14 de Febrero – San Valentín

SAN VALENTÍN

“Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas.  No te preocupes de la finalidad de tu amor” 

Amado Nervo

Existen varias teorías en torno a la celebración del Día del Amor y la Amistad. Una relata que en el año 197 después de Cristo  un sacerdote llamado Valentín se opuso a la orden del emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, considerando que los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras y vínculos sentimentales.

Valentín, opuesto al decreto del emperador, comenzó a celebrar en secreto matrimonios para jóvenes enamorados, de ahí se popularizó que San Valentín sea el patrón de los enamorados.

Al enterarse, Claudio II sentenció a muerte a San Valentín, el 14 de febrero del año 270, alegando desobediencia y rebeldía. Por este motivo, se conmemora todos los años el Día de San Valentín.

Además, como curiosidad, en cuanto a la comercialización de esta celebración, la primera reseña que existe es la que señala la norteamericana Esther  Howland como la precursora de la venta de tarjetas regalo con motivos románticos y dibujos de enamorados que ideó y realizó a mediados de la década de 1840. Unos productos que se vendían por unos centavos en la librería que regentaba su padre en Worceste se convirtieron en todo un éxito.

Un caso curioso es el de Dinamarca y Noruega. Allí se mantiene una tradición que es regalar ‘Gaekkebrev‘: pequeños poemas con rimas divertidas que los hombres envían a las mujeres de forma anónima. De hecho, el remitente se pone con tantos puntos como letras tenga el nombre del enamorado. Un juego en el que si la mujer acierta quién le envía el poema consigue un huevo de Pascua y si pierde, ella debe dárselo a él.

TU COLLAR DE PERLAS

Yo he visto perlas claras de inimitable encanto,
de esas que no se tocan por temor a romperlas.
Pero sólo en tu cuello pudieron valer tanto
las burbujas de nieve de tu collar de perlas.

Y más, aquella noche del amor satisfecho,
del amor que eterniza lo fugaz de las cosas,
cuando fuiste un camino que comenzó en mi lecho
y el rubor te cubría como un manto de rosas.

Yo acaricié tus perlas, sin desprender su broche,
y las vi, como nadie nunca más podrá verlas,
pues te tuve en mis brazos, al fin, aquella noche
vestida solamente ¡con tu collar de perlas!

José Ángel Buesa

DESNUDA

Amo tu desnudez
porque desnuda me bebes con los poros,
como hace el agua
cuando entre sus paredes me sumerjo.

Tu desnudez derriba con su calor los límites,
me abre todas las puertas para que te adivine,
me toma de la mano como a un niño perdido
que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas.

Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mi universo, el credo que se nutre;
la aromática lámpara que alzo estando ciego
cuando junto a la sombras los deseos me ladran.

Cuando te me desnudas con los ojos cerrados
cabes en una copa vecina de mi lengua,
cabes entre mis manos como el pan necesario,
cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.
El día en que te mueras te enterraré desnuda
para que limpio sea tu reparto en la tierra,
para poder besarte la piel en los caminos,
trenzarte en cada río los cabellos dispersos.

El día en que te mueras te enterraré desnuda,
como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.

Roque Dalton

RIMA XXIV

Dos rojas lenguas de fuego 
que a un mismo tronco enlazadas 
se aproximan y, al besarse, 
forman una sola llama.
.
Dos notas que del laúd 
a un tiempo la mano arranca, 
y en el espacio se encuentran 
y armoniosas se abrazan.
.
Dos olas que vienen juntas 
a morir sobre una playa 
y que al romper se coronan 
con un penacho de plata.
.
Dos jirones de vapor 
que del lago se levantan 
y, al juntarse allá en el cielo, 
forman una nube blanca.
.
Dos ideas que al par brotan; 
dos besos que a un tiempo estallan, 
dos ecos que se confunden; 
eso son nuestras dos almas.

