116 – Portada

 

“Cada día, cada año es una bendición. 

Cada luz de día recibida.

Cada enseñanza de vida.

Cada experiencia llevada por la vida
es una bendición.

Cada amor entregado y recibido
es una bendición.

Cada error cometido y tropiezo en el camino
da oportunidad por cada día conseguido
el reparo y la esperanza de seguir.

Con eso te deseo que cumplas
muchos años más
lleno de bendición y felicidad.”

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115 – Portada

Fotografía: Henrique Mendes

 

[…]

Cada vez hallo la Naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa,
Para mí, en rededor, todo es belleza;
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza
que la boca del niño cuando canta.

Quiero ser inmortal, con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome, al brillar: «Aquí se piensa,
también aquí se lucha, aquí se ama».

Amado Nervo

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114 – Portada

 

EL OTOÑO

 

El cárdeno otoño
no tiene leyendas
para mí. Los salmos
de las frondas muertas,
jamás he escuchado,
que el viento se lleva.
Yo no sé los salmos
de las hojas secas,
sino el sueño verde
de la amarga tierra.

 

Antonio Machado

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113 – Portada –

Si un niño vive criticado, aprende a condenar.
Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear.
Si un niño vive con miedo, aprende a ser aprehensivo.
Si un niño vive con lástima, aprende a tener pena por sí mismo.
Si un niño vive en la ridiculez, aprende a ser tímido.
Si un niño vive con celos, aprende a tener envidia.
Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable.

Pero…

Si un niño vive con estímulo, aprende a tener confianza.
Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.
Si un niño vive con alabanzas, aprende a valorar las cosas.
Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse a sí mismo.
Si un niño vive con reconocimiento, aprende a trazarse metas.
Si un niño vive compartiendo, aprende a ser generoso.
Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe en sí mismo.
Si un niño vive con serenidad, tendrá paz en su alma.
Si un niño vive con equidad, aprende a ser justo.
Si vive en un ambiente de aceptación y amistad,
aprende que el mundo es un lugar muy agradable para vivir.

 

Dorothy Law Nolte

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112 – Portada

 

Yo tengo en el hogar un soberano,
único a quien venera el alma mía;
es su corona de cabello cano,
la honra su ley y la virtud su guía.
En lentas horas de miseria y duelo,
lleno de firme y varonil constancia,
guarda la fe de que me habló el cielo
en las horas primeras de mi infancia.
La amarga prescripción y la tristeza
en su alma abrieron incurable herida,
es un anciano y lleva en la cabeza
el polvo del camino de la vida.
Ve del mundo las fieras tempestades,
de la suerte las horas desgraciadas,
y pasa, como Cristo el Tiberíades,
de pie sobre las ondas encrespadas.
Seca su llanto, calla sus dolores,
y sólo en el deber sus ojos fijos,
recoge espinas y derrama flores
sobre la senda que trazó a sus hijos.
Me ha dicho: “A quien es bueno, la
amargura
jamás en llanto sus mejillas moja;
en el mundo, la flor de la ventura
al más ligero soplo se deshoja.
Haz el bien sin temer el sacrificio;
el hombre ha de luchar sereno y fuerte,
y halla quien odia la maldad y el vicio
un tálamo de rosas en la muerte.
Si eres pobre, confórmate y sé bueno;
si eres rico, protege al desgraciado,
y lo mismo en tu hogar que en el ajeno
guarda tu honor para vivir honrado.
Ama la libertad: libre es el hombre
y su juez más severo es la conciencia;
tanto como tu honor guarda tu nombre,
pues mi nombre y mi honor forman tu
herencia”.
Este código augusto en mi alma pudo,
desde que lo escuché, quedar grabado;
en todas las tormentas fue mi escudo,
de todas las borrascas me ha salvado.
Mi padre tiene en su mirar sereno
reflejo fiel de su conciencia honrada.
¡Cuánto consejo cariñoso y bueno
sorprendo en el fulgor de su mirada!

 Juan de Dios Peza

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111 – Portada

Son de abril las aguas mil.
Sopla el viento achubascado,
y entre nublado y nublado
hay trozos de cielo añil.
Agua y sol. El iris brilla.
En una nube lejana,
zigzaguea
una centella amarilla.
La lluvia da en la ventana
y el cristal repiqueteo.
A través de la neblina
que forma la lluvia fina,
se divisa un prado verde,
y un encinar se esfumina,
y una sierra gris se pierde.
Los hilos del aguacero
sesgan las nacientes frondas,
y agitan las turbias ondas
en el remanso del Duero.
Lloviendo está en los habares
y en las pardas sementeras;
hay sol en los encinares,
charcos por las carreteras.
Lluvia y sol. Ya se oscurece
el campo, ya se ilumina;
allí un cerro desparece,
allá surge una colina.
Ya son claros, ya sombríos
los dispersos caseríos,
los lejanos torreones.
Hacia la sierra plomiza
van rodando en pelotones
nubes de guata y ceniza.

