Franco Zeffirelli

FALLECIÓ EL DIRECTOR DE CINE FRANCO ZEFFIRELLI

A los 96 años, murió hoy, 15 de Junio, en Roma el legendario y genial Franco Zeffirelli, director de cine, teatro y de ópera, diseñador de vestuario, escenógrafo, actor y autor de películas inolvidables, de éxito internacional, como Jesús de Nazareth, Romeo y Julieta y Hermano sol hermana luna.

Nacido en Florencia el 12 de febrero de 1923, no tuvo una infancia feliz. El pequeño Gianfranco Corsi Zeffirelli nunca fue reconocido por su padre, mientras que su madre murió cuando tenía sólo seis años. Criado por una pareja a la que llamaba “tíos”, pero que en verdad eran primos del padre, tuvo como figura paterna a Giorgio La Pira, futuro padre de la Constitución y famoso alcalde de Florencia en la década de 1950. Estudió Bellas Artes por un período, hasta que debutó como actor de teatro.

Zeffirelli, que tuvo una vida de película, llena de reconocimientos, no había dejado de trabajar para el mundo de la ópera, su gran pasión. De hecho, está a punto de estrenarse una nueva Traviata, realizada bajo su dirección, que abrirá la temporada del Festival Lírico de la Arena de Verona. El maestro también tenía otros proyectos, como un Rigoletto que iba a debutar en septiembre de 2021 en Omán, en la Royal Opera House di Muscat.

El director se inició en el mundo del cine de la mano de Lucino Visconti, como ayudante de dirección en tres de sus mejores películas “La terra trema” (1947), “Bellissima” (1951) y “Senso” (1952) y donde confiesa que nació su pasión por el séptimo arte.

Firmó clásicos como “La fierecilla domada” (1966), “Romeo y Julieta” (1968), y “Hermano Sol, hermana Luna” (1971) y “Té con Mussolini” (1999), en los que relata su infancia. También dirigió versiones hollywoodenses de clásicos como “Hamlet” (1990), con Mel Gibson y Glenn Close y Jane Eyre (1996).

Fue protagonista de sesenta años de historia del espectáculo pasando por el cine, el teatro y la ópera lírica. Comenzó como actor, pasó a ser luego diseñador de vestuario y escenógrafo, convirtiéndose luego en un cineasta “quizás más amado en el exterior que en Italia”

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Gringo Viejo

GRINGO VIEJO

por Claudio Bringas (Canadá)

A lo largo de la historia del cine se han realizado muchas películas que abordan temas históricos de una nación. Algunas de estas películas han tenido lugar en América Latina, centrándose en la lucha de la gente contra un turbulento ambiente político. Entre estas naciones se encuentra el caso de México, donde una variedad de películas se han enfocado en la pobreza, opresión y la injusticia, pero sobre todo, es la Revolución Mexicana el tema que ha sido abordado más que cualquier otro tema histórico. Muchos cineastas han estado interesados ​​en contar su versión de este proceso histórico debido a la importancia transformacional que ésta tuvo en la sociedad mexicana. Es más, no solo los cineastas mexicanos, sino que también producciones estadounidenses han narrado este hecho histórico. Old Gringo (Gringo Viejo) es una producción estadounidense dirigida por el cineasta argentino Luis Puenzo, en 1989, que se centra en la Revolución Mexicana. Basada en la novela Gringo Viejo de Carlos Fuentes, esta narra la desaparición de Ambrose Bierce, un periodista estadounidense.
                             
                Old Gringo es una película que nos cuenta muchas cosas sobre un momento importante en la historia de México. Bierce y su viaje a México nos ayudan a explorar y aprender más sobre este país y su relación con los Estados Unidos. Es obvio que el propósito del director es hacernos entender los orígenes de la Revolución Mexicana y explicar cómo diferentes tipos de personas representaron este conflicto. Cada personaje nos muestra un aspecto diferente de México. Primero, está el personaje de Ambrose Bierce, interpretado por Gregory Peck, quien representa la fascinación del “primer mundo” por lo exótico. El general Arroyo, interpretado por Jimmy Smits, es el joven idealista que lucha por lo que cree que es correcto y justo. Y finalmente, está el personaje de Jane Fonda, Harriet Winslow, que se da cuenta de que ha estado ciega toda su vida y que quiere alcanzar al menos un importante logro en su vida; en este caso, ir a un país del “tercer mundo” para enseñar a los hijos de una familia mexicana adinerada.
               
                A lo largo de la película podemos observar cómo México es captado por Puenzo. Es así como vemos la lucha contra la opresión que se desarrolla en un paisaje y clima seco y hostil.  Esto corrobora el entorno con el que la gente tuvo que lidiar y, por lo tanto, da una mejor comprensión de las razones detrás de la Revolución Mexicana. La lucha de la gente se puede observar específicamente cuando los revolucionarios llegan a la hacienda de Miranda y se desata una batalla contra los federales. Los federales representan no solo a los Mirandas sino que también representan a todas las fuerzas del establecimiento. Esto es el resultado de muchos años de abuso y opresión por parte del gobierno contra la gente. Otros aspectos de México que nos muestra Puenzo son algunas costumbres como la forma en que los mexicanos tienen sus celebraciones o “fiestas”. Esto se puede ver cuando Harriet llega a Chihuahua y hay una celebración de año nuevo que se está llevando a cabo. Todas las personas se reúnen en las calles y en los restaurantes, comiendo, bebiendo y jugando con fuegos artificiales. Este tipo de reunión también se ve en otros países latinoamericanos, pero es la música la que lo hace distintivamente mexicano. La música no solo está presente en la celebración de año nuevo, sino también en otras reuniones que son populares entre la gente. Este tipo de música,
representado por canciones llamadas “corridos”, fue la que se utilizó comúnmente durante la Revolución Mexicana. A veces estas canciones se usaban para contar historias sobre ciertos temas. Se puede ver un ejemplo de esto cuando los campesinos están cantando un “corrido” sobre Tomás Arroyo y las razones de su cambio de comportamiento.
     
                La representación de las mujeres es otro aspecto importante a considerar sobre esta película. Las mujeres se ven aquí como un componente vital de la Revolución. Podemos ver claramente que están luchando hombre a hombre junto a sus hombres. Harriet, se sorprendió profundamente cuando comprendió cómo las mujeres mexicanas participaron en la Revolución, ya que estaba acostumbrada a la idea de que solo los hombres luchaban en las guerras. Esta es una diferencia entre las dos naciones e indica la diferencia de cómo las dos naciones vieron sus guerras. Los mexicanos lucharon por lo que creían correcto y justo, y todos participaron, mientras que los estadounidenses enviaron sus tropas a la guerra a otro lugar y no tenían la pasión o el idealismo que tenían los mexicanos. El otro aspecto sobre las mujeres que es importante mencionar es la sorpresa que Harriet tiene cuando conoce a una mujer que le dice que es una prostituta. Está sorprendida porque probablemente nunca antes se había encontrado con una prostituta ya que vivía en “una burbuja” y no tuvo la oportunidad de vivir en el mundo real. Otro aspecto significativo sobre la representación de las personas en esta película es el analfabetismo. La mayoría de las personas que participaron en la Revolución no sabían leer ni escribir. Esto confirma una vez más las condiciones en que vivían los campesinos.
       
                Lo que Old Gringo nos dice acerca de México puede explicarse con más detalle por las acciones tomadas por los personajes principales, Harriet Winslow, Ambrose Bierce, y Tomás Arroyo. Harriet, que pertenece a una familia estadounidense de clase media alta, siente que no ha hecho nada significativo con su vida. Ella le dice a su madre que está cansada de mentir sobre su padre. En realidad, no murió, sino que abandonó a su familia al no regresar a casa de la guerra hispanoamericana en Cuba. Harriet piensa que debe hacer algo importante en su vida y cree que ir a México para enseñar inglés a niños ricos es lo correcto para satisfacer el vacío que siente. Esta visión idealista que tiene Harriet es característica de cómo los estadounidenses han visto el “tercer mundo” a lo largo de la historia. En este caso, México representa el tercer mundo con muchas características que lo hacen exótico y atractivo para los estadounidenses. Ambrose se encuentra en una situación similar en la que está decepcionado de los “escritores corruptos” y quiere una aventura final antes de su despedida. Ha escrito muchas novelas y ha visto muchas cosas a lo largo de su vida. Llega a la conclusión de que ya no quiere ser parte de un mundo cínico, donde las mentiras son comunes en la vida cotidiana. Al igual que Harriet, Ambrose también quiere dejar atrás una vida que no le ha satisfecho, y buscar una nueva aventura en una tierra exótica. Se siente atraído por el idealismo de la Revolución Mexicana y quiere luchar por el ejército de Pancho Villa. Desafortunádamente para él, los méxicanos no lo respetan ya que éstos ven a los estadounidenses como personas que quieren escapar de su país para probar algo nuevo, desconocido y aventurero, y no necesariamente por las verdaderas razones por las que la gente lucha por su libertad. Un ejemplo de esto es el hecho de que Arroyo y sus hombres se ríen de Ambrose cuando dice que quiere pelear con Villa. Esto también se puede ver cuando sugiere que el Coronel sea ejecutado antes de lo previsto. Arroyo dice que los estadounidenses son buenos para dar ideas pero no son lo suficientemente valientes para actuar y que Estados Unidos quiere que los mexicanos luchen entre ellos. Esta es una crítica directa a la política de los Estados Unidos en países del tercer mundo, como fue el caso de México.