Gustavo Adolfo Bécquer

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas, que humor a tanto fuego han dado,
médulas, que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo

A NUESTRO BESO 

Labio más labio,
 risa  fruta fresa,
 destilo de uva
 y pasaje a la manzana.
 Beso mojando lo mío tuyo
 Línea de lo contento: rayita feliz.
 Movimiento  codorniz
 estrelllita fugaz, 
 erizo de gato
 y uña de tigre.
 templo de sonido 
 con humedad para pecar
 menta y azucena.
 en nubes y temblor
 a la hora de vos y yo.

Russo Dylan – Galeas Maynor

(Visited 15 times, 15 visits today)

Idilio muerto

IDILIO MUERTO

César Vallejo

Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.

Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.

Qué será de su falda de franela; de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.

Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: «Qué frío hay… Jesús!»
y llorará en las tejas un pájaro salvaje.

(Visited 3 times, 3 visits today)

El buey le dice a la carreta

EL BUEY LE DICE A LA CARRETA

por Oscar Benitez Washington

Cruel verdad es la que nos trae juntos en la vida
trabajo amargo, huraña fuerza y mirada triste
salvaje carga que a fuerza de pezuña entristecida
exhalando penurias en cada paso que resiste.

El pesado yugo, frente atada como lóbrego camino,
el resonar de la rueda, peregrino castigo en cada día
que mi hermano buey y el boyero silba la melodía
entre desaliento y alegrías que va por donde vamos a su destino.

Con todo y carreta siento la pesadumbre fatal
que el ritmo de andar y andar y sufrir
bajo el sol o candor de la luna y compartir
la divina orden del trabajo los tres por igual.

Tan útil por la inspiración primitiva de la rueda
carro fecundo hecho para herir la tierra,
universo de la antigua ciencia es en la tierra
trilogía, boyero, buey, carreta agria rueda.

El boyero me halaga pero también me vuelve sensitivo
cuando me guía con vara larga y punta aguda
contra la ley del sentir y ciñe mi piel desnuda
sufrir es esta forma de vivir y estar vivo.

A paso lerdo, virtud de fuerza bruta y su faetón
primitiva antorcha es el candil carretero,
chispa amarilla de ruda tarea compartida en el timón
no hay carro más sufrido que construye el carpintero.

D.R. Oscar Benítez Washington D.C. 2020

(Visited 3 times, 3 visits today)

Rubén Darío

RUBÉN DARÍO

Su nombre completo es Félix Rubén García Sarmiento. Su familia paterna era conocida como los Daríos, y por ello adopta apellidarse Darío.

Cursa estudios elementales en León (Nicaragua). De formación humanística, es un lector y escritor precoz. Con 14 años empieza su actividad periodística en varios periódicos nicaragüenses.

A los 15 años viaja a El Salvador y es acogido bajo la protección del presidente de la república Rafael Zaldívar a instancias del poeta guatemalteco Joaquín Méndez Bonet, secretario del presidente. En esta época conoce al poeta salvadoreño Francisco Gavidia, gran conocedor de la poesía francesa, bajo cuyos auspicios intentó por primera vez adaptar el verso alejandrino francés a la métrica castellana, rasgo distintivo tanto de la obra de Rubén Darío como de toda la poesía modernista.

de vuelta en Nicaragua, en 1883, se afinca en Managua donde colabora con diferentes periódicos, y en 1886, con 19 años, decide trasladarse a Chile, en donde pasa tres años trabajando como periodista y colaborando en diarios y revistas como «La Época» y «La Libertad Electoral» (de Santiago) y «El Heraldo»(de Valparaíso). Aquí conoce a Pedro Balmaceda Toro, escritor e hijo del presidente del gobierno de Chile, quien le introduce en los principales círculos literarios, políticos y sociales del país, y le ayuda a publicar su primer libro de poemas «Abrojos» (1887) animándole a presentarse a varios certámenes literarios.

En 1888 publica en Valparaíso el poemario «Azul», considerada como el punto de partida del Modernismo. Esta fama le permite obtener el puesto de corresponsal del diario «La Nación» de Buenos Aires.

