social por matemática social,

le he apretado su cueva de ruidos y ha

callado

el derecho a mi derecho.

La arrimé a otras vidas con las que

compartióhasta el: “paremos de jodernos”

y “calabaza a tu casa, vos en tu orilla yo

en la mía”

me llena de aire necesario y de grandeza,

me obliga que hable de su estuche como

elegante,

por ella me he abotonado hasta el cuello

o me he desabotonado frente a algunas ganas,

me he peinado y dejado despeinar,

arreglo, desarreglo,

malo, bueno,

risa, llanto,

niega, afirma,

enferma, cura,

izquierda, derecha

había padre, ya no hay padre,

recuerda una mascota, una madre,

me sienta a escribir,

me levanta a leerme en voz alta.

Espejo añejo.

Freud en viñeta,

imita, limita, vomita,

uta,puta, chuta,

son las dos y cinco

tenía que haber estado cinco para las dos.

uta,puta, chuta,

paralelismo, egoísmo, istmo

un dibujo de mapa lejos,

patriotismo, orfandad

estoy en lo mismo

lo mismo

sin lo mismo

con lo mismo

con sinlomismo.

Mi vida anda en su cartera

la foto de la caja griega

siete velos, millón de desvelos,

sueño repetido,

dibujo de mapa lejos,

no metido

acometido

afligido.

Normales y pendejos,

desfile acomodado,

como ustedes, voy lentoapresurado

con mi vida a su mandado.

 

ALGO TIENE QUE HABER EN ESTO

 

Con un poco de sol y escenario

podría ver, desde una risa dibujada,

que afuera de mi piel y de mis huesos

andan todos entre cantos de pájaro y claxon

jugando a caminar, caminando a los asuntos.

Mientras, sin saberlo, desbaratan el mar

donde lo mío juega a navegar

y lo de ellos a escapar.

Cardo en lluvia de vinagres… la puta

casualidad;

el domingo deja de ser cueva de felicidad

y el calendario se hace ventana y cadena.

El paisaje de mi calle: cuatro autos,

un perro coqueteándole a unos ladridos

lejanos,

un hombre de negocios altivo, por su

corbata,

y con ganas de engordar su cartera;

una mujer que va por el pan de sus hijos

pasa lenta dejando en mi mente un ¿qué

será?…

una pelota va rodando a vientos

y cuatro gritos la van siguiendo,

algún pantalón corto meterá el gol.

“Tené cuidado un camión con ron puede

pasar.”

Otras cosas están pasando más allá;

la sirena, el banco y el ladrón;

un reportero, su libreta de notas, ¡corre!

¡corre!

que al día siguiente me quiero enterar.

¡Joda! no he pagado la mensualidad del

periódico.

Una falda de muchacha, a la altura del sexo,

tiene infierno y las manos de un futuro no

dejan de tocar.

Los negocios y los semáforos están en

guerra,

un doctor tiene la receta contra el derrame

cerebral

y el hombre ya lo sabe y no deja de

acelerar…

El borde de mis gradas, donde me he puesto

a dibujar,

tiene un hilo de hormigas, trabajadoras las

llaman,

mientras a toda maniobra asesinan una flor.

Un juez y una corte, madera y carpintero,

carcelero y candado, manifestación por la

libertad;

son las cuatro y al día siguiente otras

cuatro

y otras cuatro y otras cuatro…

Dejo lo de afuera, entro a mi sala y…

¡Joda!

me topo con que adentro, entre los cuadros

y el sofá,

también son las cuatro y al día siguiente

otras cuatro

y otras cuatro y otras cuatro…

 

SOBRE LA EMOCIÓN DE SER UN GATO

 

“Además estaba mohino y melancólico el mal

ferido don Quijote, vendado el rostro y

señalado, no por la mano de Dios, sino por

las uñas de un gato, desdichas añejas a la

andante caballería”

 Miguel de Cervantes

 

Necia palabra, que prometió,

con grito de acero,

que tendría que morir

a las cuatro de mis cuarenta y dos.

¡Vamos corazón, vamos!

que hay un funeral de serpiente

que encarga flores, lágrima y color.

El diablo anda en mis zapatos,

va de fiesta y va patojeando

¡el muy infeliz!

Al compás de campanas y campanulas

de donatos, alcoholes y trementinas

celebramos tener fe

aunque se tenga la mano vacía

o el alma congelada.

No es pecado estar herido

ni se muere, uno, de tener cuchillo.

Soy culpable con satisfacción,

no de los deseos ni lo logrado,

sino, de haber estrujado

algunos trapos interiores.

Con un cuento de hadas

me sano las cortadas

y con un cognac altero mis venas,

me digo -Emocionado te ves, cipote,

tenés pantalones y no hay necesidad de

costureras-

Divertite ojal, gozá del botón

tu camisa está planchada

y va de parranda a una mirada

que nos arrima a desnudez y sudores.

Qué importa las cuatro de mis cuarenta y dos

la promesa o el acero.

¡No es hora de morir!

Las agujas, corresponden, que es necesario

caminar.

Con un sólo cerrojo, cierro cualquier

intento,

de doctrinas, documentos o promesas.

Hoy estoy contento de ser un gato

de tener uñas, perfil, luna,

y, sobre todo, de…

…¡poderme apezuñar!

 

ÁNGEL DE LUCIFER. VIAJE A UNO MISMO

 

De repente es tarde,

mi luna ha despertado.

Ventanas con oscuridad,

puertas mudas de llaves,

maletas obligadas al viaje

que de pronto se creen,

algo así, como equipaje.

 

Planchado está mi rostro,

de corbata el espíritu, y

bien presentada el alma.

Llevo un Dostoyevski,

Stendhal y un Flaubert.

 

Créaseme, voy preparado,

entre otras cosas llevo,

dos kilos de comida en lata,

sal, pimienta y un plato,

también un puñado

de luces y sombras

delebles e indelebles

que heredé de mi veladora.

Camisa para el pecho

pantalones para el carácter,

pasos lentos con zapatos,

también… muy también,

me he armado el cinto,

con veinte años de experiencia

para cómo portarme mal.

Eso por si me den ganas

de secuestrar una perrita

que se ha metido, a saltos,

en mis formas del amar.

 

¡Ay de mis Lazarillos de Tormes!

anóteme señor juez

en los archivos de lo criminal.

Bueno, ya es hora en mis agujas…

…voy de mi pecho a mi carne

y que mis nubes me aparten

de cualquier aguacero personal.

 

PARA LO QUE SE ACOMODA CUANDO SE ESTÁ MIRANDO

 

Tanto color y yo mirando

hay veces que es necesario

estar sordo,

calvo,

ciego,

sin paladar,

sin uñas,

sin sentir,

mudo.

Sin poeta,

otra vez ciego,

sin pantalones,

sin camisa,

sin pasados

ni futuros.

Hay veces que es necesario

estar parado en la misma esquina

de un tren sin pasajeros

y sin boletos de voy para algún lado.

 

IL SUICIDA SOSTITUTO

 

Storia assurda…

…Mi sustituto suicida

vive sufriendo

de un gran moralismo,

claro espejismo.

Me señala luciferes,

me aprieta alfileres,

me muestra el infierno,

me tira al invierno,

me aparta del cielo,

me cubre de hielo.

A mi sustituto

no le discuto;

si muerde mi fruto,

apendejado disfruto,

lo dejo que hable,

que afile su sable,

corte mi herida

y se quite la vida

di morte mentale

nono fatale

de repente corro,

fortísimo corro

detrás de un espejo,

su brillo y reflejo.

 

OSCURIFER

 

Deleble, indeleble

qué importa el viento

si de tu boca

me llega un soplo

y sigo luz y sigo sombra.

 

CUENTITO

 

Mareada de reflejar reflejos,

la hormiga de pequeños ocres

trepó por su instinto de brillos

y sacó de su mirada de tristes infinitos

un hilito de agotadas fuerzas.

 

Lo amarró a un chorrito de plata

que caía de un plomizo grifón;

una vez hecho el nudito ciego,

se hizo una corbatita de salir a entierros

y partió a su funeral vestida de soledad.

 

SOMBRA O EGO

 

Desempeñando el raro papel de seguirme

con el absoluto atributo del empeño,

sos la mancha quieta y en movimiento

que me acompaña por la gracia de la luz.

 

Seria como estatua, seria como muerto,

sin las poses de líneas tristes o alegres

Nada te abruma, no el reproche, no el

regaño.

Serpiente callada que se arrastra por mi

suelo

 

PEQUEÑAS MANERAS

 

No sólo locos

se enamoran de lo normal,

yo tampoco.

 

CONTRA MIS PEQUEÑAS MANERAS

 

Todo rayo tiene

su Benjamín Franklin.

Un rayo no es un gato diluido en luz,

yo también

 

 v-galeria-russo.

Russo Dylan – Galeas

Poeta radicado en Canadá.

Es  webmaster de Poetastrabajando y fundador y editor de la Revista LetrA – Z

 

 

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MELODÍAS DE OTOÑO

MELODÍAS DE OTOÑO

Poemario de delia Esther Fernández Cabo  (Uruguay)

 

DeliamelodiasportadaSc

 

Editorial Galeas & Dylan

poetastrabajando.com

CONTENIDO

 

Cuartetos:

  • Melodía de Otoño
  • ¿Qué es poesía?
  • Las noches de Valizas
  • Dolor de lejanía
  • ¿Y las garras mías?

Sonetos:

  • Yo escribo
  • Mi noche
  • Quiero tu mano
  • ¿Feliz?
  • Mis espectros
  • A la deriva
  • Final
  • Tuvo que ser amor
  • Postrada
  • Rendición
  • Desencuentro
  • Fidelidad
  • Rosa tardía
  • Florecer

Tercetos:

  • Resurgimiento
  • Dolor
  • Agonía

Otros:

  • De madera
  • Paisaje
  • La madre
  • Sin importancia
  • La vida es una canción
  • El rondel es musical
  • Copla
  • Por malagueña
  • Romance al estilo de Federico
  • Espinelas a la vida
  • Espinelas a la muerte

CUARTETOS

 

MELODÍAS DE OTOÑO

Melodías de otoño mis poemas
Hojas de vida que la vida inspira.
Fragantes ramilletes de alhucemas
que secó el tiempo y revivió la lira.

Páginas del amor, de la experiencia,
del ya- fue y no- será, de la alegría.
Savia añosa y helada en apariencia
que se entibia al fragor de la poesía.

Melodías de otoño son mis versos.
A veces candorosos, desvalidos;
a veces pasionales y perversos;
y a veces melancólicos, transidos.

Concebidos con música de Erato
en orgásmico instante de pasión.
Paridos en un mágico arrebato.
Mecidos al calor del corazón.

¿QUÉ ES POESÍA?

¿Qué es poesía? dime tú poeta
de aquella inolvidable vieja rima.
Su amada a contestarle, ingenua, intima
y él se hunde en su pupila azul-violeta.

La poesía ¡oh Píndaro el divino!
es belleza, es urgencia que acomete
al ingenio sagaz. Lo compromete
a indagar en su numen más genuino.

En sutil pentagrama cada nota
se combina formando melodía.
Es el dolor que abate. Es alegría.
Es aroma, color. Pasión que brota.

Es padecer amor, hallar la calma.
En palabras volcar los sentimientos:
celos, nostalgia, ardor, dulces tormentos.
Es la declaración más fiel del alma.

LAS NOCHES DE VALIZAS

Cuando el sol al nadir ya se encamina
reflejando en el mar su último aliento,
pintado de colores sopla el viento
y el ocaso en Valizas se esfumina.

Imposible vivir noches más bellas.
Candombe, tamboril, canto y guitarra.
La penumbra. El sonido que desgarra
el silencio velado por estrellas.

A lo lejos el faro que ilumina
fugaz astro que raudo se divierte.
Atalaya cuidando nuestra suerte,
luz y sombra en la noche mortecina.

La luna al mar gentil se entrega entera
y el mar acepta el reto y se embravece;
se multiplica en olas; se enternece
y la acoge en la noche valicera.

Las sientes y al sentirlas, poetizas.
Mas no hay verbo que exacto lo expresare
ni espectáculo tal que se compare
a las mágicas noches de Valizas.

DOLOR DE LEJANÍA

Presintió soledad. Un gran vacío
se anunció con un nudo en su garganta.
El pasado luchó por dejar lejos
y el llanto rodó terco por su cara.

Evitó la mirada de los ojos
que ansiaban capturarlo en sus retinas.
No quiso agregar pena a los recuerdos,
ni sumar sufrimiento a aquellas vidas.

Se prometió volver. Y la promesa
le mintió a su dolor algún sosiego.
Ganó la pena. ¡ Si era sólo un niño
que el peso del momento volvió viejo!

El horizonte. El mar. Su infinitud,
le ponían medida a la distancia.
La tristeza encogía el camarote
y la “morriña” aprisionaba el alma.

Y la costa de España que se aleja;
y el “qué será de mí” que pega fuerte;
y la gaita que llora una muñeira;
y la bandurria suena, gime y siente.

. . . . . . . . . . . . . . . . . .. .

Desde un puerto de Italia zarpa un barco
y con él mandolina y pandereta,
zarpa un sueño cargado de esperanza
y un pesar encubierto en tarantelas.

La “ragazza” que muere de congoja,
susurra una dolida canzoneta
“Torna a Sorrento”. ¿Volverá? ¡Quién sabe!
¡Qué destino incierto que es América!

Atrás quedan los padres, la familia
y allá en lontananza un mundo nuevo.
Junto a ella, en la cubierta, sus paisanos.
Sobrevuela densa bruma de silencio.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Sentado en la bodega su bagaje
¡es tan rico en dolor!, pobre en pertrechos.
Le abate el sentimiento de sus hijos;
ya añora la tibieza de los senos

que acunaron su cara, mueca y llanto,
cuando al partir de Francia,” mes cherís”
se elevó desde el pecho hasta su boca.
Valseó en la acordeón la “nostalgie”.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Les recibió una tierra, que por joven,
propició la aventura y las quimeras.
Por generosa les tendió sus brazos.
Por madre amante los acogió en ella…

¿Y LAS GARRAS MÍAS?

Miro a mi alrededor. Cada uno absorto.
Cada uno en su infortunio cotidiano.
Plantado en su egoísta ” soy e importo”.
Hoy siento escalofríos de lo humano.

Ni la sólida rama de algarrobo
resiste sin turbarse al hombre artero.
Simula ser oveja pero es lobo,
con mala fe por garras, torpe y fiero.

Le doble el peso de esa, su miseria,
de sus faltas y sus hipocresías.
Se arrodilla ante sí. Simple materia
sobre tembladeral de ideologías.

Si pienso y luego existo, ¿cómo cedo
al célebre apotegma cartesiano?
(Lo pienso y existir al fin no puedo).
Solidario dolor toma mi mano.

Es el dolor de todos. El calvario.
Un dolor tan profundo y agorero.
Un dolor que se dice necesario,
pero es tan cruel que casi desespero.

Si al pesar mi pesar le pone broche,
a mi clamor responden ironías
que me rondan. Me acecha hasta el reproche
de ser consciente… ¿ Y las garras mías?

Mis garras dónde están. Qué es lo que he hecho
para no avergonzarme de mi vida
¿No llevo acaso dentro de mi pecho
la misma egolatría aborrecida

SONETOS:

 

YO ESCRIBO

Yo escribo para vos y para mí.
Para volcar en letras lo que siento.
Para que sea luz mi pensamiento.
No escribo por esplín ni porque sí.

No me inspira siquiera el frenesí
de un instante feliz del sentimiento.
Me conmuevo con el abatimiento
porque el dolor no es nunca baladí.

Escribo para gente bien sencilla.
Ser comprendida me acaricia el alma.
No me seduce el cántico egoísta.

Yo prefiero a mi verso cual coplilla,
no cual intríngulis que valga palma
de un selecto cenáculo elitista.

MI NOCHE

Soy presa del misterio de mi noche;
del sombrío sosiego que extenúa;
del umbroso azul – humo que acentúa
la crueldad, la conciencia, hasta el reproche.

En el hostil silencio, cual derroche
del tiempo que la vida no puntúa,
sin licencia el castigo continúa
y al dolor la impiedad le pone broche.

Los fantasmas acechan, gigantescos.
Impávidos fantoches que grotescos
emergen en mi sueño deleznable.

Es mi noche. El mutismo. Mi recuerdo.
Lo que soy. Lo que fui. Lo que me pierdo.
Lo que no volverá. Lo irreparable.

QUIERO TU MANO

Caminé los senderos asignados.
Me dolieron el tiempo y la distancia.
A veces me infatuaron de arrogancia
y otras más me abatieron de pasados.

Anduve por caminos trasnochados,
Sin fe, sin ver a Dios. Con petulancia.
Con mi conciencia a cuestas. Con jactancia
de ser sólo ella y yo… y mis pecados.

Tantas veces caí, tantas arrostra
mi soberbia actitud de revivir
que encarnó en mi atavío sobrehumano.

Dije con altivez: si algo te postra
sólo por ti y en ti podrás surgir.
Me hartó la soledad. Quiero tu mano.

¿FELIZ?

A veces soy feliz y me lo pierdo.
Si al mirarte me miras. Si mitigo
mi eterna soledad bajo tu abrigo.
Si en mis sueños asoma tu recuerdo.

Si una vez fui feliz ya no me acuerdo.
Si mi mano estrechó la de un amigo.
Si morir de placer pude contigo.
Si tu paso escoltó mi paso lerdo.

No he logrado existir. Sólo he pasado
por la vida mirando de costado,
sustentando mi terco escepticismo.

No advertí que sin yesca no hay llama.
Que la dicha de amar no se reclama.
Que ser feliz depende de uno mismo.

MIS ESPECTROS

Yo tengo mis espectros. No me dejan.
Cohabitan conmigo y si me absuelven,
embistiendo furiosos ellos vuelven.
Siervos de mi conciencia, no se alejan.

Ellos son compañeros del camino
que marchan amarrados a mis brazos.
Son graves celadores de mis pasos,
artífices impíos del destino.

La contrición ante lo que he callado.
La fuerza de una frase malhadada
pronunciada en un rapto de extravío,

son lastres que, amarrándome al pasado,
me anuncian una vida condenada
a un infierno feroz, que es sólo mío.

A LA DERIVA

No sé cuál es el rumbo de mi vida.
Pero, lo sepa o no, voy adelante.
No saberlo resulta fascinante
y el conocerlo al tedio convalida.

Que suele ser la duda bienvenida
y lo seguro a veces discordante.
Lo ignorado se vuelve estimulante.
La certeza, por fácil, aburrida.

Si me equivoco, al fin, yo no lo escojo
y no elijo acertar. ¡Qué gran ventaja!
De la armonía azul no soy cautiva,

navego el Universo a mi antojo.
Me asiste la ventura del que viaja
sin brújula o timón, a la deriva.

FINAL

Estoy doblando el codo de la vida.
Recorriendo el final que aflige y pesa.
No lo aplaza poner sobre la mesa
cada instante de vida bien vivida.

¿Cómo puedo evitar la aborrecida
senda que me encamina hacia la huesa?
¿Cómo puedo ignorar la muerte aviesa
y eludir su implacable arremetida?

Ya no intento ni ruego ni demanda.
Sé que la vida gira y no desanda
el camino finito de existir.

Hoy estoy. Ha de ser porque, indulgente,
la Parca no apetece me presente.
No porque yo amenace resistir.

TUVO QUE SER AMOR

Violento corrió el río por su cauce.
Por tus venas corrió la sangre hirviente.
Una brisa dulzona hasta mi frente
llevó suave y sutil el lacio sauce.

Yo, aquel junco curvado simple y fácil.
Tú, coronilla fuerte, vigoroso;
algarrobo macizo, riguroso.
Clavel del aire yo, por tenue y grácil.

Como el ombú me alzaba solitaria
y fue esa soledad de anacoreta
que propició mi oficio trovador.

Tú, en cambio, montaraz planta gregaria.
Pitanga; camará blanqui-violeta;
zucará; isla de tala abierta en flor.

Tuvo que ser amor.
Fue primavera azul de brotes tiernos
ocre otoñal. Y gris de los inviernos.

POSTRADA

Desnuda ante las puertas del Averno,
trémula de pasión, ebria de gozo,
en un rapto de mágico alborozo
con placer reviví mi propio infierno.

Creyendo en el amor sin fin, eterno,
sin quererlo me hundí en tu calabozo
y llegué a sumergirme en negro pozo
y me rendí después al gesto tierno.

De hinojos yo caí, serenamente.
De hinojos abatida e inconsciente,
Fui, de hinojos, sufriendo el cautiverio.

Mis manos por escudo. La agonía
de ser yo y de no serlo cada día.
La lucha por librarme de tu imperio.

Un halo de misterio…
Los ojos hacia Dios. Postrada. El fuego.
En cruz los brazos. En la boca un ruego.