                Los dos personajes, Ambrose y Harriet, tienen una situación similar que se ha repetido a lo largo de la historia. Aquellos que viven una vida cómoda en un país desarrollado sienten que deben recorrer el mundo. Quieren salir y explorar un mundo nuevo, diferente al suyo, por lo tanto, van donde hay ideas y acciones que los atraen. Ambrose reconoce que la Revolución pertenece al pueblo mexicano y que ellos pueden combatirla como quieran. En este caso, México fue ideal para atraer a muchas personas, no solo estadounidenses sino también a personas de muchos otros países. El concepto de personas que luchan contra la opresión, que luchan por su libertad, es una imagen que siempre es atractiva.
     
                El personaje de Tomás Arroyo nos permite explorar y comprender muchos aspectos sobre México que se proponen en Old Gringo. La película trata de explicar las razones detrás de la Revolución y esto se logra a través de él. También es un campesino, al igual que el resto de los oprimidos, que crecieron en la hacienda donde vivía su familia. Old Gringo nos muestra cómo estas personas fueron tratadas por sus amos o “patrones”. Un ejemplo de esto es el caso de Arroyo. Su madre fue violada por el “patrón”, el Sr. Miranda, y más tarde se vio obligado a vivir no solo en la hacienda, sino también a obedecer y respetar a su amo. La película nos dice, a través de Tomás, que cosas como estas eran muy comunes y que sucedió no solo en esa hacienda, sino también en todo México. Una vez que creció, ya no pudo tolerar esta situación y se vengó con sus propias manos. Fue esta situación la que lo puso en una posición de autoridad, ya que fue seleccionado por su pueblo para liderar la lucha contra el establecimiento. Arroyo va incluso más allá al decir que “una vez que se dio cuenta de que tenía que vengarse, Villa lo convirtió en general de la Revolución”. Su papel como general de la Revolución estaba en contradicción con el hecho de que él era un Miranda. Los Miranda representaban todas las cosas contra las que luchaba. El problema fue que una vez que cumplió la misión en la hacienda, no siguió las órdenes de Villa de irse a la siguiente ciudad, sino que permaneció en la hacienda obsesionado con la idea de que la tierra le pertenecía a la gente. Tenía razón al decir que las personas eran los verdaderos dueños de la tierra y que les habían robado, pero se volvió codicioso, egoísta y se transformó en lo que más odiaba. Esto representa un problema común en México y el resto de América Latina. Una vez que un determinado grupo político o revolucionario gana poder y corrige deficiencias dentro de un país, se olvidan de las verdaderas razones de la lucha. Los problemas que fueron la causa principal de la lucha se olvidan y las personas que ahora están en el poder realmente no se preocupan por resolverlos. Después de un período de tiempo, otro grupo se forma para luchar por los nuevos ideales de igualdad y para corregir los errores del pasado. Esto explica por qué ha habido tantas revoluciones, luchas y golpes de estado a lo largo de la historia latinoamericana.
   
                Old Gringo  propone no solo explicar las razones principales detrás de la Revolución, sino también mostrar cómo fue vista por otros países, en particular los Estados Unidos. Hay muchos aspectos de México que se exploran en Old Gringo, la mayoría de los cuales se pueden ver a través de las vidas de los tres personajes principales. Cada uno de ellos representa un lado diferente de México, lo que nos da un punto de vista diferente. A través de Harriet y Ambrose podemos ver la fascinación que los estadounidenses tenían con los ideales de la Revolución, ideas totalmente nuevas y diferentes de las que estaban acostumbrados. Con el carácter de Tomás podemos entender más claramente los sufrimientos de los oprimidos, sus luchas y las razones detrás de la Revolución.

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Películas con personajes envueltos en movimientos obreros

PELÍCULAS CON PERSONAJES ENVUELTOS EN MOVIMIENTOS OBREROS

por Claudio Bringas (Canadá)

Para celebrar el mes de mayo y el Día Internacional de los Trabajadores revisaremos tres excelentes películas que incluyen personajes envueltos en movimientos obreros:

Un Lugar en el Mundo (1992)

            Dirigida por Adolfo Aristarain y estrenada en 1992, esta película narra la historia de una familia que ha vuelto a Argentina luego de haber vivido en el exilio por ocho años en Europa.

        La familia está compuesta por el padre, Mario, interpretado por Federico Luppi, su esposa Ana (Cecilia Roth) y el hijo adolescente, Ernesto (Gastón Batyi).  En vez de radicarse nuevamente en la moderna ciudad de Buenos Aires, ellos deciden vivir en una pequeña comunidad al interior del país donde llevan una vida sencilla, alejada de muchas de las complejidades de las grandes metrópolis. Mario establece una escuela gratuita para niños y ayuda a crear una cooperativa para los agricultores locales, a la vez que Ana trabaja como doctora entregando atención médica a la comunidad, también de forma gratuita.

            A pesar de sus buenas intenciones de ayudar a la gente local, ellos se encuentran una vez más enfrentados a poderosas fuerzas económicas que pueden arruinar sus planes. Andrada, un terrateniente adinerado (Rodolfo Ranni) intenta desbaratir la cooperativa y remover los agricultores de sus tierras con el fin de explotar posibles reserves de petróleo. En este momento llega Hans (José Sacristán), un geólogo español contratado por Andrada para la búsqueda de petróleo. Irónicamente, Hans establece una amistad con Mario y su familia. Es precisamente a través de Hans y sus constantes preguntas y comentarios, que aprendemos de las penurias por las cuales Mario y su familia tuvieron que pasar.

            Habiendo vivido en varios países, la familia se encuentra en una constante búsqueda de un hogar, dando la sensación de que nunca van a establecerse permanentemente en un lugar fijo. Tuvieron que partir de Argentina por motivos políticos, exiliándose en países como Francia y España, países donde a pesar de tener una tranquila existencia, nunca lograron encontrar su propio lugar, debiendo retornar a Argentina ya que, como lo describe Mario, “nunca se fueron realmente.” No lograron encontrar su espacio en su país natal ni tampoco lo encontraron en Europa, extrañando algo que nunca existió, algo del cual no pudieron estar apartados por mucho tiempo, pero que tampoco han podido establecer completamente en su vida actual.

            El guión, escrito por el mismo Aristarain junto con Alfredo Lecchi y Kathy Saavedra, es sólido, donde cada diálogo que sostienen los personajes es muestra fehaciente de lo multidimensional y complejos que son estos personajes, en particular Hans que es el personaje que entrega la mayoría de las líneas interesantes en el transcurso de la película. Aristarain logra combinar lo mejor del cine norteamericano, la solidez narrativa, con aspectos sociales tan propio del cine latinoamericano. Aristarain entrega su propia experiencia, él mismo habiendo vivido en varios países, conociendo los distintos sentimientos que afloran cuando se vive en el extranjero. Un Lugar en el Mundo logra capturar de manera excepcional los problemas que surgen cuando se añora por una realidad que quizás nunca existió, representando la búsqueda que todos tenemos por buscar nuestro propio espacio, intentando encontrar nuestro pequeño lugar en el mundo. 

Créditos

Año: 1992
Duración: 120 minutos
Dirección: Adolfo Aristarain

Intérpretes:
José Sacristán (Hans), Federico Luppi (Mario), Leonor Benedetto (Nelda), Cecilia Roth (Ana), Rodolfo Ranni (Andrada), Hugo Arana (Zamora), Gastón Batyi (Ernesto), Lorena del Río (Luciana), Mario Alarcón (Juan), Juan José Ghisalberti (Don Gregorio)

Guión: Adolfo Aristarain, Alfredo Lecchi y Kathy Saavedra
Fotografía: Ricardo DeAngelis
Montaje: Eduardo López
Música: Emilio Kauderer- La Camerata Bariloche
Productores: Adolfo Aristaráin, Isidro Miguel y Osvaldo Papaleo

Lugares Comunes (2002)

Con Lugares Comunes, estrenada en el año 2002, Aristarain nos presenta una emotiva historia de un profesor universitario Argentino, Fernando Robles (Federico Luppi) que es obligado a una jubilación forzosa debido a sus ideas políticas (algo que parece un tema recurrente en las obras de Aristarain).