En 1892 marcha a Europa, y en Madrid, como miembro de la delegación diplomática de Nicaragua en los actos conmemorativos del Descubrimiento de América, conoce a numerosas personalidades de las letras y la política españolas y en París entra en contacto con los ambientes bohemios de la ciudad.

Entre 1893 y 1896 reside en Buenos Aires, y allí publica dos libros cruciales en su obra: «Los raros» y «Prosas profanas y otros poemas», que supuso la consagración definitiva del Modernismo literario en español.

El periódico argentino «La Nación» le envía como corresponsal a España en 1896, y sus crónicas terminarían recopilándose en un libro, que apareció en 1901, titulado «España Contemporánea. Crónicas y retratos literarios».

En 1903 es nombrado cónsul de Nicaragua en París. En 1905 se desplaza a España como miembro de una comisión nombrada por el gobierno nicaragüense, con el fin de resolver una disputa territorial con Honduras, y ese año publica el tercero de los libros capitales de su obra poética: «Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas»

En 1906 participa, como secretario de la delegación nicaragüense, en la Tercera Conferencia Panamericana que tuvo lugar en Río de Janeiro. Poco después es nombrado ministro residente en Madrid del gobierno nicaragüense de José Santos Zelaya hasta febrero de 1909. Entre 1910 y 1913 pasa por varios países de América Latina y en estos años redacta su autobiografía, que aparece publicada en la revista «Caras y caretas» con el título «La vida de Rubén Darío escrita por él mismo», y la obra «Historia de mis libros», esencial para el conocimiento de su evolución literaria.

En 1914 se instala en Barcelona, donde publica su última obra poética de importancia, «Canto a la Argentina y otros poemas». Al estallar la Primera Guerra Mundial viaja a América y, tras una breve estancia en Guatemala, regresa definitivamente a León (Nicaragua), donde fallece el 7 de enero de 1916

POEMA AÑO NUEVO

A las doce de la noche, por las puertas de la gloria
y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre,
sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria,
San Silvestre.

Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara,
de que son bellos diamantes sirios, Arturo y Orión;
y el anillo de su diestra hecho cual si fuese para
Salomón.

Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina,
y su capa raras piedras de una ilustre Visapur;
y colgada sobre el pecho resplandece la divina
Cruz del Sur.

Va el pontífice hacia Oriente; ¿va a encontrar el áureo barco
donde al brillo de la aurora viene en triunfo el rey Enero?
Ya la aljaba de diciembre se fue toda por el arco
del Arquero.

A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno
el inmenso Sagitario no se cansa de flechar;
le sustenta el frío Polo, lo corona el blanco Invierno
y le cubre los riñones el vellón azul del mar.

Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;
doce aljabas cada año para él trae el rey Enero;
en la sombra se destaca la figura vencedora
del Arquero.

Alrededor de la figura del gigante se oye el vuelo
misterioso y fugitivo de las almas que se van,
y el ruido con que pasa por la bóveda del cielo
con sus alas membranosas el murciélago Satán.

San Silvestre, bajo el palio de un zodíaco de virtudes,
del celeste Vaticano se detiene en los umbrales
mientras himnos y motetes canta un coro de laúdes
inmortales.

Reza el santo y pontifica y al mirar que viene el barco
donde en triunfo llega enero,
ante Dios bendice al mundo y su brazo abarca el arco
y el Arquero.

De otoño

Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Ésos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!

Que el amor no admite cuerdas reflexiones

Señora, el Amor es violento,
y cuando nos transfigura
nos enciende el pensamiento
la locura.

No pidas paz a mis brazos
que a los tuyos tienen presos:
son de guerra mis abrazos
y son de incendio mis besos;
y sería vano intento
el tornar mi mente obscura
si me enciende el pensamiento
la locura.

Clara está la mente mía
de llamas de amor, señora,
como la tienda del día
o el palacio de la aurora.

Y al perfume de tu ungüento
te persigue mi ventura,
y me enciende el pensamiento
la locura.

Mi gozo tu paladar
rico panal conceptúa,
como en el santo Cantar:
Mel et lac sub lingua tua.
La delicia de tu aliento
en tan divino vaso apura,
y me enciende el pensamiento
la locura.

