PAPÁ NOEL Y LOS NIÑOS DE LA CALLE

PAPÁ NOEL Y LOS NIÑOS DE LA CALLE

por Jorge Sierra (México) en español y portugués

 

 

El día primero de Enero del año dos mil diecisiete, recibí enorme sorpresa al mirar frente a mi puerta, a un hombre regordete y muy barbudo, que llegó en bello carruaje tirado por algunos renos que, inquietos mas muy contentos, trajeron a Santa Klaus.

Pensé que todo era un sueño, más esto era realidad ya que él me extendió la mano y me dijo… como estás mi buen tío. jas. y me continuó diciendo que él se encontraba agotado pues venía de trabajar, ya que hubo muchos juguetes que entregó esta Navidad.

Lo hice pasar a mi hogar y lo invité a reposar en un cómodo sillón donde suelo descansar, luego, lo invité a tomar una copita de vino y un vaso de xtabentún, que es un elixir bendito oriundo de esta región.
Mientras él se deleitaba me preguntaron mis nietos Beto, Jesús y Jorgito, si podían darle a los renos agua maíz y su alfalfa, y les dije por supuesto, vean no les falte nada.

Papá Noel fue quien dio inicio a la plática, que resultó muy amena y en una forma somera el me dijo haber estado con mi amigo Henrique Mendes en un bar de Portugal, el cual le dio señales de un señor de Yucatán al que, en Poetas Trabajando lo llaman el tío Jas.

-Esa persona soy yo – le contesté muy sonriente – y no sé, el por qué el honor de tenerlo aquí presente… – Él muy alegremente continuó diciendo así:
-Quise estar aquí contigo y ahora sabrás la razón por la cual este barbudo de ti quiere un gran favor. Escucha bien tío Jas… Te puedo llamar así?
-Claro que sí mi buen Santa. Eso me hace muy feliz.
-Pues bien… Quiero que informes al mundo que el año dos mil diez y siete Papá Noel “Santa Klaus” lo declara ”Año internacional de los niños y las niñas de la calle”, motivo por el cual desde hoy primero de enero yo, en forma particular y
ayudado por mis duendes y mis renos, visitaré todos los Países del Mundo donde existan niños y niñas con problemas en las calles.

Justo dos horas después se levantó del sillón y me dijo:
-tío Jas, gracias por haberme permitido tener esta pequeña charla y prometo que en tres meses estaré de nuevo en este, tu cálido hogar, y hablaremos de este asunto del cual hoy quiero empezar.

Con enorme precisión a los tres meses volvió y me dijo con voz suave que no se podía aguantar, haber visto a tanto niño que en el desamparo está.
-tío Jas… Deseo seas tú, quien le cuente a la humanidad lo que en mi recorrido, con gran tristeza observé. Y te puedo asegurar que esto es una realidad.

Le dije para no preocuparse, que le haría ese favor y publicaría con gusto lo que iba a relatarme.

-Tío Jas., empezaré por decirte que en todo mi recorrido mi sorpresa fue tremenda, pues vi como muchos niños viven en condiciones paupérrimas. Y lo más triste del caso es que esto ya es un problema. Según mis observaciones, tío Jas, en la tierra existen ciento veinte millones de niños y niñas de la calle divididos de la siguiente manera:
Treinta millones se encuentran en Africa, hay otros treinta millones en Asia y los sesenta millones restantes se localizan en América.

Santa quedó en silencio por un ratito dramático. Después dijo más.

-Quiero que sepas, tío Jas, que los niños de la calle, como suelen llamarles, son aquellos menores que viven (o sobreviven) en las calles y que muchas veces crecen en vertederos públicos, estaciones de tren, bajo los puentes de grandes ciudades, en mercados, en parques e incluso en los basureros. Y esto es debido, en la gran mayoría de los casos, a conflictos que tienen con sus familias y ya se niegan regresar a sus hogares, aunque también pude observar que un 70% de ellos viven en sus casas. mas son sometidos a trabajos forzados.

Santa estaba visiblemente emocionado mientras seguía hablando

-En América Latina, tío Jas, hay una cifra de casi cuarenta millones, los cuales son víctimas del hambre, la prostitución, los malos tratos, las drogas, las detenciones y la muerte violenta. Todos ellos, lejos de disfrutar el derecho a una
vida adecuada para su desarrollo físico, mental y espiritual, son obligados a valerse por ellos mismos antes de adquirir una identidad personal o madurar, y debido a que no cuentan con la estabilidad necesaria para lograr confianza en sí
mismos, ni con las aptitudes, ni la educación requerida para hacer frente a los rigores que les impone la vida, corren el grave peligro que los conlleve a enormes fracasos.