Junto con su esposa española, Liliana (Mercedes Sampietro), asistente social en barrios pobres de la capital Argentina, Fernando ha vivido prácticamente toda su vida en un sólo lugar. Después de una larga carrera académica, Fernando se encuentra desempleado y frustrado. No consigue encontrar nuevo empleo, tanto por sus tendencias políticas de izquierda como por su avanzada edad y la crísis económica del país. Ahora Fernando y Liliana se ven enfrentados a la dura realidad de no poder vivir con una pensión de jubilado y deciden cambiar el rumbo de sus vidas

            Deciden vender su departamento de Buenos Aires y mudarse al campo, a un lugar llamado Villa Dolores para así reducir sus gastos. Aquí, Fernando piensa críar flores y plantas para vender sus esencias a los fabricantes de perfume. Al mismo tiempo que están pasando por estos cambios, Fernando y Liliana decidieron visitar a su hijo Pedro (Carlos Santamaría) que vive una vida de clase media acomodada en España. A pesar de su exitosa carrera, Fernando no le perdona a su hijo el hecho de que haya abandonado sus sueños por una carrera aburrida y para llevar una vida burguesa, donde prima la adquisición de bienes materiales. Fernando, siendo extremadamente idealista, cree que las personas debieran dejar de lado los intereses económicos para poder ejercer una carrera que les apasione y que a la vez sea algo que ayude a la humanidad.

            La tensa relación que vemos aquí entre padre e hijo no es un tema nuevo. Es característico de varias películas de Aristarain, particularmente en Un Lugar en el Mundo (1992).Ahora también vemos como Fernando y Pedro sufren por sus diferencias, con una manera muy distinta de ver la vida, y que los ha llevado a distanciarse. Frente a esta situación, está Liliana que trata de actuar cómo intermediaria y apaciguar la relación entre ellos dos. Sin embargo, Aristarain nos presenta estos problemas intrafamiliares como un aspecto entre tantos otros de la vida humana. La incertidumbre, esperanza y los sueños que Fernando y Liliana sienten son sentimientos que todos tenemos, lo que facilita la identificación del espectador con esta historia.

            Aristarain nuevamente nos demuestra su talento, tanto por la solidez narrativa como por entregarle a sus personajes la necesaria calidez humana y profundidad. Vemos los personajes entablando largos diálogos sobre el sentido de la vida y las relaciones humanas, temas tan característicos de este director Argentino. En este sentido, los personajes secundarios, especialmente Carlos (Arturo Puig), entregan la solizez necesaria para complementar esta interesante historia. El comentario social y político obviamente está presente durante toda la película, enfocándose en la crisis económica por la cual atraviesa Argentina, manifestándose en las pocas oportunidades de trabajo y en bajos salarios. Emigrar a otro país es siempre una alternativa, pero aquí es visto con un cierto tono negativo, donde el hijo, Pedro, se ve forzado ha abandonar todo lo que quería para poder obtener un cierto estatus económico.

            Aristarain no se propone resolver estos problemas, sino que simplemente se dedica a explorar estos problemas, de una manera sencilla, humana y efectiva. Lugares Comunes logra entregar una historia entrañable que puede ser disfrutada por un público bastante diverso. Los que están acostumbrados a las historias emotivas de Aristarain, con sólidas actuaciones, no se sentirán defraudados con esta obra, probando que todos los galardones recibidos (un total de 13 premios nacionales e internacionales) han sido completamente justificados.

Creditos:

Dirección: Adolfo Aristarain.
Año: 2002.
Países: España y Argentina.
Duración: 112 min.


Interpretación: Federico Luppi (Fernando Robles), Mercedes Sampietro (Liliana Rovira), Arturo Puig (Carlos Solla), Pablo Rago (Pedro Robles), Yaël Barnatán (Fabiana), Carlos Santamaría (Pedro), Valentina Bassi (Natacha), María Fiorentino (Tutti Tudela), Claudio Rissi (Demedio).


Guión: Adolfo Aristarain y Kathy Saavedra; basado en la novela ‘El renacimiento’ de Lorenzo f. Aristarain.
Producción: Gerardo Herrero, Adolfo Aristarain y Javier López Blanco.
Fotografía: Porfirio Enríquez.
Montaje: Fernando Pardo.
Dirección artística: Abel Facello.
Vestuario: Kathy Saavedra y Valentina Bari.

Machuca (2004)

            Contar la historia de sucesos dramáticos de un país nunca es fácil, especialmente cuando no existe consenso en cuanto a la manera exacta en que ocurrieron los hechos. Latinoamérica, tanto por razones socio-políticas como históricas y económicas, ha aportado muchos casos que han sido llevados a la pantalla grande. Tal es el caso de Machuca, película dirigida por Andrés Wood.  La historia está ambientada en Santiago de Chile, en 1973, durante los días previos al golpe militar que pondría fin al gobierno socialista de Salvador Allende. Aquí nos encontramos con Gonzalo Infante (Matías Quer), un niño de clase media alta que está en su pre-adolescencia, y el cual asiste al colegio privado St. George.

            Aquí se encuentra con las reformas sociales que el director del colegio, Padre McEnroe (Ernesto Malbrán), está intentado impulsar. Influenciado por el idealismo de la Teología de la Liberación y el Marxismo, el Padre McEnroe decide incluir a niños de barrios pobres para que puedan compartir los beneficios de un colegio privado. Gracias a estas medidas, llega Pedro Machuca (Ariel Mateluna), junto con otros compañeros de bajo estatus económico. Rápidamente, Gonzalo y Pedro se convierten en amigos, participando, entre otras cosas, en la venta de banderas políticas durante numerosas protestas callejeras, negocio, donde además participa el tío de Pedro (Luis Dubó) y su vecina (Manuela Martelli).

             Es precisamente la amistad entre estos dos niños, lo que nos permite observar dos mundos totalmente opuestos, que a su vez están entrelazados. Por un lado nos encontramos con el mundo de Gonzalo, una existencia priveligiada, mientras que en el mundo de Pedro la realidad es completamente distinta, donde abunda la escasez, la pobreza y hasta cierto resentimiento hacia las clases priveligiadas. A través de los personajes secundarios, Wood nos muestra que ninguna clase social es perfecta, y que ninguna está ajena a los problemas socioculturales. Es así como vemos algunos personajes teniendo relaciones extramaritales o matrimonios que han sido rotos por abandono.

            A pesar que la relación entre ambos niños se va haciendo más fuerte, la situación alrededor de ellos, es completamente opuesto, donde cada vez el país se polariza más y se vuelve menos tolerante. Wood realiza un sólido trabajo de cámara, combinando tomas lentas desde la distancia permitiéndonos ver el clima polarizado de esos años, junto con algunas tomas más cercanas, íntimas, desde el punto de vista de los protagonistas, siempre acompañado de una atmósfera de tono gris y bastante melancólica. La extrema división del país también es representada por Wood a través de ciertas escenas simbólicas, tal es el caso del viaje que ambos niños realizan en una sola bicicleta a lo largo de la calle que precisamente es usada para delinear el borde entre la comunidad priveligiada y la desposeída.

            Es indudable que, conociendo los hechos históricos, desde el comienzo ya se sabe que la película no va a tener un final feliz. Wood, un ex-alumno del Colegio St. George, y por ende, un miembro de la clase privilegiada, ciertamente vivió esos momentos duros de la historia chilena. Quizás el personaje de Gonzalo represente a Wood, y Pedro Machuca sea el amigo que tuvo y que se ha ido, o el amigo que nunca pudo tener debido a las divisiones sociales en el país. Especulando, podríamos decir que Machuca tal vez represente para Wood una manera de lavar su cargo de conciencia que pudiese tener por los sucesos que acontecieron. Tal vez represente, de cierta manera, la frustración de una nación entera, que aún no logra sanar completamente sus heridas ni mucho menos crear un país más unido.

Créditos

Director: Andrés Wood

Productores: Gerardo Herrero, Mamoun Hassan, Andrés Wood

Actores: Matías Quer, Ariel Mateluna, Manuela Martelli, Aline Küpenheim, Ernesto Malbrán, Tamara Acosta, Francisco  Reyes, Alejandro Trejo, Federico Luppi

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Andre Bazin

Teoría Clásica del Cine: André Bazin y la continuidad temporo-espacial en las películas de Jean Renoir, Orson Welles, y Vittorio de Sica

por Claudio Bringas (Canadá)

                André Bazin fue uno de los teóricos más influyentes en la historia del cine. Puede ser clasificado como un teórico del cine clásico, ya que escribió crítica de cine desde 1948 a 1958. Bazin fue uno de los fundadores de la prestigiosa revista de crítica de cine Cahiers du Cinema y fue una de las influencias más importantes de los cineastas franceses de la Nouvelle Vague (Nueva Ola). Sus ensayos más influyentes fueron publicados en ¿Qué es el cine? Vols. 1 y 2 y, juntos, expresan su opinión sobre lo que debería ser la esencia del cine. A diferencia de los teóricos del período de cine mudo, que se centraron en el formalismo, Bazin dedicó su vida a escribir sobre el cine sonoro. Además, basó gran parte de sus escritos en su fascinación por la realidad, y pensaba que el cine debía tener la misma función que la fotografía, grabar escenas de la realidad para la posteridad. Bazin elogió la invención de la fotografía porque proporcionó una forma de registrar la realidad sin intervención humana. A partir de esta premisa, Bazin afirmó que los cineastas deberían dirigir películas de la manera más realista posible y que, para ser fieles a la realidad, deberían preservar la integridad temporo-espacial. Entre el selecto grupo de directores elogiados por Bazin por su preservación de la continuidad temporal y espacial se encuentran Jean Renoir, Orson Welles, y Vittorio De Sica. Si bien estos cineastas tenían diferentes estilos cinematográficos, también compartían algunas características comunes. Este artículo demostrará cómo las películas de estos cineastas ilustraron el ideal de Bazin en cuanto a la continuidad temporal y espacial a pesar de que cada uno de ellos tenía una visión y un estilo personal. Para explicar su relación con las ideas de Bazin, será útil revisar brevemente la teoría de Bazin sobre la continuidad temporal y espacial.