RENDICIÓN

Este suelo que piso, el mismo suelo
que horadaron tus huellas tras mis pasos.
Estos brazos, lo sé, los mismos brazos
que abarcaron mis ansias y tu anhelo.

Este cielo ¿lo ves ? el mismo cielo
y la aurora y el día y los ocasos.
Y los sauces que ciñen con sus lazos,
allí están bordeando el arroyuelo.

Todo está. Todo igual. Mi incertitud
que duda del candor de tu mirada.
Tu mano generosa. Tus respuestas

a mis celos cargados de inquietud.
Mi presencia, que tímida y callada,
esconde una ansiedad de mil protestas.

Mi aflicción que detestas.
Y en este devenir tan tuyo y mío,
me miras, me abandono y te sonrío…

DESENCUENTRO

La mesa entre los dos. El café humea.
Un silencio oloroso a cigarrillo.
La mirada perdida en el pocillo.
En la garganta un “te amo” que aletea.

El orgullo que ciñe, aguijonea
y vuelve tan difícil lo sencillo
y encierra con candados y pestillo
el amor que indefenso clamorea.

Las manos ya vencidas de ansiedad
se buscan con procaz complicidad.
Se tocan y se enlazan: capitulan.

Un rayo de pasión nos electriza.
Resurge la altivez que tiraniza;
los grises que rodean, no se azulan.

Rencores que atribulan.
Hondo silencio. Orgullo que se planta.
Y aquel “te amo” se queda en la garganta…

FIDELIDAD

Se fue con un “adiós, no sé hasta cuando”
Y partió sin más rumbo que su musa.
Su determinación no tuvo excusa.
Lo miré trepidando en temblor blando.

El tiempo al transcurrir multiplicando
las horas, gira el áncora que acusa.
Y el pudor dentro mío se rehúsa
a mostrar aflicción. Sufre callando

la dolorosa ausencia. Es primavera;
es otoño; es invierno… desespera
aguardar. Sempiterno aquel rondó

de dudas y silencios me acompaña.
Y ciega la ira injusta que se ensaña
con el entorno fiel que me amparó

Al final regresó.
Henchido de ilusión y fantasía.
Y lo esperaba allí… desde aquel día.

ROSA TARDÍA

En el cuadro invernal de mi ventana
el rosal importuno abrió una rosa.
Solitaria, pequeña, milagrosa,
es la rosa hiemal de color grana.

Al correr la cortina en la mañana
está allí. Siempre igual. Tan orgullosa.
Única en el jardín yérguese airosa.
Entre plantas ya secas, soberana.

El frío que le impide abrirse plena
a ser párvulo eterno la condena.
El tiempo no transcurre en su quietud.

Una duda atormenta mi razón
¿morirá sin crecer, tierno botón,
o descubrió la eterna juventud?

FLORECER

Se anima a ver la luz tímidamente.
Muy tierno en su inocente desnudez.
Endeble y desvalida pequeñez
asomándose a un mundo tan ausente.

Acrece por audaz y porque siente
que no puede eludir la madurez.
Entre espinas, su ingenua insensatez
se abre camino al cosmos inclemente.

Le asaltan sin piedad el frío intenso
y el fuego abrasador. Jardín inmenso
donde crece en desorden cada cosa

es el espacio para adolecer;
estallar en color; bermejecer.
El pimpollo será fragante rosa.

TERCETOS

 

RESURGIMIENTO

La congoja de ser mi vida puebla.
Lo imposible botó toda esperanza.
En vano me sumerjo en mi tiniebla,

busco luz que me vuelva la confianza
para poder subirme a una quimera
y en sus alas perderme en lontananza.

Y trocar el invierno en primavera;
las penas arrojar de mi equipaje
y en orgasmo de fe brindarme entera.

Cambiar el derrotero de mi viaje
para hundirme en la cósmica locura
que a esta sensatez niegue hospedaje.

Y liberarme al fin de la cordura
que ampara el deber – ser que tiraniza
y sacudir de mi la noche oscura
y Ave Fénix surgir de la ceniza.

DOLOR

Me duele que la vida sea nada
dentro del devenir cósmico y crudo
que nos impone el fin y la llegada.

Me duele este camino tan desnudo,
tan falto de calor y de resguardo.
Sin amparo, ni arneses. Sin escudo,

para el pobre infeliz, para el bastardo
que sin querer ser es y que le hostiga
la discriminación, agudo dardo.

Me duele aquel abrigo que no abriga
y aquella soledad que sí acompaña
y la falsa piedad que no mitiga.

Me duelen la mentira, la artimaña.
La apatía que crece, mal tremendo,
como crece entre el trigo la cizaña.
Y me duele vivir descaeciendo…

AGONÍA

Es la vida tan corta, susurraste,
tus ojos en los míos con dulzura.
Qué mansa aceptación y qué contraste

con tu boca y su rictus de amargura,
que anunciando ese fin cercano y crudo
descubrió aquella honda desventura.

¡Qué corta que es la vida! Fue aquel mudo
reproche que brotó de tu garganta
y en la mía apretando, se hizo nudo.

Y el clamor de vivir que se agiganta,
que lucha por estar y no enmudece.
La rebelión sin fin que se levanta

empuja arremetiendo, abrasa y crece.
Pero la vida es corta. Ya es murmullo
tu voz. Y tu vigor que desfallece.
Te recibo en mis brazos y te arrullo…

OTROS

 

DE MADERA

De madera.
Ha de ser de madera.
Porque es mórbida, suave
y muy tibia.
Porque albergaron nidos
sus hendijas.

De madera.
La quiero sin molduras,
bien sencilla.
Sin herrajes de plata,
que es muy fría.
Sin llaves. Sin misterios.
A la vista.

De madera.
De madera la cuna,
de madera la mesa
y la silla.
Y de madera el cofre
de mis cuitas.

Que la madera acoja
mis cenizas.

PAISAJE (Ovillejo)

Bordea del río el cauce
el sauce.
Pone proa al camalote
mi bote.
Muestra argenta desnudez
un pez.
Completan la placidez
de bucólica pintura
del hombre en la Natura:
el sauce, mi bote, un pez.

OVILLEJO A LA MADRE

Aunque el dolor le taladre,
la madre
no es cobarde que se rinda:
se brinda.
Nadie como ella se diera
entera.
Para su amor no hay barrera.
No hay status ni distancia,
sabiduría, ignorancia.
La madre se brinda entera.

SIN IMPORTANCIA (rondel)

Tú no le diste importancia
cuando rozaste mi piel.
Tu beso se volvió miel
y el mundo tomó distancia.

Si el dulzor de tu fragancia
fue a mis sentidos vergel,
tú no le diste importancia
cuando rozaste mi piel.

Te miré, orgullo y prestancia,
alejarte en tu corcel.
A mi boca de clavel
que rogaba a tu arrogancia,
tú no le diste importancia.

LA VIDA ES UNA CANCION(rondel)

La vida es una canción
y la canción es lamento.
Cabalgando sobre el viento
se me escapó en corazón.

Mi canto es llanto y es son
y es traición y juramento.
La vida es una canción
y la canción es lamento.

Olvidada en el rincón
muda el arpa, quieto el viento,
sosegado el sentimiento,
aún arrulla la ilusión.
La vida es una canción.

EL RONDEL ES MUSICAL (rondel)

El rondel es musical
simpático y armonioso.
Sencillo, dulce y gracioso,
sonoro como el cristal.

Su ritmo es tan especial
su compás tan melodioso…
El rondel es musical
simpático y armonioso.

La cadencia no es casual,
ni el esquema caprichoso.
En pentagrama ingenioso
cada sílaba es puntal.
El rondel es musical.

COPLAS

Se fue silbando bajito,
como si nada se fue.
Se volvió. No lo miré.
El orgullo ahogó mi grito.
Se fue silbando bajito,
como si nada se fue.

Y se perdió en lontananza,
como un ave se perdió.
Lo miré. No me miró.
Se hizo trizas la esperanza.
Y se perdió en lontananza,
como un ave se perdió.

Dicen que dicen que andaba
cabizbajo y extraviado.
Creía estar a mi lado,
creía estar y no estaba.
Dicen que dicen que andaba
cabizbajo y extraviado.

Hoy lo evoco en cada verso,
lo busco en cada rincón.
Él, perdida la razón,
yo con mi orgullo perverso.
Hoy lo evoco en cada verso
lo busco en cada rincón.

POR MALAGUEÑA

veces por estar triste
mi día es tan sólo sombras,
mi caminar un calvario
y mi lamento una copla.

¡Qué cosas tiene la vida,
la vida qué cosas tiene !
Desde el nacer acechante
está rondando la muerte.

Y aunque lo acepte sabiendo
que es el final del camino,
te resistes si la Parca
amenaza a un ser querido.

Y te rebelas, blasfemas
¡¿dónde está Dios?! ¡¿es justicia?!
¡Tomadme que aquí estoy yo!
¡Llévate, infame, mi vida!

Pero si el reloj no marca
que es el momento preciso,
De nada sirven reclamos.
Es ella quien dice “¡Listo!”

ROMANCE AL ESTILO DE FEDERICO

¡Ay, mira como se dobla
el arbolito pequeño!
El viento lo mece, mece
el viento lo está meciendo.
Y como dos banderillas
en el morrillo le han puesto
dos tutores de madera
que lo sostienen derecho.
Para que aprenda de crío
que ha de mirar siempre al cielo.
Que un árbol que tal se precie
y un hombre que diga serlo
no lo doblan las tormentas,
ni lo derriban los vientos,
ni lo espantan los gigantes.
Que, como aquel caballero,
el hombre debe ser duro
y el árbol debe ser cerno.

ESPINELAS A LA VIDA

(QUE VIVIR NO ES DURAR)

Sé que vivir no es durar.
Y me han dicho que la vida
es la ruta de salida
que emprendemos al llegar.
Si te dejas atrapar
por la abulia que retiene,
la congoja que sostiene
al temor que tiraniza
el tiempo se hace ceniza
y la vida se detiene.

Me lo han dicho y yo lo sé
pero no puedo conmigo
y apenas si encuentro abrigo
en el verso, pues la fe
hace rato que se fue
y me la quitó la vida
por perversa, por reñida
con la justicia, que ciega,
tanto porrazo te pega
hasta que te ve caída.

Mas no crean que me apura
no tener fe, que no es poco.
Lo digo y si me equivoco
no me pasen la factura.
Me acerco a la sepultura
sin fe, sin Dios, sin tratar
que no sea mi quejar
lo único que se recuerde,
que el que no hace nada, pierde,
porque vivir no es durar.

ESPINELAS A LA MUERTE

(QUE MORIR ES PERDURAR)

La Muerte es la compañera
más fiel que brinda la vida
pues nos da la bienvenida
a esta tierra pasajera.
Es despiadada y artera
por cada día que pasa
uno que borra y arrasa
en nuestra pobre existencia,
aunque la muerte es ausencia
sólo si no queda brasa.

Por eso de ella no abjuro
ni morirme me acongoja
ni le temo a que me escoja
ni por salvarme conjuro.
Sólo recelo que el muro
del olvido se levante
y por atrás y adelante
y a los costados se cierre
y el sepulturero entierre
más que el cuerpo el alma errante.

No morir en la memoria
gracias a la poesía,
ya que he amado con porfía
y he transmitido mi historia
sin pretender que la gloria
tan solamente me atañe
el querer permanecer
y lo que fui en el ayer
que el olvido no lo empañe.

Delia Esther Fernández Cabo

Delialagalardon

Nació en Montevideo, Uruguay, el 25 de octubre de 1941. Actualmente reside en Santa Lucía, Canelones. Posee título de Profesora de Derecho- Sociología – Educación Cívica para Enseñanza Media. También ejerció como Docente de Idioma Español, Literatura y Declamación.
Escribe poesía desde abril de 2005 a partir de una formación autodidacta; desde 1968 a 2006, ocasional articulista de opinión en los Periódicos: El Pueblo; La Voz del Sur y Década (Santa Lucía) y diarios La Mañana y El Diario (Montevideo)

DISTINCIONES

1979.-1er puesto Departamento de Treinta y Tres y 2do. Premio Nacional Concurso “100 años de La Leyenda Patria”
para Institutos de Formación Docente.- Ministerio de Educación y Cultura.
2005.-Mención Concurso “Gloria Vega de Alba”.- Grupo ERATO
2005.-Medalla y Mención Especial en el 1er Concurso de anécdotas “Un animal en mi vida”.- Fundación ECQUS
2006.- 2da. Mención Concurso “Vivencias de la Memoria Canaria”.- Intendencia Municipal de Canelones.
2006.- Mención de Honor Concurso “25 años del Diario HOY CANELONES”
2006.- FINALISTA en 1er Certamen Poético Internacional
Revista Literaria PROMETEO.- Tarragona.- España.
2006.- 1er Premio y Mención Especial en el 2do Concurso de poemas para niños “Ernesto Pinto”.- Grupo ERATO
2006.-1er Premio “GUYUNUSA” en el Concurso Literario Nacional “DR. Pedro Freire” Poesía épica.
2006.-2do. Premio Nacional concurso “Durazno: corazón cultural de los Orientales”.- Intendencia Municipal de Durazno
2006.- Mención Especial Certamen de Poesía “ATENEO 2006”.
Ateneo de Montevideo.
2006/7- 13 (trece) poemas Selectos y Destacados en el Foro
“El Rincón del Poeta” México.-
2007.- Primer Premio en el Concurso de Sonetos “KITRI”
del Foro POETAS TRABAJANDO. Canadá
2007.-Es seleccionada FINALISTA tras dos selecciones de evaluación en el Concurso Hispanoamericano“Gustavo Flaubert” de la Editorial Trazo Literario.- Argentina(queda 97 de 989 obras poesía y narrativa pertenecientes a 25 países)

PUBLICACIONES

Antologías: Vivencias de la Memoria Canaria
Laberinto de Sentimientos:Centro de Estudios Poéticos.-Madrid; Escritores sin Fronteras Ed.Raiz Alternativa.Bs.As.
Nueva Literatura de Habla Hispana Ed.Nuevo Ser.-Bs.As.

 

 

 

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MÁQUINA VOLADORA DE SUEÑOS

MÁQUINA VOLADORA DE SUEÑOS

Poemas y pinturas de Andrea Astorga Rebolledo (Chile)

 

Portadadeandrea

Editorial Galeas & Dylan
poetastrabajando.com

 

Prólogo:

La tarea que me propongo, la de presentar a la poeta, la pintora Andrea Astorga Rebolledo, no es una tarea fácil, pero sí, es una tarea que brinda HONOR.

En los trabajos de esta poeta chilena la palabra poética es metáfora de pintura; brillos de óleo, pinceladas de témpera y, sobre todo, relámpago de humanidad. Una poesía curiosa, poesía gatuna que araña la imaginación de los lectores para dejarlo frente a frente a un mundo bañado de vuelos y sueños con fiebres y escalofríos. Su verbo poético es visual y sentible.

Su poesía no es ausencia ni sentencia, su poesía sucede, como ella misma lo sentencia en su poema “Pasos”

“En cada paso un posible avance…
un reconocimiento
una reflexión a veces tardía…
En cada paso un acercarse
un dirigirse
una búsqueda
una posibilidad…”

Toma de su vida cotidiana los actos que le entrega y labora su arte, desde:

” …un vuelo alto y sostenido
otras veces
un precario vuelo a ras de tierra
un aterrizaje forzoso
una caída libre desde lo más alto
un estrellarse irremediable en el suelo
un herirse
una salida de madre
un sanarse
un ponerse de pie firme y comprometido
un reanudar el camino
una certeza
una intuición
un encuentro fortuito
un desencuentro
un adiós …”

Se sienta a su papel, a su poesía o a su pintura y nos sube a los andamios de su creación donde húmedas tintas con pensamiento de Walt Whitman nos confirma que:

escribo y me salvo
me salvo y existo
existo y te nombro.¨

Máquina Voladora de Andrea Astorga Rebolledo es una obra poética que tiene la proyección con todos los condimentos de la poesía que se lee y relee.

Poesía que grita sus sueños ¨ del vuelo alto… bajo… medio… alto… Alto… ALTO…¨

MÁQUINA VOLADORA

Máquina voladora…
de sueños alados…
Máquina voladora…
instalada en el alzado vuelo imaginario…
transplantado y humanamente concebido
en el artificio de un vuelo acerado…

Máquina voladora…
no la de Ícaro que cae al aproximarse al sol…
no la del avión actual y tecnologizado…
No… esa No..
Máquina voladora…
la del vuelo seguro
de los sueños que se alzan
por sobre la inconstante naturaleza andreína…

Máquina voladora…
la que eleva olas… lunas… estrellas…
la que alza crepúsculos que no caen…
sino que vuelan alzados por la ilógica gravedad hacia arriba…

Máquina voladora…
La del mecanismo surrealista
del sueño cumplido
en el alzado grito volado,
del volado canto nocturno…

Máquina voladora…
del vuelo alto… bajo… medio… alto… Alto… ALTO…
la del vuelo que no cesa hasta alcanzar la estrella pintada por el cielo…
Máquina voladora…

La que confesó que era posible la existencia de un mapa del justo aquí…
que revela el volado camino que alza el alma al verdadero vuelo humano…

Humanamente volada… alada… amada…
extiende el vuelo en su máquina voladora…
que vuela segura por los siete cielos de su existencia
impregnando de significado,
el sentido vuelo de su alma,
que emocionada reconoce la bóveda celeste,
del centro capital de su existencia…
Así reconoció cada parte de su íntima humanidad…¨

Yo defino su poesía, evitando la falacia, de una entrega que reconstruye espejos llenos de mundos
y mundos llenos de colores de tigres, de movimientos de gacelas, batir de alas que hacen del verbo un vuelo a las maravillas del arte.

Espero que los lectores disfruten de este libro y que sean testigos del surgir de una artista de nuestros tiempos, tiempos que algunos dictan estamos faltos de poesía. Andrea nos muestra lo contrario.

Russo Dylan-Galeas

Índice

1. ESCRIBO
2. ME GUSTA
3. PASOS
4. LA LOBA
5. NADA
6. MAGO
7. ARQUITECTURA
8. SOMOS
9. VIDA
10 .SUCEDE
11. SUEÑO
12. CUANDO ESTO SUCEDE
13. COINCIDIR
14. NOCHE SIN LUZ II
15. SUSURROS
16. MÁQUINA VOLADORA
17. CEGUERA POR OPCIÓN
18. JUGUEMOS MARIPOSA
19. PRECARIEDAD
20. CAMINO
21. VIDA-VIDEOJUEGOS
22. SOPA DE LETRAS
23. DICEN…DICEN Y DICEN
24. UNO Y DOS
25. VUELO
26. HUELLA EN LA LUNA
27. MIRADAS
28. ZAPATOS DE NUBE
29. TIEMPO
30. VUELO SOBRE RUEDAS
31. EL LADO OSCURO DE SAN TIAGO EN 100 PALABRAS
32. UN DÍA EN 100 PALABRAS
33. ES
34. HACE TIEMPO
35. NACE
36. HOY
37. SUCEDIÓ
38. ENCUENTRO-REENCUENTRO
39. A PESAR DE TODO DIGO NO
40. ABISMO
41. UN ALTO
42. EL MURO CAE
43. ILUMINACIÓN
44. REFLEXIONES DE UN PERRO
45. NAVECITA BLANCA…
46. ANDREA
47. SUEÑO
48. VIENTRE
49. PABLO, MILLARY Y DUQUE
50. SUEÑO Y VUELO
51. SOL Y LUNA
52. ABRAZO
53. PABLO
54. TRISTEZA
55. DIÁLOGO

ESCRIBO

Escribo en un acto de salvación
sin pretensiones estéticas ni artísticas
escribo por los huesos que me sostienen
por la húmeda lengua que no habla
por los labios mayores y menores
por los andamios que me levantan
por los latidos de mi cuerpo
por el látigo de mis furias
por las espadas de mis derrotas
por las oraciones de mi madre
por las rabias de mi padre
por los bigotes de mi gato
por los cantos que desafino
escribo en verbo y en vuelo
con tinta y grafito
escribo y me salvo
me salvo y existo
existo y te nombro.