Leda

El cisne en la sombra parece de nieve;
su pico es de ámbar, del alba al trasluz;
el suave crepúsculo que pasa tan breve
las cándidas alas sonrosa de luz.

Y luego, en las ondas del lago azulado,
después que la aurora perdió su arrebol,
las alas tendidas y el cuello enarcado,
el cisne es de plata, bañado de sol.

Tal es, cuando esponja las plumas de seda,
olímpico pájaro herido de amor,
y viola en las linfas sonoras a Leda,
buscando su pico los labios en flor.

Suspira la bella desnuda y vencida,
y en tanto que al aire sus quejas se van,
del fondo verdoso de fronda tupida
chispean turbados los ojos de Pan.

La bailarina de los pies desnudos

Iba, en un paso rítmico y felino
a avances dulces, ágiles o rudos,
con algo de animal y de divino
la bailarina de los pies desnudos.

Su falda era la falda de las rosas,
en sus pechos había dos escudos…
Constelada de casos y de cosas…
La bailarina de los pies desnudos.

Bajaban mil deleites de los senos
hacia la perla hundida del ombligo,
e iniciaban propósitos obscenos
azúcares de fresa y miel de higo.

A un lado de la silla gestatoria
estaban mis bufones y mis mudos…
¡Y era toda Selene y Anactoria
la bailarina de los pies desnudos!

Cuando llegues a amar…

Cuando llegues a amar, si no has amado,
sabrás que en este mundo
es el dolor más grande y más profundo
ser a un tiempo feliz y desgraciado.

Corolario: el amor es un abismo
de luz y sombra, poesía y prosa,
y en donde se hace la más cara cosa
que es reír y llorar a un tiempo mismo.

Lo peor, lo más terrible,
es que vivir sin él es imposible.

Venus

En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría. 
En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín. 
En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía, 
como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín. 

A mi alma enamorada, una reina oriental parecía, 
que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín, 
o que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría, 
triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín. 

«¡Oh, reina rubia! –díjele–, mi alma quiere dejar su crisálida 
y volar hacia ti, y tus labios de fuego besar; 
y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida, 

y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar». 
El aire de la noche refrescaba la atmósfera cálida. 
Venus, desde el abismo, me miraba con triste mirar.

Yo persigo una forma

Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo, 
botón de pensamiento que busca ser la rosa; 
se anuncia con un beso que en mis labios se posa 
el abrazo imposible de la Venus de Milo. 

Adornan verdes palmas el blanco peristilo; 
los astros me han predicho la visión de la Diosa; 
y en mi alma reposa la luz como reposa 
el ave de la luna sobre un lago tranquilo. 

Y no hallo sino la palabra que huye, 
la iniciación melódica que de la flauta fluye 
y la barca del sueño que en el espacio boga; 

y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente, 
el sollozo continuo del chorro de la fuente 
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.

Canto de esperanza

Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste.
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este.

¿Ha nacido el apocalíptico Anticristo?
Se han sabido presagios y prodigios se han visto
y parece inminente el retorno de Cristo.

La tierra está preñada de dolor tan profundo
que el soñador, imperial meditabundo,
sufre con las angustias del corazón del mundo.

Verdugos de ideales afligieron la tierra,
en un pozo de sombra la humanidad se encierra
con los rudos molosos del odio y de la guerra.

¡Oh, Señor Jesucristo! ¡Por qué tardas, qué esperas
para tender tu mano de luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas!

Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o empedernida,
que amante de tinieblas tu dulce aurora olvida.

Ven, Señor, para hacer la gloria de Ti mismo;
ven con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
ven a traer amor y paz sobre el abismo.

Y tu caballo blanco, que miró el visionario,
pase. Y suene el divino clarín extraordinario.
Mi corazón será brasa de tu incensario.