                Una de las influencias más importantes en los escritos de Bazin fue su interés en preservar objetos para el futuro. Este proceso lo explicó como la “preservación de la vida por una representación de la vida” (WIC I 10). Comenzando en la antigüedad, se han usado diferentes métodos para preservar ciertos aspectos de la vida humana, a través de la momificación en Egipto y, más comúnmente, a través de la escultura y la pintura. Bazin estaba contento con la invención de la fotografía, ya que con esta los objetos podían representarse “objetivamente”, sin la interferencia del artista. Así, la fotografía permitió que la fiel representación de un objeto. Bazin observó que el lente, llamado “objectif” en francés, era naturalmente objetivo. En consecuencia, creía que la pintura no podía competir con la fotografía, ya que la pintura involucraba la subjetividad del artista y no era un proceso netamente mecánico. Bazin afirmó que la fotografía tenía un carácter objetivo. Distinguía la fotografía de la pintura, ya que durante la grabación de una imagen en una película, un dispositivo mecánico era lo único que separaba el objeto representado de su representación. Bazin pensó que la única participación subjetiva del fotógrafo estaba en la selección del objeto representado. Por lo tanto, creía que el fotógrafo necesariamente impondría menos de su personalidad que un pintor a la representación del objeto. Como él dijo, “Todas las artes se basan en la presencia del hombre, solo la fotografía obtiene una ventaja de su ausencia” (WIC I 13). Así, Bazin pensó que la fotografía era “objetiva” y, por lo tanto, que sus representaciones de la realidad eran mucho más creíbles.


                Además, Bazin argumentó que tal credibilidad estaba ausente en otras formas artísticas, consideradas por él como de menor jerarquía. Además, Bazin fue más allá de simplemente describir las representaciones de la realidad de la fotografía como “objetivas”, declarando que “nos vemos obligados a aceptar como real la existencia del objeto reproducido, realmente re-presentado, presentado ante nosotros, es decir, en el tiempo y espacio ”(WIC I 14).


                Debido al proceso mecánico involucrado en la producción cinematográfica, Bazin adaptó su teoría acerca de la fotografía hacia el cine, afirmando que también debería compartir la naturaleza objetiva de la fotografía. Para Bazin, el cine debe ser tan objetivo y realista como la fotografía, ya que “el cine es objetividad en el tiempo” (WIC I 14). Bazin hizo un examen detallado del cine de las décadas de 1920 y 1940, y distinguió dos tipos principales de directores que trabajaron durante estas décadas: “aquellos directores que confían en la imagen y aquellos que confían en la realidad” (WIC I 24 ). Por “imagen”, Bazin se refería a todo lo que se agrega a la representación del objeto que se ve en la pantalla. Con esta definición en mente, Bazin hizo una distinción adicional entre dos tendencias diferentes en el cine en los años veinte y cuarenta. Por un lado, algunos cineastas usaron los “plásticos de la imagen”, y por otro lado, algunos cineastas hicieron uso extensivo del montaje. Bajo el término “plásticos”, Bazin incluyó el estilo de los sets, el uso del maquillaje, la actuación, la iluminación y el encuadre que le dio a la película su composición (WIC I 24).

                Una de las características más importantes de la teoría del realismo de Bazin fue su insistencia en que las películas deberían preservar el espacio y el tiempo. Esta preservación espacial y temporal permitiría que una película tuviera ambigüedad, lo que Bazin pensó que era una característica central de la vida real. Por lo tanto, la continuidad espacial y temporal podría representar la vida de manera más realista que el montaje.


                Bazin se dio cuenta de que hasta finales de la década de 1930, la mayoría de los directores habían usado la edición fílmica de manera extensiva, como parte de su proceso cinematográfico, rompiendo la continuidad temporal y espacial que él creía era esencial para mantener el realismo. Con la edición fílmica, las escenas no se filmaban en tomas largas, sino que se dividían, principalmente para “analizar un episodio según la lógica material o dramática de la escena” (WIC I24). Al filmar de esta manera no se permitía que los espectadores pudieran elegir por sí mismos qué parte de la escena era más importante para ellos. Además, este tipo de edición produjo un espectador pasivo, que no tuvo más remedio que aceptar el punto de vista del director. Bazin también notó que los cineastas que compartieron su idea del realismo cinematográfico desafiaron el estilo de edición utilizado por los cineastas estadounidenses y soviéticos hasta finales de los años treinta. Vio que su idea de la necesidad de preservar el espacio y el tiempo se estaba practicando en las películas hechas por Jean Renoir, Orson Welles, y Vittorio De Sica a fines de los años 1930 y 1940.


                Jean Renoir fue uno de los primeros cineastas que captó la atención de Bazin. A pesar de las innovaciones cinematográficas de Renoir, no recibió mucha atención hasta que Bazin reveló este nuevo estilo de cine al mundo a través de sus influyentes ensayos. Según Noël Caroll, las características centrales que Bazin vio en el trabajo de Renoir fueron (1) el uso de tomas medias, que presentaban los cuerpos completos de los actores en la pantalla, con espacio entre la parte superior de sus cabezas y la línea de marco superior; (2) el uso del enfoque profundo, de modo que cada área de la imagen era visible y reconocible, en contraste con las imágenes producidas por las técnicas de enfoque suave que Hollywood usó en la década de 1930; (3) el uso de la composición multiplanar: “dado que las imágenes de Renoir eran captadas a través del uso de enfoque profundo, él pudo ubicar detalles y contrastes dramáticos en varios planos pictóricos, mientras que las películas de enfoque suave típicas de los 1930 situaban la acción solo en el primer plano (a veces Renoir desplegaría hasta cuatro planos de acción en La reglas del juego (1939)) ”(Caroll 105); (4) el uso de tomas largas, posible gracias al uso del enfoque profundo; (5) uso extensivo del movimiento de la cámara en lugar de editar para seguir la acción; y (6) el uso de un marco no pictórico, hecho posible por una cámara móvil que seguía a los actores y, por lo tanto, carecía del tipo de fijación usado comúnmente en otras películas, donde el marco era similar al de una pintura (Carroll 105).


                Una escena de la película El crimen de Monsieur Lange, dirigida por Renoir en 1936, es un buen ejemplo de cómo las técnicas de Renoir preservaron la continuidad del espacio y el tiempo. En una de las escenas más importante de esta película, cuando Monsieur Batala regresa después de que todos pensaban que estaba muerto, la acción tiene lugar en un típico patio francés donde Monsieur Batala está discutiendo con Valentine. La escena comienza con la cámara mostrándolos mientras discuten, antes de que se incline hacia arriba y luego continúa con tomas panorámicas para mostrar a Monsieur Lange en el apartamento observando lo que está sucediendo en el patio. Una vez que la cámara muestra a Lange, esta cámara lo sigue mientras él baja las escaleras para tratar con Batala. La cámara sigue a Lange hasta que él va hacia Batala para matarlo. Renoir mueve la cámara 360 grados, mostrando todo el espacio alrededor de los protagonistas. La continuidad se conserva porque “el espacio y la acción no se han dividido y resintetizado de forma elíptica a través de la edición” (Caroll 106). Esta larga toma con tomas laterales panorámicas permite a Renoir crear una continuidad entre los espacios en pantalla y fuera de pantalla, lo que le da a este espacio una sensación de ambigüedad, y lo que, en opinión de Bazin, era un elemento crucial del realismo. Jean Renoir fue uno de los primeros directores en utilizar tomas panorámicas laterales para preservar la continuidad del espacio y el tiempo. Además, también fue uno de los primeros en utilizar la cinematografía de enfoque profundo para organizar su puesta en escena de modo que existiera una distancia considerable entre el plano más cercano a la cámara y el plano más alejado de ésta.