ME GUSTA

No es tu forma de vestir
no es tu forma de hablar
no es tu forma de pensar
acerca de determinados temas
no es tu forma de caminar
tampoco es la música que escuchas
lo que más me gusta de ti

Lo que más me gusta de ti
es tu forma de reír
esa sonrisa que cuando brota
ilumina tu rostro

El ser humano
es el único ser en la tierra
capaz de reír
reír conscientemente
reír con el alma
don del hombre
la risa
la sonrisa
la expresión de alegría
de satisfacción en el rostro
son-risa
el canto de una risa
el canto del alma

El canto de tu alma
me encanta
me conecta
con quien se oculta
detrás de tu cuerpo
lo mismo que la expresión
transparente de tus ojos
cuando estás en silencio
cuando te pierdes
en las profundidades
de tu alma
esa mirada
que no siempre
dejas ver

Tus ojos
y tu sonrisa
dicen mucho más de ti
que tus palabras
que no siempre son muchas

Tus ojos
y tu sonrisa
hablan de quien eres
y de lo que sientes

Entonces agrego
que lo que más me gusta de ti
es cuando tu alma
se asoma
por tus ojos
y canta un son
que sale por tu risa
ahí estás tú
parado frente al mundo

Me gusta
tu forma de pararte frente al mundo
y más aún me gusta
tu forma de sentir el mundo

Me gusta
tu existencia en esta tierra
en este instante

Existes
y sin duda alguna
eso es lo que más me gusta

PASOS

En cada paso un posible avance…
un reconocimiento
una reflexión a veces tardía…
En cada paso un acercarse
un dirigirse
una búsqueda
una posibilidad…
En cada paso un a hacer el camino
Y en el hacer el camino
a veces
un vuelo alto y sostenido
otras veces
un precario vuelo a ras de tierra
un aterrizaje forzoso
una caída libre desde lo más alto
un estrellarse irremediable en el suelo
un herirse
una salida de madre
un sanarse
un ponerse de pie firme y comprometido
un reanudar el camino
una certeza
una intuición
un encuentro fortuito
un desencuentro
un adiós
una bienvenida
un abrazo sostenido
una cálida acogida
una mirada inolvidable
una caída de teja en el epicentro del cerebro
un despertar lúcido y revelador
un anochecer
una ausencia
una presencia
un rito
un deseo
un milagro
una amistad
una canción
una pintura
un sol reflejado en la luna
una respiración
un cogerse de manos
un título
un subtítulo
una historia
una firma
un poema
un caudal
una marea
un dejarse llevar
una complicidad
un calendario atrasado
un reloj que no marca la hora
un tiempo sin tiempo
una lluvia
un arco iris
una locura
una boca
un mordisco
un llenarse
un vaciarse
una causa
una consecuencia
un sueño
una imagen
un silencio
un escrito

Un hacerse día a día
así son mis pasos
así es mi camino
todo avanza con la certeza
de un amanecer…

LA LOBA

Y no fue la luna
no fue la noche
simplemente fue

Caminando
corriendo
de pronto
sale la loba

La loba
que a instantes
no previstos
es una loba aullando

Corre veloz
por extensos senderos
se mira
se siente
se ve como una loba
que tal vez siempre fue

Y no es la luna
no es el día
no eres tú
soy yo
soy la loba

NADA

De pronto la vida sorprende… y nada parece ser lo que es… todo se torna aparente… una sutil señal rompe la estructura visible y la quebrazón o el derrumbe de la estructura permite ver con cierta lucidez lo que antes no era posible vislumbrar…. Así es como siento que la vida da giros sorpresivos e inesperados…. la lógica pierde toda relevancia, tornándose confusa y salida de contexto… los paradigmas caen… y nada parece sustentar lo que se logra percibir en el instante del desplome de las estructuras…
¿Qué queda?
una luz
una fe
un clamor
un amanecer
nada parece ser lo que es…
Estoy aquí, en el cruce de los caminos que se abren para avanzar o retroceder… la elección es mía…

Viene la calma la quietud… el aparente no dirigirse hacia ningún lado… la nada absoluta…. la desconexión sideral… el aparente vacío… el silencio más hermético que pueda ser descrito… el frío más frío que los hielos eternos…
Vienen las ganas de correr despavorida frente al temor de lo desconocido… correr y correr y correr… arrancar de esa calma
perpetua de la nada aparente… de la soledad más desolada que se pueda sentir…
¿Qué hago?
NADA
no corro
no temo
estoy aquí
a la deriva aparente de la nada
me aquieto
observo
decido
y finalmente
SONRÍO

MAGO

Sucediendo
sin ausencias
sin sentencias

Se hace la noche y ahí estás
Llega día y ahí estás
Duermo y te adentras en mis sueños
Despierto y te sumerges en mi ser

Existiendo
sin lógica
sin cruz

Descifras las estrellas de la noche
Levantas el sol del amanecer
Duermes en mí
Despierto en ti

Suave te deslizas por mis instantes cotidianos
Sucede que existes
Existes y sucede

Existes y me nombras
Me nombras y sucede
Sucede porque existes

ARQUITECTURA

Un espacio levantado en el preciso lugar
donde habita lo que se construye con el sentir
arquitectura que levanta espacios que la lógica no organiza
ni comprende…

Espacios que son habitados antes de ser construidos
que se levantan desde dentro
pues sólo así nacen
sus ventanas dan a paisajes
que completan la esencia del ser
desde afuera no es posible ver
lo que se observa desde su interior…

Espacios que abren la existencia a lo que desea existir
y que reclama su presencia desde lo que logramos comprender
con la ilógica razón de la sin razón
que configura la locura más cuerda
que la misma cordura…

Espacios que son visibles desde el camino
que arroja soles y lunas desde la tierra
donde los saludos son tan cálidos
como el más sentido abrazo del alma
espacios que se alzan desde el camino
que está al lado del que la mayoría elige seguir
el camino que hace visible la pequeña gota
que desprende una flor cada mañana…

Atravesada por la espada del acepto
me dejé caer desde el piso más alto al vacío
así pude ver el camino que lleva a los espacios
que se levantan desde dentro…

La ausencia habita los espacios que el silencio levanta…
en silencio observo desde la ventana
los paisajes que los espacios me regalan…

SOMOS

En quieto silencio me detengo a observar un fragmento del ahora…
La pequeña parte de un todo… que vuela… que navega… que camina
Contengo la respiración y me sumerjo en las profundidades de tu existencia…
En barca navego por la superficie de tu presencia…
Extendiendo las alas vuelo por tus sueños…

Entre la luz y la oscuridad se disuelve la fragilidad del tú y del yo…
soy lo que tú eres, eres lo que yo soy…
Aire… Agua… Camino…

Recorro la existencia del soy que se completa con la presencia del somos…
Entras en mí dejando el tú, disolviendo el yo, levantando el somos…
Somos la existencia que se integra en su todo…
Somos el agitado vuelo, hacemos camino y nadamos libremente…
Somos creación… ilusión… libertad

VIDA

“Cierra los ojos y no tengas miedo”…
Sin darnos cuenta de pronto cruzamos la calle de la mano de nadie… y la nave cruzó el océano… construimos nuestra propia barca…
Nuevamente estamos en plena altamar… donde las estrellas iluminan la noche… la marea sube y baja… la luna hace lo suyo… y el sol se sumerge a cada término de día en las profundidades del océano…
Y sucedió un día que el mar me regaló el silencio… las palabras sobraron… se hicieron noche… estrellas, luna, mareas… se hicieron sol, días… se hicieron nube…
Así en las profundidades del silencio pude oír al río entrando al mar… pude oír voces de agua… las palabras estaban escritas en el cielo… ya habían sido sonido… y una canción prometía hacerlas volar…
Del silencio al sonido… del sonido al silencio… quisiera decir lo que el silencio hizo volar…

En medio del mar… y sin saber nadar!… tal vez eso ya no importa… entre nadar y volar lo único que cambia es la forma de respirar…
Cierro los ojos… no tengo miedo…

SUCEDE

Las estaciones del año se suceden unas tras otras
sin que nadie haga nada para que eso pase…
en otoño las hojas se caen, sin que nadie se disponga a jalonar los árboles…
el río va a dar al mar sin que nadie guíe su curso…
la luna ilumina las noches sin que nadie guarde el sol…
los días vienen y van sin que nadie decrete sus inicios o sus términos…
las aves emigran sin que nadie las transporte en un avión…
el ciclo del agua sigue su curso sin que nadie se disponga a planificarlo…
la tierra gira sobre su eje y se traslada sin que nadie intente moverla…
Los árboles sabiamente conocen el ciclo de la naturaleza,
simplemente confían, no se plantean esfuerzos…
sólo disfrutan… extienden sus ramas a la vida.

Sólo sucede…
Sucede y es perfecto…
sucede sin planes…
sin esfuerzos…
SÓLO SUCEDE…

SUEÑO

Las mareas suben y bajan
los vientos soplan fuertemente
las aguas se agitan
mi corazón se estremece

en arremolinado vaivén salado
el horizonte sigue estando ahí
y la luna se contagia de espuma
y el sol se tiñe de verde

las nubes se llenan de estrellas
los peces navegan por los cielos
las aves cual submarinos vuelan las aguas
mi corazón se estremece

el mar se torna amarillo
el cielo naranja
las nubes plateadas
tu mirada despierta púrpura

tomo mi barca
y sin velas ni timón
me adentro por los cielos
voladora de sueños
mi corazón se estremece

y no es la razón
la que mece mi estremecido corazón

corazón sin razón
co…
es tres veces mecido
en olas
en viento
en sueños

estremecida con tu púrpura mirada
me agito en soñado
paisaje marino
con barcas que vuelan
por las aguas de tus sueños

CUANDO ESTO SUCEDE

Cuando en la noche no llega el sueño
y el día extiende sus horas infinitamente
sin la pausa de los párpados que se cierran
para viajar sin el cuerpo a otras dimensiones

Cuando al borde de la inexistencia
sientes el pánico de dejar de existir
y es el pánico el que hace posible
el asirse al cuerpo presente

Cuando la realidad se comprende
desde una dimensión distinta
desde la dimensión de lo que era
y no de lo que parecía ser

Cuando comprendes que los rostros
que mostraban humanidad no era tal
y las caretas caen dejando al desnudo
pobreza… ignorancia… crueldad

Cuando la noche se apodera de espacios
que no le corresponden
y resta horas al día
y se confunde con la oscuridad

Cuando las estrellas se caen al mar
y las montañas se hacen tan altas
que el sol no alcanza a aparecer
y la luna se queda menguante

Cuando esto sucede
comprende que estoy aquí
para tomarte de la mano
y llevarte a la luz

COINCIDIR

Coincidir… a veces difícil…
otras simplemente una constante del día a día
coincides sin pretenderlo
sin esperarlo… simplemente coincides
y tu instante se suma al instante de un otro
y juntos hacen un instante mayor
la coincidencia se vuelve una bendición
y tu vientre coincide con el mío
y tu boca coincide con la mía
y tu deseo coincide con el mío
coinciden las existencias
coinciden los instantes
coincide la vida

Luego me pregunto
de qué se trata coincidir
y no comprendo la desaparición de la lógica
en una perfecta trama ilógica
donde ni el tiempo ni el espacio han sabido
responder a la coincidencia de dejar de existir para ser
y quebrando el tiempo y el espacio coinciden
sin lógica aparente dos seres en un solo instante
instante en el que todo se conjuga para que
sin un mínimo esfuerzo
sin el mínimo plan
sin una mínima razón
coincidan
coincidan en un encuentro que supera
el intento de encontrase de cada uno
y ahí están parados uno frente al otro
yo frente a ti
tú frente a mí
coincidiendo en un ahora
que se transforma en un somos

Así sucede a veces
sucede la perfecta coincidencia
de tiempo y espacio que se comprende
sin tiempo y sin espacio
en un encuentro que supera las dimensiones
de lo comprensible

NOCHE SIN LUZ II

La noche cae
el sol se ha ido de estos cielos
a encender el día de otros rostros

El frío se deja sentir
a oscuras
corre la noche por los rieles
del frío no deseado

Noche
antesala de sueños
que buscan luna
que buscan constelaciones
de refugio para anidar

¿Por qué ocultas hoy lo que te es propio?
niegas la luna
niegas las estrellas

Hoy haces visible
la negación
que tu nombre lleva
NO-CHE

¿Existen paréntesis para noches como hoy?
noches que se niegan
a encender las lámparas del cielo
noches sin luz
sin cobijo para los
que esperamos la partida del sol
para tendernos bajo las estrellas

SUSURROS

El tiempo se sucede
como las mareas
como las olas de mar

el tiempo
habla sin tiempo
sin comienzo
sin final

como un suave
va y viene
así hace y rehace
susurra
murmulla

navegamos
a través del tiempo
nos inventamos
al son de lo que
nos susurra
y
a medida
que el susurro
se vuelve claro
y
el oído más agudo
más alerta
nos conectamos
sin resistencia
con el suave oleaje
del tiempo
sin tiempo

nos dejamos llevar
de orilla a horizonte
de horizonte a orilla

vamos y venimos
hacemos y rehacemos

navegamos
en las mareas
de lo que somos
en las mareas
del tiempo
que nos inventa

del tiempo
ola
del tiempo

del tiempo
yo
del tiempo
nave
del tiempo
que nos lleva
a través
del tiempo…

MÁQUINA VOLADORA

Máquina voladora…
de sueños alados…
Máquina voladora…
instalada en el alzado vuelo imaginario…
transplanetrio y humanamente concebido
en el artificio de un vuelo acerado…

Máquina voladora…
no la de Ícaro que cae al aproximarse al sol…
no la del avión actual y tecnologizado…
No… esa No..
Máquina voladora…
la del vuelo seguro
de los sueños que se alzan
por sobre la inconstante naturaleza andreína…

Máquina voladora…
la que eleva olas… lunas… estrellas…
la que alza crepúsculos que no caen…
sino que vuelan alzados por la ilógica gravedad hacia arriba…

Máquina voladora…
La del mecanismo surrealista
del sueño cumplido
en el alzado grito volado,
del volado canto nocturno…

Máquina voladora…
del vuelo alto… bajo… medio… alto… Alto… ALTO…
la del vuelo que no cesa hasta alcanzar la estrella pintada por el cielo…
Máquina voladora…
la que soñaste en pleno plenilunio…
la que voló al centro capital de tu alma…
La que confesó que era posible la existencia de un mapa del justo aquí…
que revela el volado camino que alza el alma al verdadero vuelo humano…

Humanamente volada… alada… amada…
extiende el vuelo en su máquina voladora…
que vuela segura por los siete cielos de su existencia
impregnando de significado,
el sentido vuelo de su alma,
que emocionada reconoce la bóveda celeste,
del centro capital de su existencia…
Así reconoció cada parte de su íntima humanidad…

CEGUERA POR OPCIÓN

Dices que no quieres que te hable
pero cuando te miro a los ojos sin decir nada
eres tú el que termina hablándome

Dices lo que tu lógica quiere decir
pero no todo funciona con las premisas de la lógica
te niegas a ver

Dices lo que no sientes
y lo que sientes lo silencias

Te resistes a confiar
en lo que verdaderamente
has sentido

Te resistes a admitir
lo que tus entrañas
han logrado ver

Cierras los ojos y te ves
cierro los ojos y ahí estás
abres los ojos y no me ves
abro los ojos y te has ido

Pero en el espacio que queda
entre lo que ves
y lo que dices
terminas encontrándome
sin buscarme.

JUGUEMOS MARIPOSA

Juguemos con las palabras
mari – posa…
te posas para observarte…
como lo hizo mari…
mar – y – posa…
posada sobre el mar
contienes el mar en tu nombre…

Eres flor…
eres Rosa… mariposa…
Eres rima y eres prosa…
otra vez mariposa…

No olvides que fuiste CRISÁLIDA… mariposa…
Como crisálida
ibas de “ida” y de “salida”
envuelta en pura “risa”
eres risa
eres mar y eres río
Eres ira
y eres osa
A veces
un mar de ira
otras veces
un río de risa…

Eres amor y eres prisa…
Eres MARIPOSA después de la metamorfosis…
Más que un poema…
hay que leerte como un porima…
porque eres rima

Todo en una…
inicio vital: HUEVO…
luego desarrollo: ORUGA… CRISÁLIDA… MARIPOSA…
Una a la vez,
contenidas en la misma vida…
Tres vidas…
tal vez menos que las de un gato
pero conquistando distintos hábitat…
cambiando de cuerpo,
hasta conquistar el cielo…
de la tierra al cielo,
y sin ser ángel…
pero sí siendo MARIPOSA.

PRECARIEDAD

Un saludo de papel
un abrazo de cartón
un semáforo en rojo

Palabras salidas de contexto
miradas sacadas a la fuerza
expresiones sin alma

Las calles suenan a tumulto
saben a oxidado
gotean sudor no deseado

Y la gaviota desadaptada
come palomas extraviadas
el río corre sobre el cemento

Demasiada luz para
un precario día encandilado
a la sombra de lo que nunca fue.

CAMINO

Siete caminos en el cruce
a la deriva de los vientos del desierto
la noche llegaba con sus matices de espuma
y el camino a seguir se anunciaba
a canto de luna
a sueño de espada
a salto de noche

A rombos giraba al adentrarme
al camino escogido
por anuncio
por intuición
por convicción

La séptima sonrisa
saludaba los primeros pasos
a remolinos de viento se avanzaba
a saltos de sol se descansaba
a trazos de pincel se soñaba

No desaparezcas de la senda
no te duermas en la marcha
que no es espera
es camino andado
es tierna luna
es nube de paso
es sol en anuncio

El camino acoge al caminante de lunas
de soles
de saltos
de arrojos
de bondades derramadas

Así subía por el horizonte
y bajaba por el río
y reía por el día
a golpe de juegos y destellos
a señales de ruido
a bailes de pasión

Y yo era la caminante
que cantaba
que ría
que andaba.
por nubes y girasoles
por soles y amaneceres
por abrazos a contraluz
por sonrisas a miraluz

Así soñaba por el camino de mar
de cielo
en desierto llovido
en sur soleado
en canto mudo
en mirada ciega

Soñaba y no era sueño
era vida
era la luz quebrando soles
a media noche…

VIDA – VIDEOJUEGO

En un desborde de energía
se hizo a la mar
escaló cada ola que encontró
voló por las mareas
se alzó por los cielos
por los más altos que encontró
la vida no tiene marcha atrás -dijo-
y como en un juego de vídeo se organizó
sólo hacia adelante voló
fue avanzando etapas
fue ganando batallas
por el río llegó a la montaña
desde las alturas nevadas
brincó a una nube
de la nube se colgó a una estrella
de la estrella saltó a la luna
desde ahí sembró extensos jardines de sol
que desbordaron miel y luz
el vuelo valió la altura alcanzada
valió el sueño alzado
valió la energía desbordada
la vida es un vídeo juego -pensó-.

SOPA DE LETRAS

prepararé una sopa de letras
guardaré las mayúsculas para días más serios
pondré puntos seguidos apartes y suspensivos
el punto final lo había preparado
en otra sopa que tomé buscando el olvido
hoy no agregaré

pondré algunas verduras que aporten alegre color
a lo que leeré
para que suavicen
algunas verdades que debo saber
me han dicho que las verduras
revelan grandes misterios
por eso las acompañaré con letras

tomaré mi sopa tibia
color a verduras de estación
al llegar la noche
esperando que las letras escriban
lo que mi mente desordenadamente dicta
y que mi mano no ha podido
o no ha querido escribir

tal vez terminaré hablando el dialecto del alma
sopa de letras
letras de sopa
sopa con sabor a verdades que el alma dicta
y que la razón nubla
sopa que escribe suaves letras sabor a misterio.

DICEN… DICEN Y DICEN

Se acaba el mundo dicen
y de sol a caracol no lo comprendo
cambian noche por sol dicen
y para qué me pregunto
la soledad nos abraza dicen
y creo que eso es al revés soldado

No hacen falta tantos decires
me quedo con lo que observo
voy conmigo y mis sentires
a contraluz te observo
sin decires y con miles de sentires
sobre mojado todo lo olvido

Llueve caracol incomprendido
bajo el sol de medianoche llueve
me despierto comprendiendo
que se dice lo que no se sabe
y todos se excusan jugando
así me quedo con lo que el caracol ve.

UNO Y DOS

Una mano
un pie
una razón

Porfiadamente extendida
largamente volada
soñadamente pensada

Una razón
un pie
una mano

Soñada existencia
soleada presencia
tranquila paciencia

Dos manos
dos pies
una razón

Extendido vuelo pensado
en porfiado sueño sentido
por soleada existencia tranquila

Una razón
cuatro manos
dos latidos

Masque uno
menosque tres
Dosque somos

Extendido sueño tranquilo
en porfiado vuelo soleado
por sentida existencia pensada

Una razón
dos pies
cuatro manos.

VUELO

Como una bandada de aves
navega mi alma
como una gaviota nada mi todo
como una ironía abordas la nave que soñé

Vuelo anclado, volado, soñado
firme mano extendida al suelo que se roza
al suelo que promete nubes y regala lluvias

Y a paso de caracol se desliza tu existencia
y a canto de entrañas se extiende el silencio
Y la existencia se relata al son de la brisa

Sol de media noche
Luna de mediodía
canto de ola
abrazo de espuma

Como una bandada de aves
navega mi alma
emigra mi existencia.

HUELLA EN LA LUNA

No existe el tiempo
para una huella en la luna
no hay marea que la borre
no hay viento que la haga volar
sólo hay luna que la contiene
que la guarda con memoria
de elefante
no por capricho
sí por paso profundo
no por ilusa
sí por luna
nueva
menguante
creciente
llena.