(Visited 3 times, 3 visits today)

Diálogo de mar viento y noche

DIÁLOGO DE MAR, VIENTO Y NOCHE

por Russo Galeas Maynor (Canadá)

Cerrado! Candado
Sin aldaba o ventana
La madera tiembla
El candado aprieta
Una gaviota vuela
Ruido y silencio
Cor de cedro
sabor de uva
Mancha de vinho
Aroma de coñac
Se suelta del vaso
No paladar
Gaviota bailando
Viento y aire azul
Sonido de cuerdas de trompeta y percusión!
Claude Debussy es el capitán
Y la víctima mi corazón.





(Visited 6 times, 6 visits today)

Chapeltique

CHAPELTIQUE

Por Geovanny Pineda

Qué bello mi Chapeltique

con sus serranías y ríos,

si no lo reforestamos

 jamás volverá el frío.

II

Reclamas tu existencia primitiva:

Paz, tranquilidad,

canastos y arrozales,

pastizales y maizales.

III

Nuestra cuna hoy llora

Pero no de alegría,

sino por los cultivos

que antes tenía

IV

Gran riqueza natural

heredó Dios a nuestra ciudad,

un río cristalino para todo El Salvador

V

Chapeltique, a pesar de tus adversidades

nunca te olvidaremos,

porque siempre has triunfado.

(Visited 51 times, 6 visits today)

A mi padre

A MI PADRE

Jorge Luis Borges

Tú quisiste morir enteramente,
la carne y la gran alma. Tú quisiste
entrar en la otra sombra sin la triste
plegaria del medroso y del doliente.
Te hemos visto morir con el tranquilo
ánimo de tu padre ante las balas.
La guerra no te dio su ímpetu de alas,
la torpe parca fue cortando el hilo.
Te hemos visto morir sonriente y ciego.
Nada esperabas ver del otro lado,
pero tu sombra acaso ha divisado
los arquetipos últimos que el griego
soñó y que me explicabas. Nadie sabe
de qué mañana el mármol es la llave.

(Visited 20 times, 11 visits today)

El reloj de la vida

EL RELOJ DE LA VIDA

Esta diligencia muestra que marca cada paso,

gracia divina es nuestra estructura humana

dispone de una graciosa llave que late y culmina

Un día será ese, un día será el final del comienzo

Es corriente que fluye, fuente vital que pasa

presurosa y a tiempo mostrando esa vida buena,

impele y no se detiene, ímpetu aun con soledad llena,

reloj que cada pulso corre y pasa grata como una rosa,

marca cada paso como fiel pastor a su rebaño,

da vida y da muerte que viene del suelo es esa altura

y no permite mano ajena, es ese río su espesura

para guardar amores limpios y se torna huraño

y caballeroso es ese grave mal que lo revierte,

en la infidelidad que lo oprime, late falso,

es otro ritmo de esplendores vivos aun inmerso

de codicia y cuerno agudo, guerra inminente

con sentido de arrogancia es esa competencia

porque solo es una su especial fortuna compartida

y esmerada palpitación de la materia y herida

tan sensible que lanza Cupido y da sentencia,

saeta que cruza como trofeo héroe juvenil

de esplendores e ignominia del fuerte falo,

rigorosa es esa duda que tremula en el velo,

que se agita con tanta fuerza y calor viril,

candor y riqueza carnal de los humanos es tributo,

competencia que turba el sosiego, sensación dispar,

fuerza ajustada de los sentidos sin dar lugar,

es el artículo de la verdad y la mentira descubierto

pero es baluarte de la gallardía y bizarría

cuando el pecho vierte las finezas de Dionisio

con ditirambo elocuente que lo ameniza en el preciso

instante con música, con ánimo levantado de alegría,

es esa clave de dar vida y vive escondido,

hiedra del prado que todo el mundo camina en la hora

del simulacro de la muerte, palpita y llora

si se vive o se muere y termina oprimido.

Oscar o Benítez, Washington D.C, 2019

(Visited 29 times, 2 visits today)

Desejos poéticos

DESEJOS POÉTICOS

por Flor Brasil (Brasil) 

Tua voz forte e sincera
Foi um belo canto sedutor
Hipnotizador teu sorriso e olhar!