                Más tarde, Orson Welles perfeccionó el uso de la cinematografía de enfoque profundo y la profundidad de campo en su primer largometraje, Ciudadano Kane (1941). Bazin elogió a Welles y a Ciudadano Kane por el uso de la profundidad de campo, creando una continuidad de espacio y tiempo que era imposible de lograr con la edición cinematográfica. Bazin vio a Ciudadano Kane como un paso gigantesco en favor del realismo y declaró que Welles “devolvió a la ilusión cinematográfica una cualidad fundamental de la realidad: su continuidad” (WIC II 28). El estilo cinematográfico de Welles contrastó con el estilo clásico de D.W. Griffith, el que utilizaba numerosas tomas para presentar una sola escena, a fin de expresar el punto de vista del director. Bazin pensó que Welles comenzó una revolución con su uso del enfoque profundo. Esta “revolución” fue posible gracias a las innovaciones del director de fotografía de Welles, Greg Toland. Su cámara pudo filmar imágenes cercanas y lejanas con un enfoque nítido, lo que le permitió a Welles realizar muchas acciones al mismo tiempo dentro de un mismo encuadre. Mientras que con los métodos de edición clásica y montaje, las escenas se dividían en tomas múltiples, ahora se podría presentar una escena completa dentro de un solo cuadro. Como resultado, los espectadores podrían ver diferentes acciones ubicadas en diferentes posiciones dentro del mismo marco, y, por lo tanto, los espectadores podrían elegir dónde enfocar su atención.


                Ciudadano Kane proporciona dos ejemplos excelentes que muestran cómo la cinematografía de enfoque profundo contribuye a la preservación del espacio y el tiempo. En la escena de la infancia de Kane, cuando el banquero viene a firmar los papeles que le permitirán criar al joven Charles Foster Kane, la cámara se enfoca en el pequeño Charles que juega en la nieve, y luego se retira para mostrarle a su madre que lo llama desde la ventana. Luego decide sentarse y cerrar el trato con el banquero. Mientras vemos a la madre y al banquero en primer plano y al pequeño Charles en el fondo, también vemos al padre de Charles en medio de los dos planos, conversando acerca de este acuerdo. Por lo tanto, tres planos de acción aparecen en esta escena a la vez, y los tres están bien enfocados, por lo que no es necesario editarlos. Los tres planos de acción se muestran juntos en lugar de cortar para mostrar a la madre, y luego cortar nuevamente para mostrar al pequeño Charles o su padre.


                Otro buen ejemplo del uso de la cinematografía de enfoque profundo en Ciudadano Kane es la escena que trata del intento de suicidio de Susan Alexander. La cámara revela las píldoras en primer plano, Susan Alexander en el medio y Kane en el fondo, intentando y finalmente logrando entrar al dormitorio de Susan. Nuevamente, al igual que en el último ejemplo, los tres planos están bien enfocados, lo que permite a la audiencia seleccionar en qué quieren enfocarse en lugar de verse obligados a mirar escenas cortadas y editadas siguiendo el punro de vista del director. El método de edición clásico habría presentado esta escena de manera muy diferente. Comenzaría una toma de las píldoras, seguido de una toma de Susan Alexander acostada en la cama, seguido de otra toma mostrando a Kane entrando por la puerta. Con las innovaciones de Welles y Toland, esta escena no tuvo que dividirse en diferentes tomas. Aunque el estilo de Welles difería del trabajo de Renoir, a ambos les gustaba filmar una escena en profundidad y usar una cinematografía de enfoque profundo, el que Bazin elogiaba profusamente porque a diferencia del método de edición clásico, permitía que el tiempo y el espacio se mantuvieran continuos.


                Más tarde, otros directores con una visión similar del realismo cinematográfico también captaron la atención de Bazin. Uno de estos directores fue Vittorio de Sica, figura del neorrealismo italiano. El elogio de Bazin del estilo neorrealista demuestra su flexibilidad para apreciar diferentes estilos, que en su opinion, estaban enfocados a mantener la continuidad temporal y especial en las películas, y por ende, aumentar el carácter realista de éstas. La admiración de Bazin por el trabajo de de Sica está basada principalmente en una película: Ladrones de bicicletas (1948). Al igual que las películas de Renoir y Welles, esta película neorrealista comparte el rasgo realista común de preservar la continuidad temporal y espacial, pero también difiere del trabajo de estos dos directores.

                Una de las principales diferencias fue que Ladrones de bicicletas fue filmada principalmente en las calles, en lugar de filmar en un studio. Además, de Sica hizo un uso extensivo de personas que no eran actores y personas que encajaban en un papel simplemente porque se parecían a los personajes que estaban interpretando. De Sica, que también actuaba, no rechazó totalmente el uso de actores profesionales, pero sí rechazó el concepto de “estrella” para permitir que su película pareciera más “real” (WIC II 57). Según Bazin, al filmar en las calles o ‘al aire libre’, de Sica podía obtener un material más ‘natural’. Por su parte, la trama es casi inexistente, centrándose en el viaje de un padre y su hijo a través de las calles de Roma para buscar la bicicleta que les fue robada. Durante este viaje, de Sica hizo un uso extensivo de tomas largas y tomas panorámicas que preservaron la continuidad temporal y espacial. La cámara se mueve libremente, lo que le permitió a de Sica mostrar al espectador todo el espacio dentro del cuadro sin tener que divider una escena en varias tomas. Este método de presentación de una escena le permite al espectador tener la libertad para explorar el “realismo” que de Sica estaba creando a través de una cámara ágil que capta gente normal en vez de actores.


                Aunque los estilos de Renoir, Welles, y de Sica difirieron, no existe duda que sus películas manifiestan una gran tendencia a mantener el realismo, marcando una gran diferencia con las películas filmadas siguiendo el método de montaje soviético o el estilo clásico de edición de Hollywood. Al evitar un estilo cinematográfico que consiste en dividir una escena en diferentes tomas, y reemplazarlo con un estilo que hace amplio uso de tomas largas, se permite la preservación de la continuidad temporo-espacial, lo que a su vez permite aumentar el sentido de ambigüedad. Bazin pensaba que esta ambigüedad, creada a través de un enfoque profundo y tomas largas, incrementaba el grado de realismo. Este realismo le permitiría a los cineastas lograr lo que Bazin veía como el verdadero propósito del cine: la grabación y captación de la realidad tal como es.

Fuentes usadas

Andrew, Dudley. The Major Film Theories. New York: Oxford, 1976.

Bazin, Andre. What is Cinema? 2 vols. Trans.and ed. Hugh Gray. Berkeley:        University of California Press, 1966, 1971.

Bordwell, David. “Against the Seventh Art: Andre Bazin and the Dialectical        Program.” in his On the History of Film Style. Cambridge: Harvard University                Press, 1997, pp.46-82.

Carroll, Noel. “Cinematic Representation and Realism: Andre Bazin and the Aesthetics of Sound Film.” in his Philosophical Problems of Classical Film Theory. Princeton: Princeton University Press, 1998, pp. 93-171.

Filmografía

Ciudadano Kane. Orson Welles. Mercury Productions, RKO Radio Pictures Inc. 1941.

El crimen de Monsieur Lange. Jean Renoir. Films Obéron. 1936

Ladrones de bicicleta. Vittorio De Sica. ENIC Universalia Produzione, Produzioni De Sica. 1948.

La reglas del juego. Jean Renoir. Nouvelles Éditions de Films (NEF). 1939.

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El Abrazo de la Serpiente

El Abrazo de la Serpiente (2015)

por Claudio Bringas (Canadá)

Cada año, durante el mes de febrero la Academia de Cine de Hollywood hace entrega de los codiciados premios Oscar, otorgados en múltiples categorías. Una de las categorías donde el cine latinoamericano ha tenido relativamente éxito en los últimos años es en la categoría de mejor película extranjera (mejor película de habla no inglesa). Para este año, la película colombiana Pájaros de verano dirigida por Ciro Guerra y Cristina Gallego estuvo entre las nueve finalistas aunque finalmente no fue elegida para ser una de las cinco finalistas que competirán por una estatuilla. Sin embargo, hace tres años atrás, otra obra del director colombiano Ciro Guerra, El Abrazo de la Serpiente sí fue parte de las cinco películas finalistas que compitieron por un premio Oscar, convirtiéndose en la primera producción colombiana en obtener este logro (la película ganadora en esta categoría fue El Hijo de Saúl, del director húngaro László Nemes).  Basta con hacer un breve análisis de esta película colombiana para entender las razones por las cuales ha sido tan bien recibida a nivel internacional.

                El Abrazo de la Serpiente nos entrega dos relatos (basados en los relatos  de los científicos Theodor Koch-Grunberg y Richard Evans Schultes), que son diferentes pero a la misma vez idénticos. Una parte de la historia está ambientada en 1909, donde conocemos a Theo von Martius (Jan Bijvoet), científico alemán y su guía local Manduca (Yauenkü Migue), los cuales están explorando la region amazónica para encontrar una planta sagrada llamada yakruna. Para aumentar sus posibilidades de tener éxito, von Martius intenta obtener la ayuda de Karamakate (Nibio Torres), un chamán local y último miembro de su tribu. Karamakate, que ha tenido experiencias negativas con el ‘hombre blanco’ en el pasado, naturalmente no confía en von Martius. Sin embargo el científico alemán logra convencer al chamán de sus buenas intenciones y del uso apropiado que hará con la yakruna. De esta manera, Karamakate se une a von Martius y Manduca, y lost res emprenden un viaje hacia las entrañas de la Amazonia.