MIRADAS

conozco y sé casi nada de lo que observas
observo humanamente tus rutinas gatunas
observas felinamente el despliegue de mi existencia
así me pregunto si la mirada felina de tus cotidianos días
coincide con lo que yo logro ver
ojo gato
ojo mujer
cuatro ojos que observan a veces lo mismo
pero registran misterios distintos.

ZAPATOS DE NUBE

Me regalas la tierra
yo te regalo el cielo
entre cielo y tierra existimos

tú con un cable a cielo
yo con un cable a tierra

es así como en las noches
volamos
en el día
caminamos
y al atardecer
soñamos.

TIEMPO

El tiempo avanza
tarda y retrasa
avanza en círculo y en arena
en salto digital y en pulso
marca y descontrola
calma y olvida
marcha y deshoja
crece y decrece
tiempo en luna
tiempo en sol
tiempo en estación
en reloj y en calendario
en cardo y en espuma
de ti conozco lo que siento
pero de empo no sé nada
sólo sé que sin ti destiempa
no anda ni desanda
simplemente no existe
se queda sin tic
marcando solo un tac tac tac
así me desliso sin ti
existiendo sólo en mi
avanzando con un empo que convierto
en miempo marcando
el trascurrir sin tic pero con mic
mic tac mic tac mic
los minutos son tinutos
las horas holas
los días noches
las semanas manas
los meses mieses
doce espigas son un año
y cada día una noche que renombro
lunes luna
martes mar
miércoles mitad
jueves nubes
viernes viento
sábado sábana
domingo sol
así pasan las manas
del miempo que invento.

VUELO SOBRE RUEDAS

En ruedas ruedan por calles
en ruedas vuelan por aires
ruedas con alas
sueños sobre ruedas
giros y saltos
simples tablas con ruedas
deslizan jóvenes sueños osados
sin temor a estrellarse contra el pavimento
golpean la vital humanidad
en pos de vuelos mejores
no son piruetas
no son caprichos
son caminos rodados al aire
son sutiles andamios de calles futuras.

EL LADO OSCURO DE SANTIAGO
EN 100 PALABRAS

Bienvenido al mundanal ruido de la capital,
al smog, a las muchedumbres sordas y ciegas del otro,
a la vorágine laboral, inhumana y competitiva,
donde todo avanza demasiado rápido,
con un condimento inevitable de crueldad.
Bienvenido a la ciudad llena de ausencias presentes,
donde las tristezas y las alegrías son intensas,
pero sólo las percibe quien las vive,
quien las siente, el resto nada…
la gente está pero no acompaña.
Bienvenido donde llueve poco o harto
y las consecuencias son siempre las mismas…
navegas y navegas…
y cuando escampa,
hace un frío que cala hondo en el alma…
¿Dónde estás?

UN DÍA EN 1OO PALABRAS

El invierno ha reorganizado las imágenes de Santiago,
la noche cae y nada parece ser lo que era.
Hace frío, avanzo sin detenerme,
arriba es adelante
y adelante es atrás,
ayer es hoy,
hoy es esta noche,
mañana será otro día.
El silencio se ha extendido tanto
como el camino,
como la noche,
como el frío,
las conexiones siderales son intensas,
la oscuridad las hace evidentes.
La noche te ha traído hasta mí,
te siento,
te veo.
No comprendo por qué mis manos no están heladas
-eso es extraño-
mis manos sangran.

Veo lo que antes no vi,
me veo.

ES

Contemplaba lo alto a través
de la copa de un árbol
y entre hojas
ramas y trozos de cielo
tu mirada caía sobre mí

sin más ayer que un ahora
éramos dos locos
entre pasto y cielo
entre sueño y deseo
entre ser y sentir

Dos y uno a la vez
en tres noches
tres lunas
y cuatro soles

Dos vuelos y un ahora
vuelo de acero
vuelo de ave
en un planeo sostenido
por la pluma de un
te quiero.

HACE TIEMPO

Has robado algunas palabras de mi boca…
Hace tiempo que dejé de llorar…
simplemente es tiempo de sonreír…

Desde que descubrí el cielo despejado
no hago más que mirar hacia arriba…
el cielo me hace reír…

Desde lo alto del edificio observo las calles…
las estrellas…
la luna…
observo como el sol se pierde por detrás de la ciudad…

Hace tiempo dejé de llorar
simplemente me dejo guiar por el amor…
hace tiempo que dejé de sufrir…
hace tiempo que la vida es distinta…

Es verdad que el cielo pinta estrellas…
cuando pinto invento estrellas para el cielo…
invento nubes…
invento vuelos de ave…

Hace tiempo que descubrí como se siente dejarse caer al vacío… hace tiempo que es tiempo de sonreír…

NACE

Como flores que se asoman al sol pasan los días
transcurren con una huella conocida…
cada instante es el reflejo de un anhelo
es la suma de lo cotidiano fundido en un ahora…
Nace una flor…

HOY

Hoy quisiera escribir muchas cosas… pero el silencio se apodera mí… el silencio de la escritura… el silencio textual por nombrarlo de alguna forma, o tal vez no es silencio… tal vez sea falta de organización.. falta de coherencia… pues lo que siento ganas de escribir se pasea por temas demasiado diversos y sin mucha conexión entre uno y otro… el hilo conductor sería la incoherencia… ¿y quién dijo que todo debía tener un orden???…
Entonces sin temor a la desorganización textual ni mental deslizo las ideas sin pretender dar algún sentido…
No sé dónde ni cómo ni cuándo… y pareciera desbordarse todo por un instante… ¿dónde termina la niebla?… no es bueno que la ausencia me busque a la deriva… los rescates se hacen presentes sin llamarlos… y es verdad que la madrugada no tiene corazón… las caricias de los sueños que son un prodigio adolecen de un defecto… no tienen tacto… demasiada diferencia entre el acto de creación de una canción y el de una pintura… Y me queda dando vueltas la idea de las burbujas como sinónimos de perfección y de fragilidad… con una carta pendiente… ¿será un buen comienzo de no esfuerzo?… bajo el cielo sobre tierra a ras de sueño… incluir sin pensar en la exclusión… no es a mí es el proceso… cada letra tiene su historia… yo no sé bien cuánto… cuando llegó carta la abrí…
hoy es hoy y con eso me he de quedar… cuando es ando… y ando es nado…

SUCEDIÓ

Sucedió como los crepúsculos
en plena noche
como las mañanas que despuntan tibias
que acarician con espuma de leche

sucedió como las barcas que se dejan llevar
por las aguas de ríos y mares
como las tardes que filtran luz a través cristales
que se agitan inesperadamente

sucedió como las sombras que se alargan
caminando por calles y parques
como las noches suavemente húmedas
que impregnan la vida a dulce sabor.

ENCUENTRO – REENCUENTRO

Suave encuentro
te aproximas sin preguntas
me acaricias
el cielo se abbre para mi cuerpo
te toco
te siento
te respiro
me acaricias
tu sabor me estremece
estoy viva
la noche se ha vuelto una bendición
me enredo con tu ser
el ahora se eterniza
en un abrazo
tu sabor se hace parte de mí
te miro y no tengo dudas
estás en mi existencia cotidiana
no por tu presencia
sino porque te amo…

A PESAR DE TODO DIGO NO

¿Cómo podía decir que sí?
Si sabía que tu destino era otro…
¿Cómo podía decir que no?
Si tu risa timbraba en mis oídos…

Decía no y me rompía en dos
Intentaba decir sí…
más terminaba negándote
te dolías en mi ausencia

Entre intelecto y corazón
te dejé partir
sabiendo que intentabas quedarte
me dolía en tu ven
ganaba la cordura
mi todo se estremecía
tu risa se alejaba
porque mi boca decía siempre no.

ABISMO

Quise amarte y no pude
quise amar y no me dejaron
me vi reflejada en ti
tú amándome
yo sin poder recibirte
Tú eras yo
Yo era tú

Y en un acto cruzado
me dolía de ti
me dolía de mi
te dolías de ti

Sé como te sientes
porque siento lo mismo
tú por mi
yo por otro

y el otro es como yo contigo
y tú eres como yo con el otro
y ambos no podemos ser
como debimos ser
o como deseamos en un momento que fuese

Quise amarte y no pude
me duele quererte
me duele no amarte
me duele el abismo que existe
entre querer y amar.

UN ALTO

Sin la perspectiva de la distancia
en el centro capital de la existencia me aproximo al instante del final de una suma casi interminable de instantes sucedidos sin ninguna delicadeza…

Por valles y montañas
más montañas que valles
se percibe la ruta seguida con sus bemoles y silencios
con sus arrebatos y desconciertos
con sus calmas y tormentas…

En un alto se allegan los recuerdos de un inicio que parece reciente y accidentado
sintiendo casi un milagro llegar hasta aquí y descubrirse en un frágil ahora de miel y rasguño
con más contradicciones que claridades
sin embargo sale el sol sin detenerse ante ningún argumento
y por ahora
es la única certeza de cada día…

EL MURO CAE

La lluvia cae fríamente por las calles
el frío amenaza convertirla en nieve
sin embargo el día es memorable…
Con espada en mano y un vaso de agua dulce,
botaste los muros de mi prisión
En una fría tarde,
quedó expuesta la intimidad de mi ser…
En pleno frío…
en plena lluvia…
Y sin importar la hora…
el sol entró a los jardines de mi existencia
Los caminos se han abierto…
puedo salir…
puedes entrar…
Ya no hay nada que separe el allá del acá…
Es hora de compartir intimidades
El derrumbe fue silencio y revelador…
Nada habrá que reconstruir…
puedo observar el horizonte
La lluvia ha permitido que no se levante polvareda…
ha lavado los caminos que aguardaban por mí…
Así sin más…
ya no hay prisión…
expuesta estoy a la vida
Celebro el derrumbe
Celebro la libertad
Soy vida más vida
Soy
somos
seremos.

ILUMINACIÓN

Los intestinos se retuercen hasta el cielo
las tripas llegan a la iluminación más que el cerebro…
se siente desde las entrañas
desde ahí se comprende lo que el alma desea
no se trata de entender
se trata de sentir
desde ahí se ilumina la verdadera comprensión
la integración de lo esencial
y tras las cavilaciones del viento
los giros del sol
el estirarse de la piel
el húmedo grito nocturno
llega la iluminación
en el encuentro del arriba y del abajo
en ese cruce
nace la luz.

REFLEXIONES DE UN PERRO

Un día un tigre me dijo: “el silencio es un ruido atroz…” y un búfalo replicó diciéndome… “así como el mar necesita de las estrellas… el silencio puede ser todo dentro de una suave caricia y las estrellas acarician al mar”…

Como perro pensaba entre una y otra opinión… y sentía al silencio necesario… sin ladrar contemplaba la luna… sin ladrar caminaba bajo el sol…

Hoy el silencio de una serpiente me enseña que
es siempre necesario… que después de mil palabras es mejor no decir nada…

El silencio me lleva al camino del entendimiento…

Agradezco tu silencio serpiente… pues a pesar de ser un perro silencioso, contigo dije mil palabras que me alejaron de la esencia silenciosa…

Hoy tu silencio me retorna a mi silencio nocturno y cotidiano…

Dije… dijiste… dijimos… y finalmente el silencio fue mejor… las palabras no fueron nada… solo palabras que se las lleva el viento…

Creo que el tigre, tiene a veces razón… pues el silencio es atroz cuando no se comprende… el búfalo también tiene a veces razón… pues el silencio es exquisito dentro de una suave caricia… Pero la serpiente es sabia, porque ha comprendido el silencio en todas sus formas y contextos… y así es como lo instituye en el momento exacto y preciso… de forma natural y cotidiana…

El silencio sana, renueva… entonces esta noche como a cada término de día ya no digo guau… digo…

Acrílico sobre tela. 20x30 cm.

Acrílico sobre tela. 20×30 cm.

 

 

 

NAVECITA BLANCA…

Todo se funde en un instante
Puedes mirar a través de mis pupilas
Puedo sentir a través de tu cuerpo
Sin más ahora que un somos
Sin más presente que un sentirse en el otro
En frágil vuelo de mariposa somos un solo vientre.

 

 

 

 

andrea2

Acrílico sobre tela. 20×30 cm.

 

 

ANDREA…

Más vuelo que el necesario
Pensando y sintiendo a cada instante
Sin cronómetros certeros
Sin certezas cotidianas más que el amanecer de cada día
Siendo en ayer, en hoy, en mañana, la que por convicción, costumbre, acierto y desacierto soy…
Sin más parecido que la huella de un pincel sin recuerdo.

 

 

 

 

 

Acrílico sobre tela. 20x30 cm.

Acrílico sobre tela. 20×30 cm.

 

 

 

SUEÑO…

Me pierdo en sueños
Y sin ver nos vemos
Descubro que tu mano es la mía
Que mi pie es el tuyo
Que la respiración es tibia
Que mi sueño estaba en tu alma
Y que al despertarnos éramos tan solo un vuelo de mariposa…

 

 

 

 

 

Acrílico sobre tela. 50x70 cm.

Acrílico sobre tela. 50×70 cm.

 

 

 

VIENTRE

Toda flor tiene su origen
Tomo tu mano y tu latido retumba en mi vientre
En suave caricia se anida la disolución del tú y del yo
Hemos sembrado una flor…

 

 

 

 

 

 

Acrílico sobre tela.50 x70 cm.

Acrílico sobre tela.50 x70 cm.

 

PABLO, MILLARAY Y DUQUE
Sólo miel a la hora del sosiego
Y cada uno con su universo
Y cada sonrisa sin justificaciones necesarias
No sobra nada
Y lo que falta se completa a fuerza de canto
y ladrido…

 

 

 

Acrílico sobre cartón entelado. 50x70 cm

Acrílico sobre cartón entelado. 50×70 cm

 

 

SUEÑO Y VUELO

Tú duermes
Yo te observo y me observo
Entre anhelo y sueño
Las aves vuelan
Emigran
Y se multiplican
Entre sueños y vuelo
El cielo nos pinta…

 

 

Acrílico sobre tela. 27x35 cm.

Acrílico sobre tela. 27×35 cm.

 

SOL Y LUNA
Se ha alzado el vuelo de la mariposa
Te haz posado en el mar de mi todo
El día y la noche en suave penetración
se han fundido en un beso
de sol y luna…

 

 

 

Acrílico sobre cartón entelado.20x35 cm.

Acrílico sobre cartón entelado.20×35 cm.

 

 

ABRAZO

Me completo
Me renuevo
Me silencio
Me desarmo
Me sostengo
Reinicio la marcha
Puedo ver el horizonte
Todo en un abrazo de tus brazos.

 

 

 

pablo

Acrílico sobre cartón entelado. 25×30 cm.

 

 

 

PABLO

Un poco más allá de la cordura
Un poco más acá que la distancia
En el latido de mi existir
En la huella de mi andar
Mucho más que un contrato sanguíneo
El pacto de vida se escribió en las líneas de nuestras manos…

 

 

 

 

Acrílico sobre tela. 20x30 cm.

Acrílico sobre tela. 20×30 cm.

 

 

TRISTEZA

Lloré hasta el mar
Me dolí hasta más allá de mí misma
No pude nadar
Todo se derrumbó
Las fuerzas se escondieron
El frío emergió desde los huesos
La tristeza se hizo alma.

 

 

 

 

 

Acrílico sobre tela 20x30cm.

Acrílico sobre tela 20x30cm.

 

 

DIÁLOGO

Sin palabras
Sin sentencias
Sin certezas
En silencio hemos hablado….

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LAS COSAS DE CHICO MALO

LAS COSAS DE CHICO MALO

Poemario de Azul Morrell (Argentina)

chicomaloescribe.libroedit

Editorial Galeas & Dylan

poetastrabajando.com

Palabras del editor para este libro

Se me da la oportunidad, una vez más, de presentar un poeta novel que entra al mundo de la publicación con el libro electrónico titulado “LAS COSAS DE CHICO MALO”

Azul Morrel o Chico Malo como lo conocemos en el ambiente del proyecto literario “Vino Tinto” de poetastrabajando.com nos muestra un ser que se mueve y se desarrolla en la gran urbanidad y la arquitectura de un gigante Buenos Aires. No me es necesario elucubrar el peso que debe tener una gran ciudad en el alma de un poeta sensible a lo que le rodea, respira, absorbe y le toca atestiguar; de ahí que me resulte, como opción favorable, hablar de su poesía.

“Las cosas de Chico Malo” como título de la colección de poemas, es un doble sentido. Primero, las cosas personales de él mismo, su mundo metafísico y físico, su actitud de poeta, su escape a su rincón de poeta, su espacio “fronterizado” circularmente a todo lo externo, aunque es ahí donde se encuentra la materia prima de su creación. Segundo, la colección de poemas como un resultado de una actitud de un joven con características, reales o con ínfulas decorativas, de una maldad Lazárica, esperando que este término me arrime a las cualidades de un Lazarillo de Tormes moderno y urbano.

En los primeros versos de un poema, el que da apertura a su colección de “Las cosas de Chico Malo”, nos deja claro que, al igual que a todo ser, le aprietan en el pecho una infinidad de asuntos por decir

‘‘Tengo tanto por decir…
pero no encuentro las palabras y no las quiero robar.’’

En su condición de poeta, decirlas en poesía, y decirla en su propio tono, en su propia forma aunque le toque crearlas, porque hay una honestidad personal, que le obliga a la originalidad. Característica que nos ha venido mostrando desde que le conocemos. No deja de sorprenderme, entre poemas que a veces parecen de ingenuidad
temaria soltar como rayo o latigazo de sello personal, una imagen superlativa.

“Me refugio en la noche cavada en mi silencio
caverna entre hoy y mañana
donde el tiempo duerme cuando mis heridas curo”

Al oficio de poeta se apega asumiendo su responsabilidad de tal

“Por mis sueños me empeño en resistir.”

Y en ocasiones se nos presenta testigo de su momento ante los acontecimientos brutales de nuestra sociedad en nombre de la justicia o avances de tecnología que destruyen vida ecológica y, por tanto, humanidad, como lo podemos ver en este experimento caligráfico.

cm-arbol-

Debido a su sensibilidad de humano nos muestra en verso su necesidad de expresarse con ideas de todo lo que absorbe como hombre ante un mundo que pesa demasiado, sofoca, agita y apedrea el razonamiento y desequilibra la más simple o complicada lógica.

“Tal vez
porque no encajo en el espacio
se fragmentan mis sentidos”

Su sensibilidad humana, de hombre y de poeta se refleja justa y necesaria en el siguiente poema, que además de su mensaje a grito honesto nos muestra un ritmo animado lejos de la pereza.

“Mi corazón es así, poeta
mi corazón es la flor que se abre cuando te siente en él
capaz de derramar esa lágrima, con la que también llora el alma
es ese, que sin brazos te abraza y se aferra a ti
es el que te besa y siente tus besos
bellísimos versos de tus labios.

Mi corazón es así
poeta. “

Quisiera terminar diciendo que me es de sumo honor y que me siento seguro, que en Azul Morrel o Chico Malo se me presentó la oportunidad de ser el editor de un poeta honesto y de humanidad infranqueable, a un poeta joven que abre las páginas de su razonamiento con poemas para los que gozan de poesía por poesía o del arte por el arte, así como se escucha una canción nunca escrita y la tarareamos frente al espejo
que nos muestra un poco más de nosotros mismos.

“¿Y SI NO FUERA POR LA PALABRAS?

Sin las palabras que me enseñaron
sin las palabras que me moldearon
más libre para expresarme sería
y no conocería límites, pudores

sería yo… yo entero

mejor que una pintura
natural como una flor
o como un ave
y mi poesía
sería Ser.

Y si fuera sin palabras
y tu no fueras como yo…

¿Podrías entenderme? “

Poetastrabajando.com a través de su revista literaria Letra-Z deja a las puertas de toda pupila y a las manos de todo lector la colección de poemas de Azul Morrel o Chico Malo en el libro electrónico “Las cosas de Chico Malo”

Russo Dylan – Galeas

 

Índice 

ME CUESTA

REFUGIO

ME ENAMORÉ

MÁS QUE NUNCA

RESISTIR

NATURALEZA

MI JARDÍN

EL CUERPO ENAMORADO

SABOR AMARGO

¿Y QUE HAY QUE DARTE SI NO SON LIMOSNAS?

LUGAR Y TIEMPO EQUIVOCADOS

LATÓN

ALGUIEN PASA

SINONIMOS DE AMOR

PAISAJE

TOMA MI MANO

AQUELLOS GRITOS

QUE MAS PUEDO PERDER

DOS CARGAS Y UNA MULA

¿POR QUÉ…?

DIAS DESBOCADOS

MEZCLADOS

DE VUELTA

100 Grs. DE AZUCAR, UNA PIZCA DE SAL

PÁJAROS Y SOMBRAS

NEURONAS IGNORADAS

¿SABIAS?

