EL GRAN ENCUENTRO

EL GRAN ENCUENTRO

por Martha Larios (México)

 

 

¿Qué importa que este dolor
seque el mar, y nuble el cielo?
El verso, dulce consuelo,
nace alado del dolor
José Martí

 

Un día frío y nublado de enero iba yo, bien vestida, abrigada, muy sonriente y feliz caminando por una callejuela polvosa y gris, cuando cerca de mi, ví a otra mujer, aproximadamente de mi edad, pero encorvada, con la cabeza gacha, cabello escurrido, vestía andrajos, parecía tener frío y me causó un tremendo escalofrío.

Al escuchar mis pasos, volteó, me miró intensamente con sus hermosos ojos que reflejaban una gran tristeza. Esto completó la imagen del dolor.

Me acerqué y le ofrecí un chal de alegres colores, que siempre llevo en la bolsa, por si se ofrece.

A pesar del intenso frío, no lo aceptó y con una lúgubre sonrisa me dió las gracias.   Me causaba incertidumbre por lo que decidí preguntarle si tenía hambre, me contestó que sí.

En una hora más tenía yo una cita con otra persona, así que había tiempo para charlar con ella.

Había cerca un pequeño restaurante, así que decidí invitarla a tomar algo y aceptó, ésto me alegró mucho. Caminamos juntas en silencio. Tomamos asiento y pedí chocolate caliente y pan recién horneado para ambas.

Ella parecía tener hambre, pero no comía, por más que insistí sonriendo. Solo me miraba con insistencia. De pronto me dijo, no tengo hambre de comida. Tengo hambre de lo que tu eres. Ya me cansa ser ésto, un guiñapo, trapo viejo, pena, aflicción, pesadumbre, desánimo, desconsuelo, depresión, tormento, intranquilidad, preocupación, soledad, llanto, preocupación, enfermedad, dolor, somnolencia, pesadilla, desconsuelo, obscuridad, desamor, decepción, desesperación, en concreto,  muerte en vida.

Sus palabras me sorprendieron muchísimo. Me quedé callada observándola y continuó:

Agradezco mucho que te des tiempo para mi, pero no puedes hacer nada, pues yo existo porque el ser humano me alimenta, igual que a tí. Y la mayoría de las veces lo hacen por cosas que no valen la pena.

Pronto nos volveremos a encontrar en el camino, pues ésta es la existencia humana. Mucho gusto hermosa Alegría que naces desde el interior… mi nombre es Tristeza y partió, como diría el poeta mexicano Sabines, y se fue llorando la hermosa vida.

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