                Paralelo a esta historia, Guerra nos entrega una segunda y complementaria parte ambientada 31 años en el futuro, en 1940. Similar a la historia de 1909, ahora un envejecido Karamakate (Antonio Bolívar) se encuentra en la región amazónica con un extranjero que anda en busca de la planta yakruna. En este caso se trata de Evan (Brionne Davis), un botánico americano que ha estudiado las notas de von Martius. Karamakate, que ha olvidado gran parte de sus conocimientos chamánicos e incluso la ubicación exacta de la planta de yakruna, incialmente se reusa ayudar a Evan, y solo decide ayudarlo cuando el americano lo convence de su gran devoción por el studio de las plantas (sin embargo, Evan solo está interesado en la yakruna para así obtener caucho de buena calidad ya que las fuentes de caucho estaban restringidas durante la seguna guerra mundial).

                Cabe destacar que las dos historias incluyen una serie de personajes adicionales que van apareciendo a medida que Karamakate y sus acompañantes continuan en su viaje. Es precisamente a través de su viaje que nosotros los espectadores tenemos la oportunidad de conocer pueblos extinguidos y culturas desaparecidas (de hecho, una de las intenciones de Guerra es honrar a pueblos indígenas que ya no existen). A través de este viaje también tenemos la oportunidad de entender los efectos nefastos del colonialismo europeo. Ejemplos de esto abundan en esta película: un sacerdote español que golpea brutalmente a niños indígenas bajo su cuidado con la intención de borrar sus culturas ‘endemoniadas’; la prohibición que estos mismos niños tienen de hablar su idioma indígena (una actividad crucial para poder mantener su propia cultura); las torturas físicas por parte de los explotadores de caucho hacia la población indígena; el impacto ambiental debido a la explotación de recursos naturales. Claramente, los temas que Guerra toca en esta película son bastante interesantes y relevantes. Sin embargo, con El Abrazo de la Serpiente Guerra no solo nos presenta temas para satisfacer nuestros intereses intelectuales, sino que nos entrega un festín para nuestros sentidos visuales y auditivos. La selva misma pasa a convertirse en unos de los más importantes personajes de esta cinta, un personaje que no perdona equivocaciones. Es más, al filmar esta película casi completamente en blanco y negro (en esto esta cinta se semeja a La Sombra del Caminante, primer largometraje dirigido por Guerra), además de usar una multitud de idiomas, entre ellos varios idiomas indígenas tales como Ocaina, Ticuna, Bora, Andoque, Yucuna, y Muinane, El Abrazo de la Serpiente tiene una cierta apariencia de un documental, permitiéndo que el espectador se inmerse en un mundo diferente, un mundo que ya no existe de la misma forma, que se ha perdido y que jamás se podrá recuperar.

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No te mueras sin decirme adónde vas

No te mueras sin decirme a dónde vas

por Claudio Bringas (Canadá)

        Nota: Este artículo lo escribí originalmente en el año 2009 cuando apenas llevaba poco tiempo colaborando en este foro. Me gustaría compartirlo nuevamente para celebrar a Eliseo Subiela que lamentablemente falleció en diciembre del año pasado.

Como estamos en el mes de febrero, mes de San Valentín y el romance, vamos a revisar una película que nos entrega una interesante e inusual historia de amor . Ahora es el turno de No te mueras sin decirme a dónde vas, película dirigida por Eliseo Subiela y estrenada en 1995. Como era de esperarse de Eliseo Subiela, esta no es una típica película romántica, sino que es una obra que mezcla amor, drama y fantasía.

Es la historia de un pareja que tiene la oportunidad de amarse por varios siglos, gracias a las varias reincarnaciones por las cuales ellos han pasado. Leopoldo (Darío Grandinetti), trabaja en un antiguo teatro como proyectista de películas, y está casado con Susana (Mónica Galán). Su matrimonio está pasando por momentos difíciles, estando actualmente en una relación ha perdido su pasion. Las cosas se complican aún más cuando Leopoldo es despedido de su trabajo. En vez de buscar un nuevo empleo, él dedica todo su tiempo a lograr inventar un aparato que sea capaz de “recolectar los sueños.”

Al poco tiempo, Leopoldo obtiene éxito y logra fabricar este recolector de sueños, y decide usarse a él mismo para comprobar la efectividad de su nuevo invento. Cuando Leopoldo se conecta este aparato, él visualiza una mujer que viste con ropa del siglo pasado. Al poco tiempo él comienza a seguirla hasta que un día, esta misteriosa mujer, Rachel (Mariana Arias) le comunica a Leopoldo que ellos se han amado muchas veces a través de los siglos en las varias reincarnaciones. De alguna forma extraña, Leopoldo parece estar teniendo una relación extramarital con la mujer de sus sueños, aunque esta parece más interesada en ayudar a Leopoldo con los problemas con su esposa. Por esta razon, Leopoldo va a tener que decidir que es lo más importante para él: salvar su matrimonio o quedarse junto con su nuevo “amor.”

Con esta película, Subiela nos sigue entregando una mezcla inusual de temas que ya había tocado en sus otras películas. Es así como vemos tanto el realismo mágico ya empleado en El Lado Oscuro del Corazón como lo temas de reflexionamiento filosófico sobre vida, muerte y el sentido de la vida, temas ya visto en Hombre Mirando al Sudeste. Subiela no solo nos muestra el tema de la reincarnacion, sino que tambien usa otros elementos de lo fantástico, como por ejemplo el robot creado por el amigo de Leopoldo, Pablo (Leonardo Sbaraglia), que parece ser mas humano que muchos otros personajes en esta película, o personajes volando por los aires.

A pesar de que esta película tiene elementos románticos, Subiela tambien  nos muestra otro tipo de amor, el amor por el cine, el medio que le ha permitido a Subiela expresar sus pensamientos y deseos. Es así como al comienzo de la pelicula vemos imagenes de William Dickson (James Murray), ayudante de Thomas Edison, y conocido mundialmente por ser uno de los responsables de la invencion del cine. Es justamente Dickson el que crea la idea de una maquina que pueda proyectar imagenes y que daría paso al establecimiento del cine como tal. La relación entre esta invención y el “recolector de imagenes” de Leopoldo es evidente, aunque no es lo único que estos dos hombres tienen en común.

Subiela nos entrega una película distinta, que puede ser un tanto difícil de entender en ciertas ocasiones, gracias a mezcla de distintos géneros que el director emplea. Sin embargo, la propuesta es interesante. Tiene actuaciones sólidas, una banda sonora intrigante y un final que da para mucho comentario, No te mueras sin decirme adónde vas no solo va a satisfacer a los fanáticos de Subiela, sino que a todos los amantes de un cine distinto, de ideas frescas, en particular a los cinéfilos que aún ven al cine como un medio donde los sueños se pueden hacer realidad.

 

 

 

 

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El Club

El Club (2015)

Comentario de la película por Claudio Bringas (Canadá)

el-club

         Una casa ubicada en un rincón remoto de Chile alojando a cuatro hombres mayores da la apariencia de ser un retiro espiritual o una casa de vacaciones. Sin embargo esta vivienda es algo más siniestro. Es un lugar dónde han sido enviados sacerdotes que han sido removidos por la Iglesia Católica de sus parroquias por haber cometido diversos delitos. Por intermedio de cuatro personajes interpretados por Alfredo Castro, Jaime Vadell, Alejandro Goic, y Alejandro Sieveking, el director Pablo Larraín – en su quinto largometraje- nos narra la historia de cómo la Iglesia ha manejado el asunto de sacerdotes problemáticos para simplemente “hacer desaparecer” a estos sacerdotes del escrutinio mediático y el público.  Si bien esta historia no está basada en ningún hecho real en particular, Larraín ha declarado que la idea de realizar esta película partió de sus propias vivencias cuando atendió una escuela Católica donde algunos sacerdotes simplemente desaparecían repentinamente sin ninguna  explicación. Eventualmente Larraín descubrió que existían casas que se encargan de alojar a sacerdotes que han estado involucrados en delitos.

El Club nos muestra cómo los Padres Vidal (Castro), Silva (Vadell), Ortega (Goic), y Ramirez (Sieveking) parecen llevar una vida tranquila y alejada de mayores problemas, bajo el cuidado y protección de la Hermana Mónica (Antonia Zegers). A pesar de tener que acatar ciertas reglas (como por ejemplo sólo tener contacto con el pueblo en ciertas horas de la mañana y de la noche, para así minimizar el riesgo de ser reconocido por algunos de los habitantes), los cuatro miembros del club logran pasar los días entreteniéndose con carreras de galgos y haciendo apuestas. En medio de este tranquilo pasar llega el Padre Lazcano (José Soza), el que también ha sido ‘reubicado’ por la Iglesia debido a delitos cometidos por él. Sin embargo, para la sorpresa del Padre Lazcano y de todos los demás, también llega Sandokan (Roberto Farías), un individuo con problemas mentales y que fue abusado por el Padre Lazcano durante su infancia. De alguna forma Sandokan se ha enterado que su abusador ha sido transferido a esa particular casa. El encuentro entre Sandokan y el Padre Lazcano termina en tragedia lo que motiva a la Iglesia a enviar al Padre García (Marcelo Alonso), un psicólogo, a investigar el suceso y a evaluar la continuación de existencia de la casa en general.