EL INFIERNO A TU LADO SE MUERE

QUE DICEN ESTA MAÑANA

A OSCURAS

¿DE QUÉ SE TRATA?

MIL AMORES

EN TI

EL AMOR DICE BASTA

ENAMORADO HE MUERTO

POR ESO VINE

ESTABAMOS JUNTOS

MUJERES DISTINTAS

PERSEVERANTE

FORASTERO

CORAZON AL HORNO

PISADO Y VUELTO A PISAR

TE BUSCO EN MI CORAZON

CORAZÓN POETA

¿Y SI NO FUERA POR LA PALABRAS?

MIS LABIOS POR MIL AÑOS

BORRACHA DE AMOR

 

ME CUESTA 

Tengo tanto por decir…

pero no encuentro las palabras y no las quiero robar.

Siempre pensé, que si crearlas pudiera

no tendría separada el alma del corazón.

Lo único que hago es repetir y repetir

dar vueltas sin fin.

Y cuando siento, que destronar mi razón no puedo

por más que en silencio ruego, me desespero

al ver las letras que huyen de mí.

Por eso, mientras, como puedo y sin miedo

las creo sin reglamento

con un poco de amor

con un poco de viento.

 

REFUGIO 

Me refugio en la noche cavada en mi silencio

caverna entre hoy y mañana

donde el tiempo duerme cuando mis heridas curo

donde las olas bravías del atardecer no llegan

donde las tormentas esperan afuera arqueando ramas

invitándome

a una batalla por demás tardía.

 

Mis gritos ya no son truenos

ni azules relámpagos mi mirada.

Mi espada, manchada de aire sangriento

enterrada está.

 

Vendado

barreras de tiempo se levantan

pasa el día, el sol brillante y aunque grotesco parezca

espinas también avanzan

entre sombras de olvido

de los primeros rayos de un imposible amor colgadas.

 

ME ENAMORÉ 

Me enamoré

de tu mirada amante

tu voz quebrada

tu inocente perfume.

 

Me enamoré y aún no lo sé

no lo sabes.

 

En secreto respiramos aire de intuición

como la tierra

antes de heredar del cielo diamantes

como la arena

sintiendo frenesí

antes que el mar sobre ella se recueste

y sus poros inunde.

 

Tus ojos y los míos

camino al corazón poseen detrás.

 

Si por cada paso damos, ellos

desean hablar y no callar

la intuición irá muriendo

bajo la espada del nuevo aire

aire de amor.

 

MÁS QUE NUNCA 

Si de la tormenta que creamos enamorados

somos dos nubes perdidas

si cuando calma la brisa hasta la nada queda vacía

si de la lluvia que supo inundar nuestras almas

ultimas gotas ya somos…

 

Más que nunca

voy olvidarte como olvida la tierra a una semilla que germina

y cuando el sol bese los campos que labran mis sueños

me perderé…. como rayo inclinando su destino.

 

Y aunque libre de ti quede y libres mis gritos contenidos

como voz apagándose veré tu luz

hasta que en mi corazón sea…

silencio.

 

RESISTIR 

Irónica

embate la vida con ira.

Por mis sueños me empeño en resistir.

 

Qué más da si usa su arma siniestra

surgirá igual de modesta mi paz

resistiendo sin desvelo, derrotando su tortura.

 

NATURALEZA

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MI JARDÍN 

Si osas pisotear mi jardín

debes saber

que el césped recién nacido

tierno, de tono inocente…

¡Es nuestro descendiente!

 

Si haces que su rostro se hunda

en la tierra que te sostiene

provocarás su muerte

y borrarás de tu pasado

el amor que has sembrado.

 

Mas que pisar mi jardín

te invito a recostarte en él

a sentir, sobre la fresca hierba

que revives tus partes sufrientes.

 

¡No te prives!

Y en el fango lamentes….

 

EL CUERPO ENAMORADO 

Yo no sé qué dice tu cuerpo mudo

pero sí sé

que hablaría si amor sintiera.

 

Y si así fuera, sería espejo sin resistir el reflejo

de las palabras que de el saldrían.

 

Si en la cálida brisa de sus frases pudiera mi ser elevar

a las brillantes estrellas desprendidas de sus letras

lograría comprender.

 

SABOR AMARGO 

El sabor amargo de tu lago cristalino

no impide aunque lo escondas

que mi rostro se refleje.

Ni siquiera detiene las ondas inocentes

que chocando contra tus rocas poco iluminadas

dejan a su paso mis hojas vertidas en un tibio otoño.

Sólo adormecidas

no muertas

ni flotando a la deriva.

 

El sabor amargo de tu lago cristalino

no ahoga de tus sueños ni de los míos lo bueno y hermoso.

Duerme sobre tu piel el montañoso cielo

que una vez acarició tu alma invitándola a sentir.

El azul transparente de mi inconcluso boceto alpino

vestido de agua en lo hondo en un oscuro fondo

yace junto al musgo del tiempo

y a la imagen confusa de tu amor al morir.

 

El sabor amargo de tu lago cristalino

también hoy, de mi propio destino, es sabor.

 

¿Y QUÉ HAY QUE DARTE SI NO SON LIMOSNAS? 

No me dejo atrapar, pero igual me siento enjaulado

y busco en la profundidad de mi bolsillo

el negro

y te lo doy en la boca.

Me dan asco tus dientes y asco me dan tus ojos.

 

Pero se que tienes hambre

te ofrezco la sombra larga del abandono

el hedor a perdida innecesaria

la triste pose del gran melancólico

y las piedras partidas y usadas

y la nota que dejaron las mariposas cuando huyeron

y el polvo en el aire, de otra tierra, pero aquí en mi nariz.

 

¿Que más quieres llevarte de mí?

No tengo más que éstas limosnas

y nada me sobra de mi angustia reciclada.

 

Mejor vete con lo que ofrezco

y sé un buen monstruo, gentil y comprensivo

y aunque te llamen fantasma

tú y yo, sabemos

que con lo que te he dado

serás el mejor en la pesadilla de cualquiera

en una noche, cerrada, oscura, fría

vestido de mi peor sentimiento

luciendo tu viejo traje de conciencia

los zapatos del cuero arrepentido de ser cuero

ese sombrero que tienes, de alas anchas

de donde colgarás mis sueños

algunos, si lo que quieres es impresionar

algunos… aún vivos.

 

LUGAR Y TIEMPO EQUIVOCADOS 

Tal vez

porque no encajo en el espacio

se fragmentan mis sentidos

 

porque a medida que vivo, vivo extraño

sintiendo que los hilos que al pasado me unen

son hilos de otra sangre

 

porque ese pasado parece

un objeto tallado sin mi acuerdo

una historia de lágrimas que no saben a mí

que nunca lloré.

 

porque hay cuñas

que desgarran la carne de mi memoria

cuñas

de lugares que no me pertenecen

de tiempos que no son míos

de lugares y tiempos donde amé y fui amado

 

y porque no sólo, tengo el dolor de esa perdida

también tengo, la sensación de la muerte

que aún no tuve.

 

LATÓN 

Oscura sangre mía

no es de la rosa en mi alma alojada

ni la misma cuando muerto

brotando sin fuerzas

vi salir.

 

Nunca he tenido como ahora

dura y metálica la mirada

con un atardecer, el corazón indiferente

ni al sol en el cielo

sentirlo una esquirla.

 

Siento encierro de carnero obediente

movilizándome por antojos de latón

por órdenes de las espinas de una flor mal pintada

dagas que a olvidar me obligan

el roce de tibio del mundo, calor que amé

cuando por mis poros

la vida entera entraba.

 

ALGUIEN PASA 

Alguien pasa

pasa uno, pasa otro

uno en bicicleta, dos en bicicleta

otro caminando.

 

Pasan autos, van y vienen autos.

 

Algunos no miran y cruzan la calle

algunos doblan y otros siguen de largo.

 

No los miro y los miro

me miran, no me ven

no los conozco ni me conocen

ni a aquél, ni al que viene

ni al que va.

 

A media tarde

pasa el día, pasa de noche

miro… va un perro, viene un gato.

 

Miran mi ventana

atravesando las rejas miro

y en verde miro

del semáforo su luz

y con luz amarilla

el semáforo mira.

 

Y siguen pasando

éste y aquel y aburrida una hoja

y por acá y por allá y por donde pasa todo

pasa mi vida…

 

¡Y no pasa nada!

 

SINÓNIMOS DE AMOR 

Ya no quiero sinónimos de amor

ni peleas de pelear.

No quiero frente a frente al aire remendar, más bien…

abrazar es lo que quiero.

 

Ese abrazo sin brazos sintiendo de verdad

el momento sin escudos ni felpudos

sin perfiles que lustrar.

 

Quiero planicie en las miradas

al paso de las manos eterno despertar

que no bese con sus labios el silencio

mortificando al corazón

cuando en lugar de cielo, techo hay.

 

Quiero sentir los verbos que anhelo

escapar al desatino sin destino

de adjetivos que veo

calificar sin mí

para que esto

amor verdadero parezca.

 

PAISAJE 

Mi cielo es de metal.

Brilla el sol

no muy alto

no muy solo

no muy fuerte.

 

Con una tecla la noche es noche

y mis estrellas alargadas

el aire es siempre el mismo

el viento es viento quieto

y las tormentas son mis tormentas.

 

A mi lado, el río de cemento inmóvil

sortea de cuatro patas las piedras.

En sus riberas, grises plantas florecen

algunas toscas, algunas cuadradas

y árboles no todos de madera

con raíces todas de cobre.

 

Las montañas son iguales y blancas

no hay cumbre, no hay nevada.

Una loma con baranda y un ojo en el horizonte

ojo por donde veo pasar al mundo

que por aquí no pasa.

 

TOMA MI MANO 

Toma mi mano

a ver si truncada encuentras

la línea de amor que se adentra en mi piel

como surco de salvaje estocada.

 

Con tu corazón de diamante

marca el final

y que se derrame mi sangre sobre tu palma

hasta la última gota, tanto como te amo

o hasta que ahogado sin destino acabe el río

si mi mano

has soltado.

 

AQUELLOS GRITOS 

Aquellos gritos contenidos en años

aquellos gritos que escaparon repentinamente

aquellos gritos…

de todas las razones, de ninguna.

 

Aquellos gritos que se hicieron un lugar

aquellos juveniles

por causa individual aislados

muertos antes de nacer

los que juntos brotaron del alma

los del corazón, los de la razón.

 

Viejos

escritos por mis manos

en inmortales páginas

acentos…

de alguno de mis silencios.

 

Aquellos gritos que no extraño

dejaron un hijo que no quise alimentar

muerde mis ojos cada amanecer

mudo muerde

y a veces

devora.

 

QUÉ MÁS PUEDO PERDER 

Qué más puedo perder

si por seguir tu mirada

me voy de la mía.

 

Qué más puedo perder

si a mi vida llegaste

pero tu mundo nunca quiso

y yo un camino, sin estrellas

iluminar no puedo.

 

Qué más puedo perder

si por seguirte sigo ciego

y de tanto deambular

con zapatos rotos va mi amor

llevando la ilusión

que ya perdí.

 

DOS CARGAS Y UNA MULA 

Hemos llegado hasta aquí

con dos cargas

y una mula.

 

Pasaremos la noche.

Dos troncos harán hoguera

y cada uno tendrá su sueño.

 

Temprano saldremos por único camino

y está en nosotros a destino llegar

con las dos cargas

y la mula

viva.

 

¿POR QUÉ…? 

¿Por qué

mientras las alegrías duermen sin soñar

sus semanas tienen hijos muertos?

 

¿Por qué

ser uno por ser alguien

hace que sus ojos mientan

ladrando sin oestes las lágrimas?

 

¿Por qué

sólo unas vetas de su madera usa

si por más distintas caretas

siempre la misma guerra

ya no tiene motivo ni paz?

 

Me pregunto por qué…

 

o si no soy yo más difunto

que días velados por izquierda

al no impedir que en su almohada

de tristezas desahuciada

otra mañana florezca.

 

DÍAS DESBOCADOS 

Son días que la luna no saluda

días por el sol rechazados

de horas insolentes.

 

Tiempo

donde el amor

se pasea en carroza principesca

mientras corren y ladran

falderas ilusiones.

 

Momentos en los que se venden

dolores horneados imposibles de digerir

que soledades ávidamente consumen.

 

En los rincones de estos meses

las miradas arrepentidas

se cuelgan de un espejo.

Romper pretenden

tironeando fijamente

sucios trapos, a sus ojos anudados.

 

Cuando el futuro muerto de hambre

limosna pide, la fe es rechazada

tapada con cartón

obligada a dormir a la intemperie

bajo la desidia parpadeante

de estos días desbocados.

 

MEZCLADOS 

Nadie sabe

que nos mezclamos

ni tu ni yo

que por tragar toda la paz

enviudamos la cordura.

 

Nadie sabe

que nos mezclamos

que al cantar el aire

y respirar de tu voz y la mía

los insultos se divorciaron.

 

Nadie sabe

que nos mezclamos

que la pasión te entregó mi corazón

y a cambio me dio tu manos.

 

Nadie sabe

que nos mezclamos

que vaciamos ojos de tensión

y por tocarnos

las pestañas se estiraron.

 

Nadie sabe

que nos mezclamos

que del sueño que por turnos soñamos

sólo luces consumimos.

 

Nadie sabe

que nos mezclamos

que hoy camino con tus pasos

que tu corres con mi huía

y que lejos… unidos

borrachos oscilamos.

 

DE VUELTA 

Vuelves de tus guerras

arropada de dulzura

ni vencida, ni vencedora

a mis brazos, vuelves

vuelves por fin.

 

100 Grs. DE AZUCAR, UNA PIZCA DE SAL 

Llegan cojas las mañanas y taladran la cabeza

no habrá certezas en ojos

si en pozos se abandona el alma

gritemos con calma, que vuelva el corazón.

 

No es agresión taladrar

es ladrar de la angustia

que mustia no se queda, porque busca solución

aunque sin razón, retener pretende

al amor solemne de un gastado matrimonio.

Dejemos que el demonio se nos salga

que nos valga el agujero,

y con esmero, sin pausa, luz penetre.

 

Que no sean cruz en la espalda

peleas al alba por causas menores.

Sin resquemores hablemos, al aire libre,

y de grueso calibre, no seamos la bala que mata la sinceridad.

Nuestra actividad se debe basar en confesar culpas

pedir disculpas sin más reproches

haciendo sin derroches pequeños acuerdos

como no dejar hecho un cerdo el jabón lleno de pelos

saludar al otro como un hielo, negando una sonrisa

un abrazo que no sea brisa, más bien huracán

y si hay un beso charlatán, mucho mejor.

 

El abrasador acuerdo cumplir hasta la muerte

que sea fuerte, que en la agenda lugar primero tenga

para que renga la mañana

como anciana viuda de amor, nunca más pueda arribar.

 

PÁJAROS Y SOMBRAS  

He visto en tus noches

que pájaros y sombras juegan

saltando entre tus ramas desnudas

descubriendo en tu piel blanca

la sonrisa de un lunar.

 

He visto a tu perfume deambulando libremente

entremezclándose, con las raíces de ternura y de pasión

raíces de ataduras y de otros vuelos

liberadas en paz.

 

Te he visto en ausencia de tinieblas

adueñarte del mundo y reinar

pero ceder

te he visto ceder callada y vencida

cuando callada y vencida la noche

cuando a tus ramas atontadas

regresan las oscuras aves en forma de flor

turbando tu corazón y llenando tu mente

de razones

sin razón.

 

NEURONAS IGNORADAS  

Es mi noche un escondite

donde guardo mi otra vida

y desentraño las marañas

de mis sueños reprimidos.

 

Es mi noche pleno día

que se escapa por el túnel

de cascotes construido

del derrumbe de mortal.

 

Es mi noche quién seduce

sin el freno de mis ojos

y con vuelo de latidos

la razón de mi inconsciencia.

 

Y es mi noche, la noche que libera

del presente rebeliones

y de neuronas ignoradas

insaciables fantasías.

 

¿SABÍAS? 

Cuando percibí la magia del sol en tus ojos

y en el amanecer de tu mirada caí

por saberte mía, mi vida

de sentidos quedó colmada.

 

Hoy

con uno solo de tus suspiros

se hace en mi corazón la primavera, y eres tú

única

bella mariposa

la que vuela en mi cielo más azul que nunca.

 

Contigo pierdo noción de la distancia

no siento el paso ni el peso del tiempo

y te descubro en todos mis pensamientos

estoy por ti atrapado, pero es libertad

es andar y andar sin necesitar de destino.

 

Ahora vivo las esperanzas en el presente

porque haces que en mi lluvia

cada gota sea un sueño cumplido.

 

¿Sabías que te amo

y que siempre quiero perderte

para volver a encontrarte?

 

EL INFIERNO A TU LADO SE MUERE 

Caigo

enfrentándome a todos los monstruos.

Al foso sin fondo.

A vivir muerto en el infierno.

 

Ciego caigo.

 

Cargado de la insolente multitud de despechos

el corazón retorcido

interrogando paredes de la vida.

 

Caigo aferrado a la respuesta inexistente

y como si hubiera en el aire una rama salvadora

me sujeto con fuerza

aún siento esos sueños autorizados a no serlos

entremezclados

asomados por encima de las lenguas

de mi propio fuego.

 

Es el mordisco mortal

que me espera morboso en silencio

pero a tu lado

la noche lo convierte en bostezo

y mi espada y mi escudo

declinan esa vieja esencia de lágrima

que por no caer arrastra

y encuentro al fin, tus manos inconscientes

doblegando mis batallas.

 

El cielo deja de ser rabioso

se hace oscuro y oscuro todo, todo intimidad

con tu piel en la mía

tu respiración puedo respirar

copiando tu cuerpo, apretándome más

y más… mientras se muere el infierno

y ya no caigo.

 

Tú duermes.

 

QUÉ DICEN ESTA MAÑANA 

¿Qué dicen tus ojos?

Hoy no amanecieron condenados

a morir en paredes o techos.

 

¿Qué dicen?… abiertos, sorprendidos, brillantes

luciendo esa serenidad, que hace plumas las miradas.

 

¿Qué dicen?… sin urgencias

sin refugiarse tras muros de carne y sueño

dueños de la luz, puros, desnudos

avanzando y fugando entre aves y pétalos

de tu llanto saciados.

 

¿Dicen acaso, que fueron hechos por la noche

con madera de armonía

o que implementaron con rigor

justas distancias al ayer?

 

¿O hablan, de la ausencia de la hora?

Aquella fiel amiga, habitante de tus párpados

que huyó, antes que el sol asomara

llevándose de tu boca el sabor a soledad.

 

Dicen tus ojos

 

– mientras cruzan de un extremo a otro

por nuevos aires en flor –

 

que hay amor incrustado en ellos

que han descubierto nuevos caminos

nuevos caminos… y otro corazón.

 

A OSCURAS 

Qué feo y qué horrible

es escribir a oscuras sobre las mismas oraciones

confundiendo palabras, con espacios en blanco.

 

Suponer última la letra de una frase

y darla por terminada

dejando su verdad, quebrada, moribunda.

 

Qué feo y qué horrible

es ir sintiendo que lo que se escribe

está escrito un renglón antes, o simplemente

que uno está escribiendo más allá del final.

 

A oscuras los grises enturbian ideas

la hoja se va marcando. Qué feo.

 

¡Qué horrible!

 

Cuando el papel se perfora

y no vemos

la luz detrás.

 

¿DE QUÉ SE TRATA? 

Se trata de cerrar los ojos

y mientras caen las paredes

y el piso se convierte en una nube

se trata de presentir la proximidad sin límites

el acercamiento hasta el borde del contacto

desatando el deseo por tocarnos la piel.

 

Y se trata de la conversación con caricias

del diálogo sincronizado a latidos

de dar paso a los labios

al nacimiento del suave y excitante ardor.

 

Y se trata de respirar

el aire que se va formando con el aire de cada uno

de sentir antes que el beso sea beso

como llega viajando por todo el cuerpo

develando cuanto misterio existe en nosotros.

 

Y se trata de ir sintiéndose dentro del otro siendo uno

 

de eso se trata.

 

MIL AMORES 

Del amor he obtenido

todo lo que nunca quise.

 

Del amor

de un sinnúmero de corazones

que volaron hasta mí

completando espacios en llanto

de ti carentes.

 

De mil amores, ese latido distinto

bosque de sonidos irrepetibles

colmando mi desierto

libres, creciendo en mi cuerpo

pero no en mi alma.

 

Del amor he obtenido

todo

menos

a

ti.

 

EN TI 

Arder hasta mis cenizas.

Tu fuego vivo.

Pincelarme de tierra y lluvia

para infiltrarme a lo más profundo de tu ser.

 

Esas son las raíces mías

que vuelven a nacer en ti

cuando vientos de amor

avivan tu mirada.