Mientras Santa hablaba, yo concordaba con la cabeza.

-Y desde allí tio Jas, es que los niños empiezan a construir un proyecto de vida misma. Es desde allí que un niño sufre o goza, ama o odia, se violenta o se acompaña. Es desde allí que ellos empiezan a construir un proyecto de vida, mediado este por el dolor, la esperanza y el hambre, el frío, la intolerancia, la inexistencia de los derechos. Fue en los últimos veinte años que la cantidad de estos niños que habitan en la calle ha aumentado considerablemente en todo el mundo, pero la zona más afectada es Latinoamérica donde viven la mitad de estos niños. Pero hago énfasis en un detalle: quiero que sepas que este fenómeno es exclusivamente urbano, dado que las áreas rurales tienden a tener familias más conservadoras.

También pude observar que los varones son los más propensos a este fenómeno, por ejemplo en Perú el 80% de estos niños son hombres y empiezan a vivir en la calle entre los siete y ocho años. Las causas pueden ser múltiples, pero todas tienen origen en el gran problema social de la pobreza y marginalidad.

En todos los Países las principales cusas son:
Primero… Las emigraciones campesinas.
Segundo… La violencia intrafamiliar.
Tercero… La prostitución.
Cuarto… Las drogas y alcoholismo; este cáncer, tio Jas, hace que a los niños y niñas los induzcan al brutal consumo de estos enervantes y por consiguiente a abandonar el hogar. Una parte de estos niños y niñas, vive día y noche en la calle en condiciones infrahumanas, por ejemplo, sin la vestimenta adecuada, (en muchos casos descalzos ) sin atención médica, sin educación escolar y para sobrevivir, se dedican a las ventas, a limpiar zapatos, a recoger los desperdicios de basuras, a pedir limosna e incluso a robar.

Casi todos ellos toman contacto con las drogas más baratas y se unen a otros niños donde forman grupos o bandas que sustituyen a la familia. Viven con temor a los cuerpos policíacos y a los criminales, quienes los maltratan, les roban e incluso suelen violarlos. Y por si esto fuese poco se ha detectado una tendencia en el Mundo, que va creciendo en el consumo de drogas en niños muy pequeños, algunos de cuatro a cinco años de edad, donde al 90% de ellos sus mismos padres se las dan.

Emocionado, Santa seguía hablando.

-Tío Jas, mire con mucha frecuencia cómo en Argentina, los vendedores de droga pulverizan los bombillos y los mezclan con las drogas, causando un daño enorme a los jóvenes y niños de la calle donde cerca de de un millón y medio de ellos se encuentran deambulando.

Otro dato de importancia es sobre Brasil. Uno de cada diez niños de la calle del Mundo vive en ese País.

En Bolivia, los niños llamados invisibles se drogan ante quien sea y nadie se inmuta.

En México son más de cuatro millones de niños que viven en en la calle y esto se ha alargado ya por tres generaciones. Y para no alargarte más el cuento, tío Jas, quiero que el mundo se entere de que este mal y enorme cáncer, en forma muy alarmante, está invadiendo a muchos Países de la Tierra.

Pero quiero que todos sepan que me lleve una gran sorpresa, al enterarme que existen organizaciones que están trabajando en pro del bienestar de todos estos niños, aunque también debo aclarar que por falta de recursos financieros estas
avanzan muy lentamente. Más despacio de lo que crece el problema…

Bueno Jas, ahora dile a tus amigos de Poetas Trabajando que Papá Noel ” Santa Klaus ” los invita a convocar, a los habitantes del planeta, a que se unan a la lucha por ver a un niño o niña de la calle sonreír y ser feliz . Y diles que esto solamente se puede lograr si decidimos hacerlo todos.

Unamos nuestros corazones y que en esta noche buena brindemos amor y cariño, esperanza y mucho más a cada uno de los niños que en la calle vive ya y que mucho necesita, una cobija , un pan, un juguete, unos centavos y un tierno
abrazo al final. Hay que brindarles confianza, ya no los miremos mal, no los tratemos con odio y hay que enseñarlos a amar.

Y no deseo que olviden que quizá no en todos ellos se encontrará una sonrisa amplia, pero quizá una caricia tu la puedas recibir y eso tiene un gran valor que cargarás en la vida, ya que todos sonríen con los pequeños gestos, agradecen la presencia ante tanta ausencia, son los que sobreviven a la indiferencia, son los nacidos que llaman a nuestras conciencias.