Larraín hace uso de efectivos métodos tantos narrativos como visuales para contar la historia de abusos por parte de sacerdotes. Narrativamente, los abusos sexuales jamás se ven de forma explícita, sin embargo, Sandokan nos entrega claras descripciones de lo que le sucedió a través de sus largos monólogos realizados en los alrededores de la casa. Por su parte, el Padre García entrevista a cada uno de los cuatros sacerdotes y así aprendemos que los delitos van más allá de abusos sexuales de menores. Algunos de estos sacerdotes también estuvieron involucrados en casos de abducciones de menores durante el gobierno militar. Más aún, estas entrevistas demuestran el poco cargo de conciencia que tienen estos sacerdotes, los cuales se resisten a asumir toda su culpabilidad. Desde el punto de vista de ellos su moralidad es algo complejo y ambiguo, y de forma paulatina también comienza a afectar al Padre García. Esta complejidad está representada visualmente por los tonos grises y poca iluminación que emplea Larraín a través de la duración de esta cinta y particularmente con un movimiento de cámara que se enfoca en los rostros de los miembros de este club. Claro está, ninguna de las técnicas visuales empleadas por Larraín genera simpatía por estos sacerdotes.

A través de El Club Pablo Larraín extiende su crítica social y política a la realidad chilena, lo que comenzó con Tony Manero (2008), y continuó con Post Mortem (2010) y No (2012) (nominada al Oscar como mejor película extranjera). Si bien, estas tres películas anteriores estaban enfocadas específicamente en el período del gobierno militar, El Club se basa en historias que no están regidas por un marco específico de tiempo, ni tampoco geográfico, pues lamentablemente existen muchos más miembros y el club es mucho más extenso que los cuatro ejemplos creados por Larraín.

 

Trailer:

 

 

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Amigos Intocables

Amigos Intocables

 

Intocables

Amigos intocables es una película francesa dirigida por Olivier Nakache y Éric Toledano.

La historia está inspirada en la vida de Philippe Pozzo di Borgo, autor del libro Le Second souffle, tetrapléjico desde 1993 y de su relación con Abdel Yasmin Sellou, su asistente a domicilio. Esta película, que contiene drama y comedia, se ha convertido en un fenómeno cultural en Francia, donde ha sido votada como el evento cultural del año 2011 por el 52% de los franceses.

La película narra la relación entre dos personajes totalmente opuestos y procedentes de entornos diferentes. Uno, Driss, de origen senegalés, vive en un barrio obrero de París, con antecedentes penales, descarado, divertido e irreflexivo; el otro, Phillippe, un rico tetrapléjico culto y muy poco espontáneo, que necesita un ayudante personal. Driss acude a la entrevista esperando ser rechazado y con la única intención de presentar sus papeles para cobrar por estar sin trabajo. Sin embargo, es sorprendentemente contratado, pese a no tener ninguna formación profesional. Los motivos de Phillippe, harto de lidiar con cuidadores que sentían piedad de él, fue el ver que no le tenía compasión alguna y el reto de conseguir que el rebelde joven fuera capaz de realizar un trabajo y adaptarse a unos estrictos horarios y rutinas responsablemente.

Poco a poco, la relación entre empleado y empleador se va convirtiendo en la amistad de dos personas que se ayudan mutuamente a enfrentar y superar las dificultades de sus respectivos mundos.

Título original: Intouchables
País: Francia
Género: Comedia dramática
Director: Olivier Nakache, Eric Toledano
Guión: Olivier Nakache, Eric Toledano
Música: Ludovico Einaudi
Fotografía: Mathieu Vadepied
Reparto: François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot, Clotilde Mollet, Joséphine de Meaux, Alba Gaia Bellugi, Cyril Mendy, Christian Ameri, Marie-Laure Descoureaux, Gregoire Oestermann
Productora: Quad Productions / Gaumont / TF1 Films / Ten Films / Chaocorp production / Canal + / Cinecinema

Premios

2012: Globos de Oro: nominada a mejor película de habla no inglesa
2011: Premios Cesar: Mejor actor (Omar Sy). 9 nominaciones
2012: Premios BAFTA: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2012: Premios Goya: Mejor película europea
2011: Festival de San Sebastián: Sección oficial no competitiva – Clausura
2011: Festival de Tokyo: Mejor película, Mejor actor (François Cluzet & Omar Sy)
2011: Premios David di Donatello: Nominada a Mejor película de la Unión Europea
2012: Premios del Cine Europeo: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película
2012: Satellite Awards: Mejor película extranjera
2012: Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a Mejor película extranjera
2012: Premios Gaudí: Nominada a Mejor película europea

 

 

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Cine y Edición 100

Cine y Edición 100

por Claudio Bringas

cine

 

Para celebrar la edición número 100 me gustaría entregarles una breve reseña de las películas latinoamericanas que más me han gustado desde que comencé a escribir artículos para esta revista. Si aún no han visto estas películas, no pierdan más tiempo y traten de conseguirlas:

Nueve Reinas – Argentina (2000)

CB1

La historia de Nueve Reinas se centra en dos estafadores de poca monta, Juan (Gastón Pauls) y Marcos (Ricardo Darín), que tratan de aprovecharse de la suerte del destino para obtener una recompensa millonaria. Juan, un solitario “pillo” de tercera categoría se encuentra por casualidad con Marcos, un tipo que al parecer ya ha hecho carrera estafando a la gente. Este encuentro casual da lugar a una unión perfecta entre dos tipos que se necesitan mutuamente. Marcos ha perdido a su socio, “el Turco” y no puede trabajar sólo. Juan, por otro lado, que necesita dinero para ayudar a su padre, y debido a su inexperiencia, necesita tener a alguien que lo pueda ayudar ha encontrar trabajos más lucrativos. Es así como ellos acuerdan trabajar juntos por un día. Sin embargo, pronto se van a enterar de una noticia que les hace cambiar de idea.

Un ex-socio de Marcos, Sandler (Oscar Núñez) les comunica que un millonario Español está interesado en adquirir las “Nueve Reinas,” unas raras estampillas de colección valoradas en una fortuna. Sandler les comunica que él sabe de alguien que posee éstas estampillas, pero que lamentablemente, el dueño nunca las vendería. Esto no es problema, ya que Sandler es un experto falsificando documentos, y el trabajo que realizó con las Nuevas Reinas sería su  obra maestra. Juan y Marcos solamente tienen que entregárselas al español y cobrar, en lo que sería la transacción de sus vidas.

 

Machuca – Chile (2000)

 

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Película dirigida por Andres Wood.  La historia está ambientada en Santiago de Chile, en 1973, durante los días previos al golpe militar que pondría fin al gobierno socialista de Salvador Allende. Aquí nos encontramos con Gonzalo Infante (Matias Quer), un niño de clase media alta que esta en su pre-adolescencia, y que atiende el colegio privado St. George.

Aquí se encuentra con las reformas sociales que el director del colegio, Padre McEnroe (Ernesto Malbran), está intentado impulsar. Influenciado por el idealismo de la Teología de la Liberación y el Marxismo, el Padre McEnroe decide incluir a niños de barrios pobres para que puedan compartir los beneficios de un colegio privado. Gracias a estas medidas, llega Pedro Machuca (Ariel Mateluna), junto con otros compañeros. Rápidamente, Gonzalo y Pedro se convierten en amigos, participando, entre otras cosas, en la venta de banderas políticas durante las numerosas protestas callejeras que se producían en esos días, negocio, donde además participa el tío de Pedro (Luis Dubo) y su vecina (Manuela Martelli).

Es precisamente la amistad entre estos dos niños lo que nos permite observar dos mundos totalmente opuestos, que a su vez están entrelazados. Por un lado nos encontramos con el mundo de Gonzalo, una existencia privilegiada, mientras que en el mundo de Pedro la realidad es muy distinta, donde abunda la escasez, pobreza y hasta cierto resentimiento hacia las clases privilegiadas. El conflicto entre estos dos mundos, por lo tanto, es inevitable, lo que afectará profundamente la vida de estos dos amigos.

Un Lugar en el Mundo – Argentina (1992)

CB3

Dirigida por Adolfo Aristaraín y estrenada en 1992 – aunque cuasi perdida por muchos años debido a problemas con su distribución – esta película narra la historia de una familia que ha vuelto a Argentina luego de estar exiliada ocho años en Europa.  La familia está compuesta por el padre, Mario, interpretado por Federico Luppi, su esposa Ana (Cecilia Roth) y el hijo adolescente, Ernesto (Gastón Batyi).  En vez de radicarse nuevamente en la urbanidad de Buenos Aires, deciden vivir en una pequeña comunidad al interior del país donde llevan una vida sencilla alejada de muchas de las complejidades de las grandes ciudades. Mario establece una escuela gratuita para niños y ayuda a crear una cooperativa para los criadores de ovejas, a la vez que Ana trabaja como doctora entregando atención médica a la comunidad, también de forma gratuita.