 

Y otra vez

acaricio el cielo con mis ramas

fuerte y robusto

hasta que la pasión me madura

y por tus manos

nuevamente

soy hachado, recogido, apilado.

 

Y encendido… tu fuego vivo.

 

EL AMOR DICE BASTA 

Ya no puede latir

ni la sangre correr.

 

¿Qué se hace con un corazón roto?

 

¿Se tira

o se repara?

 

ENAMORADO HE MUERTO 

Anoche no he soportado que me quieras tanto

demasiado amor terminó por matarme.

 

Anoche luego de muerto te sentía

y huir quise

pero como nunca el amor me sujetó

y no hubo lugar donde no te encuentre

donde no me acaricies

donde no me beses.

 

Sin refugio

sintiendo que llenabas los espacios vacíos de mi alma

a vagar comencé

pero el aire de ti estaba impregnado

y mi vuelo, mi vuelo cada vez más bajo

hacia ti nuevamente me llevó.

 

Anoche no quise morir

pero enamorado he muerto y muerto quiero

que hoy

me revivas.

 

POR ESO VINE 

Tu urgencia cambió de lugar mis nubes

y el cielo se negó a ser cielo

fue un estadio, repleto de tus miedos.

 

Como bombas de una guerra, creativos y mortales

vi a tus gritos estallados, perseguidos en silencio.

 

Fue tu ahogo el que me ahogó

y fue en mis entrañas donde cayeron tus lágrimas

aferradas a pestañas, derrotadas

por la noche que te robaba sin miramientos

la misa del aire y los sueños del cuerpo.

 

En el humo de las sábanas

te busqué para arroparte con mi beso

para cubrir tu alma desnuda a destiempo

para que sientas el calor de mi amor loco

ese amor mío

que deseo que te bebas de a sorbos

hasta saborearme la cordura.

 

Vine a disuadirte de que prefieras

que la mañana se fugue también

y que te pierdas de sentirlo todo

todo

aquello que siempre contigo en tu vida vive.

 

Por eso vine

para que des el primer paso

y así ellas, tus cosas

y así yo

nuevamente en tu mundo y juntos otra vez

volvemos a existir.

 

ESTÁBAMOS JUNTOS 

Porque abriste los ojos

justo

cuando yo pasaba.

 

Porque seguiste tu camino

y yo seguí el tuyo, y al alcanzarte

te hablé y te gusté

me hablaste y me gustaste.

 

Porque me miraste y se detuvo el tiempo

y eternamente te miré

y vimos sin ver lo que hoy nos une:

el alma.

 

Porque ya no quisiste irte, ni yo alejarme

me reconociste, te reconocí

y nos dimos cuenta

que en otro tiempo y en otro lugar

habíamos sido uno.

 

Quisimos querernos, pero ya nos queríamos

intentamos estar juntos

pero jamás

habíamos estado separados.

 

MUJERES DISTINTAS 

¿Qué tan distinta puedes ser?

 

Seguramente, tus genes de mujer

llevan inscriptos algunos sufrimientos del pasado

y te han vuelto algo más sensible

que el resto de los mortales, pero…

¿Quién no ha sufrido?

además… ya no es tan así

así… eso de sufrir digo, porque ahora, creo

todos sufrimos.

 

Es probable

que antiguamente la mayor fuerza del hombre

las haya doblegado a través de la historia, pero

¿Quién no se ha visto sometido alguna vez?

además… ya no es tan así, ahora también usan trajes

bueno, depende… no sé.

 

Eventualmente

con o sin amor, con o sin sexo, con o sin

la rutina te invade

porque todos los días, después de trabajar

tienes que planchar, cocinar, lavar, limpiar

¡…ar!

y luego producirte para estar bella

y que todos te vean bella diosa perfumada

y no fea despeinada y sin haberte cambiado de ropa

pero…. mmm…

 

Es admisible que te sientas distinta

sólo por el hecho de poder concebir hijos

y es aceptable que por ahí, quedando embarazada

hasta te cambie el humor

y si es que se te hinchan los senos, los pies y las manos

y si es que junto al útero se te agrandan las caderas

y mucho peor, si es que subes demasiado de peso

porque eso significa

que ya no puedes hacer bien todo lo anterior

y finalmente

finalmente te tienes que preparar para parir con dolor

pero…

pero, ¿Quién no ha tenido hijos alguna vez?

 

Además….

No puedes ser tan distinta… o si?

 

PERSEVERANTE 

Y al fin lograste tocarme

cómo hiciste… no lo sé

no fueron manos, ni apenas besos

pero la mañana quedó corta

cuando tú, extensa, llegaste.

 

No puedo negar mi sorpresa

fui sacudido y removido de mi cueva

llevado a la rastra de los pelos

clavado en tu tierra.

 

Igual demonicé al aire para disimular

porque mis pies colgaban de la silla

y me bebí tu perseverancia in contenida

tal vez feliz, feliz y sorprendido, perplejo

pero de mí, inocentemente de mí.

 

Tantos pertrechos preparados

y ante ti, quedaron boqueando

mirándome con sus caras de juguetes obsoletos

mientras mi ojos se tumbaban huidos

poco recios, poco ojos

y deslumbrados

por el puñal con el que rasgaste el día.

 

No sé cómo pudiste

hacer de todo, la caricia que alejó mi suelo

flotar sin haberlo pensado me disparó

y es cierto que ahora quiero caer más arriba

superando la tierna explosión de pólvora honesta

aceptando que se me incrusten en el corazón

esquirlas, sociables, entrañables

junto a tu irrefrenable necesidad

de acercarte.

 

FORASTERO 

Inalcanzables parecían

pero no lo fueron

y una vez más

arribé al reino por primera vez.

 

Nacían todas para recibirme

enormes

pariendo hijas que parían hijas por doquier.

 

Menudas inocentes, enamoradas

se atrevieron a acompañar mis dos o tres pasos

luego a su muerte marcharon

y llegaron otras, sonrientes

tranquilas, cargadas de ofrendas

estelas de sueños

que dejaron jugando a mis pies.

 

Olas grandes, olas pequeñas… olas

sonrisas de la tarde que no se detuvo

y como no las comprendí

volvieron algunas, a contarme sus secretos

montándome en los ojos, el rostro

de lejano horizonte.

 

Se deslizaron dentro de mí

y allí se quedaron

a salvo de su destino

no derrotadas, si felices

diciéndome esas cosas sencillas

que no supe que significaban

pero que, me volvieron más como él

lleno de olas.

 

CORAZÓN AL HORNO 

Se puede tomar mi corazón

y como si fuera bollo de masa cruda

sin danza alguna, al horno llevarlo.

 

Se lo puede sentir crujiendo

y humeante

se le puede ver la tristeza.

 

Duro por fuera, a gusto de todos

se puede, claro que se puede

sólo hay que atraparlo

cazarlo como si fuera una presa más.

 

¿Es astuto mi corazón?

 

¿O es un corazón idiota?

 

Curioso.

Mi corazón es curioso

y no soporta ser indiferente

y no soporta ser hipócrita

y aún entre las llamas, quiere y debe ser

auténtico.

 

Las redes son su lucha

el amor su triunfo

al horno o no ¡Valiente idiota!

mi corazón entre corazones

jamás dejará de latir.

 

PISADO Y VUELTO A PISAR 

Caminos nuevos que creaste y que creé

se bifurcaron desconocidos

y asediados sin corazón

tuvimos razones, que en huelga

se declararon.

 

Tropezamos con la tozudez de sus piedras

a las que arrojamos lejos… aunque no tanto

porque bien cerca cayeron

y terminamos colgando de sus ásperas manos

un cartón sin despedidas.

 

Venciendo tiempo

doblegando espacios y amontonando nubes

tu mirada y la mía, eran aves perfectas

para resurgir en cielo rojo, rojo

de ignorar en la amargura

y fue así, que nos atravesó por igual la distancia

haciéndonos por el aire

deambular

caer.

 

Y cayendo fuimos espuma.

Y deambulando , para la amistad con sed

fuimos burbujas.

 

Ya no habrá caminos nuevos, ni un camino hueco

sólo huellas del andar, polvo dormido

pisado y vuelto a pisar.

 

Habrá aquí o allá un destino sin retorno

comenzado ayer, muerto ayer, aquí y allá

sangrando el sueño digno de ser revivido

no mañana… sino hoy, hoy, reviviéndolo hoy.

 

TE BUSCO EN MI CORAZÓN 

Pon tu alma en mi corazón.

 

De tu ausencia y de la mía

se desprende

una lágrima silenciosa y ardiente

no de olvido

sino de amor.

 

Y te busco aquí, aquí…. en mi corazón

porque es donde puedo tenerla y tenerte

latiendo la misma canción

soñando

el idéntico sueño

de volver a encontrarnos.

 

CORAZÓN POETA 

Mi corazón es así, poeta

mi corazón es la flor que se abre cuando te siente en él

capaz de derramar esa lágrima, con la que también llora el alma

es ese, que sin brazos te abraza y se aferra a ti

es el que te besa y siente tus besos

bellísimos versos de tus labios.

 

Mi corazón es así

poeta.

 

¿Y SI NO FUERA POR LA PALABRAS? 

Sin las palabras que me enseñaron

sin las palabras que me moldearon

más libre para expresarme sería

y no conocería límites, pudores

 

sería yo… yo entero

 

mejor que una pintura

natural como una flor

o como un ave

y mi poesía

sería Ser.

 

Y si fuera sin palabras

y tu no fueras como yo…

 

¿Podrías entenderme?

 

MIS LABIOS POR MIL AÑOS 

Hace mil años que se perdieron

en lo inhabitable

besando desorientados

sin besar a nadie.

 

Y todos los besos que conocieron

fueron eso… sólo besos

besos de almidón

besos del polo sur y del polo norte

besos borrachos de pereza

besos cocidos a mano y mal unidos

besos, besos… besos.

 

Ninguno… como los que salen de tu boca

agazapados

haciéndose los dormidos, pero espiando

y al primer movimiento de mi rostro

lanzándose al vacío y sabiendo

que de mis labios terminarán colgados

meciéndose como si estuvieran en cunas

extrovertidos, inmaduros

desfachatados.

 

Ninguno se atrevió

como los tuyos

a inquietarme

dejando un sendero de deseo

y en mis venas, la sangre atropellada

siguiendo ese camino desenfrenado, esperado

que durante mil años

quise tener.

 

BORRACHA DE AMOR 

Así está mi mañana

sobre la noche recostada, aferrando su mano

perfumándose de dulce oscuridad.

 

Así está mi mañana, abrazada, ojos cerrados

evitando que se rastrille de placer y de pasión

la hora tres.

 

Así está mi mañana

entre suaves nubes que besan su piel

convenciendo a las últimas estrellas

a que no sigan

por el aire entretenidas.

 

Así está mi mañana, despidiéndose de su velo

y descubriendo su rostro de día

exhibiendo desnudo su cuerpo… así

borracha de amor.

 

Azul Morrell

 

 

 

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CANSADO DE LLAMARME JUAN…

CANSADO DE LLAMARME JUAN…

Poemario de Juan Carlos Muñoz Campos (Chile)

 

huilqui.taparevista

 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO

 

Saben, hablar de Juan Carlos M. Campos pareciera sencillo, como es él, pero es sumamente difícil cuando hay tanto que decir, tengo el honor de considerarme amiga de este poeta Chileno compatriota de Neruda y otros grandes poetas y ser la que presente este libro virtual “Cansado de llamarme Juan …” y créanme no ha sido fácil, uno busca lo importante, pero es que todo es esencial en él, es como subirse a una escalera imaginaria y encontrar en cada peldaño un trocito de vida que nos impulsa a continuar el ascenso, eso son sus poemas, hay detalles tan hermosos en ellos que basta cerrar los ojos para transportarnos y darle vida a esos personajes que encierran sus versos, para sentirnos atrapados en sus poemas e impulsarnos a subir un nuevo escalón con la seguridad que nos espera un hermoso poema, ¿por qué digo esto? porque después de leer sus dos primeros trabajos, no he podido evitar seguir la trayectoria de su obra. Separar la vista de su poesía, de esa magia que con llevan sus poemas, lo comparo con una gran escalera, donde cada tramo lleva impreso diferentes contenidos; personajes, paisajes, amores y desamores, ausencias y presencias, esa descripción que hace de sus personajes, esos recuerdos tan detallados de sus paisajes nos hacen imaginar el momento ahí vívido por el autor, aquellos momentos de la vida que fueron tan bellamente descritos, del sentir el amor a través de sus versos, el dolor de una ausencia, es una hermosa forma de comunicarse con la gente, con el amor, con el mundo y él lo hace con la herramienta mas pura, su poesía.

Juan Carlos Muñoz Campos Chileno de nacimiento, creció bajo el cuidado de su madre y el ejemplo de su abuelo, que inculcaron en él la sencillez, la humildad de las personas grandes de espíritu, el amor al campo, la lealtad, el valor de la amistad, el amor a la familia, la honestidad, a escuchar a través del viento, a percibir los aromas de la vida, a ser un espíritu libre, ese es Juan Carlos M. Campos un alma libre que nació para ser poesía.

Dicen que en la vida uno debe amar, sembrar y escribir para ser recordado, yo en lo personal pienso que solo aquel que siembra en buena tierra nunca será olvidado, porque siempre su arado y su semilla estará en tierra fértil, su poesía es tierra de cultivo…

Los invito a dejar volar el alma, los pensamientos, a dejar libres los sentidos para disfrutar de su poesía.

Cristina O. Sierra

 

Palabras del autor

Jugar a ser poeta después de tanto tiempo llamándome Juan, me ha llevado a plantearme si es correcto el uso, el derecho a ser llamado poeta y serlo no es cosa fácil, gritar cosas desde la esencia misma del alma, desnudar sentimientos, buscar razones, hablar con aves, jugar con el viento, dejar volar los sueños, adivinar tiempos y
situaciones diversas, no sé, creo que talvez seguiré siendo el mismo Juan, más ahora sólo llevo en mi corazón el agradecimiento de permitirme, decirme “íntimamente poeta”, sin serlo.

Todo ser dedicado a esto de escribir, sueña con ver publicado un libro con sus poemas, con la esencia de sus pensamientos, su obra, agradezco a Poetastrabajando.com, la oportunidad que nos brindan a tantos, que como yo soñamos ver un día publicada nuestra obra, a ver esa semillita germinar y que no se pierda con el tiempo, al publicar virtualmente este, nuestro deambular por la literatura, es para mi un orgullo ser presentado por la Dra. Cristina O. Sierra., quien gentilmente se permite llamarme poeta, y ha tenido la paciencia infinita de leerme, lo cual para mí es un honor.

Mi estilo de ver la naturaleza, desde la simpleza, el tomar contacto a diario con aquellos seres que alegran mis días en el campo que tanto amo, lo disfruto y trato de presentarlo en éste, mi primer libro virtual.
La poesía está en el pueblo, la grita el campesino, la escribe el obrero, el pescador, el médico, el que nada posee, soy simplemente, “Juan” que quiso ser poeta en las alas de un zorzal.

Gracias

Juan Carlos Muñoz Campos

CANSADO DE LLAMARME JUAN…

 

juan carlos muñoz campos

 

Cansado de llamarme Juan, me he nombrado poeta,
llené de versos las alforjas y emprendí mi viaje
por los jardines, buscando violetas,
¡Flor pequeñita pero que es un universo!
Entre todos los prados no encontré ni violetas ni una lis.
Soy poeta, pequeño mundo en cuerpo de hombre,
mi llanto es poesía y mi risa un verso.
Cansado de llamarme Juan, me he nombrado poeta.
Pastor constelar de estrellas y de luceros,
Artesano que moldea la luz del día en
coplas del viento,
escultor de rimas disonantes y de romances,
Cansado de llamarme Juan me nombré poeta.

 

A MI MADRE

amimadre

Hablar de la infancia es evocar los sueños
de pantalón corto, zapatos gastados,
de tardes ahumado a orillas de la fogata
al borde de algún río,
es hablar de sueños truncos,
de miedos y alegrías, de paseos
con el ¡¡Pillín!! aquel amigo, mi perro,
tardes enteras sobre el cerro persiguiendo
mariposas y lagartijas,
recogiendo piedras de cuarzo con formas de corazones.
Pero es también la niñez de este poeta
el recuerdo atesorado en la bóveda del pecho
con mil juncos de agua en el río Claro,
es atardecer en el potrero bajo las encinas,
sacando pececillos dorados en los charcos,
hablar de mi niñez es como soñar con una caricia,
como si la seda de tu vestido y el perfume viven
inundando con la adición a tu piel,
es soñar una vez más con la fantasía,
con las caricaturas de la zorra y el cuervo
es sentir en un abrir y cerrar de ojos
a mi madre, caminar conmigo de la mano.

 

TÍA SANI

 

tia sani

 

Escribo, mientras fluyen mil recuerdos,
mientras la música de Debussy
arranca como notas de lluvias mansas
y evoco tu mirada vacía de luz,
tenías en tus ojitos la noche eterna
y sin embargo tenías la luz del mundo para mí.
Cuánto te extraño, ¡¡Dios cómo te extraño!!
tenías la caricia justa, en tus manos
con las que veías,
Tía Sani, eterna madre de tu sobrino “el gordo”
Hoy escucho a Debussy
y has venido desde el cielo
sólo para dejar en aquel retrato tuyo
aquel que dibujó Misari, un beso
te he extrañado y tu recuerdo brota
sin que nada lo contenga.
Te he extrañado…

 

ALICIA

 

alicia

 

Aquella que ríe con sus ojitos
de niña feliz, ella es Alicia.
Minúscula mariposita de la selva Maya,
nota suspendida en el aire
que se ha fugado del canto
espléndido de un Zorzal.

Principio de una historia,
adoptada flor efímera,
dejadme llamaros hija.

Poema breve escrito
por Dios, de su puño y letra,
eres innata poesía.

Aquella de los ojitos
que ríen, ésa es mi hija
Alicia.

Ligera como la brizna,
fresca como rocío
llamadle a ella
Poesía.

 

APE…

 

ape

 

Viejo, viejo con la fuerza del viento,
con el cansancio del tiempo sobre la piel,
sobre los hombros llevabas toneladas de sueños,
eras el Viejo, mi amigo, mi compadre Ape,
el que enseñaba lo que era la vida,
lo que danzaba la gaviota.

Eras aquel que tenía la frescura de la risotada,
siempre a tiempo, amigo, pero más que amigo,
recuerdo aquella tarde en la playa sacando limayes
y cómo reías cuando me envolvió la ola.

Ya no estás en las playas de tu Constitución
pero sigues viviendo en mi recuerdo,
viejo capitán de lanchas de sueños del bar,
marinero de tierra, piloto de guerra entre los
tiuques de la tarde, árbitro de canchas celestes,

Ape, viejo amigo añorado, hoy en tu cumpleaños,
cumplirías no sé, uno menos de eternidad,
recibe allá donde estás el recuerdo de tu amigo
de tardes enteras charlando, sobre los paisajes
del río Maule.

Saladino Valladares Aravena, maestro del maestro
que hiciste de mí, hoy descansas de tu andadurías
por las tierras mauchas, ya luego partiré,
en algún bar entre estrellas brindaremos nuestra amistad.

 

CONDE DE LAS OLAS

 

conde de las olas

 

Bogaba en el Maule, río arriba.
Nieves Vergara, de pelo suelto
barba hirsuta, ojos vívidos
menudo cuerpo, risa sencilla.
Estira el torso en cada
ocasión que los remos
impulsan el bote.

Rechinan las chumanceras,
crujen las cuadernas
su nave corre río arriba
Otea el ribereño paisaje
buscando un pozòn donde
fondear el ancla.

Manos diestras, hábil, pescador,
encarna sus anzuelos con avidez

Uno a uno va subiendo los
pescados por babor,
los destripa con arte,
con el respeto que sienten
los pescadores, por la muerte del pez.

Nieves Vergara, Capitán
del bote del viejo
Segundo Ramírez Palacios,
(otro jardinero que ya partió al jardín celeste)

El amigo de las noches de bohemia,
cuando la madrugada nos atrapaba
en algún bar, con las botellas de tinto pipeño
vacías.

Otrora pescador de río,
hoy Alcalde de Mar,
Conde de las olas,
Rey del feudo de las gaviotas,
emperador de los ocasos
del mar de Constitución.

Boga río arriba y yo
voy en la popa del bote
de sus recuerdos.

A Nieves Vergara

 

ABUELA

 

abueka

 

La plancha a carbón está lista
y las camisas blancas, recién almidonadas;
te dispones abuela a planchar,
como a diario, las camisas,
tu delantal a la cintura y salpicas
agüita de arroz sobre la tela blanca.

Entonas una jota española,
así te recuerdo abuela,
con tu moño de tomate.

Qué prolija eras abuela,
cuánto cuidado ponías en ello.

Abuela ¿le planchas ahora camisas
a san Alberto Hurtado?