Jas, pídele a esa gran familia de Poetas Trabajando, que cada uno de ellos suba este cuento a su página de facebook y pida a sus amistades, lo copien, lo publiquen y lo compartan y pidan a quienes lo lean que divulguen este cuento ya que con la actual tecnología nuestro mensaje será visto por millones de gentes en el mundo y de esta manera habrán muchos que apadrinarán a estos niños y niñas de la calle.

-Por último tío Jas, deseo pedirte les dediques uno de esos poemas de tu autoría a todos estos niños y niñas que este año festejamos.

-Pero por supuesto que si mi buen Santa! – contesté.

-tío Jas, me despido momentáneamente de ti y de toda tu familia, y deseo que tus lectores pasen una feliz Navidad y un bendecido año Nuevo y por lo que a ustedes respecta mis niños – les dijo a mis nietos e nietas – no olviden portarse
bien y si aún no han mandado sus cartitas háganlo en este momento.

Y en un abrir y cerrar de ojos, su trineo comandado por Rodolfo, el reno, se acercó hasta Santa Klaus trepándose este de inmediato y con su inconfundible sonrisa. También de inmediato se empezaron a elevar en tanto solo se escuchaba el alegre HO HO HO que todos nosotros conocemos.

De esa misión de escribir un poema, aquí me encargo ahora, amigos. Todo más que Santa ha dicho ya lo dije yo aquí. Aquí va, y Feliz Navidad a todos los habitantes del mundo.

NIÑOS Y NIÑAS DE LA CALLE.

Son ciento veinte millones
de criaturas en la calle
que en pésimas condiciones
viven en los arrabales.

Muchos son por rebeldía
otros por pobreza extrema,
lo cual en el Mundo es tema
por que aumentan día con día.

Son niños:
que en precarias condiciones
abandonan el hogar,
por maltrato o violaciones,
o por otras situaciones,
que al menor no han de gustar.

Niños que son presa fácil
de inducirlos hacia el mal
cayendo en forma fatal
en las mafias criminales.

Que sin medir consecuencias
los enseñan delinquir
sin importarles si quiera,
si viven o han de morir.

Santa Klaus convoca a todos
y nos pide con amor
que apadrinemos a un niño
de la calle, por favor.

 

  •  *  *  *

En portugués. Traducción de Henrique Mendes

 

No primeiro dia de Janeiro do ano de 2017, tive uma enorme surpresa ao ver em frente á minha porta a um homem gordito y barbudo, que chegou numa bela carruagem puxada por algumas renas que, inquietos mas contentes, trouxeram o Pai Natal.

Pensei que tudo era um sonho, mas era realidade, já que ele me estendeu a mão e me disse:”-Como estás, meu bom Tio Jas? ” e continuou a dizer-me que se encontrava esgotado pois vinha de trabalhar, e eram muitos os brinquedos que já entregara este Natal.

Fiz com que entrasse na minha casa e convidei-o a repousar numa comoda poltrona onde costumo descansar e também a tomar um copinho de vinho ou um pouco de xtabentún, que é um elixir bendito oriundo desta região.

Enquanto ele se deleitava, os meus netos, Beto, Jesus e Jorgito, vieram perguntar-me se podiam tratar das renas, dando-lhe agua, milho e alfafa, e eu respondi-lhes que sim, que fizessem com que não lhes faltasse nada.

E foi o Pai Natal que deu inicio à conversa, que resultou muito amena, e de uma forme breve, disse-me que tinha estado com o meu amigo Henrique Mendes num barzinho em Portugal, e que ele lhe tinha falado de um senhor do Yucatão ao cual, em
Poetastrabajando.com, dão o nome de Tio Jas.

-Essa pessoa sou eu! – contestei muito sorridente – Mas confesso que não sei qual a razão desta honra, de tê-lo aqui presente…

“-Quis encontrar-me contigo, y já vais saber a razão pela cual este barbudo quer pedir-te um grande favor. Escuta bem, Tio Jas … posso chamar-te assim?”

-Claro que sim, Pai Natal. Isso faz-me muito feliz.

“-Pois bem, quero que informes o mundo que, neste ano de 2017, eu o proclamo ” Ano Internacional dos Meninos e Meninas de Rua”. E que, por essa razão, desde 1 de Janeiro que, de forma particular e ajudado pelas minhas renas e duendes, tenho visitado todos os paises do mundo onde existem meninos e meninas com problemas, vivendo nas ruas.”

Exactamente duas horas depois, levantou-se da minha poltrona e disse-me:

“-Tio Jas, obrigado por esta pequena conversa y prometo-te que dentro de três meses terei terminado de visitar todos os países e voltaremos a conversar sobre este tema, que hoje estou apenas começando.