A pesar de sus buenas intenciones de carácter social, ellos se encuentran una vez más enfrentados a fuerzas poderosas que intentan arruinar sus planes. Un rico terrateniente, Andrada (Rodolfo Ranni) intenta desmantelar la cooperativa y remover a la gente de sus tierras con el fin de explotar posibles reserves de petróleo. En este momento llega Hans (José Sacristán), un geólogo español contratado por Andrada para la búsqueda de petróleo. Irónicamente, Hans establece una amistad con Mario y su familia. Es precisamente a través de Hans y sus constantes preguntas y comentarios, que aprendemos de las penurias que vivieron Mario y su familia.

Habiendo vivido en varios países, la familia se encuentra en una constante búsqueda de un hogar permanente, entregando la sensación de que nunca van a establecerse permanentemente en un solo lugar. Tuvieron que partir de Argentina por motivos políticos, exiliándose en países como Francia y España, países donde a pesar de tener una tranquila existencia, nunca lograron encontrar su propio lugar, debiendo retornar a Argentina ya que, como bien lo explica Mario, “nunca se fueron realmente.” No lograron encontrar su espacio en su país natal ni tampoco lo encontraron en el extranjero, extrañando algo que realmente nunca existió, algo del cual no pudieron estar apartados por mucho tiempo, pero que tampoco han podido recuperar.

 

Guantanamera – Cuba (1995)

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Un camionero, una ama de casa frustrada y el transporte de cuerpos sin vida son algunos de los elementos  usados en Guantanamera, una película que puede ser descrita tanto como una comedia o sátira, como un drama, o incluso como una road movie. Lo que si esta claro es que esta obra reperesenta una aguda pero cómica mirada a la sociedad cubana y a su revolución durante la década de los noventa.

Es así como nos encontramos con una gama de diversos personajes que van desde los más leales al gobierno hasta, pasando por los revolucionarios desilusionados, hasta los que son indiferentes a la situación en que vive el país. Todos estos personajes se van a entrelazar en el transcurso de esta historia que –como todas las road movies– se van a encontrar a traves de viajes que tienen que hacer por diversos motivos. La historia comienza con Yoyita (Conchita Brando) que vuelve a Guantánamo después de cincuenta años y de una destacada carrera como cantante, para visitar a su sobrina Gina (Mirta Ibarra). Este viaje también le sirve para reencontrarse con Cándido (Raúl Eguren), su gran amor de juventud. Después de un tierno, pero breve reencuentro, Yoyita fallece súbitamente y su cuerpo debe ser trasladado a La Habana.

Es así como conocemos a Adolfo (Carlos Cruz), el marido de Gina, el que se encarga de la operación de trasladar el cuerpo. Afolfo, un leal funcionario del gobierno, ahora venido a menos por alguna razón desconocida, ve en este traslado, una oportunidad para limpiar su imágen y volver a la gloria. Es así como trata de ingeniar un plan para lograr la máxima eficiencia durante este viaje. Gina, en tanto, una ex profesora de economía y ahora ama de casa, siente que no está viviendo plenamente, con un marido que no la deja trabajar, y de lo único que se preocupa es su carrera.

Paralelamente, vemos a Mariano (Jorge Perugorría) y su amigo Ramón (Pedro Fernández), ambos camioneros,  los que también están viajando por la carretera cargando distintos productos. Por cosas del destino, Mariano, que se graduó de ingeniero, se reencuentra con Gina, a la cual conoció cuando ella era su profesora. Sentimientos del pasado vuelven a aflorar producto de este encuentro casual, indicando que algo pudo haber pasado entre ellos dos. La “relación” entre Mariano y Gina es representativa de lo que Alea esta describiendo en esta película: algo que pudo ser pero que por diversas razones no se concretaron. Mariano y Gina pudieron haber sido amantes pero no lo fueron. Gina pudo haber continuado siendo profesora, pero ya no ejerce esta profesión. Mariano, por su cuenta, estudió ingeniería, pero tampoco puede ejercer como ingeniero professional. Por su centa, Yoyita y Cándido también pudieron haber estado juntos, pero por cosas del destino, no se pudo concretar.

Conversaciones con mamá – Argentina (2004)

CB5

Dirigida por Santiago Carlos Oves, esta película cuenta la historia de Jaime (Eduardo Blanco), economista de clase media alta que parece tenerlo todo: exitoso, casado, y con dos hijos. En las propias palabras de Jaime, es el hombre que todos aspiran ser. Sin embárgo, un día es despedido repentinamente debido al mal momento por el que atraviesa su compañía. Esto le altera significativamente su vida: no puede pagar las cuotas de la casa, y tampoco es capaz de pagar la colegiatura de sus hijos, teniendo que deshacerse de su vehículo para solventar parte de sus gastos y ya está pensando en la posibilidad de emigrar del país. Todo esto le ocurre en medio de una crisis matrimonial.

Mientras la vida de Jaime se le está derrumbando frente a sus ojos, conocemos a su madre (China Zorrilla), viuda de hace muchos años y que vive en un departamento que le pertenece a su hijo. Justamente este departamento es la única salvación que le queda a Jaime. Tiene que vender el departamento para poder salir de la crisis financiera. El único problema que Jaime debe resolver, es decidir que va a hacer con su madre, y eventualmente resuelve que ella debe vivir con él y su familia. Su mamá se opone y no tiene ningún problema en explicarle a su hijo lo que ella piensa de sus nietos, su nuera Lucrecia, y sobre todo su consuegra, a la cual odia sin reparos. Pero hay una razón más fuerte por la cual ella se resiste a evacuar el departamento: tiene un novio, Gregorio (Ulises Dumont) y él se ha ido a vivir con ella.

Esta cinta logra tocar estos temas serios, tales como la crisis financiera, el desempleo, la soledad, y la crisis matrimonial, con una buena dosis de humor. En ésto, el personaje de la madre es fundamental. Ella tiene más de ochenta años, y ya lo ha visto todo y ha vivido una vida que no ha sido fácil. Por lo tanto, ella no piensa que los problemas de su hijo sean graves y no les da mucha importancia. Piensa que muchos problemas tienen fácil solución, y que las personas son las que complican todo. Esta manera de pensar se contrasta con la mirada lúgubre que tiene Jaime hacia la vida en un comienzo, y es justamente a través de este contraste que se producen los intercambios más memorables de esta película. A través de estas conversaciones, a veces serias, y a veces cómicas, Jaime comienza a revisar su vida y a pensar en lo que realmente es importante para él.

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El discurso del Rey

El discurso del Rey

Discurso

 

El duque de York se convirtió en rey de Inglaterra con el nombre de Jorge VI tras la abdicación de su hermano mayor, Eduardo VIII.
Su tartamudez, que constituía un gran inconveniente para el ejercicio de sus funciones, lo llevó a buscar la ayuda de Lionel Logue, un experto logopeda que intentó, empleando una serie de técnicas poco ortodoxas, eliminar este defecto en el habla del monarca

Título original: The King’s Speech
Año: 2010
País: Reino Unido
Género: Drama
Director: Tom Hooper
Guión: David Seidler
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Danny Cohen
Reparto: Colin Firth, Helena Bonham Carter, Geoffrey Rush, Michael Gambon, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Eve Best, Jennifer Ehle, Claire Bloom
Productora: Coproducción GB-Australia; UK Film Council – The Weinstein Co. – Momentum Pictures – Aegis Film Fund – Molinare London – Filmnation Entertainment

Premios

2010: 4 Oscars: mejor película, director, actor (Colin Firth) y guión. 12 nominaciones
2010: Globos de Oro: Mejor actor (Firth). 7 nominaciones, incluyendo película drama
2010: 7 Premios BAFTA, incluyendo Mejor película y actor (Firth). 14 nominaciones
2010: Festival de Toronto: Mejor película (Premio del Público)
2010: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (Colin Firth)
2010: Independent Spirit Awards: Mejor película extranjera
2010: Premios David di Donatello: Mejor film de la Unión Europea
2010: Premios Goya: Mejor película europea
2010: Satellite Awards: Mejor actor (Colin Firth) y guión original
2010: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor (Firth). 3 nominaciones
2010: 2 Critics’ Choice Awards: Mejor actor y guión original. 11 nominaciones
2010: Asociación de Críticos de Chicago: Mejor actor (Colin Firth). 6 nominaciones
2011: 3 Premios del Cine Europeo: Mejor actor (Firth), montaje y Premio del público
2010: Sindicato de Directores (DGA): Mejor director
2010: Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor (Firth) y mejor reparto. 4 nominaciones
2011: Premios Cesar: Nominada a Mejor película extranjera
2011: Premios Gaudí: Mejor película europea

 

 

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