Las tardes junto al costurero,
los cuentos de los niños de migas,
los barquitos de papel en el río de la calle.

Y sobre el brasero un trozo de queso
para tomar mate con cedrón, toronjíl,
cardenal, menta
y poleos traídos de los potreros.

Cuando miro pasar las nubes con mil formas
de animales y dragones, te recuerdo abuela.
Con agüita de arroz,
en algún rincón del cielo.
Aquí llora tu bisnieto cincuentón
pero con el alma de niño que tú le dejaste.

 

MATÍAS CATRILEO

 

matias catrileo

 

Hoy de su pecho, ha nacido un copihue,
libre como lo fue su pueblo,
rojo de sangre valiente y altiva,
la tierra absorbió su alma
y la cubrió de Gloria.
Matías Catrileo, tenías veintiún años,
pero llevabas la historia de Arauco
por tus venas, y una bala
truncó la historia reciente
para instalarte entre los mártires
de tú pueblo indómito.
Hoy el volcán ha guardado silencio.
ha partido un bravo Mapuche,
la bala del Huinca le robó
la vida, así como a su pueblo
le han robado la tierra.
Huilqui, con el dolor en la garganta,
hoy no canta su trino,
Traro voló sobre los bosques de araucarias
y en el silencio de las quebradas llenas
de pangues un copihue ha llorado
una lágrima de sangre y fuego…

 

VOLODIA…CANTO DE LIBERTAD

 

volodia

 

Me quedaré con el muchacho del siglo veinte,
con Valentín, nacido poeta, luz, camino eterno,
traspaso de poemas entre Pablo y Volodia,
amistad de Camarada.
Luchador de causas y excelso amante de
la libertad de su pueblo, que orgulloso
le devolvió el decirse Chileno.

Hijo del salitre, Araucaria de Chile,
El Siglo, Escucha Chile…
Gritos que llamaban a ser y renacer en patria.

Estarás junto a los que te faltaban,
reencontraras a Pablo, Vicente, Lucila y
de Rokha.

El cielo ya se apronta a los nuevos versos de
el Muchacho del siglo veinte.

Siempre presente, ahora y siempre
Descansa en pax.

 

UN LOCO POETA

 

un loco poeta

 

Un loco y abandonado poeta
quiso ver morir el sol
desde lo alto de una roca
en mi playa Maulina.

Cerró sus manos queriendo
atrapar el último rayo del día,
tomó de la arena un montón de granos,
escondió al sol.

Esa noche la playa brilló con esplendor,
los peces que nadaban
entre sus aguas no entendían,
¿por qué si había luna, parecía de día?

Las gaviotas sin poder dormir, preguntaban
¿Quién se atrevió a esconder al sol
entre las arenas?,
¿Quién no desea amanezca de nuevo?

Quedóse el poeta dormido
junto a tan caro tesoro y el viento del norte
y la camanchaca, le cubrieron en su sueño
del que ya jamás despertó.

El loco poeta hoy yace entre las rocas
y el sol cada noche al morir,
se esconde entre sus manos
de versos vacías

 

HA MUERTO UN NIÑO

 

ha muerto un niño

 

(A los niños que murieron en una cárcel
de menores en Puerto Montt, Chile)

Hoy ha muerto un niño,
tenía el Sol en sus ojos,
una Luna pegada en su faz,
su vida era una espiga de trigo
cegada antes de madurar.
Sus oídos no oyeron al mirlo cantar
sobre los sauces, ni vio los atardeceres
en el mar, no jugó con las estrellas
ni supo del amor.
Hoy ha muerto un niño
que tenía sobre sus hombros el
estigma de ser un pilluelo,
un mozalbete rebelde.
Quemado junto a otros niños,
ha muerto envuelto en la flama
de una justicia del hombre
y se llevó el dolor.
Sus pasos andarán en otros campos.
Nadie se ha conmovido en el café,
¿sólo porque era delincuente?
Pero la vida de un niño vale
lo mismo que la de un rosal.

 

PROLETA…VIDA MÍA

 

proleta

Toma el fusil, mira su largo talle,
esgrime con él el aire.

 

Apunta, aprieta el gatillo,
y de aquel aparato de muerte
brotará la brutalidad,
la bajeza, así como se mata
periodistas, se mata un pueblo.

Yo, tomo el lápiz, escribo
sobre una hoja blanca,
arrojo sobre ella el verso
sin miedo, sin dolor.

Jamás he escrito de la miserable vida
que guardo en mí,
sumido en los sueños del proleta,
sin sindicatos ni confederaciones,
sin estibar poderes de facto.

Sin vomitar odios por no sentir lo mismo
que aquel.

Sólo escribo, soy un mísero poeta
descubriendo en el virginal blanco
de la hoja vacía, un campo donde sembrar,
como un labriego ara su parcela.

Mi arado será el verso,
para sembrar versos,
con mis manos rotas,
con sudor de sol en la piel,
como un jornalero sudado.

Llevo en mis semillas la libertad
del pensar.

En la hoja está la justicia,
en mis versos, mi verdad.

 

A CLAUDINA

 

a claudina

 

Caminé por calles solas, frías
en Praga y adiviné que las estrellas
caerían una a una
sobre el campo de girasoles,
creí verte entre ellas,
alumbrabas todo, eras
pequeña gran amor
y los jardines de Praga
tenían tu aroma de madreselva
en flor,
Los gorrioncillos me señalaban
entre la bruma la sombra
de un añoso árbol
donde dejé un corazón
grabado.
No sabía aún tu nombre,
sólo puse el mío y
ternura
solo el mío y ternura
como te llamas hoy.

 

VIDA

 

vida

 

Vida, vida rota entre
las heridas de mis manos
y las espinas de tantas
rosas que deshojé,
sólo para ti

Vida, amada vida
qué me darás ahora,
si ya pasé los cincuenta años,
me darás sólo versos.

Vida, te siento ir ya de mi cuerpo,
pero antes, déjame decirle
que la amo,
que lo que me resta de ti
es para ella.

Vida, déjame navegar solo
sobre las olas de su mar,
no te pido nada más.

Vida estamos listos
tú te vas y yo te sigo

 

VAMOS A VOLAR

 

vamos a volar

 

Te invito a volar
subiremos juntos
tú en mi garza negra,
yo en tu gaviota azul.

Te llevo a mi palacio
de diamante bruto,
de poligonales aristas,
te prometo una velada
entre el sol mayor de la séptima
galaxia, el mar de estrellitas
enanas de la quinta dimensión

Ven, sube a mi garza negra,
que yo le he dicho
que estás triste,
para que con sus plumas
negras te dé caricias
blancas.

Sólo volemos,
ven…

 

AROMAS DE AMOR

 

aromas de amor

 

¿Tiene aromas el amor?

Claro el amor tiene aroma
de cuerpo desnudo, de piel
sudada, de placer vivido.

Aromas de orquídeas
silvestres, salvajes
perfume de libido.

Aroma de canela
de leña de inviernos
del sur austral

Aromas de vino tinto
de tequila y ron,
perfume rebelde.

Tienes el aroma
de la tarde, cuando
se riega el jardín

El amor siempre
tendrá aromas
de ti…

 

QUETZALES…

 

quetzales

 

Arrastré desde soles distantes,
luces de tonos perfectos,
para fijarlas en el iris
de tus ojos, alegres.

Rayos de mil colores
escapados se prendieron
en el plumaje del quetzal,
y en frente a mí
adornada con una corona
imperial de plumas
apareces princesita azteca,
de tu vestido de oro
reflejos, de tu mirada
sólo fluye miel de estrellas
y ante esa imagen
doblo mis rodillas,
venero la suerte de
veros plena e imperial.

Florece la selva en tus ojos,
inundas de luz mis sombras,
y yo riego de versos el camino
a tus sueños.

 

DÉJAME

 

dejame

 

Dame un momento de silencio,
que de tu boca no fluya una palabra
y tendré miedo de no volver
a oír de tus labios…de miel
un te quiero.
Déjame recordar la melodía
de tu voz, para sentir que aun
no estando aquí, te presiento,
suave como la brisa de Abril.
Déjame, que en el silencio
tuyo descanse mi voz, y diga
tu nombre en una desesperada
emoción, la inexplicable
razón del amor.
Quiero en tu silencio,
te quiebres en el recuerdo
del beso último,
y brote de tus ojos,
la mirada de seda
que envuelve mi alma.
No quiero, no, ser el que
rompa aquel cristal, en que
se encierra aquel,
tu silencio.
Ya escucho el eco
de los latidos de mi corazón
en mi pecho,
y tú, allí en el silencio,
y en la inquietud
de no perderte.
Déjame solo, con
la inquietud de amarte…

 

GAVIOTA

 

gaviota

 

Te busqué hoy, entre los manzanos
desnudos, sólo encontré sombras frías,
tú ya no estabas.
Las sombras se estiraban
entre las desnudas ramas,
mas tú ya te has ido,
ni el vuelo de los gorriones
ni el trino del mirlo
hizo que el frío de tu ausencia
se fuera de mí.
Te busqué entre las florecillas del campo
y las mariposas, me decían se fue.
Solo y triste, recorrí el huerto
gritando en silencio
tu nombre, simplemente gaviota.

 

SÓLO TUYA

 

solo tuya

 

Quise tomar la luz de la luna,
hacerla rayos de plata,
vestirla de aromas de hierbas
nocturnas, pero la luna
ya tenía dueña.

Quise esconderme de sus rayos
como saetas que escudriñan
la oscuridad, y la luna
siempre me encontró.

Subí por las laderas de los Andes
hasta la cima oscura de la noche
y la luna se había fugado.

Se escondió
entre los cabellos de mi amada,
se aferró a su piel,
se quebró en cristales de escarchas,
se puso escamas y bajó
al fondo del mar.

Sólo quise tomar la luna y ella
ya era tuya
sólo tuya…

 

UN MAGO

 

un mago

 

Si fuese un mago fabuloso
pondría un titán enorme
con cadenas a detener
el pasar del tiempo.
Pondría elefantes
tractando el mundo en sentido contrario,
los relojes andarían al revés
y la noche duraría sólo lo justo.
Y el día se detendría a tu lado,
no seríamos más que nosotros, tú y yo
fundidos en amor sin edad ni tiempo.

 

YO SOY AGUA

 

yo soy agua

 

Reflejos de rayitos de sol
Corría entre los juncos el agua pura,
reflejo de rayos de sol,
saetas que entran por tus ojos
y se clavan en imágenes dispersas,
casi tan dispersas como tus cabellos negros.
El agua canta canciones de cristal
mientras los juncos tejen caricias
de brisa fresca.
Tus pies descalzos, sobre el prado
y la desnudez de tu espalda,
cayendo sobre el espejo de agua cantora,
reflejo mágico, caricia adivinada.
Corría el agua entre los juncos
como antes mis manos entre
los juncos de tu talle.
Hoy soy el agua, tú los juncos.

 

YA NO TE AMO

 

ya no te amo

 

Si quisiera escribir en la noche,
si quisiera cantar al alba,
sólo diría que te amo,
y eso no es cierto, lo sabes.
Si quisiera decir te amo mentiría
y sería muy cruel.
Ya no, ya no te amo.
Sabes, lo que siento ya,
es más grande que el amor,
es casi adicción a ti.
Respiro tu aroma y vivo,
beso tus labios y vivo
¿Entonces?
¿Cómo decir que te amo?
Creo comprendes que ya no te ame,
porque eso ya es mínimo,
Si hasta el universo es finito
para decirte amor…

 

LA GARZA NEGRA

 

garza negra

 

¿Quién eres tú, garza de negro plumaje?
Volantes del recuerdo sin sombras,
desde el rincón de los mitos.

¿Acaso buscas enturbiar los sueños
sin fronteras de este espíritu rebelde?
No develes mis íntimos deseos,
no divulgues la necesidad que
tengo de besarle.

Estilizada ave zancuda, oscura
como la sombra, extranjera
en el campus de lirios azules,
devuélveme su sombra mansa.

Te pregunté, responde
¿Quién te ha enviado a perturbar
mi espíritu?
¿Eres acaso un montón de plumas
sin razón?
Sólo te pido no digas, no develes
el secreto de mi amor por ella…

 

ACUARELAS

 

acuarelas

 

Mezcla de colores,
tonos de vida
y de pasión,
odios, rencores
desazón,
qué sería del paisaje
sin el color.
Qué sería de poeta
sin la mezcla de colores,
esos que inspiran versos
como el color de miel de tus ojos.
El pintor plasma telas
de tonos múltiples
mezcla el azul,
el verde, el rojo,
el jazmín.
El poeta sólo
trenza palabras,
las escribe en papel
que una vez tuvo vida,
árbol, vida, muerte de flores
de lunas, de estrellas.
Colores, acuarelas
sentires, pasión, odios
paisajes devorados por tus
ojos de miel.
Los colores, reflejos,
dolores, mezcla,
aguas locas que bajan
desde tus ojos
luz, oscuridad,
amor…

 

SU AUSENCIA HOY DUELE…

 

su ausencia hoy duele

 

¡Que te rebeles alma, que te rebeles!
Que aquel amor ausente, duele,
Que rebana la carne duele
¡Esconde la dicha cobarde!
¡Que te rebeles alma, que te rebeles!
Que con una caricia ella engaña,
que su voz trama un verso, y mata.
Mientras el dolor se agolpa en el pecho
y el eco en el alma vacía resuena a lágrimas de hiel
¡Que te rebeles alma, que te rebeles!
¡Que su ausencia hoy duele!

 

LLEVAS VIDA

 

llevas vida

 

Llevas en tu vientre,
un terroncito de miel,
dos sonrisas de cristal
y en tu cuerpo anida
eso llamado vida.

Llevas en tus senos
el zumo de la más pura
y clara paz.

Eres una rosa a punto de parir,
el aroma de dos botoncitos,
de ojitos vívidos y claros,
estás llenita de poesía.

Y en el regazo guardas una
oda y un romance
hechos de puro amor.

Un Sol y una Luna
de cabello rizados por el viento
libre, sobre nuestras costas.

Llevas la vida
siendo tan leve
como el rocío.

 

TE EXTRAÑÉ

 

te extrañe

 

Recordaba esas tardes cuando
caminábamos de la mano,
por las playas de Constitución.
Los Alcatraces nos saludaban
con vuelos majestuosos.
Extrañé esas tardes,
¡Tantas tardes!
si las contase todas,
¡serían siglos!
Te extrañé, Dios cómo te extrañé,
La puesta del Sol
contemplada desde la Vega de los
patos,
el viento sobre nuestros rostros,
las olas rompiendo en aquel malecón,
una pequeña lancha jugueteando sobre
las olas,
y el Sol,
¡Cómo moría el Sol!,
sus rayos se negaban a morir entre
los pinos del bosque después de
bañarse entre las espumas.
Recordé aquellas tardes,
ya lejanas y que se añoran
como tus caricias
cuando caminábamos
¡Solos, tomados de las manos!
Te extrañé…

 

DELIA…

 

delia

 

Desde el volcán Osorno
a orillas del lago Llanquihue,
como una chispita de fuego
naciste en Puerto Octay.

La nieve fue tu calzado,
las huellas tuyas corriendo
descalza en las noches de
intensas nevazones, qué recuerdos…

Los Copihues se prendieron
en el rojo de tus labios
mil mariposas nocturnas
te dieron vida.

Puerto Octay, Pto. Varas, Río Negro, Coyhaique, Aysén,
Valparaíso, Los Andes, donde pariste
a este loco poeta.
Talca donde elegiste partir.
Ahora te extraño, si te veo,
en las siluetas de los árboles
a los que tiempo dedicabas a
descifrar para que yo las imaginara.
te veo pequeñita y gran mujer.
Delia, madre, cómo se te extraña
cuánto,
cuánto
me faltó decirte muchas veces te amo,
cuánto, cuánto…

A mi madre Delia Campos C.

 

ACAMPEMOS EN EL MAR DE LA TRANQUILIDAD

 

acampemos mar de la tranq

 

Te invito a que acampemos en la luna
armaremos nuestro viaje en silencio
en la quietud de la noche, esperaremos
el primer autobús que pasa en la esquina
donde nacen los sueños locos.

Te contaré mil historias, de cometas y luceros
de aventuras entre los aerolitos de Saturno,
de aquellos viajes en alas de mi garza negra
miraremos desde lo alto tu casa vieja,
ella nos contará tus historias de niñez
y reiremos como ríen los amigos
sin tapujos ni tabúes.

Llevaré un trozo de luz azul
para alumbrar la parte oscura
y un coro de selenitas nos cantarán
poemas en sol mayor, que hablarán
de nubes y tormentas en el mar de la tranquilidad
si bien es un mar seco, quiere verte nadar en sueños,
en mis alforjas llevaré un vino tinto
de mi valle preferido, un cabernet, un trozo de paz,
un libro de poemas de Neruda, la amistad.
Acamparemos no sé de qué lado pero
hoy la luna está llena.

Mi garza negra y tu gaviota azul
vendrán volando más tarde
por si quieras seguir al cometa,
sólo quise invitarte a acampar en la luna.

 

MIRADAS

 

miradas

 

Mi mirada busca la plata
de sus sienes,
pero marchó tranquila,
buscó la paz
del fondo de la tierra,
donde brotan
la violetas, que tanto
le gustaban,
la tristeza de la voz,
se extraña.

Mi mirada busca
su sombra
cansina, y sus ojos
profundos, pero
en el cielo han brillado
dos luceros.

Mi mirada
se cansa bajo
la lámpara, hurgando
entre las fotografías,
la figura suya
y el horizonte
del atardecer.

Mi mirada buscaba
sólo a mi Madre.

 

ANGÉLICA

 

angelica

 

Ojos azules, profundos
de mirada dulce, reflejos
del celeste de los cielos,
¿qué ha pasado hoy, que os
recuerdo?
Amiga entrañable,
serenidad hecha belleza
de mujer simple,
estatura pequeña.

Vienes en mis sueños
sólo para que te contemple
sobre las arenas de Constitución
corriendo como una brisa.

Angélica, recuerdos,
charlas interminables
cazando los arco iris de la
tarde.
sólo un recuerdo…

 

GABRIELA

 

gabriela

 

Los robles de la cordillera
de Vilches aún conservan
aquel corazón, que con
mi puñal dejé dibujado
aquel verano, el único
verano, mi verano.
La miel de tus ojos,
la dulzura de tus besos,
la suavidad de tu voz.
La sombra tuya y la mía
corriendo sobre un mar
de hojas muertas, quebradas.
Sé que en el cielo estarás
corriendo sobre las nubes
que haces pasar sobre Vilches.
El cuerpo se fue, pero vuestro
recuerdo, jamás…..
Un gran amor…..

 

GALOPES

 

galopes

 

Entre los potros blancos
que cruzan los cielos
de la tarde, la golondrina
del invierno dibuja
entre sus revoloteos
mil formas caprichosas,
asemejan tus cabellos
sueltos como cascadas.

Arreboles salmónidos
de furiosas batallas
conllevan a los potros
a perderse entre las
líneas del horizonte
pintado ya de luceros.

La tarde se estremece,
se fuga tranquila, camino
a la profundidad de la noche
y yo solo, solo y miserablemente
pequeño, pienso en tus ojos
que admiraban los atardeceres,
Madre.

Qué atardeceres admirarás desde
lo alto, madre, que yo acá solo,
adivino tu sombra, entre aquellos
potros blancuzcos que trajiste
de Aysén, y los esparciste,
en mis atardeceres.

 

¿VISTE VOLAR LOS GANSOS?

 

viste volar los gansos

 

Cuando te encontré tendida
de espaldas y con los ojos
abiertos sin mirar, absorta
en quizás que recuerdos.

Quise cerrar tus labios,
abrazarte, llenarte de amor
cantar una canción o dos,
tenderme a tu lado, rubor.

Cuando te encontré, mirando
sin ver, sin sentir, ida.
En el silencio oscuro, temor,
alzaste el vuelo, vida.

Quise llorar, no entendí
que volaste alto, enmudecí,
solo pienso ” ¿si viste volar
los gansos? “, ya es hora…..

 

SONRÍE…

 

sonrie

 

Hijo lo que veas es tuyo,
todo ese cielo plagado
de estrellas fulgorosas,
de los vientos que sacuden
estrellas blancas y negras,
soy el dueño absoluto,
ese mar inquieto de olas
altas de blancos ribetes,
esa arena negra como noche
también es mía.
Hijo puse calor al sol,
el fuego de mi pasión
adormece la luna,
y los ríos que se desprenden
raudos de la montaña
los guardo para ti,
también la basura que
ensucia el paisaje,
es mía, perdona hijo,
pero ese humo que cubre
la ciudad fue mío.
Pero también la paz
que se quiebra por dinero,
por poder, la metralla
la sombra oscura de
ese caza, la silueta del
cohete ,son mías

Pero hijo eso déjalo
no te manches la vida
no mates por matar,
por que te ordenan,
ni siquiera por defenderme.