Era esperado e sem saída descobrir
Teus sabores, sonhos, tua vida!
Aos poucos fui descobrindo teus segredos

De teus lábios sussurravam verdades
Sussurravam prazeres ou talvez devaneios
Horas depois fui caindo em uma cilada
E me vi perdida, me perdi em teus beijos!

Perdi-me em teus beijos ardentes
Beijos com anúncios de paixão, algo intravenoso
Irresistíveis beijos!

Perdi a conta, foram muitos!
Cilada do destino e me apaixonei!
Coração frágil com sede de paixão, amor, vida!

São desejos poéticos e poetas anseiam o inalcançável
Mas tu não estás inalcançável!
Estás aí e eu aqui e nos queremos!

Sucumbimos aos nossos lábios, toques, mãos…
Agora, sou tua e és meu!

(Visited 25 times, 14 visits today)

Franklin Giovanny Pineda

FRANKLIN GIOVANNY PINEDA

Presentación poética de Franklin Giovanny Pineda

profesor en Chapeltique – El Salvador –

><

MAESTROS

I

Son el consejo y la fórmula

 limpia de la ciencia,

que brilla en el oriente

con esfuerzo de su herencia.

II

Hemos visto de la luz

que ilumina en Chapeltique

de la maestría que camina

construyendo el futuro que se aplique

III

Se despiertan los libretos,

se presentan los carteles

del que enseña con respeto

y se agilizan los pinceles

IV

Mantienen el orden brillante

como fórmula en la educación,

que va en bien de los estudiantes

y con deleite de solución.

V

Despiertan el carisma del lenguaje

que se estiman construyendo el mensaje

que se aplica con esfuerzo y vocación

de maestros fieles a su servicio por convicción

VI

Maestros son como la estrofa que florece

demostrando las enseñanzas

de las obras que abastecen

en los tiempos de esperanza.

VII

Vienen concluyendo las cadenas

y construyendo a los niños el agrado,

 es agasajo de una persona

o un poema especial de este estudiante de noveno grado.

><

NIÑOS DESAMPARADOS

I

Muchos niños sin infancia

cuántos de ellos sin diversión,

no logra llegarles la diversión,

mucho menos la hospitalización.

II

Durmiendo los hay en las aceras

sin oportunidad de poder soñar

quizás algún día lo puedan lograr

sin la esperanza de hacerlo realidad.

III

Los hay en los basureros

penando para comer,

también en los semáforos

con la esperanza de saciar su sed.

IV

Bajo la mirada de un sol ardiente

viajar de oriente a poniente,

extendiendo sus manos heridas

las calles y avenidas son un callejón sin salida.

V

Los niños no tienen la culpa

del problema social que vive el país,

culpables son los gobiernos

que aprueban leyes para su porvenir.

VI

Necesitamos amor, educación,

vivienda, salud y educación,

 leyes que velen por nosotros

y nos den pronta solución.

><

DESDE LA MONTAÑA

I

Vengo bajando desde la montaña

buscando un sitio a la ciudad,

siento que muero de frío,

 no ajusto para el abrigo

II

Si tengo para las tortillas

no tengo para pagar el IVA,

me desespero por trabajar

pero nadie me quiere ayudar.

III

Busco amigos de cuello blanco

¿dónde están? En el FRENTE, ARENA, FISCALÍA,

convertida en cortina de la malversación del día.

¿A quién busco? Al Papa, al ministro, al pastor haciéndose rico con la fe,

al coronel, nunca está en el cuartel,

al presidente que evade el sufrimiento de la gente,

al diputado que siempre está disgustado,

al gerente que se aprovecha de la humildad de la gente,

al juez que condena al que no es,

a los rojos o todos esos,

 igual son de explotadores

IV

Subo de nuevo a la montaña

a buscar mi sitio, encuentro el aire más puro,

la melodía de los pájaros acompañando mi silencio.

Subo de nuevo a la montaña a buscar la lluvia para sanar mis heridas

y el silencio para volver a encontrar el camino.