E realmente, três meses depois, com grande precisão, ele voltou e disse-me com sua voz suave, que estava indignado con tudo o que tinha visto pelo mundo fora. Desejo que sejas tu a contar à humanidade o que eu, nas visitas que fiz, observei com grande tristeza. E posso garantir-te que tudo o que te disser será a mais perfeita verdade.”

Claro que eu lhe disse para não se preocupar, e que sim, que lhe faria esse favor e publicaria com gosto o que ia relatar-me.

“-Então, Tio Jas, começarei por dizer-te que a minha surpresa foi enorme, pois vi crianças a viverem em condições paupérrimas. E o mais triste de tudo é que isto já é um problema.
Segundo as minhas observações, Jas, existem no planeta cento e vinte milhões de meninos y meninas de rua, divididos da seguinte maneira: Trinta millões situam-se em Africa , há outros trinta na Ásia, e os sessenta restantes estão na América.”
Perante o meu silêncio, ele fez uma pequena pausa dramática. Depois disse mais.

“-Quero que saibas, Jas, que os meninos de rua , como costumam chamar-lhes, são aqueles menores que vivem ( ou sobrevivem ) nas ruas y que muitas vezes crescem junto de esgotos públicos, estacões de comboio, debaixo das pontes das grandes cidades, nos mercados, nos parques e, inclusivamente, em lixeiras. E isto deve-se na grande maioria dos casos, a conflitos que têm com as suas familias e que os fazem negar-se a voltar aos seus lares. Se bem que também pude observar que cerca de 70 % deles vivem nas suas casas, mas são submetidos a trabalhos forçados.”

O Pai Natal estava visívelmente emocionado, mas continuava.

“-Na America Latina, Tio Jas, são quase quarenta milhões, os quais são vítimas da fome, prostituição, maus tratos, drogas, prisão e morte violenta. Todos eles, longe de desfrutarem o direito a uma vida adequada para o seu desenvolvimento físico, mental e espiritual, são o brigados a valer-se a si mesmos antes de adquirirem uma identidade pessoal ou de amadurecerem. E por não contarem com a estabilidade necessária a ganharem confiança em si mesmos, nem com as aptidões, nem com a educação necessária para fazer frente aos rigores que a vida lhes impõe, correm o grave perigo de que tudo isso os condicione a
enormes fracassos.”

Enquanto o Pai Natal falava, eu ia concordando com a cabeça.

“-E é desde que os meninoscomeçam a construir um projecto de vida. É alí que um menino sofre ou se diverte, ama ou odeia, se violenta ou se acompanha. É desde ali que eles começam a construir um projecto de vida mediado pel dor, a esperança e a fome, o frio, a intolerância, a inexistência dos direitos… E foi durante os últimos vinte anos que a quantidade destes meninos, que vivem na rua, foi aumentando considerávelmente no mundo todo, mas a zona mais afectada é a América Latina, onde vive a metade deles. No entanto, faço enfase num detalhe: quero que saibas e digas a todos que este é um fenómeno exclusivamente urbano, já que nas áreas rurais tendem a ter famílias mais conservadoras.”

-Humm… Nunca tinha pensado nisso, confesso. – disse eu.

“-E também pude observar que os varões são os mais propensos a este fenómeno. Por exemplo, no Perú 80% destes meninos são do sexo masculino e começam a viver na rua entre os sete e os oito anos de idade. As causas podem ser múltiplas, mas todas têm
origem no grande problema social da pobreza e da marginalidade. Em todos os países, as principais causas são, primeiro, as emigraçoes campesinas.
Segundo, a violencia intra-familiar.
Terceiro, a prostituição.
Quarto, as drogas e o alcoolismo. Este cancro, TioJas, faz com que os meninos e meninas de rua tenham um consumo brutal destas substâncias e isso acabe por fazê-los abandonar o lar. Uma grande parte deles vive dia e noita na rua, em
condições infra-humanas, por exemplo sem a roupa adequada, e em muitos casos descalços, sem atenção médica, sem educação escolar. E para sobreviverem, dedicam-se às vendas, a limpar sapatos, a recolher sobras e lixos, a pedir esmola e também a roubar.

Quase todos eles tomam contacto com as drogas mais baratas e unem-se a outros meninos, formando grupos que substituem a família. Vivem com medo da polícia e dos criminosos, que os maltratam, os roubam, e que chegam a violá-los. E ainda, Tio Jas, como se isto fosse pouco, percebi que há no mundo uma tendencia de crescimento do consumo de drogas por meninos muito pequenos, alguns entre os quatro e os cinco anos de idade, quase 90% delas fornecidas por seus próprios pais.”