Sonríe, hijo solo sonríe,
y toma de tu padre viejo,
lo que el tiempo le dio,
se llama experiencia
ese cielo, ese mar
el calor del sol…
ya ahora son tuyos,
sonríe te creerás dueño
del mundo…
hasta que cumplas cincuenta…
Hijo solo sonríe
y escribe un verso libre…
como los sueños (lo único libre)

Ah, la basura mía no la desparrames
adjúntala a mi tumba cuando
me vaya…

 

COSA RARA EL ARTISTA

 

cosa rara el artista

 

Dicen que los artistas no lloran cuando
otro se va, que aplauden.
Qué cosas raras los artistas,
pintan estrellas en la oscuridad,
congelan llamas azules,
cantan en silencio con gestos,
dibujan sonrisas con palabras,
escriben música con versos,
aman sin cuerpo, estrechan abrazos
desde miles de kilómetros,
duermen de día y viven de noche,
otros sólo conocen el arte
en libros.
Yo, fotógrafo, pintor, escultor, poeta,
escritor,
vago de atardeceres, ladrón de sueños,
bohemio de día.
Canto al amor, a ése que prodigas
desde tu distante lar.

 

ENTRE TÚ Y YO

 

entre tu y yo

 

¿Sientes ese silencio
bajo tus pies?,
el pasado, la historia
yace prisionera
bajo esa lápida
de esta oscura
bóveda.

Como ha pasado mi historia,
mi raíz, enmarcada en
un calidoscopio, luz
reflejada en el prisma
de espejos, que fue
mi vida.

Desfiguradas figuras,
adivino en esta morgue
oscura.
Piel reseca,
venas henchidas
por los líquidos, químicos
preservantes de cadáveres.

¿Quién fuiste tú?
¿De tan alto porte?
Al parecer, eres mi abuelo,
¡Sí, te reconozco!
aún esbozas tu sonrisa,
eres Don Ernesto Muñoz.

La ciencia, sin conciencia
estudia tu cuerpo
te desgranas, cual puzzle
científico,
¿Podrán ellos descifrar
lo generoso que fuiste?

Las oscuras intenciones médicas,
desmembraron el cuerpo, desechando
trozos sin interés, sin saber
quién eras.

En mi quirófano
de cirujano lírico,
cual tanatólogo, escudriño
solo esa sonrisa, la misma
que me regalabas
en las tardes cuando
charlábamos en la
plaza Abate Molina,
tu historia y la mía.

¿Sientes el silencio
bajo la planta de tus pies?,
esta es la raíz genealógica,
¡Aquel de la camilla!
entre las desfiguradas
figuras,
ése es tu bisabuelo
Don Ernesto.

Cuando a mí me llegue
el momento, que la ciencia
haga lo que tenga que hacer
si puedo dar vida
ahí estoy, que arranquen
mis órganos.

Que yo he dejado
mi propia historia.

Tú…

 

UN GRITO DE LIBERTAD

 

un grito de libertad

 

A la tierra lancé el grito de Libertad,
lo cultivé, como se cultivan las hortalizas
lo regué con la sangre de mis manos
y las gotas de sudor, que alguna vez
rodaron por mi frente,
grité fuerte, tan fuerte que
de ella brotó el fuego
de la lucha, por los derechos
de ser tratados, respetados como personas.
En la tierra,
sembré justicias, derechos,
sueños de unión, enterezas, labranzas
de manos sucias de sudor , tierra ,
de esperanza,
humillaciones, por ser pobre,
pero, la tierra,
sí, la tierra
me ha dado nardos como tus manos,
frutos maduros como tus labios
y me ha dado abrigo
como cuando en tus brazos me refugio.
La tierra, sin el grito de fuertes ecos,
encendidos, no es tierra,
las injusticias, rompen terrones
cortan las espigas,
pero los sueños,
nuestros sueños de justicia,
ésos, se han guardado en la tesorería del pueblo,
ese pueblo al que pertenezco
en el que nací desnudo
y donde desnudo he amado
donde desnudo moriré,
una y mil veces por el ideal,
de ser igual,
sin distingos,
entre el patrón y el inquilino.
Se nace en la tierra libre,
en la tierra verde y reseca,
de esta señora,
la señora “América”.
Sólo la tierra se vuelve cripta,
donde reposa el cadáver de los sueños,
de añorar ser
el labriego de justicia y
Libertad

 

LA ÚLTIMA BATALLA DE UN TITÁN

 

laultima batalla de un titan

 

Se marchó suavecito, casi sin moverse, en paz, silente, resignado,
a perderse entre las hierbas secas de la calle Echeverría, sus huellas
casi imperceptibles, marcaban el camino sin retorno, resolvió que así
fuera. Subió a su lancha formidable trozo de roble maulino hecho
ingenio, su tripulación experta, maestra combatiente de olas,
tempestades, viento sur.
La mirada firme del capitán, su voz resonó como un trueno,
soltaron amarras, el viejo “Pez Volador” enfilo por la corriente del
Maule hasta el campo de batalla de los titanes del mar, la barra
del Maule trampa de agua que cobra por peaje vidas.
Las toninas y las gaviotas estaban expectantes, la lid seria dura,

Un fuerte golpe de agua en la quilla y el “Pez Volador”
se alza tremendo, imponente y a la vez indefenso, y un tumbo
y otro tumbo, y la embarcación voltea a la derecha luego
gira a la izquierda y otro golpe barre la cubierta, arranca
a los dos hermanos ” Coipitos”, luego otro y otro,
el mar como si fuera un padre los envuelve en un manto
de espumas blancas.

Aferrado al timón de pie, como si fuese una estatua
el capitán viejo Rumano hijo adoptivo del Maule,
miro al cielo con sus enormes ojos de viejo lobo de mar
otea la lontananza consternado ve como se van uno a uno
sus marinos, solo a “Chuflay” le perdona la vida
el rey Neptuno, nadó mar adentro fue su padre el rescatador
abrazo de padre e hijo llanto de varón…

La campana de la Poza llamó a desgracia, ¿Quién será el que volcó?
los viejos pelícanos volaron sobre la lancha y se marcharon
dicen que llevaban el alma de aquel capitán, el mar se
trocó calmo , culpable , una vez más cobró la inmolación
de marinos, sus hijos…

Hoy, el nuevo “Pez Volador” rompe olas bajo el mando
de “Chuflay”, los otros náufragos los reclutó Neptuno
jamás volvieron solo el “” gringo Cheo” reposa en
un panteón… Por eso se marchó suavecito casi sin moverse…

A los que no volvieron del “Pez Volador”

 

OBRERO

 

obrero

 

Manos rugosas, áridas como la tierra
amplio pecho, animal felino
de los andamios.
Cejas rotas de sudor
corazón de poeta constructor,
galán de piropos
trinos de gorrión urbano.

Obrero despectivo de la vida
simple, creador de sueños
amante de pasión sin
fronteras, crisol de soles
corporales.

¿Qué haces obrero
con tus manos ásperas,
si cuando acaricias
la piel de tu hijo
se vuelven de seda?

Animal indómito
domado en la paz
del hogar, sangre
azul oscura de realeza
desconocida, príncipe.

Armador de laberintos,
cavernícola contemporáneo,
caballero de estilo pobre
soñador bohemio.

Así es el obrero
charqueado de sol,
de mar,
de patria,
de sueños.

 

NIÑO POBRE

 

niño pobre

 

Tus manos entumecidas,
tiritando de frío,
sales del agua de la pileta
de la Plaza de los Héroes
de Rancagua, niño pobre.

Héroe tímido
de noches heladas,
como helada es
el hambre de tus hermanos.

Son unas pocas monedas
pero se vuelven pan,
para tu madre, arriesgas
ante la noche y el frío.

Tus ojitos se vuelven
estrellitas húmedas,
niño pobre de las piletas,
” De los deseos”, héroe
de piel azulada y corazón
de fuego.
Anónimo héroe de las
Plazas de Rancagua.

 

TARDES DE CORDILLERA

 

tardes de cordillera

 

A media tarde,
en los senderos
rodeados de robles,
las sombras se entrelazan
con rayitos de sol tenues,
la música de los arroyuelos,
fresca huele a hierbas,
a helechos, quilas.
Las hojas muertas,
tierra de hojas,
paraíso, universo de
diminutos seres,
manantial de vida.
Los pájaros trepan
saltando de rama en rama
los gruesos robles,
a veces dibujan invisibles
piruetas tras los insectos,
sus gorjeos se quiebran
en un eco claro.
Las aguas de las lagunas
sombreadas de Chilcas,
pangues y culenes
absorben el paso
de un ejército de nubes.
Trepo un viejo hualle,
domino las copas del
bosque, y desde lo alto
silbo un trino, para anunciarle
a las aves que soy yo
el zorzal que vuela
libre.
Los versos se me arrancan
corriendo sobre el papel verde
de los bambúes, y el celeste
puro del cielo de la cordillera,
los cerros atrás se cubren
de blanco manto, salpicado
de amarillos y verdes claros.
A media tarde entre
los senderos de mi montaña
de Vilches Alto
imagino tus ojos negros,
mi garza negra vuela
esperando a su
gaviota azul.
La tarde se escapa
libre, camina a la
cumbre del Quizapú
a encontrar la noche.

Mis senderos las sombras
y tus ojos negros.

 

TALCA…CONSTITUCIÓN…VIAJE EN BUSCARRIL

 

viaje en buscarril

 

Por la trocha angosta del último ramal,
viaja el buscarril amarilloazul y plata,
con su canto interminable: Voy pa´Conti, voy pa´ Conti…
y pasamos entre los sauces sedientos,
que se agachan a beber de los canales y regeros.

A la orilla entre las moras, aparecen
potreros verdes, cubiertos de ‘ Pal´ querer’,
flores amarillas que deshojamos para saber
si nos quieren, y entre ellos asoman el pecho
rojo sangre las Lloycas. y su cantar alegre.

La primera estación Colín, casona alta, amarillenta,
casi dormida, allí antaño los burros rebuznaban a coro,
y en las carretelas se veía como los tomates llamaban
a un ‘ Chanchito en piedra’ con pancito amasado.

En Rauquen, la vista se pierde entre la vastedad de viñas.
verdes y de cinturón negro de racimos de uva Merlot y País.

Corinto asoma a la vuelta de una curva, y el pueblo se ve,
vestido de colores y de techos plateados de zinc y de tejas
viejas, entre todos la Iglesia, antigua y blanca,
donde recuerdo la figura del Padre Oliva.

La estación se antepone a las viñas de Don Guillermo,
la calle de acceso con ciruelos amarillos, esos ‘corazón de paloma’,
y otros rojos, entremezclados con los Moros y los espinos extranjeros,
forman el más extraño corredor de árboles del ramal,
a mi memoria vuelven aquellos días en que esta estación se llenaba
de carretas con sandías, melones y tomates ‘Corazón de buey’
y al viejo ‘Chepe Méndez”, mi amigo.

Mi viaje en el buscarril, continúa, pasamos por el ‘Morro’
y al frente donde estuvo alguna vez Puerto Perales. el puerto fluvial
ya extinto, gracias al progreso que embanco el Maule.

Curtiduría adivinada estación entre el verdor de los pinos y el azul
de las aguas del Maule.

‘González Bastías’ La estación del “Poeta de las tierras pobres”
donde su vida fue feliz mirando el pasar de las aguas del Río Maule,
y donde escribió su obra. Allí las “Palomitas” con sus delantales
blancos y sus canastas de mano, ofrecen los huevitos duros y las
de rescoldo, una escena rural plena.

Luego, Toconey, Pichaman, Forel, Huinganes,
Maquehua, Rancho Astillero,
y Constitución, con el aire salado en la cara, y viajé
en el último Tren de trocha angosta de Chile.
Por el camino entre los rieles, puentes y paisajes ribereños,
aún se percibe el olor a campo y a hierbas con la libertad
de los pájaros y el croar de las ranas…
Y el canto del riel ahora dice: Voy llegando… voy llegando…

En memoria de aquellos que perdieron la vida
dibujando con rieles los paisajes del Maule.

 

SALIERON PA’ DENTRO

 

salieron pa dentro

 

Interminables crujidos de maestras,
de roble maulino ,las redes en el
vientre del bote, y los sueños.

Roble maulino, hijo de
la montaña y del viento,
amo del mar
naciste libre, mueres
para navegar, saltando
olas, desafiando tempestades,
relámpagos erráticos,que
bajan desde la quebrada.

Viento sur de olas rizadas,
caras curtidas de sal y lágrimas,
manos aguerridas,rotas por anzuelos
de acero, garfios que arrastran muerte.

Salieron pa´dentro, el mar los llamó
con el silencio del rayo del alba,
sol que raya los cerros verdes
de pinos invasores llamados
progreso, yo les llamo asesinos
de robles, hualles, mañios
trébol,peumos, quillayes…

Pescadores, maulinos
capitanes de faluchos,
proas siempre firmes,
agricultores de olas,
el norte, el lucero de la
mañana, cruz del sur,
osa mayor, osa menor.
Salieron pa´dentro
y de vuelta traen, pa´fuera,
un tesoro de escamas
latiendo en la quilla.

En la popa, la sombra
de otros capitanes…..
San toro, el toloza, Muñoz,
Valladares, pata ancha,
Quico Díaz, Carlos Denzer,
Reynaldo Ortiz…..
Son muchos, el gringo Cheo.

Salieron pa ´dentro…..
muchos jamás volvieron

A los pescadores a quienes,
sólo el mar les ama.

 

QUILLAY…

 

quillay

 

Era rojo el árbol y no sabía él ni menos sabría yo,
se vestía de rojo y se confundía con los arreboles
y destilaba aromas a mieles y abejas, por las tardes,
y el cerro se vestía de levita verde en tonos de hierbas frescas.

Sus flores aromatizan al bosque, y el zorzal allí se anida,
y le canta en el universo de estrellas que llenan sus vainas secas,
formando el justo universo en el cosmos verde de su follaje,

Era rojo y yo no sabía, y sus ramas al cielo como brazos,
de brazos casposos y leñosos querían alcanzar a las nubes
y sus ramillas querían escribir poemas, y encontró en
siringa canora consuelo, y el crepúsculo se hizo verso para él.

Era un Quillay de madera roja y piel desnuda en su juventud,
y yo ni siquiera lo sabía…

 

TAÑIR DE ORO Y BRONCE…

 

tañir de oro y bronce

 

Por ahí en un rinconcito, entre el cerro y el mar,
está “” La Trinchera “” Pequeña formación de casas
de adobes vestidas de blanco añejo casi plomizo,
y de faldas de Hortensias azules y blancas.

Su gente, habitantes sin prisa, llenos del aire puro,
que da el mar y los pinos.
Gente de mirada serena, acento rural, hombres de “ojotas”
arados y hacha. Mujeres de delantal y trenzas.

Duermen bajo un cielo pleno de estrellas más azules, y
con el arrullo del mar, que limpia los pies de arena de la playa.
Pero lo que hace único el silencio de allí, es el tañir de la campana
mezcla de bronce y oro, que rebotando de quebrada en quebrada,
anuncia la oración y el Santo Oficio…

Por alí entre el mar y el cerro, cerca de Chanquihuque está
durmiendo entre la calma y bajo las estrellas azules
“L a Trinchera” Muy cerca del Mataquito…
Con el tañir del oro y bronce…
De la campana de la capilla.

 

EL SOL AL AMANECER

 

el sol al amanecer

 

Se levantó casi durmiendo, casi lleno de ilusiones,
miró el campo estaba lleno de verdes y azules,
estiró un brazo por detrás del volcán,
otro por el lado de los cerros recortados a trasluz,
Se sintió el silbar de miles de aves, que despertaban
con él. Su cara brilló de contento cuando una nube
errante de áureo color le limpió su camino en el cielo.
Bajó a las casas de San Clemente, pueblo viejo
que se desparrama por el valle, entró a cada rincón,
buscó puertas y ventanas y se coló como si fuese su morada
se descomponía en colores de un prisma y se mezcló
en las fachadas de las adustas casas
por allí dejó un morado lila, y por acá un rojo antiguo,
en la esquina dibujó un paisaje de amarillo
y se quería esconder entre las rosas de un rosal.
Casi durmiendo se paseó el Sol por los valles
de los campos de Huilquilemu…

 

FRENTE A FRENTE

 

frente a frente

 

Yo…,
yo me miro ante mí,
parado, de cuerpo entero,
frente a frente en el espejo,
simulando mi propia vida.
No escondo ni mis manos, ni rehúyo
mi mirada, en mi mirada.
Escudriño, en las arrugas de mi frente,
viejas amigas, nacidas de la lucha
inclemente entre el humo del cigarro, la noche y la
vorágine de los años.
Si buscara el motivo, tal vez no lo encontraría,
no sé porqué me he puesto en la frente,
un marbete, de los datos en que etiqueto
los versos, enumerando metáforas,
que valen menos que un maravedí.
Mi tiempo en el geno donde me encerró el alcohol de sus
gazmoñerías, el legajo de versos y su piel tersa.

Me miro aquí parado, frente a frente,
desnudo del sentimiento, sin la piel de lobo,
con que me disfrazo de señor. Me observo, sin miedos
miro mis manos sucias de sol y sudor, pero más limpias
que otras. No me cabe ni el perdón ni el olvido, asumo
mis actos, si lo dejé lo sostengo, si lo sé, lo callo.

No me meto en pieles ajenas, suficiente tengo ya con la mía,
y acá desnudo sin ella, siento que he desenterrado
viejos rencores, entre mi sentir y mi proceder.
La amé, es cierto, ya no la amo, pero la recuerdo
con ese sentimiento, era dulce como la caña, por eso
se quedó apegada a mí, eres lisonjera, bueno eres
tú dentro de mis propios ojos, soy yo mismo,
frente a frente.
Dejo a mi poesía, tranquila reposando en el mantillo
de las envidias, entre la razón y el corazón.

 

ÉGLOGA DEL ESPINO

 

eglogadelespino

 

Cuántos años que somos amigos, tú y yo, espino?
he visto florecer tus ramas en cada primavera, sin prisa,
te engalanas de flores amarillas, de fragancias ligeras,
concedes al Chercán anidar en tu regazo.

Has crecido, yo también,
somos ambos ya mas viejos.

A la memoria vienen aquellas días, que dormité a tu sombra,
mientras el mirlo trinaba alegre y me arrullaba,
entre tus hojas y espeso ramaje
quedaban atrapados mis sueños de juventud.

¿Recuerdas aquel primer beso cuanto jugaba con ella?
¡Parecíamos mariposas entre las hierbas!

Sabes espino, envidio tus años calmos,
has sido el refugio de poetas enamorados, nido de aves,
que te han regalado sus primeros trinos,
antes de emprender el vuelo
entre tus ramas has atesorado secretos, sueños.
yo sólo he pasado mi vida en la ciudad,
luchando por sobrevivir y alguna vez quizás alcanzar un sueño.

Quisiera contarte mis alegrías, pero también mis penas,
como tú amigo, formé un nido, que hoy es mi cobijo,
alegre de verte de nuevo amigo espino,
de jugar con los recuerdos.

Y la pena que siento, es no poder volver a ser niño
y jugar a la ronda bajo tu sombra.

Amigo espino, cuántos años han pasado,
la vida nos ha echo más viejos, pero no por eso
hemos dejado de dar sombra,
ni hospedaje a las aves que buscan un nido.

Cuando sea la hora de marcharme espino,
quiero inundar el pecho de la fragancia de tus flores.
Y sé que mandaras en el aire tu adiós.

 

PAX VERITAS EST IN SEPULCRO

 

paxveritas

 

Cargo sobre mi espalda la vida,
entre mis sienes los ojos maravillados
pero ya cansados, de luces tenues
de amaneceres y ocasos a orillas
de mil caminos que recorrí.

La vida, qué ha pasado en mí vida?
Nací como todos desnudo, y de una
nalgada aprendí a llorar, y conocí
el regazo de mi madre.

Crecí apegado al silencio de los cuartos
vacíos, de la ausencia de mi padre,
lo asumo, lo digiero, mastico y trago,
pero ello no me marcó.

Adolescente, enamorado y lacho
según se dice de mí.
Apuesto no, nunca fui apuesto, sólo
tentadito y las chicas aun recuerdan,
mis brazos y abrazos.

Pero soy feliz, sí soy feliz,
tengo de tesoro hijos y de
fortuna una buena esposa,
tengo el amor desde lejos,
pero me ama, la vida.

Espero de la muerte, sí espero que llegues,
que te acerques en tu corcel negro,
que cercenes mi cuello
con tu guadaña, pero antes
déjame decir que he amado.

Sólo quiero de epitafio:
Pax veritas est in sepulcro.

En mi cortejo deseo un coro de zorzales,
y que las alas de mi gaviota azul
me cubran de su sombra.

La vida, aún vivo.

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