Antonio Machado

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110 – Portada

Cada día, cada año es una bendición
Cada luz de día recibida
Cada enseñanza de vida
Cada experiencia llevada por la vida
es una bendición
Cada amor entregado y recibido
es una bendición.
Cada error cometido y tropiezo en el camino
da oportunidad por cada día conseguido
al reparo y la esperanza de seguir
Con eso te deseo que cumplas muchos años más
lleno de bendición y felicidad.

Anónimo

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109 – Portada

 

 

 

Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo  de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a  la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que  el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra  sombra está vencida.

Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan  cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río  que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera  nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas  y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes  y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo  de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón  y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música  sin tasa.

Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches  y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción  de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras  golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las  luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión  de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña  lucecita.

Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo  con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver  a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

Francisco Luis  Bernárdez

 

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108 – Portada

 

 

   Happy New Year

Mira, no pido mucho,

solamente tu mano, tenerla

como un sapito que duerme así contento.

Necesito esa puerta que me dabas

para entrar a tu mundo, ese trocito

de azúcar verde, de redondo alegre.

¿No me prestas tu mano en esta noche

de fin de año de lechuzas roncas?

No puedes, por razones técnicas. Entonces

la tramo en aire, urdiendo cada dedo,

el durazno sedoso de la palma

y el dorso, ese país de azules árboles.

Así la tomo y la sostengo, como

si de ello dependiera

muchísimo del mundo,

la sucesión de las cuatro estaciones,

el canto de los gallos, el amor de los hombres.

Julio Cortázar

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107 – Portada

107-portada

RESPLANDOR DEL SER

Para la adoración no traje oro.
(Aquí muestro mis manos despojadas)

Para la adoración no traje mirra.
(¿Quién cargaría tanta ciencia amarga?)

Para la adoración traje un grano de incienso:
mi corazón ardiendo en alabanzas

Rosario Castellanos

Felices Fiestas les desea poetastrabajando.com   –  LetrA – Z

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Ricardo Lindo

106-a

Ya habrá tiempos de paz,
ya habrá tiempos de vida
cuando pasen los días
aciagos.
Otros serán los días,
otras las glorias
y acaso sean
otras también
las miserias.
Pero un gran pueblo surgirá
de obras rientes y fuertes,
un moreno pueblo por las tierras
que un día amamos
nosotros,
los que nos vamos.

Ricardo Lindo

Ricardo Lindo Fuentes nació en San Salvador, el 5 de febrero de 1947. Fue un escritor y poeta salvadoreño, uno de los más reconocidos de los últimos tiempos en su país. Nacido entre las letras, su padre fue el también muy reconocido escritor Hugo Lindo y su hermano un reconocido historiador en El Salvador, Héctor Lindo Fuentes.

Al ser su padre un diplomático, desde pequeño le tocó ver mundo, primero en Chile donde la familia estuvo seis largos años, y luego en Colombia. La familia regresó a El Salvador, y cuando terminó sus estudios de bachillerato, fue enviado a España a cursar sus estudios superiores, donde estudió Filosofía y Publicidad. Luego fue a París, donde completó sus estudios en la Sorbona, y donde también tuvo la oportunidad de disfrutar de pinacotecas parisinas, así como del ambiente creador del Barrio Latino.

De regreso en El Salvador, siempre estuvo vinculado a la creación artística, y participó muy activamente en las instituciones culturales más relevantes. Sus obras son estudiadas en los colegios salvadoreños. Durante años fue el director de la revista ARS, realizó investigaciones sobre la pintura prehistórica, la música y los cuentos tradicionales, que pasan de generación en generación, para poder conservarlos.

También fue profesor en el CENAR (Centro Nacional de Artes) hasta comienzos del 2010, y desde finales de dicho año, participó en una investigación de arte rupestre en el departamento de Morazán, en su calidad de Investigador Institucional; al mismo tiempo que dirigía la tercera época de la revista ARS.

Al deteriorarse su salud de manera visible, recibe múltiples homenajes en reconocimiento de su labor intelectual, y se le premia el 21 de septiembre de 2016 con el galardón cultural Lic. Antonia Portillo de Galindo. Por otra parte, Secultura le nombró Artista del mes en Julio del mismo año, y se reedita su poemario “Jardines” en conmemoración del 35 aniversario de su primera publicación.