(Visited 12 times, 2 visits today)

La ausencia de tus versos

LA AUSENCIA DE TUS VERSOS

por Zorro del Desierto (Perú)

Conozco la ausencia de tus versos
y abatido deseo llenarme de ti,
inmerso en esta extraña ausencia,
te amo, aunque ya no escribas. 

Despierto del sueño y en este vacío 
que no llena el timbre de tu voz
o aquel abrazo de tierna nostalgia,
que día y noche me entregabas
como gotas de rocío a cada instante.

Deambulando por la faz de la vida
¿o muerte? postrado ante no sé
confieso mi pecado, mi deseo por ti. 
Mis lágrimas se deslizan, caen
hasta concluir en la cara de la tierra
para después morir en el recuerdo.

Frutos de nostalgia, arrullan mi alma.
Me aflige una tristeza al no leer
esas letras que ahora guardas para ti. 
Sin sentir tu respiración, tu aliento, 
el aroma de tu piel, el amor no muere
pero si apaga el ritmo de la noche, 
lo silencia como lenta agonía sin fin. 

Un día aquí, donde me enamoré de ti, 
te hallé y la mujer que hoy escribe,
la que rompió las cenizas de mi alma
y acalló mi llanto más de una vez,
ya no es, o no está y no sé si volverá…

(Visited 50 times, 21 visits today)

Roberto y María Barrachina

ROBERTO Y MARÍA BARRACHINA

Por el Dr. Oscar Benítez

Arco y flecha su mejor arma

acorde a su viveza y talento llano

responde a su inevitable rudeza y trama

de vivir limitado pero de valor fundido en su mano

a veces triste entre aquellos montes ríos y arroyos

escucha el correr esa agua con alma fuerte

pidiendo al creador buena cosecha para los suyos

al rigor de su saeta, su arco y suerte

sin que lo humille ni doblegue el hambre

amor puro que lo escucha María su escolta

haciendo un pequeño alivio en el prado que lo cubre

de singular compañía hasta mirar el sol que se oculta

que con extremo esfuerzo y suerte dura desde su lecho

Providencia que provee a su vida de rigor adamantino

hileras en sus mejillas de henchir el pecho

tan cerca de sí mismo por todo el camino

de buen cazador y corazón de voluntad aparte

tú que fuiste arquero de antiguas auroras

por tu suerte vertiginosa de valor y arte

de apretar y soltar la flecha a las tenazas prensoras 

de sudor y sangre, la suma del tiempo y andanza

de tu esfuerzo ayer, hoy historia de buscador de manidas

cuando tu mano templó el arco con agudeza

de ese morenito que alegra y agrada la comida

de sufridas sombras que le dio el firmamento

sólo un hombre valiente que se impuso esa disciplina

pudo ganarse con arco saeta y destreza el sustento

que ha traído aquel tiempo esta pluma a Barrachina

de este acelerado tiempo que suma y vuela

su oficio no fue esperanza perdida aun cansado

ajeno a su porfía de quien pague mejor lo anhela

como defensor de su trabajo rudamente trabajado

viento, río, cielo, su valiente conjetura en su frente,

donde el amor de Dios le dio esa suerte brava

su soberanía que alimentó su seno como errante

brazos y pies cansados, vista aguda lo sujetaba

vive en nuestras memorias este varón famoso

con discreción queda su recuerdo si toco tu puerta

de todo humano esfuerzo compenso el caldo sabroso

con su humildad que nos regaló de su mata.

En su lucha sin igual de alma fuerte y destino

que cada paso lo sufrió en mover la roca

tiempo que la vida le dio por heroica

actitud que Dios le dio en su camino.

Su hábil intuición, agudo ojo de lince y tino

así fue su verdadera historia que provoca

rico fruto del agua, la roca y deleite en la boca

ingenio y estilo tu virtud y tosca mano.

Dr. Oscar Benítez. Washington DC 2019




Dr. Oscar Benítez. Poeta salvadoreño nacido en Jocoro

(Visited 54 times, 12 visits today)