Muito emocionado, o Pai Natal continuava falando.

“-Jas, vi com muita frequência em países como a Argentina, os vendedores de droga pulverizarem as cuias, ou sifões de beber o mate, misturando neles drogas. Isso causa um estrago enorme nos meninos de rua, que já são mais de um milhão e meio deambulando.

Outro dado de importância é sobre o Brasil. Um de cada dez meninos de rua vive nesse País. Na Bolívia, os meninos chamados invisíveis drogam-se perante seja quem for e ninguém lhes presta atenção.

No México são mais de quatro millões de meninos vivendo nas ruas, e isto já dura há tres gerações. E para não tornar muito longo o teu conto, Tio Jas, quero que o mundo se inteire que este mal, e enorme cancro social, de forma alarmante, está invadindo a muitos países da Terra, no entanto, quero que todos saiban que tive uma grande surpresa ao ver que há também organizações que trabalhan para levarem o bem-estar social a todas estas crianças, apesar de avançarem muito lentamente por falta de recursos financeiros. Muito mais lentamente do que cresce o problema…”

O Pai Natal fez uma pausa. Depois acrescentou:

“-Agora diz-lhes, aos teus amigos de Poetastrabajando, que o Pai Natal os convida a convocarem os habitantes do planeta para que se unam a essa luta para tornar feliz e sorridente um menino de rua. E diz-lhes que isso só se pode conseguir se nos unirmos todos.

Unamos nossos corações y que nesta noite de Natal que se aproxima, possamos todos brindar amor e carinho, esperança e muito mais a cada um dos meninos que vive na rua e que muito necessitam de uma merenda, um pão, uns centavos, um brinquedo, e sempre um abraço no final. Precisamos dar-lhes confiança, não olhar para eles de lado, nem tratálos com ódio. Há que ensiná-los a amar.

E não quero que se esqueçam que talvez não vá ser em todos eles que encontarão um sorriso amplo. Mas talvez possam receber uma carícia, e isso tem um enorme valor que carregarão a vida toda. Pensem que todos sorriem com os pequenos gestos, e agradecem a presença, ante tanta ausência. Esses são os que sobrevivem à indiferença, são os que apelam às nossas consciencias.

E pede-lhes, a essa grande família do Poetastrabajando, que cada um deles suba este conto á sua propria página de Facebook e que peça a suas amizades que o copiem, o publiquem e o compartilhem. Com a tecnologia actual serão milhões a lê-lo, no final.
E de esta forma muitos apadrinharão os meninos de rua.

Por último, Tio Jas, gostaria de pedir-te que dedicasses um desses poemas da tua autoria a esses meninos e meninas que este ano festejamos e tentamos ajudar.”

-Ah! Claro que sim! Terei muito prazer! – respondi.

– Mi amigo Jas, despeço-me momentaneamente de ti e de toda a tua família, e desejo que os teus leitores passem um feliz Natal y tenham um ano novo bentito. O no que respeita a vocês, meninos – disse ele a meus netos e netas – não se esqueçam de se portarem bem sempre. E se ainda não me escreveram as vossas cartinhas, podem fazê-lo neste momento”

E, num abrir e fechar de olhos, a sua carruagem comandada por Rodolfo, a rena chefe, transformou-se num trenó que deslizava sem tocar no chão, e aproximou-se dele, que subiu de imediato, sempre ostentando o seu sorriso inconfundível. E no instante seguinte começaram a elevar-se nos ares enquanto se escutava o alegre “OH OH OH” que todos conhecemos.

Dessa missão, de escrever um poema, aqui me encarrego agora, amigos. Tudo o mais que o Pai Natal disse, já o disse eu aquí.
Eis o poema, e Feliz Natal a todos:

Meninos​ ​e​ ​meninas​ ​de​ ​rua.
São cento e vinte milhões
de criaturas na rua
que em péssimas condições
vivem nos arrabaldes.

Muitos o fazem só por rebeldia
outros por pobreza extrema
a qual no mundo é um tema
de que cresce o número dia a dia-

São meninos:
que em precárias condições
abandonam o seu lar
por maltrato ou violações
que um menor não pode gostar

Meninos que são presa fácil
de serem induzidos ao mal
caindo de forma quase fatal
em alguma mafia criminal

Que sem medir a frequência
os ensinam a delinquir,
sem importar-lhes a consequência
de terem que viver a fugir

O Pai Natal pede que tenhamos tino
e nos pede com amor
que apadrinhemos um menino
de rua, por favor.

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