De todo un poco

DE TODO UN POCO

Por Pedro Ordaz (Venezuela)

Hace muchos años, como por los setentas, por allí, había una casa casi vieja, grande y colocó con un cartón eso que dice en mi título. Allí había cosas viejas poco usadas y habían libros, eran unos libros con cartón muy duro de esos de las películas de terror y su lomo era de tela muy bien sellado e irrompible sus hojas eran también algo duras, eran libros de Los Estados Unidos de Venezuela. Mi padre sabía que yo era un enfermizo de las lectura cualquier lectura. Me los compró creo que los más delgado costaban medio y los más gruecesitos un real, pues me llevó como seis, les digo yo había visto esa venta de garage que era muy usual por estos lares, recuerden que teníamos muchos condados por acá.

La cosa era que ningún libro tenía que ver con mis áreas del colegio y yo decía, yo no tengo estás asignaturas, pero mi curiosidad de leer y conocer, me los comí todos, luego me decía; bueno yo puedo hablar con un médico, sacerdote, químico, historiador, en fin.

Con esto conozco de la vida pero cuando lo voy a usar? Pero me sentía contento porque tenía más conocimientos y hasta de música y músicos clásicos. Un día lanzan una rifa para un libro de historia universal y preguntan: Quienes eran Rómulo y Remo? y yo callado con pena para levantar la mano, díganme y nadie de mi liceo sabía, entonces le dije a una compañera mía: yo sé la respuesta, ella me dijo: bueno fila pues, yo me la quedé viendo pero ella sabía lo pendejos que yo era, entonces tomó mi mano y la levanto, el profesor me llamo por mi dos nombres, cuando me acerco y me pregunta le digo la respuesta de cinco líneas, él no era profesor de historias sino de Educ. Artística, casi lo mismo pero estaba allí en el jurado un profesor de historia recién graduado de la UCV muy estricto yo no le tenía miedo como mis compañeros pues decían que no les gustaba leer y la materia era aburrida y vaya que estricto era, sé salía del salón y el que no lo conocía estaba asomado por las ventanas y te llegaba crudito, al pupitre, una vez un compañero dijo: – Qué, también es brujo?

Bueno, en fin, sí me sirvieron de mucho las lecturas. Pude leer la historia de tierra y sus inicios. Uno se deleita mucho los que somos amantes de las lecturas y conocí el legado de los dinosaurios, ahora las iguanas, solo que no son gigantes. Son materias que no están completas en las casas de estudios pero son de nuestro conocimiento y todos debemos tener culo, como me dijo una vez un profesor en la universidad, sé refería a que debíamos sentarnos a leer.

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