Muere el 23 de octubre de 2016 a los 69 años de edad en el Hospital Médico Quirúrgico de San Salvador. Sus cenizas descansan en el fondo del mar.
El guerrero

Batidores que baten
Niebla y silencio,
Hacedores de lluvia,
Chaques inciertos,
Fabricadores
De otro universo.
Esmeralda de hojas
Por las eras solares,
Otro vivo viviente
Del riente maíz riente,
Harina que da vida
Para dar vida muerte.

XIX

Esta noche
En la noche,
Lo incierto
Del camino abierto, rutas
Hacia horizontes que en otros horizontes se resuelven,
Por montañas,
Por mares,
Pinos,
Bosques de gravedad,
Después pinos ya mástiles,
Bosques de velas en vez de hojas.
¡Zarpad,
zarpad navíos!
Luz de una nueva madrugada,
Ven ya mañana a coronar de olas
La frente en Dios y en la luz del sol quemada

Adviento

El sol inmaterial desnuda por el alma
Su rostro de desnuda oscuridad.
Tan sólo en la quietud tranquila
El pino
Rumor bebe de viento.
Tiempo de Adviento.
Un ángel
Late por los ramajes,
Batiendo leves olas de silencio
Alma adentro.

El estanque y la nube

Si yo fuera hacia Ti
Ya para siempre quieto de mí, Dios mío,
Nube de lluvia y aire entre tus nubes navegantes
En el gran viento gris. Si fuera al aire tuyo,
Hecho de plata delicada y traslúcida,
Muerto de mí, vivo en el aire vivo de tu mirada,
Alzado al fin en tu mirada azul
Derramada en el aire de la tarde,
Despojado del peso de la edad
Y del cuerpo de arcilla que me sirve en la tierra,
Reflejándote a Ti,
Como refleja el estanque quito las nubes,
Y viajero de Ti que va hacia Ti,
Y ha adquirido el don de olvidar…

Luna

Pozo de las estrellas,
Lago quieto que avanza
En la casa del aire
En las manos del agua,
Plato donde la luz está servida,
Suspendida nodriza de los sueños.

Lluvia

I

Está lloviendo en toda la superficie del aire,
Y es como el nacimiento de la muerte,
Que ama envolverse en las olas de la altura.
El lago late bajo el agua del aire,
Porque descienden las nubes con su gran verdad
Para escribir su superficie azul.
Quieto, tomo una taza de café.
Ya estoy tan lejos de mí mismo,
Y me he ido volviendo tan pequeño,
Que espero borrarme pronto de todas las memorias.

II

De la maravillosa altura cae el agua,
Plata gris de lo alto,
Que viene a enriquecer el sueño del volcán dormido
Junto al lago.
Inmóvil y sereno como un patriarca de la Biblia,
El antiguo volcán instala su silenciosa soledad
Y cae el agua.
“La paz es una de las formas del olvido”
piensa, y vuelve a dormirse en la gran lluvia gris,
mientras envuelve su cabeza entre las nubes,
que guardan el oro súbito de un rayo.

El señor de la cada del tiempo

I

Una campana mueve el aire,
Y hay panes, peces, y una copa de vino sobre la mesa.
Alguna vez alguien creyó en un día que nunca acabaría
(y no sabemos si eras tú o era yo)
hecho de juventud, belleza y gracia.
El sol alumbraría para siempre la heredad
Del infinito jardín pequeño.
No sabíamos que estaba por delante
El vino de los días amargos.
Para una mariposa.
Trae un mensaje del jardín que un día creímos visitar.
Mueve Jesús el aire que rodea
La alta campana de bronce,
Y el áspero cordón raspa su mano herida.
Construye otra palabra,
Otra forma de vida,
Mientras baja las gradas de piedra del campanario,
Cubierto de estameña,
Y su humor no es alegre,
Sino silenciosa,
Alta,
Dulce conciencia.

II

Pero cómo habríamos de permanecer aquí,
Junto a lo que es bello,
Los hermosos cuadros del pintor,
La bella copa labrada,
Las flores del jardín.
El viento ha esparcido cenizas en mis cabellos,
Y en la planta que sube oigo la voz
Del viejo amigo muerto.
El día naciente también debe morir.
Tendrá que trabajar como el amigo,
Y dar hojas y frutos y semillas.
Después se refugiará en el crepúsculo,
Como se ha refugiado el amigo
En la honda tierra.

III

Ceniza, lluvia, vino,
Algo latía en los dormitorios de la ausencia.
El rostro de las aguas recogía
Un alto pino ingrávido,
El eco de una nube que pasaba,
Y ese pino del agua y esa nube
Que no consignaría libro alguno,
De sueño estaban hechos.

Ricardo Lindo Fuentes

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